martes, 7 de mayo de 2013

Evita cumple 94 años



María Eva murió; Evita... sigue viva en el corazón de su pueblo.

“La ayuda social, como se practica ahora, viene como consecuencia de un proceso de estudio debidamente madurado. Está metódicamente organizada. Tiende a restituir a la sociedad, a los que el destino y los malos gobernantes apartaron de ella. La ayuda social que llega, que se suministra racionalmente, previo examen de las condiciones de vida del que la recibe, protege y estimula. La limosna dada para la satisfacción de quien la otorga, deprime y aletarga. La ayuda social honestamente practicada tiene virtudes curativas. La limosna prolonga la enfermedad. La ayuda social va a mitigar necesidades y restituir a la sociedad, como elementos aptos a los descendientes de los desamparados. La limosna es accidental. No tiene método ni meta.”
“Ayuda social sí, limosna, no”, diario Democracia, 28 de julio de 1948.


Guiada por este criterio, decidió organizar una fundación dedicada a atender los casos que escapaban del control y de la respuesta del Estado.
Según Perón, la idea nació en el ámbito doméstico; y su relato da cuenta, una vez más, de que para ellos no existían diferencias entre la gestión pública y la vida privada. Afirma que una noche, en la mesa, al contarle el proyecto, “parecía una máquina calculadora”. Cuando terminó de exponer, él preguntó:
“-¿Y dónde están los fondos?
-Muy sencillo, comenzaremos con los tuyos…
-¿Con los míos? ¿Cuáles?
- Tu sueldo de presidente.”
“El primer decreto ley relacionado con la Fundación fue emitido por mi mujer en la mesa; nunca fue codificado, pero fue más drástico que una ley escrita’, concluyó Perón.


Extraído de Bellota, Araceli, “Eva y Cristina. La razón de sus vidas”, Bs.As., Javier Vergara Editor, 2012, pp.182-183