Perspectiva Feminista

Perspectiva Feminista
Un espacio de debate, lectura, formación

miércoles, 18 de julio de 2018

Rasgar la trama patriarcal y colonial : el aborto y la respuesta de las villeras al padre Pepe

La iglesia católica justificó la conquista del continente invadido y llamado por los europeos "las Indias", luego América y el genocidio de millones de seres feminizadxs - relegadxs a esa posición subordinada, a lo otro del único sujeto pensable-, con debates teológicos acerca de la humanidad o bestialidad de sus habitantes. Quienes sobrevivían eran esclavizadxs y explotadxs hasta la muerte. Para poder decir que hacían una guerra justa, que el própósito no era el saqueo sino la evangelización, había que plantear una duda ontológica, es decir, acerca del ser de quienes "descubrieron"/"encubrieron" : ¿eran seres humanxs? ¿bestias? ¿si eran humanizables, cómo tratarlxs de acuerdo al derecho de entonces? Por eso se desarrollaron los debates como el del fraile Bartolomé De las Casas y Ginés de Sepúlveda en 1550: porque se buscaba fundamentar la tutela de esos seres. que resultó y sigue resultando fundamental para sostener la colonialidad, hasta estos tiempos de capitalismo globalizado neoliberal.
Escenas de Felipe Guaman Poma de Ayala

Tutelar no es reconocer al otrx como sujeto, tutelar es "proteger" decidiendo por ellxs, débiles de entendimiento o de virtud, que pudieron entonces ser esclavizadxs, explotadxs, dominadxs.
¿Porqué este encuadre para reproducir la impecable y profunda respuesta de las mujeres villeras la padre Pepe y sus dichos sobre el aborto? Porque una trama de violencia e impunidad se mantiene hasta hoy, 2018, la que se asoma en el debate que alrededor de la legalización de la práctica negada y penalizada porque representa un acto de resistencia crucial a la dominación. Abortar es decidir cuando se niega la decisión ya que antes se te ha negado que seas alguien capaz. Por lo tanto, el expropiar las voces como lo hizo el cura villero remite a estas operaciones viejas de encubrimiento y sometimiento. Después de todo, la única imagen femenina que veneran, es un imposible: la virgen madre.

La carta es el decir, el aparecer, el constituirse sujetxs.
Esta respuesta descoloca, porque no se contaba con ellas. No calculaba Pepe ni mucho otros, que pudieran quebrar el silencio, tomar la palabra y decir basta de definirnos y de hablar, y de decidir por nosotras.


LAS MUJERES EN LA VILLA ABORTAMOS Y HABLAMOS DE ABORTO. RESPUESTA PÚBLICA AL PADRE PEPE DE LAS MUJERES EN REBELIÓN.
16 de julio 2018·
Una vez más los varones hablan por nosotras. Una vez más lo hacen desde su posición de poder. Una vez más los representantes de la Iglesia Católica hablan desde su moral. Una vez más lo hacen con absoluta ignorancia del tema y de nuestra realidad. Una vez más mienten.
El Padre Pepe volvió a realizar declaraciones profundamente discriminatorios y falsas en relación al aborto y su debate en las villas[1]. Por eso desde la organización Mujeres en Rebelión de feminismo popular de Villa Soldati decidimos responder. No desconocemos el trabajo del Padre Pepe en las villas y los asentamientos más pobres, pero repudiamos enérgicamente que hable por nosotras: Nosotras somos las mujeres que vivimos en el barrio Ramón Carrillo y Villa Fátima. Nosotras somos las mujeres que vivimos en la villa y abortamos.
Por eso, y porque exigimos ser escuchadas, vamos a responder una por una sus falsas afirmaciones que suponen un gran desconocimiento y una subestimación hacia nosotras.
Por un lado, afirmó que “los pobres no abortan” y que "No tiene la discusión que se da en la clase media”. En primer lugar, le queremos recordar algo que es obvio: las mujeres en la villa abortamos. Todas las mujeres y personas gestantes abortamos. Es parte de nuestras vidas. Nosotras, nuestras amigas, madres, hermanas, primas y vecinas abortaron, y lo van a seguir haciendo.
Nos llama profundamente la atención que una persona con tanto trabajo en villas desconozca esta realidad. Aunque probablemente lo haga porque es varón. Y ¿sabe qué Padre Pepe?: las mujeres abortamos a escondidas de los varones. ¿sabe por qué lo hacemos?: porque los varones piensan como usted, piensan que somos cuerpos obligados a gestar, obligados a parir y obligados a maternar. Ustedes en cambio pueden abandonar hijxs sin mayores complicaciones. A nosotras no se nos permite siquiera pensar en nuestros deseos. No se nos permite elegir. Porque siempre habrá algún varón, y sobre todo uno con poder, como Usted, que nos diga lo que tenemos que hacer.
Pero a pesar de ustedes, las mujeres y personas con capacidad de gestar de la villa no solo abortamos, sino que tenemos importantes discusiones sobre aborto. Hablamos de aborto, debatimos, aprendemos y, sobre todo, nos cuidamos entre nosotras. Estas discusiones y debates son las que nos liberaron, porque muchas de nosotras estábamos en contra del aborto hasta hace unos años. Y ¿sabe por qué?: porque durante siglos nos dijeron que abortar estaba mal, muy mal, que nosotras no podíamos elegir, que habíamos nacido para tener hijxs. Que si no nos cuidábamos y abríamos las piernas, nuestro destino estaba decidido. Incluso cuando no abrimos las piernas, sino que nos las abrieron a las fuerzas. Incluso cuando no nos cuidamos porque a los varones no les gusta cuidarse. Incluso cuando sí nos cuidamos pero no funcionó. En todos los casos, sea como sea, siempre es nuestra culpa y nuestra responsabilidad. Nacimos para ser madres y no podemos huir de ese mandato.
Sin embargo, Padre Pepe le queremos contar que las mujeres empezamos a hablar entre nosotras. Empezamos a conventillar, como nos gusta decirle a los encuentros que tenemos los sábados las mujeres en Rebelión. Empezamos a debatir y a discutir mucho, aunque usted no nos crea capaces de eso. Y son esas discusiones y charlas las que nos empoderan, las que nos dan las fuerzas para asumir que nuestro destino es el que nosotras elegimos.
Recuerde que Usted también dijo que en las villas y asentamientos "el debate sobre el aborto no causó reacción entre sus moradores porque aquí los hijos son sagrados". En ese marco, dijo: "No tiene la discusión que se da en la clase media. La tendencia aquí es tener los chicos, en general se da eso".
Lo invitamos a venir a conversar con nosotras, a escucharnos, a conocernos y a debatir. Porque tenemos algunas preguntas nosotras también para hacerle. Por ejemplo, Padre Pepe ¿Por qué lxs hijxs en las villas son más sagrados que lxs hijxs en la clase media?
Nosotras creemos que lxs hijxs son sagrados en la medida en que son deseados. Y nosotras, en las villas también tenemos deseos, también tenemos proyectos de vida, también somos capaces de decidir. ¿Por qué nos quita esta posibilidad? ¿acaso usted cree que por vivir en la villa no podemos elegir sobre nuestras vidas?
Y sí, claro que la tendencia aquí es tener chicos. Suponemos que sabe bien por qué: porque nos niegan la posibilidad de acceder a métodos anticonceptivos de calidad, porque nos impiden acceder a abortos seguros, porque cada vez que abortamos ponemos en riesgos nuestras vidas. Por eso la tendencia Padre Pepe. No porque acá las mujeres seamos “más buenas” y nos guste parir “los hijxs que dios mande”. Porque Dios no manda hijxs, los manda el patriarcado y quienes no nos dejan elegir sobre nuestras propias vidas.
Como bien sabe, nosotras somos juzgadas por todo lo que decidamos hacer. Porque en el fondo lo que ustedes nos quieren quitar es la posibilidad de decidir y de desear. Si decidimos ser madres jóvenes, si decidimos no tener hijxs, si decidimos tenerlos; siempre ustedes van a tener algo para decir. Desde su mirada somos locas, histéricas, malas madres, malas, siempre malas. Pero lo único que queremos es ser mujeres libres de decir sobre nuestras propias vidas.
Esperamos que se tome el tiempo de leer esta respuesta, porque nosotras no nos vamos a callar más. Queremos que nuestra voz sea escuchada y no interpretada por ningún varón, por ningún referente, por ningún representante de ninguna jerarquía. Y que de una vez y para siempre les quede claro que por nosotras solo hablamos nosotras.




Publicada en Mujeres en Rebelión 

domingo, 24 de junio de 2018

Caminos de la resistencia

En los últimos meses, vivir en Argentina pone a prueba la cordura. No solamente por la gravedad del despojo de nuestros recursos y el endeudamiento, la crueldad de la miseria en la que se encuentran miles de personas, el saqueo a lxs jubiladxs, los despidos que no cesan, la grosería de los tarifazos, sino por el cinismo con el que lxs funcionarixs del gobierno y sus cómplices festejan en nuestra cara sus delitos e impunidad.
Cuesta hablar de democracia en un país donde te saquean y te roban, te reprimen y te matan y es como si no pasara nada. Hacen ostentación de la manipulación de fiscales y jueces, y "se la bancan" mandando a uniformados a violar derechos humanos. En la Jujuy de Morales rompen, roban y se quedan hasta con la sede de la Tupac mientras Milagro Sala sigue presa desde hace 888 días.
La censura y el apagón mediático, ni siquiera el Mundial de fútbol pueden ocultar el desastre del dólar, los manejos con los que la especulación gana y lxs trabajadorxs y jubiladxs mueren, se enferman y se mueren, como el niño de 5 años electrodependiente ayer, en Lomas de Zamora. No se puede en un contexto en el que la inmediatez de las redes sociales te acerca en un instante la imagen pavorosa de lxs niñxs migrantes enjaulados por Trump en Estados Unidos o la vergonzosa muestra de abuso de un típico machirulo patriarcal burlándose de una chica rusa y expulsado inmediatamente por la viralización del video, ignorar las resistencias populares entonando "MMLYQTP" (la yuta que te parió)...
Ni un acto por el día de la bandera en Rosario ya resiste el presidente que no puede hablar de corrido tres frases y teme protestas, protegido por vallas y seguridad a cada paso. Sus aduladores y difamadores profesionales a sueldo tienen menos rating que los pocos programas críticos que se difunden por Youtube o sitios de internet. 
A las puertas del primer paro general tan demorado a pesar de las constantes protestas desde las bases de todos los colectivos afectados - vetusta conducción de la central que será reemplazada por quienes han estado en las calles desde los primeros impactos de esta politica antitrabajadorxs- la representación política misma está en cuestión, porque quienes votaron a Cambiemos han sido en gran parte víctimas directas del modelo de ajuste y achicamiento del Estado, de la dolarización, los tarifazos y la recesión que hace quebrar comercios, y claramente, en este esquema, sólo ganan los Caputo y los Lewis, no otrxs. Ganan los tenedores de deuda y los fondos de inversión manejando el  precio de la divisa que después sube hasta las nubes la carne y los remedios que no podés comprar con tus ingresos congelados y tus gastos fijos imposibles de afrontar.
Aún la estigmatización del proyecto kirchnerista persiste nublando la razón y activando bloqueos de la memoria de cómo vivimos hasta diciembre de 2015, desendeudados y con los salarios más altos y reajustándose en paritarias que hoy son un reclamo constante - no alcanzando nunca la velocidad de la inflación- y con AUH, satélites en órbita y científicxs que hoy vuelven a irse. El ataque sistemático a la educación pública va a los cimientos mismos de un stándard que Argentina ha tenido siempre en alto en relación a los países del mundo donde solamente pagando algunxs acceden a la educación superior con el nivel de la UBA u otras universidades nacionales.

La consolidación del pueblo femisnita, como lo denominara Graciela Di Marco siguiendo a E. Laclau, que en los últimos meses interpela no solamente la negación de la ciudadanía plena de las mujeres y de cuerpos gestantes que supone la penalización del aborto sino mucho más, el carácter arcaico y opresivo de la injerencia de la Iglesia Católica en las políticas estatales que niegan el acceso a la salud y sacrifican a las más desprotegidas asociando sexualidad  a maternidad, representa también un desplazamiento del tradicional juego de la política. Transversal, trascendiendo pertenencias partidarias, poniendo palabras en las sesiones informativas a esos prejuicios y a las razones para reclamar en nombre de la vida el acceso al aborto legal, un movimiento que encuentra generaciones, modos de aparecer en la calle, luchas truncas y renovadas, visibiliza el anudamiento del patriarcado con el sostenimiento de la exclusión de mayorías que permite opresión económica y violencias.

La marea verde en el Congreso y que contagia a América disputa también en la identidad católica la mediación patriarcal de la interpretación de la fe. Las argumentaciones que intentan subsumir la demanda por la libertad  de los cuerpos  y los proyectos de vida posibles en nombre de otras prioridades, o quitando legitimidad a la lucha como si se hiciera el juego a nefastas politicas de población, dan la pauta de hasta dónde el privilegio patriarcal también es transversal y multicolor, no asumido y violento en su reacción.
Faltan en cualquier momento esos autos de fe que algunos viralizan en las redes sociales, expresando deseos de asesinar(nos) a las "asesinas".

Lxs antiderechos -por cierto, no pro-vida precisamente- se apoyan en un nuevo relato, apropiándose en la genética, para asegurar de nuevo la primacía de un cigoto sobre la vida de una mujer. Defienden la familia, la patria, el capital, el negocio del aborto clandestino amparado en la misma hipocresía que justifica la pobreza y abandono de las miles que mueren por no ser consideradas sujetxs.
Están nerviosxs. Porque la lucha excede el aborto para poner en evidencia la relación entre un mecanismo apenas visible que une a la corporación religiosa con una democracia restringida que mantiene un condicionante que pesa sobre las gestantes como no pesa en los varones.
La apelación a la naturaleza, ah, ¡ese viejo truco que revela el poder de los intereses que se defienden!
Los caminos de las resistencias son variados. Incesantes. Los pañuelos verdes también se oponen al FMI. Se oponen al raquitismo y condicionamiento de dogmas particulares al Estado laico que sólo honrando esta distancia con la Iglesia puede garantizar el respeto a los derechos humanos. Tanto a la salud como a comer, a trabajar y a no ser reprimidxs cuadno ejercés el derecho a la protesta. 
Los pañuelos verdes marchan por la libertad de Milagro y las presas políticas, han marchado y siguen marchando por Santiago, Rafael Nahuel y por Facundo. Seguiremos mezcladas con lxs jubiladxs y lxs desocupadxs, paramos mañana. No compramos que un gobierno cínico haya simpatizado con esta causa cuando avasalla derechos y cuando en un gesto digno de su falta de escrúpulos y respeto a la voluntad popular expresada en la votación en Diputados, intenta dilatar en el Senado la resolución de la legalización.

Es mucho más lo que se está moviendo, mucho más. No aparece desgajado de la lucha por la vida digna que se niega con la entrega del país y la timba financiera. Contesta el control de una minoría que no asume aún sus privilegios. Una disputa cultural, discursiva, de presencias y visibilidades, de prácticas nuevas, acelera los cambios y corre barreras. El "se va a caer" como afirmación de una lucha contrahegemónica, tal vez parezca una utopía, que ya marca nuevas reglas, nuevos pactos, como - dice muy bien mi compañera Eli Smitarello- una utopía de horizonte concreto.

martes, 1 de mayo de 2018

Las proletarias del proletario (2018)

En 1840 Flora Tristán, peruana residente en París, publicó "La Unión Obrera" en la que además de dar cuenta de la situación de opresión de la clase trabajadora de su tiempo, tomó en cuenta en particular la situación de quienes son aún más victimizadas.
"La mujer es la proletaria del proletario" sentenció.
Aún aquel que más sufre, el explotado, tiene como sierva a su esposa, y por el hecho de ser mujer. Marx la naturalizó, pero esta diferencia, con tanto tiempo transcurrido, sigue siendo un criterio discriminador para la consideración de alguien como ser humano pleno, como individuo a quien los derechos le son inherentes a su persona.
No exageramos diciendo esto en 2018. No se nos va la mano en tiempos de internet y redes donde la división clásica de trabajo material e inmaterial se ha resquebrajado, sino desaparecido.
¿Cuánto trabaja una mujer? ¿cómo se considera su producción de valor? ¿podemos medirla en horas? ¿Cómo se considera su trabajo reproductivo? ¿Y el cuidado?
Las tareas por amor no son trabajo, se inculca y se hace carne o estructura la personalidad. ¿Cómo no ocuparse, después de la jornada sí considerada laboral fuera de casa, de ciertas tareas, como el preparar alimentos, lavar ropas, limpiar la vivienda, dar de comer, lavar los platos, o cuidar a quienes tenemos a cargo por edad o enfermedad? Nada en nuestras capacidades intelectuales, físicas, de temperamento, nos hace más destinatarias de esos roles impuestos que a otra persona, es la cultura que reserva, en base al mito de las diferencias, el trabajo sin pausa que no se paga ni se considera trabajo.
La entrada al mercado laboral - sí reconocido y merecedor de salario- no mejoró las cosas en relación a la diferencia, con remunieraciones injustas haciendo la misma tarea, o las dificultades para acceder a ascensos o puestos de jerarquía. Otra vez las cargas de las tareas no consideradas trabajo impiden cumplir con los requerimientos extras que se plantean a quienes por otro lado siguen siendo como dijo Flora, proletarias de los proletarios. Las consideraciones desde la diferencia para adjudicar ese trabajo no trabajo a las mujeres no se tienen en cuenta para balancear hacia la equidad, sus condiciones en el ámbito laboral. Y todo esto si la trabajadora está reconocida, si tiene asignaciones y una cierta estabilidad.
La precarización, el desempleo, multiplican las cargas sobre la salud. Por esa manera de deshacerse para lxs otrxs inculcada - porque la solidaridad también se explota- muhcas se hacen cargo de organizar no solamente su propia vida familiar, a veces solas sin otro ingreso al ser "jefas de hogar", y en condiciones de desempleo o inestabilidad, contribuyen a paliar dolores y necesidades de sus barrios. Y pelean también en el comedor comunitario, en el cuidado de chicxs de otrxs, con la feria o lo que haga falta. Muchas veces sufriendo violencia, malos tratos, abusos de quienes también están en dramáticas condiciones. Lejos del acceso a la justicia como para hacer denuncias o seguir adelante con tanto a cuestas.Algo como la libertad o el ocio son fantasías, como el desarrrollar tu proyecto o capacidades, inimaginables.
De la clase o procedencia social que sea, como mujeres se nos induce a naturalizar lentamente las injusticias del trato discriminatorio.
Desobedecer lo previsto para nosotras consideradas en la ecuación mujeres = madres proletarias de proletarios tiene costos que tenemos que seguir pensando, diciendo a viva voz ante ojos azorados que resisten la inconveniencia de decir "no" o proponer otras maneras, otro reparto, otras posibilidades vitales.

Demasiados mandatos ancestrales pero insistentes nos ponen en una posición de desventaja no ante el patrón, sino ante los mismos compañeros trabajadores, precarizados o desempleados cuya frustración e injusticia se toman revancha, como lo han visibilizado las sobrevivientes de violencia de género que aprendieron también esa lucha a fuerza de demasiadas lágrimas y muertes.
No hay justicia para trabajadorxs si la injusticia de género persiste.
No hay tampoco reivindicación posible ni destierro de la inequidad de género en medio de una restauración del hambre y la entrega de la riqueza que producimos y nos pertenece.
No habrá conmemoración justa de las luchas del pueblo trabajador si no hay secretarias generales en gremios y referentes en espacios de representación y negociación que alcen las banderas feministas en defensa de los derechos de esas trabajadoras. Porque con demasiada frecuencia ni siquiera se nos percibe como tales o si es el caso, es por menos de la mitad de lo que hacemos o lo que vale el producto de nuestro esfuerzo enmascarado en entrega o amor, eufemismos convenientes para severas y arbitrarias imposiciones.
En tiempos donde la ofensiva más despiadada contra derechos conquistados para lxs trabajadorxs encarcela, reprime, amordaza, amedrenta a quienes luchan, y compran dirigencias en oferta, en el día en que conmemoramos a quienes lucharon y dejaron enseñanzas para seguir luchando por la dignidad y la justicia, las palabras de Flora, como las de Bolten, las de Evita, las de las desaparecidas, y las de miles de anónimas nos convocan con más fuerza todavía.

sábado, 24 de marzo de 2018

Marchamos

Quizás no tengas un familair desaparecidx, tal vez no hayas sentido la pavorosa ausencia, el no saber, la persecución, la necesidad de callar un nombre o cambiar de ciudad o de apariencia.
Quizás no tuviste que esperar, años, quizás ilusionadx con la llegada de elecciones y un estado de derecho, el regreso de alguien querido, alguien que conociste, un compañerx, una conocida, un amigo de un amigo, el padre, la hija, la amiga de una amiga...que no volvió.
Golpeó de pronto a quienes no sospecharon lo que tanto miedo y silencio hicieron posible, la revelación de los crímenes de un Estado terrorista que se creyó impune, lo que había pasado con  lxs desaparecidxs. A ellxs a quienes no se lxs había tragado la tierra, sino que fueron brutalmente arrancadxs de entre todxs, secuestradxs, torturadxs, violadxs. arrojadxs al mar.  Sus hijxs nacidxs en cautiverio entregadxs a "buenas familias"que borrarían el recuerdo no solo de una filiación sino de una historia y un amor que conmovió cimientos. Darlo todo por un proyecto colectivo, amar en la clandestinidad impuesta por la violencia política que no habían inventado.Porque, si no sabés, si te olvidás, antes del 24 de marzo la saña era conocida, bombas sobre civiles, asesinatos y persecución. Hacer del "otro" una amenaza a extirpar. Así se fue preparando un exterminio. ¿Suena conocido?
Mucho tiene que elaborar una sociedad que atravesó semejantes acontecimientos, de los cuales no pudo ser ajena, por más que las responsabilidades no sean iguales para cada unx. Todavía lo estamos haciendo.
Los sueños de quienes militaron, pelearon, amaron, sueños que viven todavía, que renacen, que regresan con nuevas caras y voces y consignas, esos sueños no se mueren aunque siempre amenacen al odio que nada crea y todo lo destruye.
Mujeres de pañuelo blanco nos mostraron el camino para vencer un poder que parecía intoclable. Madres caminando que fueron paridas cuando se les llevaron a esxs hijxs y que nos llaman hijxs a nosotrxs, a vos también, que a lo mejor todavía pensás que no tenés nada que ver, que esto es historia dolorosa y mejor olvidar, que para qué seguir con "eso".
La memoria todavía se construye, lxs desaparecidxs nos faltan, las respuestas siguen pendientes, los asesinxs no dijeron nunca nada, no se arrepintieron y esperan confiadxs, ahora, si están en la cárcel porque la mano judicial los alcanzó después de tanta pelea tenaz y amorosa. Que los alcance un repudio inclaudicable sella los intersticios por donde se cuelan discursos de impunidad.
Más de cuatrocientas historias negadas a recuperar mientras los abrazxs de hermanxs esperan y alguna vieja de pañuelo blanco que todavía camina, tienden el corazón enorme, infinito y sabio...mientras miles de nosotrxs que no perdimos a nadie cercano, celebramos cada restitución de identidad, de oportunidad de una vida sin mentiras, con lágrimas y cantos de alegría.
Porque lo que pasó nos pasó a todxs, también les pasó a quienes nacieron mucho después, el pasado está aún insistiendo en lo que aflora con venganza rabiosa y odio dirigido a todo sueño liberador, a toda solidaridad, a todo compromiso.
Lo que pasó vuelve a acercharnos con repetirse cuando sale un milico genocida y tenemos de nuevo, en democracia, persecución, censura, fusilamientos por la espalda y cadena de 24 horas de mentira organizada que disculpa la violación de la dignidad humana.
Lo que pasó pudo vencerse con la presencia de ellas, al inicio tan solas, contra toda infamia y difamación, en la ronda más hermosa que se hubiera inventado en la plaza. De a dos, de a cuatro, o solas como en Jujuy.
Con el amor y reconocimiento de un pueblo y un presidente que como tal pidió perdón por años de impunidad y silencio cómplice, el tipo que descolgó los cuadros del Colegio Militar y se declaró hijo de esas Madres abriendo compuertas de justicia y de derechos, que se fue pronto, pero sigue vivo en cada uno de sus pasos, de nuestros pasos. Néstor.
Hoy, a 42 años, marchamos porque tenemos presxs políticxs, porque volvieron a poner armas contra el pueblo, porque te pueden arrastrar de los pelos por la calle por cantar, protestar, por tener cierta cara o cierta pinta sospechosa, aunque pienses que nada de todo esto tiene que ver con vos, y te sientas ajeno a esta nuestra historia, que hacemos cada unx, esté donde esté.
Decimos Memoria, Verdad y Justicia, ningún genocida en su casa, sino en la cárcel. Decimos basta de persecución y de sufrimiento planificado por quienes fueron cómplices de lo ocurrido en este país doliente donde los pañuelos blancos siguen y seguirán siempre marcando camino.

martes, 6 de marzo de 2018

Marzo verde

Otra oportunidad vuelve a presentare como fruto de tenaces esfuerzos y largas luchas para que el Congreso pueda saldar una deuda injustificable de nuestra democracia. Cierto es que la causa de la legalización del aborto es usada como cortina de humo por una gestión antiderechos decididamente indiferente al sufrimietno y a la dignidad del pueblo, mucho más entonces de quienes por razones de género ni siquiera alcanzan el status de ser humano. Pasa cuando en las situaciones de peligro o de vulnerabilidad, la diferencia sexual, como si fuera natural, opera como criterio de exclusión. Lo saben bien quienes por una  identidad sexual disidente del modelo heterosexual, no acceden a la atención médica elemental. El cuerpo nunca está desprovisto de un significado cultural y en esta sociedad la feminidad hegemónica impone la maternidad, o la potencial maternidad a un proyecto de vida. Proyecto que debería poder rechazarla o ejercerla cuando considere que es oportuna o que obedece a su deseo.
Todavía hablamos de muertes y de vidas que no tienen el mismo valor,  por ser consideradas madres esposas o hijas antes que seres humanos en igualdad de condiciones y derechos. Una tenaz vigilancia de género que comienza hasta en la ecografía 4D para asegurarse de marcar el tránsito posible para nosotras. Nos obstaculiza hasta la gramática, la lógica binaria, todo lo opresivo que cristaliza inadvertidamente lo que implica ser una mujer en esta sociedad y que mantiene la ilusión de una naturaleza inmutable que funciona como límite. Tenemos ovarios y útero y sanseacabó, tendrás que ver cómo te arreglás la vida esquivando la trampa del amor romántico y los mandatos férreos que evaporan el carácter de trabajo impuesto y forzoso del cuidado que te espera. Y así la rueda capitalista recicla todo tipo de brutales violencias que quedan disfrazadas y se introyectan, se sufren y se suceden en las vidas diversas de aquellas consideradas madres antes que ninguna otra cosa.
En este contexto dramático en el que cada día un atropello más nos conmociona, nuevas generaciones y militancias, inapropiables, un hartazgo general ante la hipocresía, un registro de la saña de la clandestinidad/negocio - pariente en brutalidad de la violencia obstétrica que expresa la misma opresión de género- de la interrupción del embarazo en condiciones inseguras  y el nuevo impulso de la dirigencia que representa en el ámbito institucional, quizás logre concretar una ley bisagra.
Legalizar el aborto no obligará a nadie que no desee interrumpir el embarazo.
Legalizar el aborto significará una vuelta de página que movilizará para el cumplimiento de una norma jurídica el impulso contra esas prácticas de mirar para otro lado y negar derechos adquiridos, como los abortos no punibles vigentes y que se obstaculizan porque los servicios de salud están infestados de agentes del Opus y del privilegio de quienes pueden supuestamente cuidar su conciencia y su carrera mientras condenan mujeres y niñas victimizadas.
La causa no podrá ser usada como cortina de humo para desviar la atención de los graves retrocesos en derechos y las luchas que se multipican pese a que los medios las ignoren y la respuesta sea cada vez más censura y más represión. La causa está asentada en un amplio sentido común que se fue modificando gracias a luchas incansables de diversos colectivos, que hoy no solamente se componen de mujeres.
Si se aprueba al fin el proyecot que vuelve entrar al Congreso en este marzo verde -color insignia- será un triunfo compartido por el pueblo feminista, celebrado como una respuesta ética y justa a una de las formas de victimización más terribles incompatibles con los derechos humanos. Y habrá que redoblar esfuerzos después, como ocurrió con otras leyes históricas que nos podemos enorgullecer de tener en nuestro país, para que la norma jurídica que abre la exclusa se haga realidad concreta salvando las vidas despreciadas en esta democracia que cada día nos toca a cada unx cuidar y cosntruir.

martes, 19 de diciembre de 2017

Diciembre de oprobio y movilización popular


Sebastian Miquel
Una de las más grandes manifestaciones de rechazo al saqueo de los trabajadores y jubiladxs, de niñxs y mujeres beneficiarias de la AUH, para los canales de TV que siguieron el libreto de la gorra no ocurrió. En efecto, circunscribió a un relato parcial de incidentes desatados por violentos, una inmensa demostración de unidad popular en rechazo al ajuste. El control de los medios que pretendió fijar en las pantallas la opereta de la violencia invisibilizando la movilización tanto como la discusión y el tratamiento de esta ley indefendible, finalmente aprobada a las 7 de la mañana de hoy, fracasó. Probablemente,  a fuerza de la memoria de lucha popular y la organización espontánea, aunque parezca una paradoja.
El pueblo unido/ jamás será vencido.
Se tomó nota de lo ocurrido el pasado jueves cuando se intentó arrasar con las voces y la presencia de quienes resisten, militarizando el ámbito donde sesionan representantes del pueblo y se animaron hasta a gasear a diputados nacionales, dando muestras de lo que son capaces de hacer cuando no se los ve, como en la Patagonia donde la fuerza verde custodia a Benetton o a Lewis y no precisamente la soberanía argentina.

El pueblo perdió el miedo y la desastrosa conducción sindical tanto como los gobernadores que se arrodillaron ante las exigencias de un Presidente desesperado por aprobar a como diera lugar lo que pide el FMI destrozando el sistema previsional mintiendo y riéndose de sus propia masa de votantes, se verá en serios problemas a partir de este momento. No alzanza con el cerco mediático ni con la desatada furia represora para parar la marcha de quienes saben que no pueden quitarles derechos, que en este caso, implican la posibilidad de vivir para adultxs mayores, y para niñxs y mujeres más vulnerables en medio de la tremenda trasnferencia de recursos que desde el primer día de gobierno Macri está efectuando a favor de los ricos, de la especulación financiera y jugando con fuego. El brutal endeudamiento pesa sobre las cabezas de todxs. La historia parece repetirse, con palos y represión, con nuevas tretas, pero nunca de la misma forma. Se ha aprendido de lo llorado y de lo sangrado. Fue lo que demostró el pueblo ayer, desde mediodía, acudiendo por millares a la Plaza.

Como cuando la primer marcha masiva por Santiago Maldonado, pretenden repetir las mismas tretas.Vale escuchar el testimonio de Alejandro Amor, Defensor del Pueblo en radio AM750 ayer, sobre los infiltrados que originan los episodios de violencia para justificar la represión, que no pertenecen a las organizaciones y provocan desmanes  mientras la policía nunca los detiene .



Medios populares que cubrieron, como el jueves pasado, la movilización, pudieron regstrar la gigantesca movillización que no se detuvo pese a la militarización del Congreso y al corte de accesos, los registros de micros que llevaban organizaciones por parte de uniformados, o la campaña del miedo. Un ejemplo: 



Nuevamente fueron detenidxs y atacadxs periodistas y reporteros gráficos, como colegas de FM La Patriada, de la Cooperativa Gráfica del Pueblo, entre otrxs. Un dirigente de FOETRA fue herido y permaneció sin atención médica en una Comisaría durante cuatro horas. Se había previsto la represión y por eos circularon números de organismos de derechos humanos que procuraron asistencia legal. Ya sabemos que no marchamos como antes y que además de hacerlo con un grupo qeu chequea tu ubicación y si has llegado bien, para no quedar abandonadx y a merced de la violencia institucional, podés ser detenidx al voleo. Entonces a gritar nombre y documento, para que te busquen. Estos aprendizajes lamentables también son parte del cuidarnos entre nosotrxs que empodera. Afirmando garantias y derechos ante la fuerza de la fuerza.


https://twitter.com/motoreco_ok/status/943091101430374402 https://twitter.com/motoreco_ok/status/943091101430374402
A las 21 hs., después de que infructuosamente se pidiera el levantamiento de la sesión debido a la represión afuera del recinto, y de otra negativa a que la impopular norma volviera a comisión,  comenzaron los cacerolazos en toda la ciudad, desde Palermo a Barracas, desde Barrio Norte a Villa Urquiza, Almagro, Once, Boedo, Colegiales, y grupos enormes de personas comenzaron a marchar nuevamente al Congreso. Frente a la Quinta de Olivos, en Rosario, en Córdoba, en Tucumán, el sonido del 2001 en otro escenario tan distinto - porque hay memoria en el pueblo que aprendió a cuidarse y a detectar las trampas pese al cerco mediático y a la intimidación constante- expresaba su voluntad de no dejar la calle, de no quedarse en casa, de no resignarse.


Lo que se sucedía en el Congreso y en la movilización entró en las pantallas tarde, porque fueron las redes sociales y los medios alternativos quienes viralizaron las imágenes que pretendían ignorar los programas alineados con el macrismo, disciplinados por la pauta o depurados de voces críticas, como el caso más patético de C5N, que hasta hace poco tiempo era una señal informativa. Nada quedó de los medios como para que quienes no usan twitter u otras plataformas, supieran qué sucedía con las detenciones, las expresiones populares de rechazo, o los debates en el parlamento que sólo transmitía la tv pública.

Las imágenes captadas con teléfonos celulares o cámaras de comunicadorxs populares transmitieron el feroz ataque a un manifestante a quien la policía le pasa la moto por encima, el gaseo al subte A de donde la gente tuvo que salir caminando por las vías, el ataque a una persona mayor en la puerta del Instituto Patria donde se refugiaban heridos en la manifestación - como en la sede de Madres de Plaza de Mayo- constrastando con la perorata vil de comentaristas que se lamentaban por el accionar de los infiltrados a quienes confundían con manifestantes. Ni una imagen de la gigantesca masa de agrupaciones sindicales, politicas, de grupso de jubiladxs, jóvenes, la articulación imprescindible para resistir el embate más cruel de este gobierno antidemocrático y salvaje que sostiene a la Ministra de Seguridad responsabel de un desaparecido y muerto a manos de Gendarmería y de un fuisilado por la espalda. Ni un análisis serio durante al cacería posterior a la excusa, registrada en las calles aledañas cuando se suma la Federal, de lo ocurrido en la 9 de Julio, de la saña con la que salen, como perros rabiosos, a matar.

A las tres de la madrugada volvieron a registrarse corridas y detenciones en la Plaza nuevamente colmada, pueblo sin miedo frente a quienes le dan la espalda para cumplir, como si fueran autistas, los mandatos del FMI y favorecer la destrucción de un sistema ejemplar en América Latina y en el mundo. La ex Presidenta y Senadora Cristina Fernandez de Kirchner había advertido que el ataque que sobrevendría no se dirigía a su persona sino a los derechos adquiridos. Muchxs votantes de Macri expresaron su rabia y confluyeron con quienes marchan, se organizan y resisten precisamente reivindicando los 12 años de políticas públicas que hicieron de esos derechos una realidad.

Al aprobar esta ignominia, desoyendo el malestar popular, incluso de gran parte de sus votantes, el gobierno y una clase política y sindical fuertemente cuestionada tendrá graves dificultades de legitimidad. Incluso la norma será apelada en masa por su inconstitucionalidad, como lo advirtieron lxs diputadxs que la pelearon, advirtiendo la injusticia y el apriete con la que se presionaba a lxs representantes del pueblo, con argumentos contundentes en el recinto.



Lo más interesante dentro de esta amargura del resultado legislativo, será el mantener y profundizar la articulación y las prácticas novedosas para no abandonar las calles, para acercar posiciones, para reemplazar a quienes no representan al pueblo, y recuperar la democracia que nos debemos, que ponemos en acto con la militancia, las redes, la solidaridad, la expresión de libertad. En acto, siendo nuestros propios dirigentes cuando haga falta, reconociendo los matices, leyendo cuidadosamente los contextos. Atentxs y alertas, y siempre, de pie.


lunes, 27 de noviembre de 2017

Justicia por Rafael Nahuel


Rafael Nahuel de 22 años, fue asesinado por la espalda en operativo del grupo Albatros de la Prefectura Nacional que, desde el jueves pasado desataron la "caza de indios" del siglo XXI esta vez en la comarca de Lafken Wuinkuñ Mapu junto al Lago Mascardi, en Bariloche. Apresando a mujeres y niños y persiguiendo a balazos a los mapuches, los cobardes uniformados a las órdenes de Patricia Bullrich, se cobraron la vida de un joven y dejaron gravemente heridas a una mujer y a otro residente más de la comunidad. Este abuso no es el primero cometido por parte de las fuerzas de seguridad desatadas, que son responsables de la desaparición forzada de otros jóvenes que no tuvieron la visiibilidad de Santiago Maldonado.

El mismo sábado en el que familiares y militantes de derechos humanos que acompañaron la búsqeuda y posteriormente el reclamo de investigación de lo acontecido, despedían los restos del joven solidario con la causa mapuche en 25 de Mayo, de nuevo el gobierno en un operativo de represión que se venía desarrollando desde el jueves, atacaron a balazos a lxs mapuches, hiriendo a varios de ellos - dos personas siguen internadas en grave estado en Bariloche - y matando a Rafael Nahuel por la espalda.  Hasta el momento, la zona sigue militarizada, hay retenes de la policía y la versión oficial y de los cómplices en los medios insisten con un ataque que entonces da lugar a un "enfrentamiento" intentando instalar la idea del "terrorismo". 

En la web de Socompa. Periodismo de Frontera, - que fue censurada el domingo- Santiago Rey narró la circunstancia en la que se produjo el asesinato de Rafael Nahuel y el terrible momento en el que su familia recibe la noticia:

"A la una y media de la mañana del recién comenzado domingo, María Nahuel llegó a la humilde casa de la familia de Rafael, en el barrio Nahuel Hue. Llevaba la peor noticia: el joven asesinado por la Prefectura durante la represión en la comunidad en Villa Mascardi era Rafael Nahuel.
Los padres de Rafael y su hermano menor de sólo 12 años enmudecieron y se abrazaron. A las dos de la mañana los recibió el Juez Gustavo Villanueva, pero no los dejó ver el cuerpo.
Rafael no era militante mapuche. La rama paterna de su familia, sí. Su tía, María Nahuel fue una de las detenidas durante el desalojo del pasado jueves. Hasta la comunidad Lafken Winkul Mapu había ido Rafael para acompañar a familiares y amigos. En una casilla de palos y nylon lo sorprendió el avance represivo de la Prefectura. Lo mataron de un tiro."


Un chico luchador de una familia "muy vulnerada, muchos problemas” lo describen los referentes de organizaciones que compartieron actividades y proyectos con Rafael Nahuel como
el proyecto Semillero del Colectivo Al Margen, donde aprendía el oficio de carpintería, luego del almuerzo y el fulbito diario. Había comenzado a participar de esa actividad, y con la misma organización conoció el distante Cerro Catedral, bajo el programa Esquí Social.
“Hacía changas con todo lo que había aprendido” contó Alejandro Palmas, referente de Al Margen quien llevó a su vivienda en el Alto de Bariloche a la familia de Rafael tras varias horas en la puerta del Hospital. Les compró unas empanadas y los acompañó hasta que a la 1,30 María Nahuel llegó con la noticia.
“Changueaba como podía para ayudar a la familia” 

La violencia que lo mata lo encontró en la comunidad porque fue a ver a sus familaires y a amigos, no tenía una militancia aunque sí “tenía clara la lucha territorial que se estaba dando. Cada tanto participaba de algunas ceremonias”.
Santiago Rey también cuenta que mentras caminaba por esas calles de tierra, levantaba todos los fierros que encontraba, para hacer algún chulengo o parrilla:  “Era muy buen soldador”, explica Fernando Fernández Herrero, referente del San José Obrero, una fundación que trabaja en la integración de los chicos de la zona y a la cual también Rafael se integró.
El San José Obrero es un espacio para el aprendizaje de oficio, la contención y la búsqueda de salida laboral para los jóvenes de los barrios más vulnerados de Bariloche. Con sólo 15 años, Rafael participaba de un grupo de la capilla del Nahuelo Hue, y desde allí llegó al proyecto Alto Construcciones, luego San José Obrero. Aprendió el oficio de herrero. "Le ponía muchas ganas al taller”. Tantas que, sin llegar a ser un capacitador, se convirtió en un líder del grupo.
Le decían Rafita. “Era muy flaquito Rafita”. “Era el típico pibe de familia muy golpeada que anda por la calle solo y que se las arregla como puede. Muy buen pibe”, dice, y suma a Rafael a la larga lista de jóvenes, pobres y del Alto que murieron en los últimos años. En distintas circunstancias murieron, pero siempre son jóvenes, pobres y del Alto.
Rafita siempre andaba con Facundo, otro pibe de su edad y de una familia vulnerada que murió hace aproximadamente un año, luego de sufrir problema de adicciones y verse implicado en un hecho delictivo. Fue condenado siendo menor y devuelto a su familia. Allí murió.
Un año después a Rafael lo mató la Prefectura. Los pobres siguen poniendo los muertos de la grieta social"


La APDH y miembros de la comunidad Lafken Wuinkuñ Mapu, aseguran que no estaban armados, que respondieron con piedras y que los prefectos “los corrieron a tiros”.

Durante el operativo del sábado Elizabeth Gómez Alcorta informaba, como otrxs defensores y activistas de derechos humnaos, por las redes sociales de la detención e incomunicación de Fausto Jones Huala -hermano de Facundo, preso en Esquel a la espera del juicio de extradición a Chile-, y Alejandro González, testigos directos de lo que sucedió con Rafale Nahuel. Mientras se negaba la detención por parte del Juzgado, 24 horas después del avance de los prefectos, se determinó el levantamiento de la incomunicación.

Nos enteramos de la sucesión de atropellos por las redes sociales y cadenas alternativas  dado el blindaje mediático y la censura de voces opositoras en los medios masivos de desinformación.

En Bariloche, así como en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, se reclamó ayer contra la represión ilegal de un gobierno decicido a "limpiar"los territorios de habitantes originarios para  favorecer los emprendimientos de empresas extranjeras y el extractivismo contra los cuales la lucha de los pueblos originarios - con sus desaparecidos que no se registran en la conciencia colectiva hasta lo ocurrido en al Pu Lof Cushamen el pasado 1ro. de agosto cuando desaparece Santiago Maldonado- se encuentra con el reclamo de NUNCA MÁS al terrorismo de Estado. 

Negación,  complicidad mediática y la docilidad de ciertos sectores de la sociedad que compran la siniestra construcción del "terrorista" indígena se ciernen como una amenaza brutal sobre todxs nosotrxs.