domingo, 22 de octubre de 2017

Lecciones en medio del dolor por Santiago

Vigilia Morgue Judicial. (Majo Malvares)
Mientras la conmoción  ante la aparición e identificación del cuerpo hallado en la Pu Lof Cushamen como el de Santiago Maldonado, -quien estuvo desaparecido durante 78 días en el marco de un operativo ilegal de Gendarmería- anuda las gargantas de miles de personas en todo el país en un duelo colectivo, nuevamente la familia enseña entereza y dignidad.
La escena del hermano junto al cuerpo, durante 7 horas esperando, custodiando, "porque no confiamos en nadie" hasta poder trasladarse con él, perseguirá la conciencia de quienes causaron la desaparición forzada y muerte de un chico solidario, y es el signo más triste, tal vez, y como alguien recordó... el del desamparo. El que conocieron otrxs hermanxs, madres, padres de plazas cuando buscaban solos, "digan quién se lx llevó" entre el terror y la indiferencia. A Santiago nos lo apropiamos por esa soledad injusta de ayer de Madres en la ronda, en una cola frente al Ministerio del Interior, o preguntando bajito en el confesionario oscuro del cura colaboracionista. Nos lo hicimos propio en un grito ahora, en un gesto que no repita la historia, por más que parezca que pueden todo quienes disponen de la fuerza. Por eso el dolor está atravesándonos así, representa la rajadura de la base misma de la conviviencia democrática, esta desaparición y esta muerte ordenada y negada, utilizada, señala la intención de impunidad estatal incompatible con la libertad y la vida en sociedad. Somos todxs vulnerables, pero ante el ataque que viene de quien debería protegerte el crimen se vuelve un crimen distinto. Cobra otra densidad. Y lo aprendimos en Argentina. No olvidamos. Y juzgamos.
Archivo Provincial de la Memoria Córdoba (HIJOS Córdoba)
La imagen de Sergio y Andrea en la conferencia de prensa antes de traer el cuerpo, reclamando pese al inmenso dolor, responsabilidad y respeto a la carroña mediática que no cesó desde el inicio del reclamo "¿Dónde está Santiago?" de difamar, hostigar, encubrir y banalizar un delito que entraña responsabilidades al máximo nivel institucional, nos enseñó cómo hay fuerzas desde el amor que no se vuelve vengativo ni mezquino aún en la pérdida más punzante. Ante una gigantesca movilización que demostró la salud de quienes no olvidamos lo acontecido hace cuarenta años, lxs apologistas de la fuerza bruta y el cinismo redoblaron las infamias en pantallas y redes. Vocerxs oficialistas y servicios de inteligencia azuzaron el enano fascista de a pie que pareció rebrotar de un efecto de largo plazo de la dictadura cívico militar desaparecedora y asesina. Fue muy siniestro lo que se reveló mientras duró el reclamo y con la aparición sin vida del desaparecido.  Así como creció el abrazo solidario y el reclamo "se lo llevó Gendarmería" "¿dónde está?", queda claro ahora que no eran, no fueron nunca dos demonios en los 70 cuando una parte de la sociedad argentina se presta ahora a la banalización, al negacionismo de la desaparición forzada de Santiago Maldonado y atacan a quienes reclaman castigo a los culpables.
Sergio y Andrea junto al río Chubut estaban solxs y al mismo tiempo, acompañadxs por un pueblo despierto, sufriente, advertido y alerta, iniciando un duelo que no debió haber sido así si los derechos y garantías democráticas se hubieran respetado en nuestra Argentina  marcada tanto de horrores como de búsquedas inclaudicables.
La bajeza y cobardía no paró al llegar el cuerpo a Buenos Aires para la autopsia y la identificación que Sergio hizo a partir de los tatuajes de ese hermano a quien quiso y no pudo llevar de vuelta a sus viejxs, como nos lo dijo en la Plaza de Mayo, en la primera enorme reunión colectiva pidiendo por él. Y ahora, sin espacio casi para llorarlo en la intimidad, Sergio tuvo que exponer otra vez la miseria humana de la llamada hipócrita que el presidente hizo a su madre, después de callar 80 días. Ese presidente que no habló, que no se manifestó ante la sociedad pese a la gravedad del caso, que encubrió y respaldó a lxs ministrxs de inseguridad e injusticia, que evalúa impactos electorales y maneja a su antojo jueces y mercenarios de los medios. Sergio, a horas de revelar "Es Santiago", hubiera tenido que disponer de paz, un mínimo descanso, que lo dejaran con sus viejxs, con su mujer y su hermano Germán, para llorar como llora públicamente desde la tristeza inedscriptible con la que enfrenta cámaras desde hace tanto tiempo. Pero tuvo que llamar al canal a desmentir la inexistente solidaridad de otro funcionario. Su voz irrumpió en la cloaca donde se rieron cruelmente del cuerpo sin vida hallado en el río helado, el que él tuvo que custodiar con su compañera para evitar lo que vino sucediendo desde el 1ro., de agosto: manipulación, encubrimiento, sadismo mediático y judicial, infamias de toda clase. Mentiras impiadosas, despreciables, inhumanas.
Otra vez  la tremenda serenidad y claridad de un comunicado dado a conocer ayer a la tarde, revela la altura ética que separa a la familia Maldonado del ingenio del odio que no podrá desterrar jamás al olvido a nuestrx Santiago, como no pudo hacerlo con nuestrxs desaparecidxs.
Memoria, verdad y justicia. Como lxs 30.000, Santiago Maldonado, PRESENTE.

Comunicado de la Familia Maldonado 21/10/17

En el día de ayer el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, se comunicó con Stella -madre de Santiago-.
Más allá del inoportuno momento elegido para su primer llamado, luego de un silencio de casi 80 días, es importante que el Presidente asuma que nuestro único objetivo es lograr Justicia por Santiago. Por esta razón le pedimos, como máximo responsable del Poder Ejecutivo, que exija a la Ministra Bullrich que dé explicaciones detalladas de lo actuado en este caso por el Ministerio a su cargo y la Gendarmería Nacional Argentina, garantizando la plena colaboración con la Justicia en el avance de la investigación. Asimismo, reiteramos el pedido de intervención del Grupo Internacional de Expertos Independientes para fortalecerla.
Con respecto a algunas interpretaciones suscitadas a partir de la inexistencia de lesiones a la vista en el cuerpo de Santiago, creemos que son prematuras, desinterpretan al Juez e intentan un recorte intencionado, oportunista y con objetivos mezquinos. La declaración no descarta que Santiago haya sido víctima de un accionar violento que desencadenó su muerte, por lo que debemos continuar esperando los resultados concluyentes de los peritos, garantizando que su trabajo sea realizado sin presiones de ningún tipo.
El intento de desvirtuar la investigación es una nueva afrenta a nuestro dolor, viola la prudencia y el respeto pedido por la familia. Les pedimos a la dirigencia política, medios de comunicación y la sociedad toda que nos ayuden a transitar este momento con la mayor solidaridad posible, hasta que se sepa la Verdad y se logre Justicia.
Agradecemos el apoyo y el cariño de todas y cada una de las personas que nos acompañan y nos reconfortan en esta lucha de todos los días.
Por último, solicitamos a todas las personas y organizaciones que decidan manifestarse en homenaje a Santiago, lo hagan pidiendo Justicia en su memoria, en Paz y sin responder a ninguna provocación que desvirtúe el verdadero reclamo.