jueves, 25 de octubre de 2012

"Si una mujer aborta, algo tuvimos que ver"

"Es hora de que los hombres también tengamos nuestro lugar en este tema tan complejo. Porque si una mujer aborta, algo tuvimos que ver."
Así remata Mendieta un post impecable que titula "Aborto: Basta de hipocresía. Pero basta todos" y que reclama lo que venimos reclamando desde el mismísimo espacio nacional y popular, a nuestrxs representantes: el tratamiento de la interrupción voluntaria del embarazo, la sanción de la ley. Es la única manera de cortar de una vez con esta situación perversa en la que según la jurisdicción y los azares de cada provincia, las mujeres vulnerables siguen poniendo su cuerpo, su salud, su vida misma como sacrificio impuesto por cálculos reñidos con la democracia.
Además de increpar y acusar a Macri, de quien no puede esperarse más que la manifestación grosera de su ideario antidemocrático, nuestrxs legisladorxs son responsables de avanzar con la legalización del aborto en el Congreso y hacer lo que les toca, lo que les reclamamos, seamos K u opositorxs que comprenden que hay una deuda grave con la salud de las mujeres.
Éste gobierno. Éste Congreso puede y debe hacerlo, asumir el debate, encarar la solución de este problema de una vez. Éste gobierno ha materializado a partir de decisión política contundente, el acceso a derechos que hacen a la igualdad de oportunidades. Ha desarrollado leyes y programas de atención a la violencia y está capacitando a las fuerzas de seguridad y efectores diversos de justicia en temáticas nuevas como la trata de personas.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner implementa la asignación universal por hijo y desde el embarazo. Educa en derechos humanos y promueve la inclusión de las niñas que tradicionalmente quedaban excluídas de esas posibilidades en la educación media y superior, la tecnología con las netbooks, y la educación en el respeto por la diversidad cultural. No podemos decir que haya acceso tan garantizado a la educación sexual o a la salud reproductiva en algunos distritos; y no porque falten recursos o o personal idóneo desde el Estado Nacional, sino porque los núcleos conservadores y gobernadorxs cobardes o cínicos los retacean.


Y allí comienzan los problemas que hacen que tengamos que demandar la legalización del aborto. El lema de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito da cuenta del proceso que desencadena en la situación que, como dice el compañero Mendieta, no es meramente un tema de las mujeres.

El lema de la Campaña dice: "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar,aborto legal para no morir".

Un federalismo mal entendido y manipulado forcejea por el poder y allí es por donde se cuela el efecto nocivo del lobby de corporaciones. En este caso, la eclesiástica y la médica abortera clandestina. Las corporaciones no son votadas por nadie.Insistimos en ésto cuando hablamos a la Ley de Medios. A la Iglesia tampoco y se entromete de manera ilegítima con las funciones del Estado, que hay que decir una y otra vez, es LAICO.


Lxs votantes de este proyecto de país, en su gran mayoría, apoyan la legalización del aborto: como apoyaron el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. Y muchxs que no votaron a CFK critican este déficit de legislación sobre el aborto al kirchnerismo. Hay que reconocer que así como discutimos esas críticas cuando desconocen las políticas de promoción de la igualdad de géneros y la contundencia de las medidas adoptadas que nos benefician a las mujeres, en lo atinente a la voluntad del Congreso de asumir este tema, hay que reconocer que se está demorando demasiado.No es cuestión de escudarse en el argumento fácil de que la Presidenta no es partidaria del aborto. La democracia es ampliación de derechos y se va construyendo a partir de irrupciones y transformaciones de lo dado como "natural"...


Ya llevamos demasiado tiempo naturalizando la violencia institucional del poder judicial - por nombrar uno - que dispone de la vida de mujeres en riesgo y que obturan en los tiempos que manejan a su antojo, la libertad, de no morir, de no proseguir con un embarazo producto de una violación o de un abuso de una situación de vulnerablidad de la que no se hacen cargo lxs "provida".

Basta de hipocresía, como dice Mendieta, y como dicen los integrantes del Colectivo de Varones Antipatriarcales. Porque algo, todxs, tenemos que ver, todxs somos responsables de la brecha en la igualdad proclamada y la efectiva.