lunes, 15 de octubre de 2012

A cuarenta años

Cuarenta años tuvieron que pasar para que se hiciera justicia con lo que fue el primer ensayo del terrorismo de Estado que asolaría nuestro país. La Masacre de Trelew es un delito de lesa humanidad. Lo sabíamos pero ahora lo ha dictaminado el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia.

Fusilamientos, encubrimientos, silencio, intentos de instalar el olvido, no pudieron con la perseverancia de tantxs militantes y el gesto político invalorable de un hombre que fue digno de su cargo, el más alto en responsabilidad de la Nación.

Emilio Del Real, Luis Sosa y Carlos Marandino han sido sentenciados a cadena perpetua como "coautores responsables del homicidio con alevosía" de 16 presxs políticos y tres tentativas, en la persona de lxs tres sobrevivientes. Ricardo Haidar, Alberto Camps y María Antonia Berger, cuyas voces, grabadas, fueron parte del juicio, estuvieron, presentes en las jornadas del juicio tras el cual se condenó a tres de los responsables y se ordenaron controles mensuales del estado de salud del jefe de operaciones con base en Puerto Belgrano, y de quien dependía la Base Almirante Zar de Trelew,el Capitán de Navío (R) Horacio Mayorga, para evaluar su enjuiciamiento. Mayorga sostuvo siempre la versión oficial ahora desmentida por lo probado en el juicio, es decir, el presunto intento de fuga de lxs detenidxs que habría desencadenado el tiroteo. Roberto Bravo, otro repsonsable,ha intentado eludir la justicia residiendo en EEUU: será extraditado si ese país concede la medida.

“A partir de 1973, trató se sepultarse, de confinarse al olvido. Y a partir de 1976 sentí siempre que la dictadura fue de un grado de salvajismo, una organización tan macabra de exterminio, que cuando vino la democracia era lo primero por investigar y juzgar. Trelew no era casi nada.” decía Adriana Lesgart - pariente de Susana Lesgart, fusilada en la base Almirante Zar- en una entrevista.

Ella contó que fue Néstor Kirchner quien convocó a familiares de las víctimas y Eduardo Luis Duhalde desde la cartera de DDHH del gobierno impulsó las querellas. Lo recordábamos en un post anterior, cuando con el correr del juicio, nuevos elementos se aportaban y la presencia de H.I.J.O.S. en Rawson, en el penal, asistiendo a la reconstrucción de los hechos, las memorias de habitantes y otros testigos indirectos, impactaban y redimensionaban en el contexto presente lo que fue nuestro pasado.
Ahora que conocemos el fallo, decimos como HIJOS, "juicio, castigo, y alegría". Nuestra única venganza es ser felices, reivindicando las banderas de lxs caídxs, llevando a Néstor Kirchner, a Eduardo Luis Duhalde, a todas las abuelas y madres que se han ido sin volver a abrazar a sus nietxs e hijxs, pero han sembrado verdad y justicia para tener un futuro distinto.