jueves, 30 de junio de 2011

Integración según Correa: Fondo Monetario Regional

En la cumbre del Mercosur, el Presidente de Ecuador (socio solidario del organismo), propuso constituir un "Fondo Monetario regional" que permita canalizar el ahorro de toda la región para financiar los planes de infraestructura y que otorgue préstamos: “Es absurdo, por un lado la región exporta capitales a través de distintas trampas; una de esas trampas es un banco central independiente. No tiene sentido, la única razón que explica un banco central independiente es asegurar, gane quien gane las elecciones, la perpetuidad de estos modelos. Hay que evitar absurdos donde nuestros bancos centrales envían nuestras reservas al exterior y no tienen dinero para financiar su desarrollo”, explicó Rafael Correa.
Los debates que se suscitan en Argentina en torno a la relación con los organismos internacionales, desde el pago de la deuda que decidiera Néstor Kirchner en 2005, hasta las polémicas en términos de "estar aislados del mundo" (entablar deudas con el FMI, Banco Mundial, etc.), la utilización de las reservas, etc. se relacionan con esta postura propia de la región para encarar su desarrollo, postura en la que fuimos pioneros junto a Brasil (Lula) y Venezuela (Hugo Chávez).
Buscamos otra América...
Decía Julio Gambina, referente de ATTAC,analizando aquella derrota del ALCA en Mar del Plata en 2005: "La Declaración Final incluye posicionamientos diferenciados sobre el ALCA y es cierto que no alcanza con tirar la pelota hacia delante y postergar las discusiones ad referéndum de lo que ocurra en la próxima cumbre de la OMC. El movimiento No al ALCA pretende que los gobiernos abandonen la negociación por el ALCA y asuman un debate por una integración alternativa, donde el ALBA es una experiencia a considerar. De todas maneras se puede afirmar que los pueblos ratificaron su carácter de actores políticos como nuevo dato de la realidad, que con su accionar condicionan a los gobiernos más allá de la presión que ejercen las clases dominantes. No solo hay iniciativa política por la liberalización, sino que también está constituyéndose un movimiento articulado por la liberación. Ello supone otra integración para otra América y Otro Mundo Posible."
Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=23175

En seis años, se creó el Banco del Sur (2004), para suplir al FMI al BID y al Banco Mundial como entidades financieras para nuestros países. Pero estos procesos llevan tiempo y desgastes al interior de nuestras sociedades. Los conglomerados mediáticos -que en todos estos países retovados son concentrados y opositores a los gobiernos populares- dan la terca batalla cultural a tono con los intereses del poder económico local que siempre se asoció con el capital internacional en detrimento del desarrollo de sus pueblos, abortando las políticas de inclusión.Vieja historia desde los tiempos de los procesos independentistas, en las que las masas populares, las economías regionales fueron desplazadas por las élites dirigentes ligadas a los puertos y a la exportación de materias primas, lo que en nuestro caso se consolidó a fines del siglo XIX pero ya se arrastraba desde la Guerra del Paraguay,la sangría entre unitarios y federales, el empréstito de la Baring Brothers de Rivadavia (1827)...
Correa describe la situación desigual que aún vivimos frente a los países centrales y a las entidades que manejan la economia globalizada mundial: "Hoy los países latinoamericanos cobran por colocar sus reservas monetarias en los Estados Unidos con una tasa de interés que ronda entre el 0,5 y el 1%, mientras que cuando los gobiernos latinoamericanos solicitan créditos deben pagar tasas del 6 u 8%, e incluso más del 10% si tienen un riesgo país alto."
Por eso Correa destacó la importancia de “crear una arquitectura financiera regional, liberarnos del FMI, del Banco Mundial y del BID, que nos obligan a seguir los imperativos de sus políticas”.
Criticó al Banco Interamericano de Desarrollo. Lamentó que los países latinos tengan que sufrir una revisión del FMI cuando necesite algún préstamo “teniendo los americanos suficiente liquidez para tener nuestro propio Fondo Monetario”.
Añadió Correa - quien sufriera, como Evo Morales y como Chávez, intento de golpe de Estado y que resistió auxiliado por la solidaridad de los países del bloque latinoamericano- que inclusive, más adelante se puede pensar en una moneda única para el bloque.
¿Es demasiado? Pero hay que plantearlo y discutirlo, intentar entender más. Cambio profundo que también se está dando: desmitificar la economía de entendidxs, y concebirla como herramienta al servicio de decisiones políticas que afectan nuestras vidas.
En Argentina, el ministro de Economía que no tiene las rodillas brillantes de tanto recibir genuflexo a los representantes del FMI, será el vicepresidente de la Nación, seguramente, porque una política centrada en el desarrollo autónomo e integrado con Latinoamérica y trabajado con estrategia, paciencia, negociaciones arduas pero decicidas - cuyo objetivo es consolidar un polo fuerte aquí, desde el Sur, de pie en el mapa mundial-, ha cambiado el paradigma.
El mandatario ecuatoriano también propuso avanzar en una política laboral para toda la región, que establezca un salario mínimo en el bloque y que impida lo que se conoce como el dumping social, es decir, la utilización del bajo costo del trabajo como alternativa de competitividad para las empresas.
En Europa llaman a esto deslocalización: es decir, las multinacionales se asientan en aquellos países que tienen costos laborales más bajos y, de esta manera, presionan sobre las naciones con salarios un poco más altos para que reduzcan sus costos, eliminando beneficios sociales. El creciente ejército de desocupados aumenta la oferta y obliga a lxs trabajadorxs a aceptar ingresos de subsistencia, algo para nada desconocido entre nosotrxs, que sufrimos en los 90 la flexibilización laboral y la exclusióndel mercado de trabajo para siempre, sin alternativa planificada ni contención por parte de un Estado que se ausentó de su rol de control de asimetrías sociales y económicas.
Quienes ganaron entonces, como lo expusiera Ricardo Fort en la entrevista al ex Presidente riojano cuyo nombre no deseo escribir, son quienes hoy braman por la vuelta al paradigma dependiente neoliberal que está dejando el tendal en Europa sin que ningún músculo de sus cara revele vergüenza.
Sigamos con las declaraciones de Rafael Correa para terminar: “La integración social ha dejado de ser una alternativa, es una necesidad de supervivencia. No podemos basar nuestra competitividad en el sudor de lxs trabajadorxs y en beneficio de las multinacionales. Es imperativo a nivel del Mercosur y Unasur hablar de establecer políticas laborales comunes, y un caso concreto sería avanzar en salarios mínimos."
La profundización del modelo planteará preguntas pendientes alrededor del esquema sojero-dependiente, en torno a los pasos para la integración regional más críticos, después del aluvión de votos en octubre y del recrudecimiento de la descolonización pedagógica: No a Mitre.