Perspectiva Feminista

Perspectiva Feminista
Un espacio de debate, lectura, formación

martes, 12 de febrero de 2013

Árboles y vidas


Árboles añosos, imprescindibles, que sirven para cobijarnos gracias a su sombra, para respirar en medio de la contaminación de la ciudad.Donde esperamos para cruzar la avenida más ancha del mundo, donde, sorpresivamente observamos la belleza herida de una Buenos Aires avasallada. Qué facil puede resultar destruir tanto en unos pocos años! Arrasar con lo que es de todxs para beneficiar a unxs pocxs...!
Nos movilizamos con la bronca de las rejas en los parques, la tala de madrugada, la basura por todos lados. Como nos movilizamos por el largo invierno sin gas en el neuropsiquiátrico y el intento de deshacerse de cuanto servicio gratuito y de valía para desviar, lógicamente, las prestaciones hacia sanatorios privados. ¿Cuál es el sentido de anular las neurocirugías del Hospital Santa Lucía, donde tanta pericia se ha acumulado para atender una especialidad delicada para pacientes de todo el país?
Desde el inicio de la gestión macrista, se abalanzaron sobre los barrios, arrancando adoquines, intentando llenar de torres lugares donde el mismo código de planeamiento urbano lo prohibía. Metiendo amparos, muchos de los que probablemente lo habían votado entonces, junto a quienes no se sorprendieron, lo fueron parando. Muchas otras veces no hubo tanta suerte.
Ocho muertxs hasta el año pasado en derrumbes de edificios donde los permisos de obra eran más que sospechosos y los controles eran una cargada. Personas murieron no por ineficacia sino por el desprecio a la vida. Porque lo que aparece como improvisación a primera vista, no es más que furioso y deliberado afán de lucro. Y corrupción. Esa corrupción que tanto se denuncia pero que a la hora de la verdad, existe en causas judiciales que diversos juzgados y por diversos hechos involucran a Mauricio Macri : PROCESADO por escuchas ilegales, por integrar una asociación ilícita. No pasa lo mismo con aquellxs a quienes acusan lxs candidatxs del PRO en los medios para consumo de lxs irresponsables repetidorxs de cantinelas.

Desde su llegada al Gobierno de la Ciudad, echó a las personas en situación de calle con las patotas de la UCEP y las pistolas tauser que la justicia le prohibió utilizar. Quien acusa a la Presidenta de autoritarismo picanea a lxs pobres en vez de asistir su emergencia social o al menos, si es que vienen del conurbano que tanto lo exaspera, ponerse a trabajar con los distritos bonaerenses para buscar una solución a la presión de uso de los hospitales, medios de transporte, etc. Pero no es este el punto, evidentemente: el transporte público no le interesa, puesto que gobierna con la mentalidad de quienes no utilizan un colectivo o el subterráneo para ir a su trabajo, actividad que siempre le ha sido repelente a quien fuera gerente de Sevel, esa empresa que contrabandeaba autopartes estafando al Estado, y que no lo llevó a la cárcel debido a la protección de la Cortesupremadeinjusticia de mayoría automática menemista.
El admirador de Cacciatore, intendente de la dictadura, adora las topadoras.

Nunca se ve en aprietos ante una interpelación periodística porque sólo se muestra al público en los estudios de televisión afines que lo protegen haciendo malabares grotescos, o atendiendo o llamando a las radios donde lo reportean en tono canchero y frívolo. En una oportunidad se fue de boca con Nélson Castro y dijo, en relación a los "trapitos": "pero qué quiere, que los matemos?" cuando no entendió en qué sentido el Doctor, tan serio él, le daba pie para ensayar una respuesta con argumentos al problema de los cuidacoches que no consistiera en la represión o prohibición, que es lo único que le sale bien.
Macri además protege locales donde se explota la prostitución de mujeres y fue señalado por la denuncia de Lorena Martins como amigo de proxenetas y tratantes ante la justicia. Más allá del patriarcado incomprensible que invalidó el testimonio de una hija no por ser falso, sino por el vínculo - esto da para otra reflexión aparte, sin dudas- dejando vía libre a la red y a los acusados, el Jefe de Gobierno habla por lo que hace su gabinete. Claro, si existen clientes o el tema no es considerado como problema, pasa a ser una arista interesante y atrayente para quienes lo defienden y lo votan. Sentido común canchero y fascista que también justifica que se abandonen a los "negros" que afean el paisaje de la ciudad de la gente linda, que se desentienda de lo que le corresponde administrar, que se pasan las leyes votadas en la Legislatura por el trasero total se vetan y listo. Y después se llenan la boca de la división de la Argentina culpa de la Presidenta.
Lo que indigna y rebela de Macri es sabido al menos por quienes defendemos la educación y la escuela pública, por quienes usamos los colectivos y subtes, por quienes trabaja y prestan servicios en la administración esenciales y lo hacen con contratos basura, renovados anualmente, en áreas imprescindibles. Es lo que establece la constitución porteña y que no se puede destrozar, tan importante como los espacios verdes que necesitamos todxs.
Ayer hubo una importante movilización contra la tala asesina en la 9 de julio, se convocaron porteños y porteñas de distintos barrios y agrupaciones. Se detallaron los daños. Se adelantaron los amparos que mañana serán presentados para parar a "Macrinator", como decía un cartel, se cantó el sentido "Macri, basura! Vos sos la dictadura!". Se escucharon distintas voces, y entre quienes hablaron, un chico en situación de calle que se refirió a las personas que están en la calle.
El orador de la Colifata nos interpeló también.

La criminal poda de tipas y jacarandaes es más vistosa que el criminal abandono de seres humanos tirados en las veredas, abajo de esos árboles, sin atención, sin trabajo, sin casa. La crueldad de provocar el padecimiento de los internos del Borda para ganar por cansancio y hacer un centro cívico dudoso desde el vamos; el maltrato de las personas que tienen que esperar lo imposible por un turno en el hospital. O la falta de ética de las entidades que se venden al ideario macrista y callan ante la falta de insumos, de personal necesario en los servicios.
La mugre de las calles es más visible que la mugre del corazón que ha devaluado a mujeres, hombres, niñxs que para esta administración no son más que cosas molestas. O son invisibles. Ya se sabe que ésa es la expresión de una manera de pensar y vivir que predominó en la Argentina de los noventa. Tuvimos que experimentar cuando estalló y aún no nos terminamos de recuperar.

Pero un aguijoncito me quedó de ayer, de lo vivido ayer, porque a quienes defendemos un modo de vida con otrxs, donde lo público es de todxs y nivela desigualdades, nos cabe reflexionar acerca de esa visibilidad de lo qua ha sido descartado y se ha naturalizado. Que no nos deje de rebelar un niño en la calle vendiendo lo que sea. Que no nos anestesiemos con lo que no se va a decir fuerte en la televisión pero sabemos que pasa: las muertes por el frío en el invierno de quienes no tienen dónde dormir y ni siquiera son contabilizadas. Que no nos olvidemos que la ambulancia del SAME no entró en la villa y murieron personas a quienes además, los quieren sacar a la fuerza privilegiando otro negocio inmobiliario. Allí en el mismo lugar donde el cura Mugica hablaba del reino de Dios en la tierra y decía, así, sin anestesia, algo como "perdón Señor, porque yo me puedo volver a dormir a una cama caliente y ellos siguen aquí."
A éso van estas palabras.Hermosos árboles y paisaje de mi querida Buenos Aires. Ciudad que es su gente, toda, porque eso diverso te hace ser lo que sos. Hablo de seres humanos y no meros bienes. El nervio de esas maneras de concebir la vida que claramente se están jugando hoy, y al cual nadie puede permanecer indiferente.

jueves, 7 de febrero de 2013

Agarrate Mr.Músculo... herramientas contra la violencia mediática

"Agarrate Mr. Músculo..." es una expresión que da cuenta de cómo se experimenta un aspecto, no menor, de la violencia hacia las mujeres y que imagina otro paisaje cultural donde estos comerciales ya no se dejen pasar así nomás. Hablo de la violencia de un tipo de mensaje quizás para algunxs mínima si comparamos el comercial de artículos de limpieza en cuestión con otros mensajes que ofenden brutalmente y sin eufemismos. Puede ser. El superhéroe que soluciona el problema de la mujer ama de casa con su irrupción en el baño o en la cocina, no parece tan intolerable como los shows mediocres de horario central donde se recortan las polleras de las bailarinas. Concedo. En parte, Diría que tenemos aquí una cuestión de grados en la forma de tratar de manera degradante al género. O que existen distintas sensibilidades a medida que los valores que se implantan por distintos mecanismos, se sacuden y se transforman. Aunque lleve varias generaciones y no pocas luchas. Y a veces, los tiempos se aceleran.

Contamos desde hace poco con una herramienta para defendernos de la violencia mediática sutil o explícita y que no tenemos que tolerar ni permitir más. Se trata de un esfuerzo de difusión de entidades públicas a nuestro servicio , de legislaciones vigentes y de una cooperación de todxs en el día a día para hacer posibles otra comunicación y también otras relaciones basadas en la equidad y el respeto, en consonancia con el espíritu democrático de la ley de medios elaborada por tantos sectores. Una ley que a pesar de la vergonzante actitud de la Justicia que protege al grupo hegemónico que se resiste a la adecuación exigida por la norma, está en vigencia en prácticamente todo su articulado desde su aprobación por abrumadora mayoría allá por 2009. Su ente de aplicación es la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y además, establece la creación de una Defensoría del Público, lo que se implementó con la designación de Cynthia Ottaviano al frente de la misma en octubre de 2012.

La Defensoría del Público tiene la función de recibir y canalizar las consultas, reclamos y denuncias de todxs lxs usuarixs de readio, televisión y los demás servicios regulados por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Las denuncias ante la Defensoría del Público pueden ser presentadas por cualquier ciudadanx personalmente, a través de un correo electrónico a:

contacto@defensa delpublico.gob.ar, en la página web:http://www.defensadelpublico.gob.ar/contacto.php.

Es muy importante señalar que la Defensoría también puede actuar de oficio, es decir, sin que medie denuncias de ciudadanxs ante un hecho de violencia mediática.


Los medios y las violencias

Cuando nos alarmamos por la brutalidad y la aparente sinrazón de las muertes de mujeres y sus hijxs a manos de parejas, ex maridos o novios, debemos traspasar el shock y la sensación de impotencia para pensar y buscar todo aquello que lo favorece, lo induce o lo tolera en nuestras prácticas cotidianas. Esto no significa que toda persona que crea que las mujeres no son iguales en dignidad o en capacidad a los varones sean potenciales femicidas, ni tampoco quiere decir que solamente los varones son violentos y machistas. Me refiero a una serie de valores que impregnan nuestra cultura, que se aprenden no solamente en lo que se dice, se lee, se escucha, sino en lo que mostramos con nuestras conductas.

La subordinación de las mujeres o la limitación a ciertos roles nos son inculcados de múltiples maneras, y las vamos haciendo carne casi sin percibirlo. Desde chiquitxs, si las nenas sueñan con ser princesas o si su destino es casarse y tener hijxs, la importancia de su educación se subordinará a esa tarea amorosa, la que se justifica por la sensibilidad particular o el apego al cuidado de lxs otrxs, como si estas características no fuesen imitación de lo que se ha visto en los modelos con los que se va creciendo. Proliferación de imágenes de mujeres que en casa se dedican en exclusiva al cuidado de sus hijos y marido, hacen a este universo simbólico. Espacios repartidos para juegos en los que los chiquitos tienen que utilizar los autos, las pelotas, los juegos competitivos, van moldeando el rol del varón proveedor, que sale al mundo para ganarse la vida, en un esquema complementario con el rol puertas adentro de las mujeres.

Se nos dirá que los tiempos han ido modernizándose y que las fronteras entre la casa y el mundo del trabajo se fueron haciendo menos rígidas. Concedo, las mujeres salen a trabajar o a estudiar y completar su formación académica, pero esto no las ha relevado del rol de cuidado de la familia que pocas veces puede compartir con varones, sea marido o hermanos, o hijos, con lo cual se multiplican las horas de trabajo y la exigencia a veces esquizofrénica de ser muchas mujeres en una.

Estas presiones afectan a todas las personas, también al varón que no debe llorar o que debe ganarse el respeto de sus pares demostrando esas cualidades de "macho" del modelo depredador. Obviamente, el problema es que en esas atribuciones de roles a unas y a otros las mujeres ocupamos un lugar subordinado; nuestro trabajo no es considerado de la misma calidad, o el del cuidado no es visto como trabajo ( no crea valor) o bien, encubierto por la pátina de la dulzura y el amor que lo naturaliza para hacerlo una expresión de una naturaleza femenina. Si el varón despliega alguna de estas funciones se lo ve todavía como bicho raro, o se lo enaltece como si "colaborara" con lo que supuestamente corresponde a la mujer.

Cuestionar o repensar que un piso de equidad para elegir algunos caminos vitales, como una profesión, a quién o cómo vamos a amar, si deseamos tener descendencia, está sin dudas condicionado por estos roles. La perspectiva de género nos sirve para desnaturlizar y colocar una pregunta, una posibilidad de mover lugares fijos, de descubrir cuánto de prejuicios hemos heredado socialmente. No quiere decir ésto que se cambie de un día para el otro o que lsa leyes terminen con situaciones de discriminación. A las prácticas las impulsamos o las condenamos colectivamente.

Vamos desarrollando con el tiempo, otras sensibilidades. Puede que todavía pase como si nada, que un programa de televisión se base en la utilización del cuerpo de las mujeres convertido en objeto, en que el humor pivotee en la descalificación de las mujeres a las que se las piensa como santas o putas - referidas a su relación con el varón que las considera de menor valía -, que los comerciales de juguetes inoculen el consumismo con los estereotipos de las princesas y el juego de te para las nenas y las armas, autos y juegos de video violentos para los nenes: dependerá del filtro de adultos concientes o no de ese tipo de educación indirecta poner freno o consentir los modelos que transmiten. Puede que todavía unx se sonría con comerciales de cerveza que se burlan de las nuevas posibilidades que intentan las parejas de convivir compartiendo roles; puede que por muchos años más, nos machaquen con imperativos de no arrugarnos, de no tener celulitis ni kilos de más para continuar entronizando la mujer-figuradecorativa-adorno, sin otorgar importancoa a sus ideas, a su formación - ni alentar a que la tenga-, y sobre todo, insistiendo en un ideal de belleza casi siempre inalcanzable porque es uno entre muchos posibles.

Existen buenos ejemplos también.

La violencia surge del efecto del comercial de artículo de limpieza dirigido a mujeres a las que conciben como si solamente pudieran tener en la cabeza la preocupación de dejar brillando el inodoro.
Cualquiera puede limpiar los inodoros. No solamente las mujeres ni el ama de casa. Indigna la puesta en escena de la degradación de la mujer a un rol que no siempre elige, y que exaltando este tipo de tarea, no deja lugar a otros aspectos de su vida.
Pocas imágenes publicitarias muestran la solidaridad entre mujeres. Competimos entre nosotras, por ofertas de un supermercado o por un hombre en una telenovela.
Competimos, si se nos muestra en esos otros roles que tanto costó a las generaciones pasadas conseguir, la función pública, el trabajo, mostrando que somos malas y quasi venenosas en esos ámbitos que antes estaban reservados a los varones, ("porqué no nos quedamos en casa entonces?").

Somos malas y "argolludas" si ejercemos una sexualidad con libertad, si cambiamos demasiado de compañero, si nos negamos a ser madres. Espanto, resistimos lo que se valora como "lo más sublime".

Aunque se haya recorrido un largo camino en pocos años, todavía el lesbianismo y la homosexualidad son motivo de sospecha - y por eso la burla y el desprecio- a la hora de pensar a esas personas como iguales en cuanto a su capacidad de ser madres o padres, porque se cuestiona la institución familiar clásica. Mamá, papá hijos, capaces de reproducir esos roles de los que venía hablando, presentados como el modelo de la sociedad, con respecto al cual otro tipo de familia es una aberración o una mala y degenerada copia.

Consideremos el poder de los medios de comunicación para reforzar o debilitar lo que lleva tanto tiempo instalado y muta a veces para adaptarse a los intentos de cambio y continuar estableciendo estos modelos de varon mujer en nuestra sociedad, modelo injusto y patriarcal que tiene mucho que ver con otras preocupaciones: inseguridad, pobreza, explotación, maltrato, discriminación, abuso.

Hablamos de patrones socioculturales, esos que nos atraviesan desde el nacimiento, que están presentes en todas las relaciones que entablamos. Que tenemos que visualizar en sus dimensiones opresivas, aún cuando no nos toque a nosotrxs el lugar desfavorecido. De allí la importancia de que los varones, heterosexuales o no, asuman con el resto la tarea de hacer posible otro mundo donde haya respeto, equidad y lugar para todas las personas, precisamente, porque son capaces de revisar el lugar privilegiado pero que los aprisiona también en un tipo de masculinidad entre muchos otros que se quiere presentar como natural, cuando ha sido sedimentado por siglos.

Tenemos en la Argentina una ley que no solamente tipifica las violencias sino que se ocupa de sus modalidades de ejercicio:

Se define como violencia mediática en la Ley 26.486 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, a la publicación o difusión de mensajes o imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres, o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes o imágenes pornograficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.(art. 6)

La ley prevee, - así como la Ley de Servivios de Comunicación Audiovisual, que retoma los postulados de las normativas antidiscriminatorias elaboradas en un Plan que se delineó ni bien asumió Néstor Kirchner la Presidencia de la Nación- , mecanismos concretos para velar por el derecho de las personas a no ser discriminadas ni reducidas a objeto, a no ser agraviadas ni víctimas de los estereotipos.

La Defensoría del Público que se desprende de la Ley de SCA va en este sentido.

A propósito de la denuncia de la Diputada Nacional Julia Perié contra Alfredo Abrazián - quien insultara en su programa de radio en Posadas a las participantes del último Encuentro Nacional de Mujeres y a Perié en forma personal-, Cynthia Ottaviano afirmó que : “Es necesario reflexionar sobre cómo al insultar y descalificar se ratifican prejuicios. El agravio como forma de clasificación supone una inferiorización del otro, cuando la defensa de la persona humana, propuesta por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), reconoce al otro como un par.”

La formación y la educación son claves, tanto para esta Defensoría como para quienes tenemos la potestad de cambiar de canal o de señal radial. Es siempre preferible apostar a la pedagogía; pero si hay que denunciar, se cuenta con una herramienta que tenemos que conocer y utilizar.

Si bien comenzar a desarmar tanto andamiaje lleva mucho, cuando se empieza a transitar la tarea no se vuelve atrás. Y nuestra sensibilidad se agudiza. Lo que ayer era chiste, hoy ofende. Y está muy bien que sea así, porque la violencia extrema de los feminicidios se conecta con la violenta degradación de las mujeres en lo simbólico, que sedimenta imperceptiblemente en la formación de niños y niñas. Lo simbólico es funcional además al negocio millonario de la publicidad, de la explotación de las mujeres en la prostitución o la trata. Contribuye decisivamente a hacer de las adolescentes meros envases para conseguir así fama o dinero, o un buen candidato para casarse. Miremos telenovelas y comerciales con un poco de agudeza. Comparemos contenidos. Indignémonos lo que obstaculice y apoyemos lo valore positivamente relaciones democráticas. Y entonces estaremos haciendo muchísimo por cambiar las cosas, quién sabe cuánto más que el endurecimiento de las penas, para terminar con episodios horrorosos de los cuales nos sorprendemos como si salieran de repente, como de una pesadilla ajena.

Vaya si es serio esto de lo simbólico para perpetuar lo establecido que si es percibido como histórico, capaz de ser modificado, pierde su lugar de inmutable y su "naturalización", en nombre de la cual se perpetran tantas violencias e injusticias.

Agarrate, entonces, Mr. Músculo...publicidad sexista, violenta y discriminatoria, y todo aquel contenido que nos humille. Conozcamos y difundamos la ley y esta Defensoría del Público que está a nuestro servicio.

miércoles, 30 de enero de 2013

Enero caliente

Este enero caliente de temperatura, caliente de operaciones, caliente de acontecimientos significativos, podría escribir cada día acerca de las grandezas y miserias humanas, del tesón de algunxs y la apatía de otrxs, de la imparable actividad de la mujer que nos conduce como Presidenta y exhibe un auténtoco liderazgo entre tantos espasmos lastimosos de seudodirigentes. Está claro que en estos años la constante en el marcado conflicto político es la consolidación de un rumbo, al cual intenta poner palos en la rueda un desfile impresentable de personajes mediáticos, que de líderes políticos nada tienen. Se apoyan en espacios televisivos y la cobertura vergonzante de los principales medios gráficos de la Argentina. Expresan una línea antagónica que nunca admite sus intereses y que se cubre detrás de los uniformes y las sotanas cómplices cuando asaltan por la fuerza las instituciones democráticas. No es una situación local solamente: en América y en el mundo entero las batallas políticas están atravesadas por el poder corporativo de los medios de comunicación, así como el dinero de las corporaciones viaja electrónicamente traspasando fronteras. Esa violencia capitalista que siempre fue tal y poco tenía que ver con el juego de los egoísmos ni con la calidad de sus poblaciones ni con la mano invisible que equilibra las consecuencias de la actividad humana, es el contexto constante en el que desarrollamos nuestra vida. Los estados pueden actuar como instrumentos que faciliten las ganancias corporativas, los estados pueden intentar mediar entre los sectores sometidos a la lógica del más fuerte, los estados pueden ser una cáscara o pueden representar lo común (aún sabiendo que dentro de este sistema las desigualdades han sido y serán condición, causa y efecto, el desafío a combatir o menguar, o el paisaje al cual nos acostumbramos), el estado no ha perdido significación ni siquiera con la característica actual del capitalismo en esos sitios del planeta donde se resiste a la expoliación, entre otras cosas, a partir de una idea del estado y de lo público fuerte y con características populares.

Es emocionante pensar en Cuba presidiendo la CELAC y en la realización de esta Cumbre con la Unión Europea que se resquebraja cada vez más, vampirizandose a sí misma. La importancia histórica de presentar una alternativa a una OEA que ha perdido representatividad - si es que alguna vez la tuvo- y no se sienta a discutir con la tutela de los EEUU merece por lo menos, un cuestionamiento en serio de lo que ha sido la construcción de muchos aspectos de nuestra identidad latinoamericana. De lo que nos hemos creído a partir de los relatos impuestos que acallaron nuestra diversidad, nuestro mestizaje, que erradicaron de la memoria colectiva las luchas y las lecciones de las derrotas, lo que significaron las divisiones entre países en momentos de sacudirse el estatus de colonia para pasar a depender mucho más fuertemente en nombre de la libertad (de comercio) de otros amos que hambrearon y arruinaron a las mismas mayorías, las desheredadas de siempre.

La Patria Grande es más que una fórmula. Nombra a un proyecto de una sola nación hispanoamericana. El nombre de Colombia se refería a una nación sin fronteras y en la que la insurrección anticolonialista que reconfigurase las jerarquías sociales. La primera revolución, la más olvidada y negada, había sido la haitiana, protgonizada por esclavxs, en 1804, que venció al ejército francés . La república de Haití cobijó al revolucionario Simón Bolívar tras sus primeras derrotas y allí no sólo revisó la falta de intervención de las castas más bajas - esclavos, criollos, pobres- en la lucha, sino que se comprometió, a cambio del auxilio del presidente haitiano, a abolir la esclavitud a su regreso a la guerra a muerte contra España. Tanto en Jamaica como en Haití, Bolívar expresó en sus escritos el sueño de una sola nación con un solo vínculo a partir de una lengua, religión y costumbres compartidas. Al regresar a Venezuela por la isla Margarita estableció la abolición de la escalvitud y la servidumbre, la igualdad política y educativa, para lo cual los sectores desposeídos aseguraron con las armas las promesas emancipadoras. La campaña militar se inició en 1816 y fue exitosa, liberando Nueva Granada, Venezuela y lo que hoy es Ecuador. Las dificultades se revelarían a la hora de mantener la unidad, acosada ya desde ese momento, por las ansias imperialistas norteamericanas. Reunido en Panamá un Congreso en 1826 con representantes de la Gran Colombia (las actuales Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela), Perú, Bolivia, México y las Provincias Unidas del Centro de América (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica), Estados Unidos trabajó intensamente para sabotear los objetivos del encuentro: crear una liga de repúblicas, un pacto mutuo de defensa y una Asamblea Parlamentaria Supranacional. No prosperó la idea, la misma Gran Colombia se disolvió al poco tiempo, y las Provincias Unidas de Centroamérica se desmembraron en varios países. Bolívar se lamentaría de haber "arado en el mar".
José de San Martín se reúne en Guayaquil con Bolívar y después parte al exilio : se tiene que ir sin ver cristalizado el sueño de la libertad. Mariano Moreno ya había sido envenenado en alta mar en 1811 y el Plan de Operaciones nunca se aplicaría. Cae en desgracia y luego muere Castelli, que había declardo libres a los indígenas en el Alto Perú. Un sacrificado, pobre y enfermo Manuel Belgrano expira en la convulsionada Buenos Aires de 1820. El Plan de Operaciones que habían suscripto en secreto sería ocultado como si nunca hubiera existido. Como se ocultó deliberadamente la característica de líderes populares de los próceres que una vez muertos, se entronizaron. Artigas, protector de los pueblos libres, capaz de movilizar un pueblo entero en un éxodo, también fue traicionado y dejado solo. Conviene recordar su Reglamento de la Provincia Oriental para el Fomento de su Campaña y Seguridad de sus Hacendados (1815)porque suponía una amenaza de propagarse por los territorios del ex Virreynato del Rio de la plata. Poco se habla y se sabe de su contenido y es importante la lección histórica indagar, discutir, qué sucedió entre los líderes federales como para que ayudaran a Buenos Aires a terminar con el subversivo...

Como sostiene el historiador León Pomer, Mayo como revolución,es una esperanza frustrada para los sectores populares, y se enfrentan dos líneas antagónicas. Los pueblos tuvieron líderes comprometidos, pero fueron traicionados, vencidos militarmente, aislados, dejados a su suerte para que se exiliasen y quienes los combatieron procedieron a transformarlos después en figuras lavadas e inofensivas.

Para el general correntino, son amargas circunstancias en 1822. Sin apoyo de Buenos Aires, necesitado de hombres y recursos, después del increíble cruce de los Andes y de derrotar a los españoles en 1817, de ocupar Santiago y declarar la independencia, de resistir y volver a vencer a los españoles en Maipú en 1818, de la expedición a Perú, paladeaba la vulnerabilidad de esa idea sustantiva de revolución continental. Diez años antes, quien había llegado con él gracias al apoyo de la Logia Lautaro para luchar por el ideal antiabsolutista, lideró el proyecto centralista de esa minoría mercantil porteña a la que convenía el desmembramiento del territorio, la represión de la subversión social, el achicamiento. Descreídos o atemorizados por la supervivencia de la revolución, la traicionan. Alvear despliega maniobras políticas en la Asamblea Constituyente del año XIII para convalidar negociaciones claudicantes… Sobrevendrían largas décadas de luchas internas entre caudillos demonizados y una minoría entreguista, feroz y sanguinaria contra las montoneras a las que tildaba de salvajes y atrasadas justificando todo aquello que impusiera el orden...Celebraremos 200 años de esa Asamblea y a pesar de la moneda, los símbolos patrios, la abolición de la tortura, la libertad de vientres - no la abolición de la esclavitud, porque esxs hijxs debían permanecer 20 años en la casa y al servicio de lxs amxs antes de ser definitivamente libres-, los representantes de la Banda Oriental que envió Artigas fueron desechados, y se postergó indefinidamente la declaración de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Un gobierno y un programa centralizado. Un ofrecimiento a la corona británica sin eufemismos se expresa en una carta al embajador inglés en Río de Janeiro, Lord Stangford, en la cual Alvear escribe: "Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso...."

La Gaceta de Buenos Aires publicaba en 1819 "Los federalistas quieren no sólo que Buenos Aires no sea la capital, sino que, como perteneciente a todos los pueblos, divida con ellos el armamento, los derechos de aduana y demás rentas generales: en una palabra, que se establezca una igualdad física entre Buenos Aires y las demás provincias, corrigiendo los consejos de la naturaleza que nos ha dado un puerto y unos campos, un clima y otras circunstancias que la han hecho físicamente superior a otros pueblos, y a la que por las leyes inmutables del Universo, está afectada cierta importancia moral de cierto rango> Los federalistas quieren, en grande, lo que los demócratas jacobinos en pequeño; el perezoso quiere tener iguales empleos que los que se han formado estudiando; el vicioso disfrutar de mismo aprecio que los hombres honrados..."

Rivadavia, el primero en sentarse en el sillón presidencial, era el otro exponente de la claudicación del sentido independentista a nivel social y regional. Fermín Chávez recuerda que Rivadavia era un viejo enemigo de San Martín y que el encono se remontaba a los tiempos del Primer Triunvirato, que había sido destruido por San Martín y Ortiz de Ocampo en la que fue "la primera acción militar de San Martín antes de la batalla de San Lorenzo". Ese Triunvirato, entregador de la Banda Oriental a los portugueses para eliminar a Artigas, era Rivadavia, quien años después, como secretario de Martín Rodriguez trabará el pedido urgente que el libertador hacía desde Perú y que lo lleva a la entrevista de Guayaquil solo y sin margen de maniobra. En las Provincias Unidas, en 1816 se declara la Independencia en Tucumán, la que tanto reclamaba San Martín mientras libraba la lucha militar. Pero no hubo Constitución en el Río de la Plata hasta 1853, y tras numerosas traiciones entre los líderes federales mismos, que se alzaron en armas durante cuarenta años porque dos proyectos de país estaban en juego, se impuso la entrega. Las constituciones unitarias de 1819 y de 1826 habían sido rechazadas por las provincias y resultaron inaplicables, ya que expresaban un proyecto económico-político que favorecía el capital comercial y los intereses de los productores para la exportación, sin importar si arruinaban las economías regionales o hambreaban a las mayorías. "Las mercaderías inglesas que inundaron el país a partir de 1809 destruyeron los modos de producción y las relaciones de clase herederas de la colonia, y facilitaron indirectamente la acumulación de los primeros capitales nacionales en las esferas del comercio y la ganadería. El capitalismo se inició en la argentina estrechamente condicionado por una causa externa: el capitalismo inglés"(Rodolfo Puiggrós, Pueblo y Oligarquía,, Bs.As., 1965.

El relato mitrista impuso la imagen lavada del San Martín "santo de la espada" quitándole toda la espesura al personaje revolucionario que se refería a sus hombres como "nuestros paisanos los indios" y que no hubiera podido salir vivo de las Provincias Unidas sin la protección de Estanislao López, el caudillo santafesino. ¡Hasta qué punto el personaje político que fue San Martín, que casi retorna llamado por Dorrego, que mandó su sable a Juan Manuel de Rosas en tiempos del bloqueo anglo francés, es una figura a descubrir todavía! Enemiga de San Martín, la burguesía comercial que se consolidó al amparo del puerto de Buenos Aires sacrificó la unidad con la Banda Orientaltraicionando el sentido profundo de esa liga de pueblos libres. Resignificando a sus líderes populares como Belgrano, San Martín, Artigas, el relevo mitrista escribe una historia sesgada que demoniza o neutraliza sus aspectos revolucionarios. Mitre, el fraticida del Paraguay, el fundador del diario que aún hoy trabaja incesantemente por el mismo proyecto chico, un proyecto que triunfa gracias a cadenas de traiciones entre los mismos caudillos y a la injerencia extranjera. Se impone el país para pocos y separado de la América del Sur, a espaldas de las provincias, a pesar de las declaraciones de la constitución federal. Conviene revisar la polémica de aquellos tiempos entre Mariano Fragueiro - otro desconocido- y Alberdi. Dos modelos para la Argentina en un tiempo crítico.

Necesitamos, hoy como ayer, entender qué es lo que se esconde detrás de las fórmulas grandilocuentes, qué distintos significados pueden adquirir las palabras y a quiénes se considera parte de la patria, de la nación, de la ciudadanía. Necesitamos revisar los motivos de la escandalosa Guerra del Paraguay, qué sucede cuando una experiencia divergente de las recetas hegemónicas se vuelve una amenaza por su mera existencia y su éxito.Entre la literatura editada para el Bicentenario, además de la corriente revisionista, de la obra de Arturo Jauretche, de la tarea imprescindible de un Norberto Galasso. se encuentra mucho material para repensar los relatos históricos y los claroscuros de las guerras de la independencia, porque se despliegan discusiones sobre los proyectos de nación por las que líderes populares y líderes oligárquicos desangraron - hasta hace muy pocas décadas- nuestra tierra. El interés o el desinterés por la historia habla también del tipo de ciudadanía y democracia que nos podemos dar.


La Patria Grande, ayer y hoy

José Martí, cuyo cumpleaños se recordó hace dos días - 1853, La Habana- es tal vez el prócer independentista que menos conocemos. Escribió : “La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte”. Citaba extensamente a Bolívar. Discutía la idea sarmientina del enfrentamiento entre la civilización y la barbarie americana, sosteniendo lo propio contra la falsa cultura que proponía poblar estas tierras con europeos eliminando al indio. "La América se salva con el indio, o no se salva"... Martí sostenía que parte del fracaso de las armas revolucionarias se relacionaba directamente con esa dicotomía: "el genio hubiera estado en hermanar la toga y la vincha, desentancar al indio, ir haciendo lado al negro suficiente, ajustar la libertad en el cuerpo de los que se alzaron y vencieron por ella."

Luchador por la independencia de su Cuba desde su adolescencia, conocedor de la cárcel y el destierro, sabía bien que la intuición temprana de Bolívar sobre la intención de los Estados Unidos de dominar el sur de sus fronteras. Fue corresponsal de La Nación en EEUU. Desde allí maduró su latinoamericanismo, denunciando, entre otras cosas, el crimen contra los obreros conocidos como los mártires de Chicago en 1886, observando las consecuencias de la Primera Conferencia Panamericana que se realizó en Washington entre 1889 y 1890 en un intento de dominar desde el Caribe, todo el hemisferio. Por eso sentía como necesidad "impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América". Temía el dominio de la oligarquía financiera norteamericana sobre su pueblo, la misma contra la cual lucharon Fidel, el Che Guevara y lxs cubanos, setenta años más tarde, a pesar de la independencia formal. Martí murió peleando a los 42 años por un proyecto revolucionario y de dignidad para los pueblos. Su obra y su figura son todavía desconocidas para demasiadxs latinoamericanxs.

La revolución haitiana, la de los esclavos, la que venció al ejército que se imponía en Europa, casi no se enseña; ni en las escuelas ni en las universidades. Y Haití parece pagar hasta el día de hoy con sangre y hambre aquel gesto imperdonable.

¿Qué sucedió con los gobiernos populares en nuestras repúblicas latinoamericanas cuando tuvieron que resistir aisladas el embate de los EEUU y sus socias, las élites locales? ¿Cómo se profundizó una dependencia cultural en el olvido de nuestro pasado indígena, de nuestras revueltas por la tierra, la dignidad, la soberanía de los recursos naturales? ¿Cómo funciona y a beneficio de quienes, el discurso racista, el olvido o el desconocimiento de los desmembramientos en repúblicas débiles y dóciles en el Caribe, en la América de las venas abiertas donde cada tanto se reciben lecciones de "democracia", "libertad" o "progreso" a través de la fuerza o los golpes duros o blandos?¿Porqué se entorpece de manera vergonzante, el acceso de lxs ciudadanxs a otro tipo de contenidos y canales que discuten una versión de nuestra historia y de nuestro presente modelada por la mirada imperialista que siempre nos ha disminuido, alienado y enfrentado entre nosotros?
¿Quiénes ejercen la violencia simbólica que justifica la fuerza?

Hace cuarenta años un hombre digno y bueno, presidente constitucional de su país, era bombardeado y masacrado en Chile: Salvador Allende. Desde su caída, que fue la de un proyecto popular, el país hermano todavía no se repone; el discurso que lo volteó sigue presente y en disputa en el imaginario latinoamericano. Quizás la juventud pueda, con su movilización, sacudiendo la represión, el silencio, el olvido, retomar sus banderas. Para eso, entre otras cosas, no hay que regalar la conmemoración del 11 de septiembre.

Chávez es, desde hace más de veinte años, el líder de un proyecto de unión y soberanía de la América del Sur. Y por eso, el enemigo de las corporaciones. Por eso Néstor Kirchner también lo fue...y Lula Da Silva, y Evo Morales, enemigos mortales. En el intento separatista y destituyente contra Evo Morales, la actitud rápida y firme de los gobiernos hermanos sostuvo al presidente que juró en Tiahuanaco, en el mismo lugar en el que Castelli había proclamado la libertad de los indígenas.
Gobiernos diferentes pero unidos en objetivos. Esa construcción que es reconstruir una memoria de luchas, de cultura compartida, de fracasos y de divisiones que nos arruinaron, es el enemigo de quienes nos han oprimido. Enemiga fue la insolencia del Paraguay en el siglo XIX y la aplastaron sus naciones hermanas. Enemiga era y es la revolución cubana, a la que intentaron asfixiar con un atroz bloqueo económico, invasiones y constante campaña desestabilizadora y demonizadora.Enemiga es la superación de una OEA por una verdadera entidad, fuerte y expeditiva, con la CELAC que tiene nada más y nada menos que a Cuba en la presidencia pro témpore. Se entiende el ataque constante y la dimensión de la apuesta...

La unidad de las luchas del siglo XIX fue eje de las luchas revolucionarias de los distintos movimientos aplastados por dictaduras en la segunda mitad del siglo XX. Retomar banderas con las estrategias que aprenden de la derrota popular es esencial para la transformación de nuestro presente y nuestro futuro. Y por eso hay tanto revuelo y crispación de los amantes del orden que huele a represión, a entrega.

La unidad latinoamericana verdadera es la que se consolida a partir de la soberanía económica, social, política. Hay lecciones pendientes de figuras como Bolívar, San Martín, Artigas, Belgrano, Martí, insobornables. Seres humanos y falibles, pero de una madera capaz de influir décadas, o siglos después de la muerte, el exilio o la desaparición.


Fuentes: "Son tiempos de Revolución. De la Emancipación al Bicentenario" Compilación de Germán Ibañez, Ed. Madres de Plaza de Mayo, Buenos Aires, 2010 (adaptación de Norberto Galasso, "Son tiempos de revolución. De la Emancipación al Bicentenario"/ "Bicentenario. Dos siglos de la Argentina 1810-2010. Felipe Pigna, Compilador, AZ Editora, Bs. As., 2010 / "Historia de la Argentina", Marcela Ternavasio, 1806-1852, Siglo XXI Editores, Bs.As., 2009/ "Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX" H.S. Ferns, Ediciones Solar, Bs.As., 1979 /"Plan Revolucionario de Operaciones-1810" en "Mariano Moreno. Escritos políticos y económicos." Norberto Piñero, La Cultura Argentina, Buenos Aires, 1915/ "Bolivar, Martí y Nuestra América", Alfredo Jacobsen, en "La Patria es América", compilación editada por Madres de Plaza de Mayo, Bs.As., 2009
www.elhistoriador.com.ar/
www.celac.org/



viernes, 11 de enero de 2013

Elogio de la disputa (o pensando la universalidad)

Recientemente se tematizó por las circunstancias dolorosas y publicitadas, lo inaudible de las voces de lxs no contadxs como ciudadanas plenas. Las voces de las compañeras de infortunio de Marita Verón; las voces de las víctimas cuyos testimonios fueron descreídos por el tribunal que intervino en el juzgamiento del cura Grassi por abuso; las voces de los familiares de Luciano Arruga, diciendo el porqué de la desaparición de quien era considerado por la policía – y sólo por la policía? - como alguien extorsionable, utilizable, pasible de convertirse en chorro para chorros de uniforme. ¡Y cuánto que no tenemos en la memoria, instalado en el imaginario colectivo! Muchísimo, sin dudas…
Si hay algo como justicia y corrimiento de los límites de lo excluido por una universalidad, es gracias a un litigio, es gracias al conflicto, a la disputa acerca de los universales mismos. Esa justicia no es nunca completa, es. Pequeños actos de justicia o de apertura de otros espacios o prácticas que en el futuro, seguramente, serán impugnados. Si fuese posible una saturación, una presunción de inclusión de todas las partes en armonía, como si todas las demandas estuviesen contenidas, o satisfechas, se trataría de una sociedad que suprimiría la distorsión del uno-de-más, de lo que excede siempre la idea de la comunidad realizada y entonces esa sociedad se absolutizaría. Algo de esto me resonó cuando Pepe Mugica en una entrevista televisiva, reivindicaba esa actitud de “izquierda” que siempre busca repartir, que no se conforma con lo dado ni con los privilegios naturalizados que desmienten la armonía y el consenso. Esa distorsión que señala Jacques Rancière - para quien la noción del consenso es sinónimo de exclusión-, brinda la posibilidad de subjetivación política; cuando en nombre del universal se ponen en escena los vínculos litigiosos entre dos mundos a los que se pertenece, para apropiarse de la igualdad de los otros.
El universal es aquel concepto que nombra el rasgo común a distintos entes particulares. En nombre de una razón universal, de una identidad, se reúne dentro del recipiente, por decirlo de manera gráfica, a todo lo que cuenta con los atributos compartidos. Se reúne al tiempo que se excluye. Así es como cada unx de nosotrxs, particulares, constituimos el contenido de “ciudadanía”, por ejemplo. Particulares ciudadanxs dotados de ciertos rasgos y derechos. Particulares humanxs, portadores de los derechos inalienables a la vida, a la libertad, a la propiedad, que las doctrinas que fundamentan nuestras constituciones modernas y nuestros sistemas liberales de legislación consagran.

Ahora bien, sabemos que la universalidad de la ciudadanía, que denota eso idéntico que tienen los individuos contenidos, pierde esa identidad entre nombre y entidades por su negativa a abarcar a todxs: quienes están desposeídxs o permanecen irrepresentadxs por la voluntad general – las mujeres revolucionarias por citar un ejemplo- no alcanzan el nivel de lo reconociblemente humano dentro de los términos universales y más aún, pasan a ser objeto de aniquilación. Fue el destino de “lo otro” de la Europa. Una persona indocumentada, un inmigrante, alguien que no concuerda en los rasgos perceptibles y que la califican dentro de las categorías de hombre o de mujer, son otros casos.
Con todo esto lo que pretendo traer a colación es que todo universal abarcador de todo, excluye la particularidad sobre la cual se basa y que cada integración de lo particular a lo universal deja una huella que convierte a lo universal en fantasmal para sí mismo (Butler). La universalidad es revisada constantemente en el tiempo, y sus sucesivas revisiones y disoluciones son esenciales a lo que ella “es”. Cada inclusión de particulares o minorías no percibidas ni reconocidas por la ciudadanía en determinado momento resignifica al universal “ciudadano/a”. Esto implica que si la noción de “humanidad” o “ciudadanía” es pensada de manera transcultural, por ejemplo, la noción estará sospechada siempre por la particularidad de las normas culturales que intenta trascender. Será, por decirlo de alguna manera, siempre eurocéntrica, o, como lo ha mostrado la teorización feminista, falocéntrica. Nuestra historia colonial y contemporánea es ilustrativa al respecto ( y valga la redundancia con la “ilustración”), cuando en términos de la “razón” ilustrada se pretendió transplantar la Europa a la América no percibida como humana puesto que era salvaje y bárbara, y se emprendieron genocidios de los que todavía no sabemos lo suficiente. O cuando se despojó de los derechos a las mujeres que lucharon por esa igualdad revolucionaria, entre las masas pobres y las etnias originarias a la hora de sentar las bases de las repúblicas independientes, las de los iguales, confinándolas a la tutela del marido a ellas, a la semiesclavitud o a la trinchera a otros. Todo esto señala casos del problema de la universalidad del que se está discutiendo tanto y con razón, por cierto.


Por eso Carol Pateman acuñó la expresión del contrato sexual a la par del clásico contrato social de la filosofía política, como condición paralela sino anterior al diseño de nuestras sociedades actuales. Sin mirar críticamente las relaciones de parentesco –afirma Butler en “El grito de Antígona”- que llevan a definir la existencia del ciudadano masculino, y sostienen la división de esferas privado/público, la ciudadanía moderna siempre será patriarcal, dado que los significados duales mujer (privado, cuidado) y hombre (público, trabajo, producción) articulan otros significados que entretejidos conforman el espacio simbólico y cultural donde se sustenta al inferioridad de unas en relación a los otros.
Cada paso en las reivindicaciones que hacemos, excluídxs u oprimidxs, apelan ineludiblemente a la universalidad, y no puede ser de otra manera, puesto que la arquitectura legal de nuestras sociedades así lo requiere. Si no fuese universal la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de los Derechos del Niño, no se hubiera podido contar con las herramientas necesarias para la lucha por erradicar la desaparición de personas, la tortura, así como en nombre de los derechos humanos es que también hablamos del derecho a la comunicación y a la información, a la vivienda digna o a la no discriminación por raza o creencias religiosas.
El siglo XX fue sumamente crítico del punto de vista occidental y europeo que ocultaba la particularidad que se arrogaba el carácter de medida de todo, que ocultaba su particularidad para oprimir a lo no europeo hablando en términos de razón universal o civilización. Los aportes de la crítica poscolonial y de la teoría feminista -en su fascinante diversidad- impugnaron la universalidad – el “sujeto” sobre todo- no para desecharla sino para marcar, precisamente, la complejidad de su utilización si se olvida que siempre es excluyente, y que está impregnada de valores determinados que si se presumen únicos, totales, abarcadores, mejores que otros, no hacen otra cosa que imponerse de manera violenta.

Lo que debe tenerse en cuenta es que todo reclamo de universalidad siempre tiene lugar en una sintaxis dada con cierto conjunto de convenciones culturales en un terreno reconocible. El reclamo no puede ser efectuado si no es reconocido como reclamo. Judith Butler afirma en “Contingencia, Hegemonía y Universalidad”, que esto concierne al problema de la traducción cultural. De lo contrario, bajo la categoría de “sujeto”, - el sujeto de derechos- se pierde y se borra el que queda subordinado o inarticulable por ese mismo universal. Las prácticas diferentes a la conceptualización que es hegemónica se soslayan con la violencia que las explica o las reduce. Como dice Judith Butler en Deshacer el Género, el “todavía no” es una característica propia de lo universal mismo: aquello que permanece “irrealizado” por lo universal es lo que lo constituye esencialmente.
Y aunque hace tiempo que en lo que se conoce como ciencias humanas se evita apelar a una naturaleza humana y a rasgos universalizables, - como la racionalidad- para pensar el orden político y desplegar visiones normativas del orden del deber ser, del consenso, de la representación, persisten estas brechas que se ocultan en nuestros modos de vida en común. Cuando se las ignoran o se las pretende neutralizar, o cerrarlas definitivamente, la universalidad juega como criterio para juzgar reivindicaciones de cualquier programa social y político ya que lo que se pretende debe poder ampliarse a todxs como para ser aceptable. Y este proceder evidencia que si bien no se blanquean los supuestos sobre lo que los seres humanos o los ciudadanos son, está implícita una racionalidad discursiva, una cierta capacidad racional repartida en todxs. ¿Cómo funcionaría si así no lo fuera? Es el modelo de la racionalidad comunicativa elaborado por el filósofo Jürgen Habermas, por ejemplo: todxs tenemos la capacidad de argumentar y por ende, de convencer al otrx esgrimiendo el mejor argumento. Pero, ¿podemos todxs dialogar? ¿qué sucede con las posiciones diferentes que se ocupan en el escenario de la discusión política? Además, los diseñadores de la opinión pública, el poder concentrado de los medios de comunicación, el acceso discriminado a la representatividad en los parlamentos a través del tradicional sistema de partidos, son factores soslayados en este esquema ideal al que nunca se aviene ejemplo concreto. Estos modelos tienen efectos tremendos, por cierto: si no te reconocen como interlocutorx, si no se comparten códigos – y con ellos, valores- te bombardean para imponer la democracia y cuanto esquema normativo se elabore desde un lugar cómodo del mundo.
Sin embargo, desafiar las formulaciones universales existentes es lo que permite que aquello excluido reelabore estándares históricos de ese universal. Así como el universal “sujeto” asimiló y redujo las particularidades que excluía, si quienes en tanto excluídos invocan el universal de una normativa para ser considerados y habilitar derechos, reformulan el sentido de ese sujeto de la ley, abren la universalidad a nuevas formulaciones. Y quienes no tenían derecho a ocupar el lugar de sujeto, muestran así la violencia del universal para transformarlo, ampliarlo, mantenerlo abierto. Las luchas acerca de la libertad sexual, el matrimonio igualitario, la autonomía que pertenece según patrones culturales patriarcales solamente a los varones, involucran de manera decisiva este conflicto, esta impugnación de los modelos normativos. Así se ha logrado abrir una transformación cultural decisiva que lleva generaciones, en las que la ley que se sanciona es apenas un factor, indispensable según el funcionamiento de la democracia, pero una patita nada más.

Resta lo más duro de roer, permear el universo simbólico, las prácticas cotidianas…
Las normas positivas como el derecho tanto como las no escritas, las del cómo deberían ser las cosas, “patean para adelante” la disputa porque según los lugares y posiciones que se ocupen, desde dónde se hable, se viva, se experimente, se desee, se sea percibidx o interpretadx, las demandas y las opresiones hacen tambalear la armonía proclamada que se aplaza una y otra vez.
El escandaloso funcionamiento del poder judicial argentino ahora en primer plano pero de larga data, en realidad, quizás ayude a pensar esta audibilidad/inaudibilidad de las voces concretas. Algo de esto, al menos. La inaudibilidad que habilita la repetición de violencias e injusticias precisamente porque quien habla, quien enuncia, no es tenido en cuenta en la plenitud de su ciudadanía o humanidad. Inaudibles, quienes nunca aparecen en los relatos periodísticos ni en las estadísticas. La perversión de la invisibilidad de la violencia con la que convivimos, tanto como las de las relaciones desiguales que sostienen nuestras democracias igualitarias. Lo inaudible está en las denuncias que se cajonean en alguna comisaría o juzgado hasta que esa misma persona aparece cosificada, como el tema del día en los policiales. Objetos con los que se montan, por añadidura, operaciones de prensa. Entonces reaparecen los nombres de los universales, invocados por victimarios tanto como por víctimas, invocados por lxs indiferentes también que reproducen consignas sin considerar la complejidad, la brecha entre la enunciación de un derecho que se proclama y su ejercicio real y concreto. Este es el escándalo del conflicto, de la intrusión de quienes no eran contadxs y eran contenidos en esas abstracciones. De lxs inaudibles.



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Quizás, Marita...

Quizás tengamos que apretar, por mucho tiempo más los puños
conteniéndonos
mientras se nos ríe en la cara la hipocresía de los poderes que arrancan de sus vidas a mujeres para hacerlas cosas, nada.
Como te arrancaron de tu vida, de tu Mica, de tus planes...
y siguen arrancando otras
y siguen ignorando a quienes hablaron de tu calvario y te vieron,
otras víctimas como vos que no fueron escuchadas
esos jueces que se lavan las manos
Dineros mal habidos guían las manos que firman sentencias infames.

Te buscamos, Marita y te buscamos Florencia, y te buscamos, Fernanda... y a tantas que no saben cuánto han tocado nuestros corazones.
Ayer se vivió un día de dolor y de vergüenza.
Hoy vamos a reclamar en las calles, y mañana, y cuando y cuanto haga falta para que de una vez la red de complicidad con los mercaderes de los cuerpos y los verdugos de los sueños queden al descubierto y paguen sus crímenes.
Quizás la enésima cachetada a esa mujer que conserva la fortaleza intacta
con tanto sufrido y visto
que ha podido encontrar en quienes ha ayudado a volver del infierno, a lo mejor, algo de tus ojos, Marita, de tu sonrisa,
que ha podido hacernos conocer lo tenebroso con lo que convivimos
y no vemos...
que no está sola porque hoy mujeres y hombres y funcionarixs y viejxs y maestrxs y amas de casa y una presidenta y un cura digno y un pibito
piden por que aparezcas
reclaman a esa justicia que hace rato se levantó la venda de los ojos
Mutitudes exigen
y gritan tu nombre
y se pintan las paredes y los carteles para que tengamos
igualdad ante la ley y libertad y que no se nos pisotee más
en estrados hipócritas...
Quizás este golpe duro a tu madre alumbre un cambio sustancial para nosotrxs
para tantas chicas
y también
para quienes no tienen los dineros ni las influencias
y están privadxs de todo
abandonadxs en el sistema carcelario a su suerte

Marita
y todas a las que buscamos.

Hay clientes todavía
y esa es la más dura de las luchas,
que cada vez que alguien paga
te lastima y te encadena
las lastima y encadena y hunde en el silencio cómplice
de jueces, policías, polítiqueros y esos hombres insensibles: los clientes.

No te olvidammos Marita
En tu nombre,
como símbolo de tantas otras, seguiremos construyendo tu libertad y la nuestra.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La voluntad

Voluntad política.
Eso es imprescindible.Y eso es lo que ha existido desde el 2003 y no ha dejado de transformar el paisaje de este país tan golpeado y arrasado por poderes corporativos que siempre ganan cuando las mayorías sufren y sangran.
Que la pelea capital por la implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual haya servido para blanquear el verdadero poder detrás de los gobiernos, es sin dudas una victoria de estos años en los que algunxs deplorxn la disputa de proyectos.


Porque ha tenido que pasar mucho tiempo, muchos años para ir pariendo justicias y reparando impunidades. Aprendemos cada día, hasta qué punto estamos mediatizadxs en nuestra percepción de la realidad que vivimos. Que la concentración mediática ha reemplazado en estas décadas, lo que antes se controlaba con golpes de estado y censura estatal. Y el tema es global.

No es de extrañar que las corporaciones actúen y se defiendan en tandem, como decía el sobrino del fallecido Monseñor Plaza hace unos días, comentando el documento de la Conferenica Episcopal Argentina en la previa del 7 D. Jesús Plaza,sobrino y denunciante de uno de los más célebres apologistas y cómplices de la represión ilegal decía que "la Iglesia católica estuvo siempre con las corporaciones y los poderosos: en 1806 durante las invasiones inglesas, fue un obispo el que los recibió". Enumeró cómo desde siempre bendijeron los sables de los generales que asaltaban el sillón presidencial y consolaban a los perpetradores de los crímenes de lesa humanidad como la tortura o el arrojar personas vivas al mar.

Hoy estamos juzgando genocidas;estamos ampliando derechos. Mal que les pese a las minorías privilegiadas. Ahora visibilizadas cada vez más claramente en su accionar, éstas operan contra todxs lxs gobernantes que se atreven a tener la voluntad política de desarrollar sus pueblos e intentar la justicia social sin someterse al capital financiero. Minorías de bancos y compañías sin bandera que, por ejemplo, inducen al suicidio a la población española; que hace poco más de una década se enriquecía con el petróleo venezolano hasta que llegó Chávez. Atentan contra esas democracias con operaciones mediáticas sin ningún escupulo e invocaciones a la libertad de prensa presuntamente amenazada mientras concentran medios y contenidos. Desatan una operación tras otra, engañosas y falaces, de las que jamás se retractan. Pero Chávez sigue ganando elecciones y no se muere como ellos quisieran.


Mientras escribo, Cristina se encuentra trabajando, sin aflojar nunca, en una integración larinoamericana que es clave no solamente desde lo económico - tener una moneda común para transacciones de países miembros que esquive el dólar puede convertirse en una realidad muy pronto- sino en lo cultural. Proyectos de cooperación que además elevan la dignidad de nuestros pueblos, demostrándonos que a pesar de que tienen mucho poder, hay otro poder popular y una voluntad solidaria que nos hace potentes, que nos impulsa hacia donde no nos dejaban llegar.
Por algo sería...

Y en cuanto al poder judicial argentino, ha demostrado otra vez que nos debe todavía una transformación muy profunda. A la república, a las instituciones que trascienden a las personas. Está mostrándose como una rémora conservadora intolerable ya para los tiempos que corren. Está en deuda con la democracia, y no solamente por atacar la soberanía popular, - una ley votada por el Poder Legislativo por abrumadora mayoría hace tres años- sino porque:
- miles de personas esperan presas una sentencia firme sin saber siquiera quién lleva su causa
- todavía ejercen sus funciones cómplices de torturas, desapariciones y apropiaciones de bebés nacidxs en centros clandestinos de detención
- sus funcionarixs son frecuentemente sexistas e ignoran los derechos de las mujeres a quienes aún, con toda la legislación existente contra la violencia de género, no hacen justicia
- suelen, salvo contadas excepciones, ignorar los derechxs de niñxs y adolescentes
- toleran graves violaciones a los ddhh en las cárceles
- están eximidos de tributos que se aplican a todxs los demás funcionarios y personas comunes
- y a pesar de los intentos de la Jueza de la CSJ Carmen Argibay, siguen negándose a quitar crucifijos de sus salas



Nosotrxs sabemos que nada se consigue para el pueblo sin pelear muy duro. Y tenemos mucho para festejar cada día. Hoy inicia la transmisión el primer canal de televisión mapuche, y es un enorme paso adelante que no les importa a lxs mamarrachxs de la oposición servil incapaz de propuestas propias ni a la SIP que se reúne con ellxs en el Congreso a lamentarse por el "peligro" a la libertad de expresión que representa la desconcentración de medios.

Nosotrxs conservamos la alegría y recordamos siempre a Néstor Kirchner que advertía sobre estos momentos de retrocesos en los que no había otra que seguir adelante, fieles a las convicciones, con la fuerza y la voluntad políticas para hacer realdiad el sueño colectivo de equidad, de justicia y de dignidad.

Con el amor que alumbra la maravilla, festejaremos este 9 de diciembre 29 años de democracia y de participación en la conquista trabajosa - pero sin vuelta atrás- del respeto, vigencia y promoción de los derechos humanos.Con esa voluntad de ir contra la corriente, a favor precisamente, de ese sueño.









martes, 4 de diciembre de 2012

Hebe

“Yo decía ‘hay que hacerlo a la luz del día’. Muchas veces intentó gente que nosotras no hiciéramos las cosas tan abiertamente. Decían ‘no conviene’. Mi única locura era que si a los chicos clandestinos les habían pasado tantas cosas, nosotras teníamos que hacer todo al revés para probar otro camino que no fuera ni clandestino, ni oculto, ni nada, y hacerlo a la luz del día, y enfrentando y diciendo las peores cosas, no importa. Pero con esas cosas intentar otro camino.”
Hebe de Bonafini
“La Rebelión de las Madres. Historia de las Madres de Plaza de Mayo (1976-1983) Tomo I” Ulises Gorini, Bs. As. Ed. Norma, 2006, pag. 189

Azucena comenzó en la cola donde esperaban de la curia una respuesta compasiva, una respuesta que jamás llegaría. Se fueron reuniendo cuando decidieron salir a buscar a sus hijxs desaparecidos.
Cuando se les asestó el primer golpe a la incipiente organización, Hebe junto a otras madres fueron las referentes "dirigentes" de ese grupo extraordinario.Con el secuestro de Azucena Villaflor, María Ether Balestrino de Careaga y Mary Ponce, la represión pensó que desarticularía y amedrentaría a las “locas” que habían logrado en ese diciembre de 1977 reunir el dinero para una solicitada que apareció en La Nación con las listas de lxs desaparecidxs.
No lo lograron. A pesar del estupor y el terror. Unos días antes del secuestro de las madres y del grupo de familiares y de apoyo - entre quienes estaban las monjas francesas- que se reunía en la iglesia de la Santa Cruz, infiltrado por Alfredo Astiz, Hebe había recibido la noticia del secuestro de su segundo hijo desaparecido, Raúl, en Berazategui. Ella recuerda cómo Azucena la consoló y la animó a seguir con la campaña para juntar el dinero de la primer solicitada que se publicó pidiendo saber dónde estaban lxs desaparecidxs, incluidos en una lista. Juntaron de a moneditas y muy pocos políticos ayudaron.

Han sido madres y se convirtieron en las Madres a partir de un ejemplo de lucha. Mujeres que no se quedaron quietas nunca. Mujeres que supieron con amargura de la complicidad de la iglesia, de los medios de comunicación y de ciudadanxs indolentes o anestesiadxs y casi solas, contra todo, contra lo inimaginable, lo imprevisible. Así como se les presentaron las cosas, ellas, armadas de amor, se constituyeron en una lucecita imprescindible en la reconstrucción de nuestra convivencia social, nuestra democracia y nuestra militancia por el respeto a los derechos humanos.

Si hay algo como un emblema ético en nuestra Argentina del dolor – como dice León- en la que todavía es tan duro atravesar tantas sombras y silencios, son ellas. Hoy Hebe cumple 84 años y me brota una profunda gratitud. Y también alegría de tenerla.

Madres que se pusieron el pañal de sus hijxs desaparecidxs en una marcha a Luján para simbolizar ese lazo indestructible y gritar por la verdad cuando todo era silencio y muerte. Cuando no las recibían, o les mentían, o las amenazaban.
Resistir, decía Hebe.
Ellas insistieron. Mientras la dictadura pretendía utilizar el Mundial de Fútbol como exhibición de normalidad, mientras la revista Para Ti entregaba una postal para que las lectoras la enviaran el exterior para contrarrestar la presunta campaña antiargentina, las mujeres de pañuelo blanco seguían en la Plaza de Mayo, hacían gestiones con embajadas y se cuidaban con pequeñas estrategias que iban decidiendo a cada paso. Porque nada las había preparado para algo así.

Los medios cómplices de la dictadura amplificaban y multiplicaban la justificación de lo injustificable, apelando a culpabilizarlas por la desaparición de sus hijxs. La apelación a la maternidad, la misma que ellas esgrimían frente a la violencia de los uniformes, era el eje: "¿cómo lxs habían educado?", "¿habían cumplido con sus deberes de madre?"

Todavía recuerdo esas propagandas televisivas que veía en la pantalla. En mi cabecita de niña quedó grabado aquello de: “¿sabe ud. dónde está su hijo ahora?”

Mayo de 1978. Las Madres redactaron una respuesta que enviaron valientemente a los canales, devolviendo el golpe bajo: “He leído en transmisiones de ese canal, la frase, ¿sabe Ud. dónde está su hijo ahora? reiteradamente transmitida. La frase realmetne me ha conmovido. Porque mi hijo fue secuestrado por elementos armados, hace ya.. años, sin que hasta la fecha haya podido averiguar el lugar donde se encuentra secuestrado, ni la suerte que ha corrido, pese a las múltiples gestiones realizadas en los organismos de seguridad y ante la Justicia. Somos muchas las madres que en estos momentos nos preguntamos, ¿DÓNDE ESTÁN NUESTROS HIJOS? Por ello es que hemos recibido con profunda emoción el mensaje solidario de esa emisora.”

En 1978, practicábamos en la escuela para desfilar como los milicos, junto a los milicos que inauguraban el puente de Zárate Brazo Largo y arrojaban cuerpos en el delta.Izquierdo, izquierdo, izquierdo derecho izquierdo.Yo no sabía que un jugador de la selección de Holanda se había negado a participar en el Mundial debido al rechazo a las violaciones a los derechos humanos que ya se conocían en Europa gracias a los testimonios de víctimas, de lxs exiliadxs y de allegadxs. Tampoco del otro deportista holandés se fotografió con ellas y que esas cosas eran pequeños enormes pasos en tiempos de terror y cerco. Tiempos de mordazas de todo tipo, por la fuerza, por la conveniencia, o por los efectos irradiados a la sociedad de ese saber/nosaber, el notemetas, el mirar para otro lado.

Hebe recuerda ese tiempo y lo difícil que iba a ser, porque la Junta con su circo y el rechazo de los medios adictos –salvo honrosas excepciones como el Buenos Aires Herald- , más lxs que compraban las versiones tranquilizadoras y falaces y las insultaban, impedirían la ronda en la Plaza a la vista del periodismo internacional que venía a cubrir el campeonato de fútbol.
“Pero la verdad es que nosotras estábamos dispuestas a aguantar lo que se nos viniera. No importaba qué. Ni nos parábamos a pensar. Lo único que pensábamos era cómo lo íbamos a hacer. O ni lo pensábamos tampoco. Sólo íbamos a la Plaza y que pasara lo que pasara.”

Ella sabía sin saber que sabía, y ellas ya tenían una organización impensada que ya no iba a parar nadie.
“Del mismo modo que levantan tabiques para ocultar la miseria y deslazan villas, así necesitan taparnos a nosotras, porque somos una mancha, Demasiadas miradas convergen hacia el país(…) para que etas mujeres sigamos haciendo barullo y publicando solicitadas.” dijo entonces Hebe.

La televisión holandesa transmitió la imagen de las Madres de Plaza de Mayo para millones de personas y mostró al mundo el otro país oculto bajo la monumental fiesta del mundial de fútbol. Las Madres, acompañadas por el periodismo extranjero le ganaron a la violencia de la policía para desalojarlas, esa violencia que las llevó a inventar distintas maneras de ocupar esa plaza, de a dos, de a tres, desde distintos puntos, para no cederla, para estar allí reclamando por sus hijxs, esos hijxs de cada una que con los años y con la madurez política que fueron alcanzando por su propia experiencia, se transformaron en lxs hijxs de todas.

El paisaje naturalizado de los uniformes de los actos y discursos grandilocuentes durante muchos años marcaron el rechazo a palabras como la patria o la bandera, y eso que no sabía nada, con nueve años, apenas presentía guiños y contraseñas, Radio Colonia, discos de Piero escondidos en el baúl del auto de Uruguay, que canciones estaban prohibidas...
Algo se resquebrajaría definitivamente en 1982. Yo ya tenía 14.

Algo en esa madera dura de mujeres como Hebe las sostuvo, porque no puedo imaginarme lo duro que era seguir luchando durante la guerra de Malvinas.
Malvinas argentinas, tanto como lxs desaparecidxs.

Lo que se modificaba en la Argentina, la reformulación de los poderes, las estrategias y las perspectivas en disputa del movimiento de derechos humanos motivaron divisiones que nos duelen a todxs. Se confundió la consolidación de la nueva etapa con una artera “teoría de los dos demonios” cuando retornó la democracia.

Ellas seguían con la consigna "Aparición con Vida".

Fue muy duro atravesar el período de impunidad a partir de las leyes del perdón y los indultos. Pero siempre firme, siempre inconveniente, frontal y auténtica, Hebe de Bonafini, humana, siguió dirigiendo ese grupo que se animó a armar una Universidad, aquella para la cual “no había nivel académico”. La hicieron igual.

Siguieron articulando nuevas resistencias, asumiendo la militancia de sus hijxs, resignificando las luchas y resignificando su papel en tiempos de la banalización de los valores de justicia y cambalache.

Las volvieron a apalear a ellas, las Madres, cuando ensangrentaron de nuevo la plaza y las calles en el 2001. Las imágenes televisadas esta vez desafiaban todo aguante, al lado de lxs chicxs y las mujeres y los hombres que rechazaban la farsa del estado de sitio de un gobierno constitucional sumiso a la dictadura del mercado, esa que desecha a las personas. Las madres apaleadas. Con otros ropajes, la misma historia. Ellas estaban ahí, junto al pueblo que sufría y se defendía, como siempre desde 1977.

Hebe se equivocó en desconfiar de Néstor Kirchner y le pidió perdón. Se equivocó en otras confianzas que la dañaron como tal vez nunca se la había dañado, dado el particular contexto de la traición. Y acertó demasiadas veces, con esa frontalidad políticamente incorrecta que no se le perdona.

Cuando se desataba una de las más duras peleas políticas del momento presente, la de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ella, frente a ese palacio de justicia, denostó e increpó duramente a la actual Corte Suprema. Cuando se le buscó la lengua, Raúl Zaffaroni dijo con una sonrisa: “ya conocemos a Hebe”, y lo dijo con ternura. A él no le cabía el sayo.


2012. Hace poco tiempo dijo en el Congreso por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que si no conseguíamos la legalización, ni tampoco estaba garantizada la educación sexual, ni la realización de abortos no punibles porque los curas se oponen, esos mismos personajes a los que temen senadorxs, gobernadorxs y diputadxs-, que “Si es lo que hace falta, mientras sale la ley, al misoprostol, hagámoslo acá, nosotrxs!”.Y recordó que no era una contradicción tratándose de las madres, que siempre han luchado del lado del amor. “Porque las Madres siempre hemos defendido la vida, por eso defendemos la vida de las mujeres.”


La vida de las mujeres. La vida. Algo que los curas y los poderosos de siempre que en otros tiempos les dieron la espalda, las traicionaron, las ignoraron y vituperaron, no tienen en cuenta tampoco ahora.
Gracias Hebe y feliz cumpleaños… Hoy escribo pensando en cómo una vida puede ser tan fecunda para las luchas, para lxs demás. Con todos los claroscuros y las pruebas, con toda la vulnerabilidad y la fortaleza de mujer. Gracias.