jueves, 7 de julio de 2016

Hasta que no comprendamos que el país es una construcción colectiva y solidaria...

La palabra de Cristina Fernández de Kirchner pone claridad y contundencia a la situación política y social dejando en evidencia además la falta de  liderazgo y representatividad de lxs dirigentes políticos que tenemos. Y es muy peligroso para la democracia que lo que debe resolverse buscando alternativas viables ante la inflación, el endeudamiento, los despidos, la pobreza, el destrozo del mercado interno, la reconversión del Estado en un apéndice de las multinacionales, entre acciones de persecución ideológica que ya no disimulan su violencia, sea rebajado a un libreto malo de televisión. Ese patético libreto guionado para embrutecer desde el prejuicio y el odio, sin argumentos sólidos, sin conexión con la realidad, es una afilada arma que puede redireccionarse contra quien la fomenta.
Solidarizándose con lxs trabajadorxs de Tiempo Argentino, y en medio de la presentación en los tribunales donde responde y acciona ante el Partido Judicial,  su presencia y sus definiciones en palabras tanto como en gestos - porque está donde hay que estar como la líder que es, alguien que durante su Presidencia jamás censuró a nadie- nos desafían como colectivo a reinventar y recrear lejos de fantasías salvadoras.


Cristina ante periodistas a la salida del Instituto Patria la noche del martes 5 de julio.