martes, 22 de marzo de 2011

Por la memoria, la verdad y la justicia

El Frente Nacional de Mujeres K participa y adhiere a la convocatoria junto a Madres Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos Reg. Capital, Herman@s, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas a la Marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia este 24 de marzo.

A 35 años del golpe cívico-militar que inició la más sangrienta etapa de nuestra historia, la persecución de militantes, el robo de bebés, la destrucción de la estructura productiva del país, instalando el terror en la sociedad y obligando al exilio a cientos de personas, marchamos para reafirmar nuestro compromiso con la construcción de una sociedad solidaria, democrática y respetuosa de los derechos humanos.

La impunidad, de la que gozaron durante demasiado tiempo los genocidas, profundizó las heridas y los efectos nefastos del terrorismo de Estado hasta la derogación de las leyes del perdón. El ejemplo de las Madres y Abuelas que jamás pidieron venganza y buscaron con amor y tenacidad la verdad sobre lo acontecido con sus hijos, hijas y quienes nacieron en cautiverio, fueron una luz en medio de la desoladora etapa neoliberal en democracia. Porque la destrucción de los lazos sociales, el culto al individualismo, la banalización de la política, el remate del Estado y la indiferencia ante la marginación a la que se condenó a miles de hombres y mujeres constituyó otro capítulo de la misma debacle del país que terminó de estallar en 2001.

Al amparo de estos retrocesos institucionales, políticos y culturales, miles siguieron muriendo y padeciendo por falta de justicia y por el gatillo fácil de la llamada mano de obra desocupada, el hambre y la desesperanza.

También durante todo ese tiempo las marchas de la resistencia expresaron un clamor por justicia y por memoria que jamás cedió.

Desde la llegada a la Presidencia de Néstor Kirchner y su decisión política inclaudicable, un espacio de reconstrucción social se abrió paso con una fuerza irrefrenable. Se derogaron las leyes de impunidad y se avanzó, -con grandes obstáculos pero decididamente- en las causas judiciales, en la promoción de los derechos humanos dentro de las estructuras de las fuerzas de seguridad, y además, por primera vez, se procedió a la investigación de las complicidades hasta el momento invisibilizadas dentro de los ámbitos judiciales y las corporaciones económicas que detentaron siempre un poder oculto.

Por primera vez un Presidente ejecutaba con firmeza el mandato del pueblo al hacer descolgar los cuadros de los criminales en el Colegio Militar y pedía perdón en nombre del Estado por tantos años de vergonzosa actuación.

Los derechos humanos fueron política de Estado y ya no meras muletillas que se desmentían cuando la clase política negociaba las reivindicaciones, congelaba los juicios, multiplicaba las formas de exclusión social.

El informe "Papel Prensa, la Verdad", es quizás el símbolo por antonomasia de la aberrante complicidad con el genocidio por parte de quienes se beneficiaron con la destrucción del país hasta el presente.

Una cultura democrática que permita palpar y materializar los valores de justicia social por el que murieron tantos y tantas militantes es nuestra pasión y nuestra tarea más noble, día a día.



Conmemorar entonces este 24 de marzo en el que además, pensamos con emoción en la figura de Kirchner y en su ejemplo, nos alienta a reclamar la aparición de Julio López, de Luciano Arruga, la investigación del crimen de Silvia Suppo, la realización de los estudios de ADN a los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble y la prosecución de todas las causas judiciales relacionadas a cualquier forma de encubrimiento criminal.

Con la seguridad de que estamos multiplicando el compromiso empecinado con los derechos de todos y todas a la vida digna, a la posibilidad de expresarnos, de pensar, de trabajar creativamente por una sociedad justa e igualitaria, paso a paso pero sin pausa, decimos ¡presente! este 24 de marzo y en la tarea amorosa de cada día.

Frente Nacional de Mujeres K