jueves, 30 de septiembre de 2010

CORREA


Otra vez la cobardía, otra vez la bajeza de los conspiradores y la fuerza bruta sobre la voluntad popular. En el país hermano, donde un proceso de transformación de las políticas neoliberales tradicionales ha cambiado el rumbo, sacudiendo las estructuras, dignificando a los sectores populares, se pretende dar un golpe.
Mantenido en vergonzoso cautiverio, el presidente Correa, que ha sabido fomentar la unidad latinoamericana, que ha apoyado a Evo Morales cuando intentaron derrocar la democracia boliviana, que se ha plantado con astucia y energía a una prensa hostil y conspiradora - nos suena?-, está en peligro real.
A los/as hermanos/as ecuatorianos/as, a su dignísimo presidente, los siento tan próximos ahora porque lo que ocurra en su tierra nos ocurre a los hijos e hijas de la patria latinoamericana tan doliente y masacrada, rociada con la sangre de Allende y con la de miles de revolucionarios/as que jamás cedieron en sus principios.
Correa habla siempre de la alegría. Esta intentona vergonzosa y vil pretende trocarla en llanto, silencio y terror.
No lo lograrán. No sólo Argentina sino toda Latinoamérica unida defenderá esa alegría que es nuestra.
Aguante Presidente Correa, aguante el pueblo ecuatoriano. Estamos firmes con ustedes porque atacan la unidad y el futuro soñado que estamos construyendo.