"No me pasó nunca, que alguien se sentara y me dijera, "Che, contame. ¿Cómo fue? Y que se quede escuchando lo que vos contás. No me ha pasado nunca."
Con estas palabras comienza el documental Campo de batalla. Cuerpo de Mujer, estrenado el año pasado y que volverá a exhibirse en el Espacio INCAA Gaumont, Rivadavia 1635, este jueves 20 a las 18 hs., el viernes 21 en el Auditorio Kraft, Florida 681, Subsuelo, a las 18 hs. y el martes 25 nuevamente en el INCAA Gaumont a las 22 hs.
El documental de Fernando Álvarez, con investigación de Lizel Tornay y Victoria Álvarez, despliega ante nosotros el relato de la que ha sido tal vez, la violencia más silenciada que se desplegó durante el terrorismo de Estado: la violencia sexual sistemática, distinta de la tortura, dirigida a lo más íntimo de la subjetividad de las mujeres secuestradas y detenidas ilegalmente durante la noche más oscura que la Argentina recuerda.El documental nos invita a pensar a partir de una escucha que no es sencilla, pero que no podemos negar. Es una deuda para quienes pueden poner en palabras lo que otras no han podido, y lo que padecieron quienes ya no están.
Algunas fueron reducidas a la esclavitud. Otras, sometidas a abortos forzosos. Todas ultrajadas. Era una orden. Algún efectivo no pudo cumplirla, se narra en el documental: "Tenía un resto de humanidad", dice quien no olvida este episodio: la violación reiterada y entre varios represores. Aparecen en las palabras que han podido vencer tantos obstáculos, laas humillaciones, las violaciones múltiples y en presencia de terceros, los abusos reiterados, las extorsiones imposibles. Los fantasmas y terrores producto de ese ataque que dejó huellas más dolorosas y persistentes que la picana. Varios y dolorosos testimonios levantan un velo todavía persistente sobre este tipo de accionar, que no puede explicarse bajo la falacia de la "necesidad" de la "guerra sucia", para "aniquilar un enemigo". ¿Para qué se las violó? ¿Con qué objetivos?
La complicidad de funcionarios judiciales está expresamente plasmada en el relato de una sobreviviente que pensó que tenía en él a alquien que podía defenderla en ese entonces... ¡Un juez! Tal vez ese personaje sea uno de los cinco ex magistrados sentados en el banquillo de los acusados en los juicios de lesa humanidad de Mendoza, precisamente, por dar respuestas como la que le dió a esta testigo: "Pero hija, ¿no te habrás caído?"
Esa violencia que redujo a las prisioneras a objeto de la forma más brutal.¿A qué respondió ese tratamiento como propiedad de sus compañeros, de propiedad de sus captores? Hipocresía y prejuicios......" no hables de eso..."
¿Qué sintieron al ser sometidas para atacar a sus compañeros también prisioneros? No es cualquier violencia. No la podían creer hermanos o familiares. Todavía no se soporta. Quienes compartieron el infierno lo supieron, lo presenciaron, lo escucharon. Es frecuente que nunca se lo volviera a mencionar.Entendemos porqué no se puede narrar algo así, y entendemos también que es el tiempo de pensar porqué no se puede decir, y si el no poder decir habilita el que se haya podido hacer... o se habilite esa violencia ahora para negarla reiteradamente. En otro contexto, pero con la misma desventaja. Por ser mujeres.Se marcó en ellas un mensaje a todas las mujeres que olvidaron el lugar asignado por la ideología de género que expresó la dictadura. Las violaciones y abusos dejaron huellas en ellas, en su psiquis, en sus cuerpos vejados, en sus vidas.
La violencia sexual es un tema que permanece pendiente para todxs, no solamente para la justicia que debe hacerse. Este tema no ha sido todavía tomado por la sociedad que tanto ha luchado y sigue luchando por los derechos humanos, y que lucha por la eliminación de la violencia de género.
La violencia sexual no fue cosa de algún delirante, La violencia sexual fue sistemática. Un delito de lesa humanidad. Un mensaje cuyo efecto se mantiene con la indiferencia y el silencio.
miércoles, 19 de marzo de 2014
viernes, 14 de marzo de 2014
Mujeres, seguridad y democracia
El lunes pasado, 10 de marzo, participamos del Cierre del "Primer Encuentro de Mujeres Trabajando por la Seguridad" en la Escuela de Cadetes de Policía "Crio. Gral. Juan A. Pirker" con integrantes y autoridades de todas las fuerzas y el equipo del Ministerio de Seguridad y el Consejo Nacional de las Mujeres, entre otros. Invitadas por la Ministra de Seguridad de la Nación, Lic. María Cecilia Rodríguez, pudimos asomarnos un poco al excelente trabajo por la equidad y la conciencia democrática y antidiscriminatoria en la formación del personal femenino. Esto lleva mucho tiempo, no es nuevo, los antecedentes de la democratización en términos de derechos humanos y de género viene desarrollándose desde que Nilda Garré ocupaba el Ministerio de Defensa - del cual dependen las FFAA -, y se viene trabajando en el Ministerio de Seguridad con las fuerzas dependientes: policías federales y de seguridad aeroportuaria, gendarmería, prefectura. Se trabaja en la concientización en género y ddhh en otros ministerios también.
Si creemos que la formación antidiscriminatoria es una cuestión menor, pensamos cómo, en nuestro pasado reciente tan doloroso, valores pretendidamente occidentales y cristianos se ensañaron con las mujeres y desataron una violencia de género en la represión ilegal, en la propaganda del Proceso, en un disciplinamiento que excluyó a las mujeres de todo para retenerlas en la cocina o en la crianza, para considerarlas buenas si no intervenían en asuntos públicos. Huellas de la dictadura con clara prescripción de roles de género.
Por supuesto, a partir del 83, las mujeres fuimos avanzando.Tenemos, no obstante, siempre, a la par de los avances, viejas reivindicaciones y vamos por más, porque eliminar la discriminación es demoratizar la sociedad.
Todavía tenemos que capacitar y ampliar a las personas que deben recibir las denuncias por maltrato, ataque a la integridad sexual, y actuar en conformidad con la Ley 26.485 de Protección Integral y Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia Hacia las Mujeres.
La incorporación de mujeres en todas las fuerzas, de la mano de una conciencia de la equidad, -esto tan simple de: "todas y todos podemos hacerlo"-, sin dudas transformará la atmósfera y la práctica de la función, tan indispensable. La brecha entre las fuerzas de seguridad y la sociedad civil - concebida como ajena durante casi un siglo- se reduce, sin desdibujar el rol de cada quien, a partir de estas pequeñas grandes empresas. Si las mujeres defienden y conocen sus derechos dentro de su ámbito laboral, son promovidas por su capacidad sin tener que adaptarse o plegarse a una lógica machista o autoritaria, no reproducirá conductas prejuiciosas hacia afuera de la institución.
Lenta pero sostenidamente, mujeres han llegado a ocupar altas respondabilidades en la Policía. Mabel Franco ascendió a Comisario Mayor de la Federal y la Presidenta, junto a la entonces Ministra de Seguridad Nilda Garré, le entregó el sable en un acto singular en la Casa Rosada. Yo quiero recordar que Blanco, abogada, se ha especializadado en la temática de la violencia de género y la trata de personas. Esta candidata podría convertirse en la Jefa de la Policía Federal un día de estos, no es imposible.
En el acto del 10 de marzo se homenajeó a la joven bombera Anahí Garnica, fallecida en el incendio de Barracas junto a sus compañeros, cumpliendo con su tarea. Lxs bomberxs que trabajaban con ella dicen que siempre se destacó por su liderazgo. Anahí pudo convertirse en lo que soñaba porque, - lo decía en una parte del video homenaje - inesperadamente, se abrió la posibilidad para las mujeres.
Pequeñas hendijas y grandes caminos para recorrer, que se conectan con otras transformaciones por las que hay que trabajar día a día en la dinámica de funcionamiento de estructuras muy particulares como son la policía, la gendarmería. Las fuerzas, en fin...instituciones asociadas en el imaginario cultural, además, con una primacía masculina. Esas creencias se resquebrajan sin que implique pérdida de eficiencia o profesionalismo. Porque, como lo señalaron y recalcaron la Ministra de Seguridad, Lic. Ma. Cecilia Rodriguez, y la Presidenta del Consejo Nacional de Políticas Sociales, Dra. Alicia KIrchner al dirigirse a nosotrxs y a todxs los jefes allí presentes, "todas y todos podemos hacerlo".
Quizás, en algún instante, participando del acto en medio de tantos uniformes, algo hacía ver la escena como descabellada. Pero nuevas generaciones, una política de estado decidida en afirmar la defensa de los derechos humanos, la democratización de las FFAA y de seguridad, la política antidiscriminatoria, la formación en género de lxs funcionarixs y efectores, producen cambios inimaginables. No quiere decir esto que todos los obstáculos se superan de golpe. No somos ingenuxs. Pero sin lugar a dudas, es profundamente transformador y ha planteado otra base para la conviviencia en esta sociedad, base de la que, más allá de lo que dure una gestión, no se retrocede.
Estas son imágenes de la campaña gráfica del programa de concientización del Ministerio, las leyendas y los gráficos en el frente y al dorso, los centros de denuncia para las mujeres de las fuerzas.
Las mujeres - como los varones- trabajamos con responsabilidad y capacidad. No depende de nuestro género el rendimiento; en todo caso, son los obstáculos derivados de los prejuicios, de las tareas que no se comparten por ser atribuidas exclusivamente a nosotras, que quedamos en el camino de carreras profesionales o que no podemos tener el tiempo necesario para avanzar, estudiar, cumplir horarios exigentes. Lo recalcaron nuestras funcionarias: todas y todos podemos hacerlo. "Somos argentinxs trabajando con otrxs argetninxs, para otrxs argetninxs dijo "la Ministra Alicia Kirchner, enumerando las ocasiones en las que codo a codo, asisten a las personas en emergenicas. Experiencias compartidas en el terreno.
La Ministra Cecilia Rodríguez relató en un momento cómo su hija de seis años cree que las mujeres son "presidentas o ministras", y que Néstor era "el novio de Cristina", mientras que, sugestivamente,cree que todos los policías son varones...Compartir la mirada de la niñez nos sirve para apreciar distancias recorridas desde que recuperamos la democracia. Como todo lo valioso, el trabajo de fortalecerla es diario y presenta nuevos y múltiples desafíos. Depende de todxs. Depende de que se hable, se visibilice y se destaque además, a las mujeres que nos orgullecen cuando demuestran lo que pueden contribuir a ampliar la participación. En esa titánica empresa, qeu no es otra que la marca del kirchnerismo - ampliar derechos-, es que quiero destacar el compromiso de las mujeres que tenemos en la función pública.
Son mucho más que "mujeres" en la función. Son, como cada persona, diferentes, pero que siguen siendo percibidas y valoradas diferencialmente por ser mujeres. Por eso cada una de ellas, asumiendo los efectos nefastos de los prejuicios, resignifica su lugar de acción al trabajar contra esas limitaciones claves. Mujeres de las fuerzas democratizando las fuerzas. No es una utopía. Lentamente, está sucediendo.
Si creemos que la formación antidiscriminatoria es una cuestión menor, pensamos cómo, en nuestro pasado reciente tan doloroso, valores pretendidamente occidentales y cristianos se ensañaron con las mujeres y desataron una violencia de género en la represión ilegal, en la propaganda del Proceso, en un disciplinamiento que excluyó a las mujeres de todo para retenerlas en la cocina o en la crianza, para considerarlas buenas si no intervenían en asuntos públicos. Huellas de la dictadura con clara prescripción de roles de género.
Por supuesto, a partir del 83, las mujeres fuimos avanzando.Tenemos, no obstante, siempre, a la par de los avances, viejas reivindicaciones y vamos por más, porque eliminar la discriminación es demoratizar la sociedad.
Todavía tenemos que capacitar y ampliar a las personas que deben recibir las denuncias por maltrato, ataque a la integridad sexual, y actuar en conformidad con la Ley 26.485 de Protección Integral y Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia Hacia las Mujeres.
La incorporación de mujeres en todas las fuerzas, de la mano de una conciencia de la equidad, -esto tan simple de: "todas y todos podemos hacerlo"-, sin dudas transformará la atmósfera y la práctica de la función, tan indispensable. La brecha entre las fuerzas de seguridad y la sociedad civil - concebida como ajena durante casi un siglo- se reduce, sin desdibujar el rol de cada quien, a partir de estas pequeñas grandes empresas. Si las mujeres defienden y conocen sus derechos dentro de su ámbito laboral, son promovidas por su capacidad sin tener que adaptarse o plegarse a una lógica machista o autoritaria, no reproducirá conductas prejuiciosas hacia afuera de la institución.
Lenta pero sostenidamente, mujeres han llegado a ocupar altas respondabilidades en la Policía. Mabel Franco ascendió a Comisario Mayor de la Federal y la Presidenta, junto a la entonces Ministra de Seguridad Nilda Garré, le entregó el sable en un acto singular en la Casa Rosada. Yo quiero recordar que Blanco, abogada, se ha especializadado en la temática de la violencia de género y la trata de personas. Esta candidata podría convertirse en la Jefa de la Policía Federal un día de estos, no es imposible.
En el acto del 10 de marzo se homenajeó a la joven bombera Anahí Garnica, fallecida en el incendio de Barracas junto a sus compañeros, cumpliendo con su tarea. Lxs bomberxs que trabajaban con ella dicen que siempre se destacó por su liderazgo. Anahí pudo convertirse en lo que soñaba porque, - lo decía en una parte del video homenaje - inesperadamente, se abrió la posibilidad para las mujeres.
Pequeñas hendijas y grandes caminos para recorrer, que se conectan con otras transformaciones por las que hay que trabajar día a día en la dinámica de funcionamiento de estructuras muy particulares como son la policía, la gendarmería. Las fuerzas, en fin...instituciones asociadas en el imaginario cultural, además, con una primacía masculina. Esas creencias se resquebrajan sin que implique pérdida de eficiencia o profesionalismo. Porque, como lo señalaron y recalcaron la Ministra de Seguridad, Lic. Ma. Cecilia Rodriguez, y la Presidenta del Consejo Nacional de Políticas Sociales, Dra. Alicia KIrchner al dirigirse a nosotrxs y a todxs los jefes allí presentes, "todas y todos podemos hacerlo".
Quizás, en algún instante, participando del acto en medio de tantos uniformes, algo hacía ver la escena como descabellada. Pero nuevas generaciones, una política de estado decidida en afirmar la defensa de los derechos humanos, la democratización de las FFAA y de seguridad, la política antidiscriminatoria, la formación en género de lxs funcionarixs y efectores, producen cambios inimaginables. No quiere decir esto que todos los obstáculos se superan de golpe. No somos ingenuxs. Pero sin lugar a dudas, es profundamente transformador y ha planteado otra base para la conviviencia en esta sociedad, base de la que, más allá de lo que dure una gestión, no se retrocede.
Estas son imágenes de la campaña gráfica del programa de concientización del Ministerio, las leyendas y los gráficos en el frente y al dorso, los centros de denuncia para las mujeres de las fuerzas.
Las mujeres - como los varones- trabajamos con responsabilidad y capacidad. No depende de nuestro género el rendimiento; en todo caso, son los obstáculos derivados de los prejuicios, de las tareas que no se comparten por ser atribuidas exclusivamente a nosotras, que quedamos en el camino de carreras profesionales o que no podemos tener el tiempo necesario para avanzar, estudiar, cumplir horarios exigentes. Lo recalcaron nuestras funcionarias: todas y todos podemos hacerlo. "Somos argentinxs trabajando con otrxs argetninxs, para otrxs argetninxs dijo "la Ministra Alicia Kirchner, enumerando las ocasiones en las que codo a codo, asisten a las personas en emergenicas. Experiencias compartidas en el terreno.
La Ministra Cecilia Rodríguez relató en un momento cómo su hija de seis años cree que las mujeres son "presidentas o ministras", y que Néstor era "el novio de Cristina", mientras que, sugestivamente,cree que todos los policías son varones...Compartir la mirada de la niñez nos sirve para apreciar distancias recorridas desde que recuperamos la democracia. Como todo lo valioso, el trabajo de fortalecerla es diario y presenta nuevos y múltiples desafíos. Depende de todxs. Depende de que se hable, se visibilice y se destaque además, a las mujeres que nos orgullecen cuando demuestran lo que pueden contribuir a ampliar la participación. En esa titánica empresa, qeu no es otra que la marca del kirchnerismo - ampliar derechos-, es que quiero destacar el compromiso de las mujeres que tenemos en la función pública.
Son mucho más que "mujeres" en la función. Son, como cada persona, diferentes, pero que siguen siendo percibidas y valoradas diferencialmente por ser mujeres. Por eso cada una de ellas, asumiendo los efectos nefastos de los prejuicios, resignifica su lugar de acción al trabajar contra esas limitaciones claves. Mujeres de las fuerzas democratizando las fuerzas. No es una utopía. Lentamente, está sucediendo.
sábado, 8 de marzo de 2014
8 de marzo, un día de que amplifica una lucha de todos los días
El Dïa Internacional de las Mujeres sufre constantemente intentos de banalización cuando no de olvido.En este blog se ha escrito muchas veces que la fecha se instaura en homenaje a las mujeres trabajadoras, que plantearon la situación de opresión de las mujeres en el seno mismo de sus organizaciones combativas y de izquierda,como estas de la foto, Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo. Si rastreamos un poco en la historia, encontraremos a una adelantada y olvidada Flora Tristán, quien se refirió a la proletaria del proletario, apelando con esa imagen a la naturalización de la subordinación femenina,y dándole voz a las mujeres a quienes consideraba a mediados del siglo XIX, sujetos políticos claves para la emancipación de la humanidad en el contexto de la unidad obrera.
La exclusión de la mujer-madre, de la mujer-esposa, de la mujer-obrera: Flora se adelantó a los debates de las feministas y marxistas del siglo XX señalando la opresión de la mujer en el marco de la opresión capitalista. Los obreros negaron las reivindicaciones de sus compañeras hasta, inclusive, las referentes a igual salario por igual tarea. El pacto de varones primó, como aquel pacto sexual del que habla Carol Pateman en la instauración de la sociedad civil moderna para privar a las mujeres del goce de la libertad y la autonomía para contratar...salvo en el contrato de matrimonio donde entra no como individuo sino como propiedad, subordinada al esposo. Las esferas de lo privado - para ellas- y lo público, aparentemente separadas pero en verdad mezcladas para la invasión permanente de una por la otra, para la dominación y la desigualdad...
Seguimos reclamando por esa autonomía en el seno de nuestras democracias contemporáneas.Por la autonomía para diseñar como seres humanos libres, nuestro proyecto de vida. Sin falsas opciones que son imposiciones, en otras palabras, nos dejan con una ciudadanía devaluada, que nos impide decidir sobre nuestra sexualidad, nuestros cuerpos y nuestros proyectos de vida. Vivimos en un contexto de legislaciones de avanzada en materia de derechos humanos y al mismo tiempo, seguimos atenazadas por discursos médicos, tecnicos, jurídicos y religiosos que nos considera biológicamente determindadas a la maternidad y al cuidado de lxs otrxs, por ejemplo. ASimiladas a la sexualidad para provecho de otros,no para la libertad.
Quiero hablar del presente y de la vigencia de esos prejuicios a pesar de tantas transformaciones.En nuestro país tenemos una mujer en la primera responsabilidad de gobierno. Con una trayectoria propia en la política, destacada actuación como senadora, antes de que su compañero asumiera como Presidente, desde su postulación en 2007 pasó por todos los ataques posibles por su condición de mujer. Como lo señalara Marta Dillon hace unos meses, Cristina Fernández de Kirchner, que no es feminista precisamente, aprendió que lo personal es político y además, "sabe como pocas que si alguna vez hubo una divisoria de aguas, ese dique se ha roto hace tiempo y ni lo privado ni lo público admiten definiciones estancas". Reelecta con la mayoría de votos más impresionante que se ha registrado, ha sido permanentemente atacada en su condición de género desmereciendo sus dotes políticas.No habíamos terminado de despedir los restos de Néstor cuando se lanzaron despiadadamente a proclamar que no podría seguir adelante sin él. No respetaron un dolor con el cual hasta el adversario más enconado tiene maneras, sino sincero respeto.Ella siempre siguió adelante. Siempre demostrando solidez, coraje, ternura, emociones. No encaja con estereotipos y eso la hace más escandalosa para quienes no pueden tolerar ese orden no escrito ni admitido que siempre pone en caja a las díscolas.Sin poder ganar elecciones ni una discusión con argumentos, opositores y opositoras la tratan de yegua...
Yeguas, relatan las sobrevivientes de los CCD, les decían los represores cuando las picaneaban en las partes íntimas para reducirlas a objeto, intentando liquidar su resistencia. Yeguas y putas, eran las mujeres qeu desafiaron los mandatos de género y se comprometieron en la lucha política hasta el punto de tomar las armas. Los golpes militares y la violencia política, en clave siempre masculina, vociferando su machismo en nombre del orden natural y cristiano. A ellas,a las que no obedecían, las peores y las más peligrosas, a esas "yeguas" - y enviando el mensaje a todas las mujeres a través de los efectos de la represión-, la dictadura les aplicó un tratamiento corrector para recordarles su lugar. No puedo dejar de pensar en la influencia de esos valores invocados por la dictadura para poner "orden" en tantos silencios e indiferencias ante la violencia de las que somos destinatarias las mujeres, y que hoy empezamos socialmente a percibir como el flagelo que podemos impedir.
La asociación con la sexualidad para lidiar con nuestra participación, sea en el campo que sea, está como siempre, a la orden del día. Volviendo a Cristina, tenemos los ejemplos de la tapa infamante para una jerarquía como la suya - mientras se agita la cuestión de la libertad de expresión!- la pintaron como una maniática sexual que se sirve del pueblo sólo para masturbarse.Cuando su salud estuvo en riesgo, no tuvo respiro, al contrario. Y otra tapa de la misma publicación, más reciente, la muestra con un fotomontaje desnuda en la tapa, en una escena que expone la vulnerabilidad del cuerpo desnudo, para instalar un clima destituyente.
Loca fue Olympe De Gouges cuando redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, propuesta a los revolucionarios franceses em 1791. La loca de Olympe era una de las aguerridas y brillantes muejeres que participaron codo a codo con lso varones en la toma de la Bastilla y en los episodios claves para terminar con la monarquía y fundar la república. Fue ajusticiada por loca y las mujeres, que fuimos calificadas como inestables por nuestra naturaleza, determinadas por nuestra biología para cuidar el hogar y ser madres, incapaces de la autonomía, de legislar - privileigo de varones- fuimos excluidas de la ciudadanía. Y hasta hoy todo el mundo conoce la Declaración de los Derechos del Hombre,que no englobaba a todos, por cierto. Por lo menos, a todos y a todas, no.
Locas eran las sufragistas del siglo XX...
Loca, puta y fanática, Eva Perón, que impulsó no solamente el voto femenino en la Argentina - lucha que llevaban adelante previamente las socialistas y feminsitas desde inicios del siglo- sino porque organizó e impulsó la participación y la orgaización de las mujeres en la política. Y porque se salía de todos los moldes, inclasificable. Gran "pecado" de Evita, por cierto.
Han insistido en que Cristina está desequilibrada, que es bipolar, se han inventado sindromes inexistentes en los manuales de psiquiatría. Una diputada que hizo campaña en bikini la trató de planta cuando aún no había recibido el alta médica para reaparecer en público.Los discursos de Cristina a menos de tres meses de una intervención quirúrgica en la cabeza son impactantes por su contenido, como siempre lo han sido.
Las mujeres que peleamos por las reivindicaciones históricas y nuevas, por el ejercicio pleno de la ciudadanía, por la ampliación de derechos de otros grupos que son discriminados, que incluso sometemos a crítica nuestras propias elaboraciones y prácticas, podemos ser diversas y es más, debemos serlo. No todxs entienden, por ejemplo, que no es necesario que Cristina sea feminista para que reconozcamos que en esta década hemos avanzado como nunca antes. Y que no hay opciones alternativas hasta ahora que garanticen la ampliación de derechos, la lucha por la democratización de los espacios institucionales, la capacitación de agentes que deben cuidarnos de las violencias de género...La ley 26.485 de Protección Integral contra todas las formas de violencia hacia las mujeres es una norma que debe todavía ser conocida, invocada, aplicada, en el marco de otras transformaciones muy complejas de los medios, del poder judicial, de las fuerzas de seguridad, permeando programas de estudio y politicas públicas, tanto como un imaginario cultural que no se transforma de un día o un año para el otro. Lo importante es articular esfuerzos y conciencia militante. Tenemos mujeres aguerridas y capaces en la gestión con la perspectiva crítica suficiente. hacen falta más de ellas, en todas partes, como también, varones feministas. En serio, con convicción. En los espacios opositores, la mirada que recorta de un marco general los reclamos sobre las mujeres adolecen de debilidad y a veces de oportunismo, o bien pueden volverse funcionales involuntariamente a proyectos que poco y nada cambiarán las reglas de juego en relación a las jerarquías entre los géneros.
Se podrá estar en desacuerdo con lo mucho que queda por hacer. Sin dudas, comparto. Pero una cosa es avanzar desde un piso de conquistas y otra muy distinta es desconocer la complejidad de las relaciones de fuerza a enfrentar... y jugar para la desestabilización de un gobierno comprometido con nosotras, liderado por una mujer que con su potencia y su exposición permanente, ha corrido límites en la política y en la cultura argentinas.
El 8 de marzo, empezaba diciendo, siempre se disputa. Algunxs organizan clases de gimnasia, astrología o celebran el consumo. Otrxs queremos seguir hablando y planteando la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, la lucha contra lo que habilita la violencia de género, la justicia salarial, más políticas con perspectiva de géneros desde lo conseguido, desde el empoderamiento popular, desde la articulación posible dejando atrás la mezquindad de las etiquetas. Hablando y haciendo. El 8 de marzo,Día Internacional de las Mujeres, es un dia de lucha que amplifica los esfuerxos constantes de todos los días.
La exclusión de la mujer-madre, de la mujer-esposa, de la mujer-obrera: Flora se adelantó a los debates de las feministas y marxistas del siglo XX señalando la opresión de la mujer en el marco de la opresión capitalista. Los obreros negaron las reivindicaciones de sus compañeras hasta, inclusive, las referentes a igual salario por igual tarea. El pacto de varones primó, como aquel pacto sexual del que habla Carol Pateman en la instauración de la sociedad civil moderna para privar a las mujeres del goce de la libertad y la autonomía para contratar...salvo en el contrato de matrimonio donde entra no como individuo sino como propiedad, subordinada al esposo. Las esferas de lo privado - para ellas- y lo público, aparentemente separadas pero en verdad mezcladas para la invasión permanente de una por la otra, para la dominación y la desigualdad...
Seguimos reclamando por esa autonomía en el seno de nuestras democracias contemporáneas.Por la autonomía para diseñar como seres humanos libres, nuestro proyecto de vida. Sin falsas opciones que son imposiciones, en otras palabras, nos dejan con una ciudadanía devaluada, que nos impide decidir sobre nuestra sexualidad, nuestros cuerpos y nuestros proyectos de vida. Vivimos en un contexto de legislaciones de avanzada en materia de derechos humanos y al mismo tiempo, seguimos atenazadas por discursos médicos, tecnicos, jurídicos y religiosos que nos considera biológicamente determindadas a la maternidad y al cuidado de lxs otrxs, por ejemplo. ASimiladas a la sexualidad para provecho de otros,no para la libertad.
Quiero hablar del presente y de la vigencia de esos prejuicios a pesar de tantas transformaciones.En nuestro país tenemos una mujer en la primera responsabilidad de gobierno. Con una trayectoria propia en la política, destacada actuación como senadora, antes de que su compañero asumiera como Presidente, desde su postulación en 2007 pasó por todos los ataques posibles por su condición de mujer. Como lo señalara Marta Dillon hace unos meses, Cristina Fernández de Kirchner, que no es feminista precisamente, aprendió que lo personal es político y además, "sabe como pocas que si alguna vez hubo una divisoria de aguas, ese dique se ha roto hace tiempo y ni lo privado ni lo público admiten definiciones estancas". Reelecta con la mayoría de votos más impresionante que se ha registrado, ha sido permanentemente atacada en su condición de género desmereciendo sus dotes políticas.No habíamos terminado de despedir los restos de Néstor cuando se lanzaron despiadadamente a proclamar que no podría seguir adelante sin él. No respetaron un dolor con el cual hasta el adversario más enconado tiene maneras, sino sincero respeto.Ella siempre siguió adelante. Siempre demostrando solidez, coraje, ternura, emociones. No encaja con estereotipos y eso la hace más escandalosa para quienes no pueden tolerar ese orden no escrito ni admitido que siempre pone en caja a las díscolas.Sin poder ganar elecciones ni una discusión con argumentos, opositores y opositoras la tratan de yegua...
Yeguas, relatan las sobrevivientes de los CCD, les decían los represores cuando las picaneaban en las partes íntimas para reducirlas a objeto, intentando liquidar su resistencia. Yeguas y putas, eran las mujeres qeu desafiaron los mandatos de género y se comprometieron en la lucha política hasta el punto de tomar las armas. Los golpes militares y la violencia política, en clave siempre masculina, vociferando su machismo en nombre del orden natural y cristiano. A ellas,a las que no obedecían, las peores y las más peligrosas, a esas "yeguas" - y enviando el mensaje a todas las mujeres a través de los efectos de la represión-, la dictadura les aplicó un tratamiento corrector para recordarles su lugar. No puedo dejar de pensar en la influencia de esos valores invocados por la dictadura para poner "orden" en tantos silencios e indiferencias ante la violencia de las que somos destinatarias las mujeres, y que hoy empezamos socialmente a percibir como el flagelo que podemos impedir.
La asociación con la sexualidad para lidiar con nuestra participación, sea en el campo que sea, está como siempre, a la orden del día. Volviendo a Cristina, tenemos los ejemplos de la tapa infamante para una jerarquía como la suya - mientras se agita la cuestión de la libertad de expresión!- la pintaron como una maniática sexual que se sirve del pueblo sólo para masturbarse.Cuando su salud estuvo en riesgo, no tuvo respiro, al contrario. Y otra tapa de la misma publicación, más reciente, la muestra con un fotomontaje desnuda en la tapa, en una escena que expone la vulnerabilidad del cuerpo desnudo, para instalar un clima destituyente.
Loca fue Olympe De Gouges cuando redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, propuesta a los revolucionarios franceses em 1791. La loca de Olympe era una de las aguerridas y brillantes muejeres que participaron codo a codo con lso varones en la toma de la Bastilla y en los episodios claves para terminar con la monarquía y fundar la república. Fue ajusticiada por loca y las mujeres, que fuimos calificadas como inestables por nuestra naturaleza, determinadas por nuestra biología para cuidar el hogar y ser madres, incapaces de la autonomía, de legislar - privileigo de varones- fuimos excluidas de la ciudadanía. Y hasta hoy todo el mundo conoce la Declaración de los Derechos del Hombre,que no englobaba a todos, por cierto. Por lo menos, a todos y a todas, no.
Locas eran las sufragistas del siglo XX...
Loca, puta y fanática, Eva Perón, que impulsó no solamente el voto femenino en la Argentina - lucha que llevaban adelante previamente las socialistas y feminsitas desde inicios del siglo- sino porque organizó e impulsó la participación y la orgaización de las mujeres en la política. Y porque se salía de todos los moldes, inclasificable. Gran "pecado" de Evita, por cierto.
Han insistido en que Cristina está desequilibrada, que es bipolar, se han inventado sindromes inexistentes en los manuales de psiquiatría. Una diputada que hizo campaña en bikini la trató de planta cuando aún no había recibido el alta médica para reaparecer en público.Los discursos de Cristina a menos de tres meses de una intervención quirúrgica en la cabeza son impactantes por su contenido, como siempre lo han sido.
Las mujeres que peleamos por las reivindicaciones históricas y nuevas, por el ejercicio pleno de la ciudadanía, por la ampliación de derechos de otros grupos que son discriminados, que incluso sometemos a crítica nuestras propias elaboraciones y prácticas, podemos ser diversas y es más, debemos serlo. No todxs entienden, por ejemplo, que no es necesario que Cristina sea feminista para que reconozcamos que en esta década hemos avanzado como nunca antes. Y que no hay opciones alternativas hasta ahora que garanticen la ampliación de derechos, la lucha por la democratización de los espacios institucionales, la capacitación de agentes que deben cuidarnos de las violencias de género...La ley 26.485 de Protección Integral contra todas las formas de violencia hacia las mujeres es una norma que debe todavía ser conocida, invocada, aplicada, en el marco de otras transformaciones muy complejas de los medios, del poder judicial, de las fuerzas de seguridad, permeando programas de estudio y politicas públicas, tanto como un imaginario cultural que no se transforma de un día o un año para el otro. Lo importante es articular esfuerzos y conciencia militante. Tenemos mujeres aguerridas y capaces en la gestión con la perspectiva crítica suficiente. hacen falta más de ellas, en todas partes, como también, varones feministas. En serio, con convicción. En los espacios opositores, la mirada que recorta de un marco general los reclamos sobre las mujeres adolecen de debilidad y a veces de oportunismo, o bien pueden volverse funcionales involuntariamente a proyectos que poco y nada cambiarán las reglas de juego en relación a las jerarquías entre los géneros.
Se podrá estar en desacuerdo con lo mucho que queda por hacer. Sin dudas, comparto. Pero una cosa es avanzar desde un piso de conquistas y otra muy distinta es desconocer la complejidad de las relaciones de fuerza a enfrentar... y jugar para la desestabilización de un gobierno comprometido con nosotras, liderado por una mujer que con su potencia y su exposición permanente, ha corrido límites en la política y en la cultura argentinas.
El 8 de marzo, empezaba diciendo, siempre se disputa. Algunxs organizan clases de gimnasia, astrología o celebran el consumo. Otrxs queremos seguir hablando y planteando la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, la lucha contra lo que habilita la violencia de género, la justicia salarial, más políticas con perspectiva de géneros desde lo conseguido, desde el empoderamiento popular, desde la articulación posible dejando atrás la mezquindad de las etiquetas. Hablando y haciendo. El 8 de marzo,Día Internacional de las Mujeres, es un dia de lucha que amplifica los esfuerxos constantes de todos los días.
viernes, 28 de febrero de 2014
El calvario de Rosa : la complicidad judicial y la violencia sexual del terrorismo de estado
El megajuicio que se lleva a cabo en Mendoza, largamente esperado y obstaculizado, sienta en el banquillo a funcionarios judiciales cómplices y partícipes de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-clerical militar. Cívico- militar- clerical, como le gusta recordar a Taty Almeida.
Cinco magistrados de entonces, algunos de los cuales llegaron hasta hace muy poco tiempo a ocupar los más altos cargos en la justicia procincial.Los ex jueces Rolando Evaristo Carrizo, Guillermo Max Petra Recabarren y Gabriel Guzzo. Y los conocidos Otilio Romano,quien está acusado de haber sido partícipe primario en 103 delitos de lesa humanidad, Luis Miret, acusado por más de 30 hechos, además de haber omitido investigar, en sus roles de fiscal y juez, delitos como privaciones ilegítimas de la libertad, desapariciones, robos y torturas. Otilio Romano se había fugado a Chile el 24 de agosto de 2011, un día antes de ser suspendido en sus funciones como juez. Solicitó asilo político e inicialmente se le concedió una visa de ocho meses, pero su demanda de asilo permanente fue denegada por las autoridades chilenas. En diciembre de 2011 fue destituido por el Consejo de la Magistratura, que lo consideró "cómplice" de la dictadura militar.Por su parte Luis Miret, ex Camarista Federal, manejó una gran influencia en la justicia provincial hasta que en marzo de 2011 un jurado de enjuiciamiento lo destituyó por “mal desempeño en sus funciones y presunta comisión de delitos”. Pese a que organismos de Derechos Humanos denunciaron su complicidad con el accionar represivo, continuaron ejerciendo sus cargos públicos en la democracia. Se creían intocables pero las pruebas, testimonios y documentos permitieron a la justicia federal establecer el accionar legitimador de los crímenes de lesa humanidad por los cuales desde 17 de febrero están siendo juzgados por el TOF Nro. 1.
Los proyectos de modificación y el reclamo para depurar de practicas corporativas y de complicidad genocida al Poder Judicial resultó obstaculizado el año pasado. Sin embargo, se sigue trabajando y como afirma Félix Crous, referente de Justicia Legítima que cumplió funciones destacadas en la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Delitos de Lesa Humanidad, es un proceso de acumulación. "Las marchas y contramarchas en relación a lo legislativo no constituyen un certificado de defunción ni clausuran un proceso que no se puede detener, la democratización del Poder Judicial."(declaraciones a REMOLINOS.TIEMPO DE MUJERES, FM 89.3 Radio Gráfica, 10/2/14)
La especial importancia del jucio de Mendoza reside en que es la primera vez que acusa y juzga el accionar de los funcionarios judiciales hoy sentados en el banquillo: “A cada secuestro, a cada desaparición, los familiares presentaban un hábeas corpus. ¿Qué se hacía con esa presentación judicial? Simplemente, los fiscales y los jueces, en vez de investigar, los archivaban y miraban para otro lado. Sabían muy bien lo que estaba pasando. Y, al mismo tiempo, le daban valor a los testimonios que se tomaban bajo tortura en los centros clandestinos. De esa forma, avalaban las detenciones ilegales y las torturas.” explicó el abogado de la querella Pablo Salinas a Infojus.
Se trata de un megajuicio puesto que se unificaron varias causas: además de los jueces, 41 imputados -entre militares y policías- por los delitos perpetrados en el centro clandestino de detención y tortura que funcionaba en el "D2", además del Liceo Militar General Espejo y la Penitenciaría de Boulogne Sur Mer. Cerca de 200 víctimas.
En la causa se sucederán más de 200 testimonios dan cuenta de las tecnologías del horror que se implementaron, entre las cuales, las violaciones y abusos sexuales no fueron ni excesos ni anomalías, sino que tuvieron carácter sistemático.Los delitos de violación y abuso sexual - que han sido mencionados desde los tiempos del informe de la CONADEP-, han permanecido en una especie de bruma, o subsumidos en la tortura, sin haber podido ser escuchados y reconocidos como delito específico, delito de lesa humanidad, al haberse perpetrado en el marco de ataque generalizado y sistemático contra la población civil (Estatuto de Roma, 1998).
El fiscal Vega leyó al tribunal las acusaciones, entre ellas, las declaraciones de la sobreviviente Rosa del Carmen Gómez -quien estuvo detenida en el D2 desde el 1/6/1976 hasta finales de febrero de 1977. Fue secuestrada cuando tenía 27 años junto a su compañero, Ricardo Sánchez Coronel, quien permanece desaparecido- fue una de las primeras sobrevivientes que ha roto el silencio para relatar las violaciones que sufrió durante su cautiverio. En 2011, Rosa declaró en el segundo juicio de lesa humanidad, testimonio que sirve de base para esta acusación.
“Tras la primera tortura vino la primera violación. Desde ese día me violaron todo el tiempo: en las celdas, en los baños, en la sala de torturas, mi alma ya no estaba en mí, era un cuerpo, era imposible” declaró Rosa.Durante el primer mes permaneció maniatada y vendada. En esas condiciones las torturas y los ataques sexuales se tornaron diarios y de ellos participó más de un represor. “Al principio no veía nada, pero podía identificarlos por las diferentes voces y olores, por el manejo de las llaves. Cuando escuchaba solo una, sabía que venían por mí”
Las violaciones se mantuvieron aún cuando ya no la torturaban: “La resistencia no tenía sentido, lo mismo me ataban de pies y manos. Me violaban con todo tipo de elementos y con la amenaza de ir a buscar a mi hijo que tenía cuatro meses cuando me llevaron”. Rosa declaró que sus abusadores se ensañaron con su maternidad reciente mediante manoseos, picanas y quemaduras que sufrió en su vientre y en sus pechos.
En una ocasión durante su secuestro en el D2 la atendió un médico tras sufrir una intoxicación con un producto que utilizaban para desinfectar los calabozos: “Se me hincharon las manos, durante todos esos meses yo no menstruaba. Pensaba que estaba embarazada de las violaciones. Ese médico me trajo un decadrón. Le dije que podía estar embarazada, me hizo acostar en el suelo y me revisó. Me dijo 'quedate tranquila que no estás embarazada' y esa tarde menstrué.”Finalmente fue trasladada al penal de Villa Devoto.
No sorprende que haya retenido los rostros de sus torturadores y adusadores a quiene reconoció en el juicio, tras habérselos cruzado estando en libertad. Hoy están siendo juzgados, pero representó un calvario reiterado llegar a esta instancia. “Ese señor participó en mi detención, en las torturas, en violaciones durante los 9 meses en las torturas y fue quien más me amenazó con desaparecer a mi hijo”, declaró refiriéndose a Lapaz, quien participó del operativo en el que la secuestraron junto al ex policía Manuel Bustos –conocido como “Mechón Blanco”-, ya fallecido.
El fiscal Vega dió cuenta ante el TOF 1 del acoso y maltrato sufrido por Rosa cada vez que intentó denunciar a sus abusadores durante los procesos de instrucción. Quienes se pregutnan porqué, si estas prácticas de vilencia sexual, fueron sistemáticas, no se registraron denuncias antes, o porqué siguen callando muchas víctimas, podrían ponerse en el lugar de esta testigo, que dijo: “Cada vez que iba a declarar me sentía muy sola y quedaba muy mal. Nos hacían esperar. Me decían que si las fotos eran reales, me repetían ‘acuérdese que está jurando’, me preguntaban cuántas veces me violaban y me pedían que diera nombre y apellido de los violadores. Me hacían sentir que yo era la culpable”.
La violencia sexual como delito de lesa humanidad merece ser tomada en cuenta, merece un tratamiento especial a la hora de interrogar a las mujeres y a quienes se atreven a hablar de esto siendo varones que también la sufrieron pero por los mismos prejuicios de género raramente lo admiten y no siempre en sede judicial. Es inadmisible ya, dada la cantidad de denuncias y testimoios, seguir eludiendo este eje central de la represión del terrorismo de estado, cuyos efectos disciplinadores de mujeres y varones continúan obstaculizando una convivencia igualitaria.
Las implicancias del testimonio de Rosa y de otras tantas mujeres en otras causas y testimonios documentales - Lesa Humanidad(2011), Campo de batalla. Cuerpo de Mujer(2013), así como en otras obras bibliográficas - remiten además a sufrimientos replicados en el tiempo y que permanecen rodeados de un silencio que revictimiza y resguarda a culpables.
¿Nos podemos imaginar la espantosa sospecha de estar embarazada de torturadores que violaron? Y además, en la perversidad de ensañarse con la maternidad de estas mujeres prisioneras que no podían ofrecer resistencia alguna, mientras arrancaban a bebés recién nacidos a las madres que parían tabicadas, entre insultos y mugre en maternidades clandestinas, para ser entregados a familias de militares represores, a, como decían muchos señores de la iglesia cómplices de la apropiación, "buenas familias"?
Pensemos en los atropellos contemporáneos que sufren mujeres en situación de encierro, las dilaciones inexplicables de la cantidad de personas sin sentencia firme. En aquellas que no reciben un beneficio comparable a la prisión domiciliaria por edad o motivos de salud al que se acogen represores que han secuestrado, desaparecido y robados identidades y vidas a tantas personas.
La violencia se perpetúa en la indiferencia o la administración selectiva de la escucha.
Pensemos en los derechos de las mujeres y las constantes intromisiones de corporaciones como la eclesiástica y la judicial en sus cuerpos y proyectos de vida.
Mucho nos falta como sociedad y como democracia en construcción permanente, en este sentido. Mujeres que a pesar de todos los obstaculo hablan de la violencia sexual, que denuncian la violencia institucional, los prejuicios que no solamente ofenden su sensibilidad sino que garantizan la impunidad de verdaderas bestias, nos están interpelando.
La falta de escucha o los obstáculos culturales y por parte de la violencia de género institucional que pervive en la administración de justicia estatal, se ha mantenido hasta ahora en relación a este aspecto de la represión que buscó disciplinar los cuerpos, arrasar la subjetividad de las personas detenidas, aniquilar toda forma de resistencia. Forma parte del dispositivo empleado para poner en orden los roles de cada uno y cada una en la sociedad. La mujer guardiana del hogar, aislada en lo privado, esposa-madre, sin actuación política alguna. Demonizar a aquellas mujeres disidentes, que desafiaron el estereotipo, permitió su posterior castigo y exterminio. Y se hizo apelando a descalificaciones de índole sexual, "putas", "libertinas","yeguas", de peligrosidad extrema, expresando un odio de género por los lugares pretendidamente naturales que las militantes y otras mujeres díscolas para con ese modelo, representaban. El terror enviaba así un mensaje, además, a toda la sociedad. Pensando en la persistencia de las alusiones a la sexualidad para descalificar la actuación política de las mujeres, encuentro esos prejuicios bien vivos y coleando en muchas expresiones de oposición política, de la presunción de culpable de lo que le pasó en mujeres víctimas de violación o de maltrato físico, exculpando a quien ejerce la violencia.
Modelos de feminidad y masculinidad hacen al control de un orden político determinado, por eso la tríada dios-patria-hogar de aquellos tiempos en la propaganda de la dictadura y de algunos discursos de derecha contemporáneos, nos debe inquietar. Y además, nos debe llevar a tomar en serio las implicancias de las demandas feministas, las políticas con perspectiva de géneros: llevamos treinta años de democ5racia. Estas demandas se vinculan estrechamente con el diseño de una sociedad realmente democrática y abierta y con un desempeño de las instituciones que no revictimice a quienes no son percibidxs ni consideradxs como sujetos, y son devaluados en el ejercicio de su ciudadanía.
Abordar la violencia sexual en los contextos represivos y preguntarnos el porqué y el para qué de ese dispositivo nos conduce a una mejor compremsión de la democracia, ayuda a comprender lo que habilita la violencia hacia las mujeres. Eliminar los prejuicios e ideas que establecen jerarquías para sostener abusos intolerables, es fundamental para lograr y profundizar la igualdad y la libertad de las personas sin importar su género, su extracción social, su edad, su procedencia.
Es una deuda de todxs, más allá de los juicios como éste. El relato de Rosa del Carmen y los relatos del horror padecido no solamente demandan ante la justicia. Nos demandan en el presente en lo personal, que como lo han dicho las feministas, es político.
Cinco magistrados de entonces, algunos de los cuales llegaron hasta hace muy poco tiempo a ocupar los más altos cargos en la justicia procincial.Los ex jueces Rolando Evaristo Carrizo, Guillermo Max Petra Recabarren y Gabriel Guzzo. Y los conocidos Otilio Romano,quien está acusado de haber sido partícipe primario en 103 delitos de lesa humanidad, Luis Miret, acusado por más de 30 hechos, además de haber omitido investigar, en sus roles de fiscal y juez, delitos como privaciones ilegítimas de la libertad, desapariciones, robos y torturas. Otilio Romano se había fugado a Chile el 24 de agosto de 2011, un día antes de ser suspendido en sus funciones como juez. Solicitó asilo político e inicialmente se le concedió una visa de ocho meses, pero su demanda de asilo permanente fue denegada por las autoridades chilenas. En diciembre de 2011 fue destituido por el Consejo de la Magistratura, que lo consideró "cómplice" de la dictadura militar.Por su parte Luis Miret, ex Camarista Federal, manejó una gran influencia en la justicia provincial hasta que en marzo de 2011 un jurado de enjuiciamiento lo destituyó por “mal desempeño en sus funciones y presunta comisión de delitos”. Pese a que organismos de Derechos Humanos denunciaron su complicidad con el accionar represivo, continuaron ejerciendo sus cargos públicos en la democracia. Se creían intocables pero las pruebas, testimonios y documentos permitieron a la justicia federal establecer el accionar legitimador de los crímenes de lesa humanidad por los cuales desde 17 de febrero están siendo juzgados por el TOF Nro. 1.
Los proyectos de modificación y el reclamo para depurar de practicas corporativas y de complicidad genocida al Poder Judicial resultó obstaculizado el año pasado. Sin embargo, se sigue trabajando y como afirma Félix Crous, referente de Justicia Legítima que cumplió funciones destacadas en la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Delitos de Lesa Humanidad, es un proceso de acumulación. "Las marchas y contramarchas en relación a lo legislativo no constituyen un certificado de defunción ni clausuran un proceso que no se puede detener, la democratización del Poder Judicial."(declaraciones a REMOLINOS.TIEMPO DE MUJERES, FM 89.3 Radio Gráfica, 10/2/14)
La especial importancia del jucio de Mendoza reside en que es la primera vez que acusa y juzga el accionar de los funcionarios judiciales hoy sentados en el banquillo: “A cada secuestro, a cada desaparición, los familiares presentaban un hábeas corpus. ¿Qué se hacía con esa presentación judicial? Simplemente, los fiscales y los jueces, en vez de investigar, los archivaban y miraban para otro lado. Sabían muy bien lo que estaba pasando. Y, al mismo tiempo, le daban valor a los testimonios que se tomaban bajo tortura en los centros clandestinos. De esa forma, avalaban las detenciones ilegales y las torturas.” explicó el abogado de la querella Pablo Salinas a Infojus.
Se trata de un megajuicio puesto que se unificaron varias causas: además de los jueces, 41 imputados -entre militares y policías- por los delitos perpetrados en el centro clandestino de detención y tortura que funcionaba en el "D2", además del Liceo Militar General Espejo y la Penitenciaría de Boulogne Sur Mer. Cerca de 200 víctimas.
En la causa se sucederán más de 200 testimonios dan cuenta de las tecnologías del horror que se implementaron, entre las cuales, las violaciones y abusos sexuales no fueron ni excesos ni anomalías, sino que tuvieron carácter sistemático.Los delitos de violación y abuso sexual - que han sido mencionados desde los tiempos del informe de la CONADEP-, han permanecido en una especie de bruma, o subsumidos en la tortura, sin haber podido ser escuchados y reconocidos como delito específico, delito de lesa humanidad, al haberse perpetrado en el marco de ataque generalizado y sistemático contra la población civil (Estatuto de Roma, 1998).
El fiscal Vega leyó al tribunal las acusaciones, entre ellas, las declaraciones de la sobreviviente Rosa del Carmen Gómez -quien estuvo detenida en el D2 desde el 1/6/1976 hasta finales de febrero de 1977. Fue secuestrada cuando tenía 27 años junto a su compañero, Ricardo Sánchez Coronel, quien permanece desaparecido- fue una de las primeras sobrevivientes que ha roto el silencio para relatar las violaciones que sufrió durante su cautiverio. En 2011, Rosa declaró en el segundo juicio de lesa humanidad, testimonio que sirve de base para esta acusación.
“Tras la primera tortura vino la primera violación. Desde ese día me violaron todo el tiempo: en las celdas, en los baños, en la sala de torturas, mi alma ya no estaba en mí, era un cuerpo, era imposible” declaró Rosa.Durante el primer mes permaneció maniatada y vendada. En esas condiciones las torturas y los ataques sexuales se tornaron diarios y de ellos participó más de un represor. “Al principio no veía nada, pero podía identificarlos por las diferentes voces y olores, por el manejo de las llaves. Cuando escuchaba solo una, sabía que venían por mí”
Las violaciones se mantuvieron aún cuando ya no la torturaban: “La resistencia no tenía sentido, lo mismo me ataban de pies y manos. Me violaban con todo tipo de elementos y con la amenaza de ir a buscar a mi hijo que tenía cuatro meses cuando me llevaron”. Rosa declaró que sus abusadores se ensañaron con su maternidad reciente mediante manoseos, picanas y quemaduras que sufrió en su vientre y en sus pechos.
En una ocasión durante su secuestro en el D2 la atendió un médico tras sufrir una intoxicación con un producto que utilizaban para desinfectar los calabozos: “Se me hincharon las manos, durante todos esos meses yo no menstruaba. Pensaba que estaba embarazada de las violaciones. Ese médico me trajo un decadrón. Le dije que podía estar embarazada, me hizo acostar en el suelo y me revisó. Me dijo 'quedate tranquila que no estás embarazada' y esa tarde menstrué.”Finalmente fue trasladada al penal de Villa Devoto.
No sorprende que haya retenido los rostros de sus torturadores y adusadores a quiene reconoció en el juicio, tras habérselos cruzado estando en libertad. Hoy están siendo juzgados, pero representó un calvario reiterado llegar a esta instancia. “Ese señor participó en mi detención, en las torturas, en violaciones durante los 9 meses en las torturas y fue quien más me amenazó con desaparecer a mi hijo”, declaró refiriéndose a Lapaz, quien participó del operativo en el que la secuestraron junto al ex policía Manuel Bustos –conocido como “Mechón Blanco”-, ya fallecido.
El fiscal Vega dió cuenta ante el TOF 1 del acoso y maltrato sufrido por Rosa cada vez que intentó denunciar a sus abusadores durante los procesos de instrucción. Quienes se pregutnan porqué, si estas prácticas de vilencia sexual, fueron sistemáticas, no se registraron denuncias antes, o porqué siguen callando muchas víctimas, podrían ponerse en el lugar de esta testigo, que dijo: “Cada vez que iba a declarar me sentía muy sola y quedaba muy mal. Nos hacían esperar. Me decían que si las fotos eran reales, me repetían ‘acuérdese que está jurando’, me preguntaban cuántas veces me violaban y me pedían que diera nombre y apellido de los violadores. Me hacían sentir que yo era la culpable”.
La violencia sexual como delito de lesa humanidad merece ser tomada en cuenta, merece un tratamiento especial a la hora de interrogar a las mujeres y a quienes se atreven a hablar de esto siendo varones que también la sufrieron pero por los mismos prejuicios de género raramente lo admiten y no siempre en sede judicial. Es inadmisible ya, dada la cantidad de denuncias y testimoios, seguir eludiendo este eje central de la represión del terrorismo de estado, cuyos efectos disciplinadores de mujeres y varones continúan obstaculizando una convivencia igualitaria.
Las implicancias del testimonio de Rosa y de otras tantas mujeres en otras causas y testimonios documentales - Lesa Humanidad(2011), Campo de batalla. Cuerpo de Mujer(2013), así como en otras obras bibliográficas - remiten además a sufrimientos replicados en el tiempo y que permanecen rodeados de un silencio que revictimiza y resguarda a culpables.
¿Nos podemos imaginar la espantosa sospecha de estar embarazada de torturadores que violaron? Y además, en la perversidad de ensañarse con la maternidad de estas mujeres prisioneras que no podían ofrecer resistencia alguna, mientras arrancaban a bebés recién nacidos a las madres que parían tabicadas, entre insultos y mugre en maternidades clandestinas, para ser entregados a familias de militares represores, a, como decían muchos señores de la iglesia cómplices de la apropiación, "buenas familias"?
Pensemos en los atropellos contemporáneos que sufren mujeres en situación de encierro, las dilaciones inexplicables de la cantidad de personas sin sentencia firme. En aquellas que no reciben un beneficio comparable a la prisión domiciliaria por edad o motivos de salud al que se acogen represores que han secuestrado, desaparecido y robados identidades y vidas a tantas personas.
La violencia se perpetúa en la indiferencia o la administración selectiva de la escucha.
Pensemos en los derechos de las mujeres y las constantes intromisiones de corporaciones como la eclesiástica y la judicial en sus cuerpos y proyectos de vida.
Mucho nos falta como sociedad y como democracia en construcción permanente, en este sentido. Mujeres que a pesar de todos los obstaculo hablan de la violencia sexual, que denuncian la violencia institucional, los prejuicios que no solamente ofenden su sensibilidad sino que garantizan la impunidad de verdaderas bestias, nos están interpelando.
La falta de escucha o los obstáculos culturales y por parte de la violencia de género institucional que pervive en la administración de justicia estatal, se ha mantenido hasta ahora en relación a este aspecto de la represión que buscó disciplinar los cuerpos, arrasar la subjetividad de las personas detenidas, aniquilar toda forma de resistencia. Forma parte del dispositivo empleado para poner en orden los roles de cada uno y cada una en la sociedad. La mujer guardiana del hogar, aislada en lo privado, esposa-madre, sin actuación política alguna. Demonizar a aquellas mujeres disidentes, que desafiaron el estereotipo, permitió su posterior castigo y exterminio. Y se hizo apelando a descalificaciones de índole sexual, "putas", "libertinas","yeguas", de peligrosidad extrema, expresando un odio de género por los lugares pretendidamente naturales que las militantes y otras mujeres díscolas para con ese modelo, representaban. El terror enviaba así un mensaje, además, a toda la sociedad. Pensando en la persistencia de las alusiones a la sexualidad para descalificar la actuación política de las mujeres, encuentro esos prejuicios bien vivos y coleando en muchas expresiones de oposición política, de la presunción de culpable de lo que le pasó en mujeres víctimas de violación o de maltrato físico, exculpando a quien ejerce la violencia.
Modelos de feminidad y masculinidad hacen al control de un orden político determinado, por eso la tríada dios-patria-hogar de aquellos tiempos en la propaganda de la dictadura y de algunos discursos de derecha contemporáneos, nos debe inquietar. Y además, nos debe llevar a tomar en serio las implicancias de las demandas feministas, las políticas con perspectiva de géneros: llevamos treinta años de democ5racia. Estas demandas se vinculan estrechamente con el diseño de una sociedad realmente democrática y abierta y con un desempeño de las instituciones que no revictimice a quienes no son percibidxs ni consideradxs como sujetos, y son devaluados en el ejercicio de su ciudadanía.
Abordar la violencia sexual en los contextos represivos y preguntarnos el porqué y el para qué de ese dispositivo nos conduce a una mejor compremsión de la democracia, ayuda a comprender lo que habilita la violencia hacia las mujeres. Eliminar los prejuicios e ideas que establecen jerarquías para sostener abusos intolerables, es fundamental para lograr y profundizar la igualdad y la libertad de las personas sin importar su género, su extracción social, su edad, su procedencia.
Es una deuda de todxs, más allá de los juicios como éste. El relato de Rosa del Carmen y los relatos del horror padecido no solamente demandan ante la justicia. Nos demandan en el presente en lo personal, que como lo han dicho las feministas, es político.
viernes, 14 de febrero de 2014
En defensa propia
Este es un proceso de resistencia ante el ataque renovado contra la democracia. Un ataque como se hacen ahora, desestabilizador del primer proyecto que en décadas ha demostrado poder torcer la balanza. Porque es un proyecto que es atacado por lo que hizc, hace y se empecina en seguir haciendo. Que se ha dedicado a la recuperación del trabajo, a la educación pública, a promover el desarrollo de nuestras regiones. Un proyecto que retomó las banderas e hizo posible desde su accionar decisivo la memoria y la justicia por los crímenes de lesa humanidad de la dictadura. Este que sostenemos tantxs argentinxs es un proyecto donde somos viables. Alguna vez nos descartaron, aplastando cualquier chance y proyecto de vida. Por eso lo sentimos nuestro, porque hubo experiencias ahogadas por golpes y campañás de odio. No era imposible, era necesario el coraje, bancarse abrir muchos frentes a la vez y convencer a escépyicxs y desencantados de la política, porque esto no se hace sin apoyo popular y movilización. Y lo que fueron sueños postergados se fueron haciendo realidades: apostar a la industria, a la ciencia, al saber y al talento que tenemos; rescatar el sistema solidario previsional para que al jubilarte, percibas haberes que se puedan pagar gracias al trabajado registrado y a la práctica sostenida y controlada de mpleadores cumplidores. Diez años de una gestión y una cultura democrática diferente que ha ampliado derechos civiles para sectores históricamente discriminados, animándose a construir un proyecto regional para desarrollarnos con la América del Sur y dejar de ser los eternos deudores arruinados y serviles a los centros financieros. Divididos y amarrados a la misma cuerda, tenemos lecciones y horrores comunes para intentarlo. En estas semanas estamos contagiándonos prácticas de defensa propia en lugar de la histórica alarma paralizante que fue la respuesta repetida ante estos ataques.
Precios cuidados y gestiones. Conciencia de consumidorxs por nuestra parte. y a mucha honra.
Ensayamos, hace poco. Fuimos probando el poder que tenemos. De comprar o no comprar tomate, cambiar de diario o de servicio de cable.
Ahora es nuestra jugada.
Nos ocupamos de cuidar no solamente nuestro bolsillo, estamos cuidando la actividad que permite que pequeños comercios, pequeñas industrias, pequeños productores, subsistan en un mar de tiburones acostumbrados a repartirse tremendas ganancias fijando las condiciones, marcando las cartas, amparados por ese discurso falso de la autorregulación del mercado mientras se ponen de acuerdo en los precios que fijan y la ganancia exorbitante de la cual, por artilugios como fundaciones y donaciones sospechosas, pagan una ínfima parte de los impuestos que deberían. Una cadena de intermediarios se interpone para trazar la distancia entre el primer eslabón y lo que pagamos en las cajas en la que una empleada que a veces no tiene permiso ni para ir al baño, te pregunta como si fuera uno de los diez avemarías del rosario, si querés donar el vuelto para el tomógrafo o el hospital de niñxs tal o cual.
No. Estamos avivadxs ya de que lo que se necesita es que se recaude y se destine el presupuesto a la salud como corresponde, y que ninguna pantalla de fundación le sirva a vivos para desviar el dinero del erario público, esa bolsa de la cual salen los recursos para nuestra salud, para las rutas, para nuestra educación estatal, para las cloacas de los barrios pobres, para que el transporte público no nos sea un lujo, por ejemplo.
Estamos avivándonos.
No todo el mundo se creyó ni experimentó con dulzura esa película en inglés mal pronunciado del consumo, de la marca, de los shoppings.
No todo el mundo hizo la vista gorda de la otra cara de la concentración de los negocios favorecida precisamente por la ausencia del control y la inacción del estado. Y hasta al estado se lo llevaron puesto. En esos tiempos del laburo en negro, precarizado, cuando te echaban sin indemnización, cuando no podías soñar con un crédito hipotecario si eras un trabajador temporario, cuando niñxs lloraban de hambre o iban por la copa de leche a la escuela…¿cómo te las arreglabas? ¿estabas adentro? ¿pensabas que te parecías a los ganadores de entonces? Muchxs nos acordamos, o tal vez te sucedió algo similar pero te levantaste gracias al cambio de política y la memoria se te achicó, pero en los noventas remataban los campos y lloraba Norma Pla, ícono de la lucha de lxs jubiladxs, frente al rostro todoterreno de Domingo Cavallo. Cuando en la carpa blanca frente al Congreso se defendía la calidad de las oportunidades que tendría una generación, ¿ibas a una privada? Los desastres educativos y sociales arrasaron con una cultura del trabajo y de los valores, porque no había referencias, no tenía sentido formarse si no había futuro y no te podías ir del país, muchísimxs pibxs padecían, porque padecían sus padrxs y los adultos que los rodeaban, la pérdida de coordenadas de supervivencia: quienes a los cincuenta, a los cuarenta, con el título o sin él, se quedaron sin siquiera la suerte de que mediante el aviso del gran diario argentino, una changa les permitiera llevar algo a la mesa. La dignidad por el suelo. La depresión, la rabia, la burla, la lucha y las balas de la policía o los gendarmes.
El menemismo y el gobierno de De la Rúa no están tan lejos. ¿No te fundiste entonces? Te afectó lo que sucedía alrededor si zafaste o si estuviste “adentro”, en el famoso “derrame”? Decías entonces “roban pero hacen” y por eso no podés dejar de repetir que este gobierno roba - como aquéllos- pero su peor pecado es que “subsidia vagxs”, negrxs de m.., delicuentes? Cuidado, hay que informarse: el estado subsidia los servicios públicos que usás y usamos todos.
A vos que sin leer ni escuchar – porque hay más contenido que las muletillas y generalidades en los discursos-, aborrecés la gestión gubernamental que hace del estado un árbitro, insultás a una fuerza política validada por el voto que se declara francamente no neutral sino afín a las mayorías, y te repugna que ya no se tome como santa la palabra de los economistas que no dicen nada distinto a lo que dice el FMI, te hago una recomendación: revisá lo que hizo el presidente Roosevelt en los EEUU tras la crisis del 29. ¿Sabés que recurría a la radio para hablar a la ciudadanía con frecuencia? Mandatario exitoso en eso de intervenir y usar los medios de comunicación a su alcance, Chávez y su Aló Presidente no es un invento de los populistas bárbaros latinoamericanos.
A vos, te pido que pienses en el incendio del depósito de documentación bancaria de días atrás y que le costó la vida a lxs bomberxs, documentación vinculada a la investigación de fraudes y delitos económicos de los grandes. Que recuerdes las deudas incobrables de La Nación, que averigües sobre la apropiación de Papel Prensa en el 76, que uses la computadora para chequear quienes son los que compran las deudas externasy ganan millones con el hambre de pueblos que no las contrajeron – revisá la estatización de la deuda privada que durante la dictadura, el mismo Cavallo gestionó y que pagamos durante décadas todxs lxs ciudadanxs-, a ver quiénes son las águilas y buitres ligerísimos que la levantan con pala sin laburar, - salvo que rescatemos la especulación es un laburo-, antes de insultar a lxs beneficiarios de la notebook o del plan PROGRESAR para seguir estudiando.
A vos te pido que no te sientas tan envalentonadx, mirá que los que siempre tuvieron el poder real – no el de los votos- no blanquean sus intenciones, porque no pueden, y podés ser un ingenuo vehíxulo de sus maniobras restauradoras de un orden de cosas en las que a la larga o a la corta, también vos saldrás perdiendo, porque perderemos las mayorías. Como dijo Cristina hace dos días, no es ella, no es el gpbierno, somos todxs quienes vamos a volar por los aires si lo logran. Y una de las mejores armas es la memoria flaca, la hipocresía o la inmadurez para asumir de dónde venimos, cuáles han sido nuestras malas apuestas, cuánto nos corresponde de mérito o de responsabilidad.
Tendrá poco glamour controlar precios en el supermercado, o expresar en determinados días, un hartazgo frente al abuso con un boicot.Puede ser. Pero la dignidad es más importante, y esa no se compra ni se vende, ni siquiera en cuotas.
Precios cuidados y gestiones. Conciencia de consumidorxs por nuestra parte. y a mucha honra.
Ensayamos, hace poco. Fuimos probando el poder que tenemos. De comprar o no comprar tomate, cambiar de diario o de servicio de cable.
Ahora es nuestra jugada.
Nos ocupamos de cuidar no solamente nuestro bolsillo, estamos cuidando la actividad que permite que pequeños comercios, pequeñas industrias, pequeños productores, subsistan en un mar de tiburones acostumbrados a repartirse tremendas ganancias fijando las condiciones, marcando las cartas, amparados por ese discurso falso de la autorregulación del mercado mientras se ponen de acuerdo en los precios que fijan y la ganancia exorbitante de la cual, por artilugios como fundaciones y donaciones sospechosas, pagan una ínfima parte de los impuestos que deberían. Una cadena de intermediarios se interpone para trazar la distancia entre el primer eslabón y lo que pagamos en las cajas en la que una empleada que a veces no tiene permiso ni para ir al baño, te pregunta como si fuera uno de los diez avemarías del rosario, si querés donar el vuelto para el tomógrafo o el hospital de niñxs tal o cual.
No. Estamos avivadxs ya de que lo que se necesita es que se recaude y se destine el presupuesto a la salud como corresponde, y que ninguna pantalla de fundación le sirva a vivos para desviar el dinero del erario público, esa bolsa de la cual salen los recursos para nuestra salud, para las rutas, para nuestra educación estatal, para las cloacas de los barrios pobres, para que el transporte público no nos sea un lujo, por ejemplo.
Estamos avivándonos.
No todo el mundo se creyó ni experimentó con dulzura esa película en inglés mal pronunciado del consumo, de la marca, de los shoppings.
No todo el mundo hizo la vista gorda de la otra cara de la concentración de los negocios favorecida precisamente por la ausencia del control y la inacción del estado. Y hasta al estado se lo llevaron puesto. En esos tiempos del laburo en negro, precarizado, cuando te echaban sin indemnización, cuando no podías soñar con un crédito hipotecario si eras un trabajador temporario, cuando niñxs lloraban de hambre o iban por la copa de leche a la escuela…¿cómo te las arreglabas? ¿estabas adentro? ¿pensabas que te parecías a los ganadores de entonces? Muchxs nos acordamos, o tal vez te sucedió algo similar pero te levantaste gracias al cambio de política y la memoria se te achicó, pero en los noventas remataban los campos y lloraba Norma Pla, ícono de la lucha de lxs jubiladxs, frente al rostro todoterreno de Domingo Cavallo. Cuando en la carpa blanca frente al Congreso se defendía la calidad de las oportunidades que tendría una generación, ¿ibas a una privada? Los desastres educativos y sociales arrasaron con una cultura del trabajo y de los valores, porque no había referencias, no tenía sentido formarse si no había futuro y no te podías ir del país, muchísimxs pibxs padecían, porque padecían sus padrxs y los adultos que los rodeaban, la pérdida de coordenadas de supervivencia: quienes a los cincuenta, a los cuarenta, con el título o sin él, se quedaron sin siquiera la suerte de que mediante el aviso del gran diario argentino, una changa les permitiera llevar algo a la mesa. La dignidad por el suelo. La depresión, la rabia, la burla, la lucha y las balas de la policía o los gendarmes.
El menemismo y el gobierno de De la Rúa no están tan lejos. ¿No te fundiste entonces? Te afectó lo que sucedía alrededor si zafaste o si estuviste “adentro”, en el famoso “derrame”? Decías entonces “roban pero hacen” y por eso no podés dejar de repetir que este gobierno roba - como aquéllos- pero su peor pecado es que “subsidia vagxs”, negrxs de m.., delicuentes? Cuidado, hay que informarse: el estado subsidia los servicios públicos que usás y usamos todos.
A vos que sin leer ni escuchar – porque hay más contenido que las muletillas y generalidades en los discursos-, aborrecés la gestión gubernamental que hace del estado un árbitro, insultás a una fuerza política validada por el voto que se declara francamente no neutral sino afín a las mayorías, y te repugna que ya no se tome como santa la palabra de los economistas que no dicen nada distinto a lo que dice el FMI, te hago una recomendación: revisá lo que hizo el presidente Roosevelt en los EEUU tras la crisis del 29. ¿Sabés que recurría a la radio para hablar a la ciudadanía con frecuencia? Mandatario exitoso en eso de intervenir y usar los medios de comunicación a su alcance, Chávez y su Aló Presidente no es un invento de los populistas bárbaros latinoamericanos.
A vos, te pido que pienses en el incendio del depósito de documentación bancaria de días atrás y que le costó la vida a lxs bomberxs, documentación vinculada a la investigación de fraudes y delitos económicos de los grandes. Que recuerdes las deudas incobrables de La Nación, que averigües sobre la apropiación de Papel Prensa en el 76, que uses la computadora para chequear quienes son los que compran las deudas externasy ganan millones con el hambre de pueblos que no las contrajeron – revisá la estatización de la deuda privada que durante la dictadura, el mismo Cavallo gestionó y que pagamos durante décadas todxs lxs ciudadanxs-, a ver quiénes son las águilas y buitres ligerísimos que la levantan con pala sin laburar, - salvo que rescatemos la especulación es un laburo-, antes de insultar a lxs beneficiarios de la notebook o del plan PROGRESAR para seguir estudiando.
A vos te pido que no te sientas tan envalentonadx, mirá que los que siempre tuvieron el poder real – no el de los votos- no blanquean sus intenciones, porque no pueden, y podés ser un ingenuo vehíxulo de sus maniobras restauradoras de un orden de cosas en las que a la larga o a la corta, también vos saldrás perdiendo, porque perderemos las mayorías. Como dijo Cristina hace dos días, no es ella, no es el gpbierno, somos todxs quienes vamos a volar por los aires si lo logran. Y una de las mejores armas es la memoria flaca, la hipocresía o la inmadurez para asumir de dónde venimos, cuáles han sido nuestras malas apuestas, cuánto nos corresponde de mérito o de responsabilidad.
Tendrá poco glamour controlar precios en el supermercado, o expresar en determinados días, un hartazgo frente al abuso con un boicot.Puede ser. Pero la dignidad es más importante, y esa no se compra ni se vende, ni siquiera en cuotas.
viernes, 31 de enero de 2014
Relato de una apostasía
Necesitaba un día hábil en mi ciudad natal para llevar en mano la carta.La decisión había sido tomada hace tiempo ya, cuando comprendí las implicancias de la membresía a una institución que es una persona jurídica de carácter público. Esto implica que, a diferencia de otras iglesias y credos en la Argentina, ser una persona jurídica de carácter público le otorga a la iglesia católica un estatus excepcional en nuestro marco jurídico. Tiene beneficios comparables a cualquier institución del Estado; sus bienes son inembargables, por citar uno de ellos. Esto contradice los principios constitucionales de igualdad ante la ley y libertad de culto y conciencia, asimismo como lo establecido por los tratados de derechos humanos incorporados a ella. Es un legado del dictador Juan C. Onganía, presidente de facto que dictó la norma en 1968, precisamente, cuando fui bautizada en Gualeguaychú.
La apostasía es la renuncia a la iglesia. Es, además de un trámite administrativo al que cualquier persona tiene derecho, un acto de sinceridad.
La costumbre es bautizar a las personas recién nacidxs. Una imposición antes de que alguien pueda comprender sus implicancias.
Durante mi infancia tomé la primera comunión y la confirmación. Experimenté todas las contradicciones entre un discurso evangélico de amor al prójimo y la hipocresía permanente, la discriminación hacia las personas separadas o divorciadas, la educación sexista “las chicas podemos provocar”, - somos siempre las culpables, como Eva- y todavía ignoraba el horror de la dictadura, bendecida y silenciada por la jerarquía y varixs convencidxs de sotana. Recuerdo que en el 82 me hizo muchísimo ruido el fervor con el que se arengaba por Malvinas. A mis 14 años la sola idea era desmesurada. El cura que me había bautizado, querido por ser el cura “gaucho”, por visitar a lxs enfermos, hablaba en la Plaza San Martín. No digería la idea misma de justificar una guerra justa. Era una mañana fría, los guardapolvos, la bandera, en ese paisaje de uniformes habitual en todos los actos escolares.
Primero fue la crisis de actitudes, con la institución. Siempre tuve interés por la historia y un viejo arisco, pensante. Cuando se informó públicamente sobre la desaparición, el exilio, la tortura, cuando se celebró el histórico Juicio a las Juntas, ya me marchaba a otra ciudad donde intentaría comprender, saber, ¿cómo pasó? ¿cómo se permitió?. Todavía intento indagar y plantear las preguntas. Por eso el amor a la filosofía pero además, la perseverancia en una construcción de la memoria que nos asegure el nunca más. Hacer un piso para todxs y lxs que vienen. Sigo trabajando como tantxs otrxs, por la justicia, por saber, por escribir las historias silenciadas y negadas. Por dilucidar cómo se disciplinó a una sociedad de varones y mujeres obedientes a un modelo preciso.
La crisis con la fe, la idea de dios, la religión, vino de suyo. Condimentaron esos años la intolerancia repetida para con la libertad de pensamiento, el divorcio, su negación de las atrocidades cometidas por siglos, su cercanía al poder. La propia historia de los cristianismos disidentes y la violencia de la imposición por el fuego y la espada. Es coherente, hay que reconocerle. Del lado del poder con un discurso que nunca se embarra de historia. Hablando desde un lugar neutral y superior al contexto político cuando está privilegiada por políticos, sean militares o civiles, privilegio que le permite hacer presión antidemocrática.
Después de todo, cuando hubo compromisos como el de hacer el reino de dios en la tierra, la misma institución que hace valer sus bautizadxs para demostrar su representatividad y su peso en la sociedad, lxs persiguió y lxs entregó. Recuerdo la Biblia Latinoamericana censurada. Supe después lo que significaban tantas frases escuchadas entonces y qué sentido tenían en esos años de horror.
La apostasía es la renuncia a la iglesia. Es un trámite administrativo al que cualquier persona que lo desee tiene derecho. Además se trata de un acto de autenticidad que hoy por hoy debería ser masivo, si es cierto que tantxs ciudadanxs argentinxs están a favor del matrimonio igualitario, el uso del preservativo, de la educación sexual, de la libre elección de su género, de la no injerencia de la religión en la escuela pública, de que se enseñe la teoría de la evolución – en primer año de antropología en la UNLP, en el 85, docentes aclaraban las cuestiones de fe y las de la ciencia!!!- así como de que tengamos un Estado verdaderamente laico.Que no tiene nada que ver con la fe es una redundancia. Cada unx tiene el derecho de tenerla y también de no tener ninguna.
Podríamos hacernos las siguientes preguntas: ¿profesás la religión? ¿sos consciente del poder que resulta de esos actos que se hacen por costumbre, por cultura? ¿sabés de cuántos impuestos están exentos?¿que sus discursos y lobbies en lo que afecta a las vidas de personas que sufren la falta de políticas públicas como el derecho al aborto no punible, son gravemente afectadas por la actuación de entidades y personajes que con mucho dinero y poder, hablan en tu nombre, al ser miembro de la iglesia?¿Cuánta gente murió en los tiempos de la inquisición, y cuántos silenciosamente padecen lo que se hace en nombre de dios, cuántos dolores hoy se multiplican en nombre nuestro, o de lo que sostenemos? No olvidemos lo terrenal, nunca, para calibrar responsabilidades.
Llevé personalmente,el pasado miércoles 22 de enero,la carta al Obispado. El muchacho que la recibe empalidece y parte a entregársela a alguien. Espera. Había ido acompañada por una testigo singular, alejada de estas cuestiones. Vuelve entonces un sacerdote de altura importante que blandiendo la carta se presenta diciéndome “esto… pero esto…esto no…antes que nada, el Obispo no está.” “No importa, es un trámite que se dirige al Sr. Obispo, solamente necesito que me la reciba y me selle una copia por favor”.
Tras unas frases de tanteo de la situación, se vuelve a meter en la oficina y pasan algo así como diez minutos más. Pensamos, por un momento, que estaban buscando la partida de mi bautismo, a la que se debe poner una enmienda, una notación de la renuncia al margen, explicitándola. Pero no.Fui invitada a pasar a la oficina con mi acompañante y a leérsela a quien supe luego, - le pregunté varias veces su nombre, después de entregarle mi documento y leerle los artículos de derecho canónico, de la Constitución Nacional, de tratados de DDHH y de la ley de hábeas data que fundamentan la obligación de dar curso al trámite-, era el Secretario Canciller.En ese momento nos estábamos “midiendo”. Fui todo lo paciente y cordial como para que no se hiciera más largo. Un ablande era imposible, lo notó enseguida, así que se centró en que sería dificilísimo encontrar la partida – esa es la tarea y función de esa oficina-, que no estaban especificados más datos – solamente el año aproximado y la diócesis correcta bastan para comenzar el trámite-, que el plazo legal de cinco días era imposible de cumplir… que si tal cosa, que si tal otra… Mencioné otros datos que no había puesto en la carta por no tener certeza plena, cosa de que no sirvieran como excusa para dilaciones.Conversamos, por momentos se iba de tema. Hablamos del barrio donde vivo en Bs As, - constituí domicilio legal aquí para manejar el tema vía postal- y escuché todo tipo de dificultades hipotéticas que se presentarían. Le recordé que no tengo que hacer yo el trabajo de buscar la partida, y que no puede ser que no conste, ¿no es función de la oficina? ¿Cómo, no llevan los registros adecuadamente? Imagino que a más de uno habrán intimidado así, desde ese tono neutro del poder que tiene de sostén, precisamente, esos registros con los cuales justifica la iglesia su representatividad ante, por ejemplo, los poderes públicos, la opinión pública, los debates más sensibles que se dan en foros internacionales y que determinan posibilidades e imposibilidades concretas para la gente. Se alargaba la cosa y se volvia sobre detalles. De lo doctrinario, ni mu. Estaba claro que la decisión era firme y consciente. El hombre no se gastó en disuadirme por ese lado. Quizás era la sorpresa, aunque no he sido la primera ni seré la última persona que inicie este trámite de apostasía allí. O puede que estén tan acostumbrados a no ser sorprendidos, como en una mañana de enero tan calurosa, ahora que hay un papa argentino. ¿Puede quebrarse lenta pero inexorablemente, la inercia cultural irreflexiva que hace que demasiados ritos les aseguren tanto poder por mecanismos que esos fieles ignoran? ¿Charlarán en las catequesis contemporáneas sobre la apostasía?¿Sabe la feligresía? ¿se enteró? Repetir sin detenerse a pensar es fácil pero también es cierto que décadas atrás, estas acciones eran impensables para ciudadanxs comunes como quien escribe. Y que ser mujer agrega un matiz no despreciable.
Décadas atrás la reputación de una mujer era más importante que sus sentimientos, su ética o su conducta misma. Para las sotanas hay otra vara, y si no preguntemos cuántos abogados se han pagado para defender a los curas denunciados por pedofilia. Lo importante es preservar una imagen. Así se logra éxito o una vida tolerable. Pero hay gente que no se banca este modo de vida. Las mujeres están corriéndose de lugar, lenta pero inexorablemente. Algunas brujas feministas, historiadoras, políticas, activistas, las católicas que luchan por el derecho a decidir. Curas y monjas que trabajan con otras confesiones, y son críticos de la doble moral. Mujeres y jovencitas que saben que al dogma lo impusieron varones y que leen otros sentidos en los textos sagrados. Artistas. Mujeres que salieron a la calle a luchar por una vida digna y cortaron las calles y organizaron sus barrios, que aprendieron a no quedarse atrás. Militantes de derechos humanos, las Madres y Abuelas que reclaman que declaren lo que saben y se guardan durante el terrorismo de estado, que entreguen la documentación sobre lxs chicxs apropiadxs. Muchísimas personas que se hartaron de la violencia contra gays y lesbianas, del lobby contra la educación en salud, que siguen siendo creyentes pero escuchan a otras voces de la iglesia que no solo hablan y rezan sino que practican el respeto al otro y en vez de juzgar, defienden a los discriminados para ser exonerados de su cargo por la institución. Pregunten por Alessio, y tantos otros.
Cada 24 de marzo se realiza una apostasía colectiva como repudio a la actitud de complicidad criminal que mantiene hasta hoy la iglesia católica en Argentina.
Pero se sigue con la ceguera, al parecer. Será la seguridad, la soberbia, la costumbre…El remate de este cuento de mi apostasía quizás era inesperado, o pensándolo mejor, era el que no podía faltar. La frase cuando me retiraba por fin de la casona a media cuadra de la catedral San José, con la copia en mano firmada por el Secretario Canciller. Tras una hora demostrando que comprendía perfectamente la decisión, la formalidad, la obligación de ellos de terminar el trámite que me retira de la iglesia, con la calma y la diplomacia de la conversación sobre los plazos, los comentarios “para ayudar”, el respeto… tras la despedida con el apretón de manos, le sale la pregunta, cuando ya le daba la espalda rumbo a la vereda soleada que hería la vista:
“A usted no la estarán chuzando para hacer esto?”
Si se puso a averiguar sobre la peticionante, leyendo posts de este blog tendrá para leer lo que en tantas ocasiones he argumentado contra la interferencia clerical en nuestra ciudadanía; señalamientos a incongruencias del dogma que hasta ahora sigue como siempre – no confundir los gestos de Bergoglio con una modernización o revisión de lo sustancial-; la denuncia por el pertinaz menosprecio por las mujeres que profesan y diseminan. En parte, lo lamenté; habíamos pasado más una hora de entrevista. Ceo que se le escapó después de la conversación tan cuidada, eso de que a una mujer hay que “chuzarla” porque no puede pensar por sí misma o tener los ovarios para destinarle un día hábil en una ciudad donde ya no reside al ejercicio de un acto de honestidad. Después de todo, es un simple trámite burocrático: demandar el cumplimiento de una obligación que tienen, la de retirarme formal y legalmente, de sus filas, porque si bien hace años que no piso un templo como creyente, mi pertenencia formal continuará siendo aprovechada por la institución hasta el día en que reciba la fotocopia de mi boleta de bautismo con la anotación de la renuncia.
Me causó gracia lo de “chuzar”… seguramente es lo que tienen en la cabeza cuando adoctrinan para la intolerancia a las mujeres que envían a los Encuentros Nacionales para impedir las discusiones, y que nos gritan “asesinas” por reclamar la legalización del aborto. Seguramente, como hace treinta años hablaban a las adolescentes, les siguen repitiendo que una mujer buena no tiene que reclamarle a su pareja preservativos.. y tal vez por eso las primeras consecuencias en Argentina de la ignorancia y los prejuicios alrededor de la epidemia de sida fueron que muchas buenas y confiadas esposas resultaron infectadas. Pasaron muchos años y estoy segura de que las chicas aunque escuchen que el sexo es para el matrimonio y la procreación, tienen otros cuidados y otras prácticas, indagan en lo que no se les enseña. Y claro… cuentan con leyes para la educación sexual, por más que se las boicoteen en muchos distritos. Cuando era adolescente otro era el panorama. Cundía el silencio y reinaban los prejuicios más ridículos peor con un poder impresionante. Ahora, de todo se habla. De lo que solo en el confesionario quedaba a merced del cura, se habla con alguien de confianza. El miedo y la culpa van cediendo y hay otros desafíos y preguntas difíciles. Ese es un logro de treinta años de democracia y de luchas contra el sentido común y lo establecido. Ellos atrasan demasiado. Y tienen demasiadas cosas para perder si cada vez más apostatas arreciáramos con trámites y demandas de libertad. Seas creyente o atex militante.
La apostasía es la renuncia a la iglesia. Es, además de un trámite administrativo al que cualquier persona tiene derecho, un acto de sinceridad.
La costumbre es bautizar a las personas recién nacidxs. Una imposición antes de que alguien pueda comprender sus implicancias.
Durante mi infancia tomé la primera comunión y la confirmación. Experimenté todas las contradicciones entre un discurso evangélico de amor al prójimo y la hipocresía permanente, la discriminación hacia las personas separadas o divorciadas, la educación sexista “las chicas podemos provocar”, - somos siempre las culpables, como Eva- y todavía ignoraba el horror de la dictadura, bendecida y silenciada por la jerarquía y varixs convencidxs de sotana. Recuerdo que en el 82 me hizo muchísimo ruido el fervor con el que se arengaba por Malvinas. A mis 14 años la sola idea era desmesurada. El cura que me había bautizado, querido por ser el cura “gaucho”, por visitar a lxs enfermos, hablaba en la Plaza San Martín. No digería la idea misma de justificar una guerra justa. Era una mañana fría, los guardapolvos, la bandera, en ese paisaje de uniformes habitual en todos los actos escolares.
Primero fue la crisis de actitudes, con la institución. Siempre tuve interés por la historia y un viejo arisco, pensante. Cuando se informó públicamente sobre la desaparición, el exilio, la tortura, cuando se celebró el histórico Juicio a las Juntas, ya me marchaba a otra ciudad donde intentaría comprender, saber, ¿cómo pasó? ¿cómo se permitió?. Todavía intento indagar y plantear las preguntas. Por eso el amor a la filosofía pero además, la perseverancia en una construcción de la memoria que nos asegure el nunca más. Hacer un piso para todxs y lxs que vienen. Sigo trabajando como tantxs otrxs, por la justicia, por saber, por escribir las historias silenciadas y negadas. Por dilucidar cómo se disciplinó a una sociedad de varones y mujeres obedientes a un modelo preciso.
La crisis con la fe, la idea de dios, la religión, vino de suyo. Condimentaron esos años la intolerancia repetida para con la libertad de pensamiento, el divorcio, su negación de las atrocidades cometidas por siglos, su cercanía al poder. La propia historia de los cristianismos disidentes y la violencia de la imposición por el fuego y la espada. Es coherente, hay que reconocerle. Del lado del poder con un discurso que nunca se embarra de historia. Hablando desde un lugar neutral y superior al contexto político cuando está privilegiada por políticos, sean militares o civiles, privilegio que le permite hacer presión antidemocrática.
Después de todo, cuando hubo compromisos como el de hacer el reino de dios en la tierra, la misma institución que hace valer sus bautizadxs para demostrar su representatividad y su peso en la sociedad, lxs persiguió y lxs entregó. Recuerdo la Biblia Latinoamericana censurada. Supe después lo que significaban tantas frases escuchadas entonces y qué sentido tenían en esos años de horror.
La apostasía es la renuncia a la iglesia. Es un trámite administrativo al que cualquier persona que lo desee tiene derecho. Además se trata de un acto de autenticidad que hoy por hoy debería ser masivo, si es cierto que tantxs ciudadanxs argentinxs están a favor del matrimonio igualitario, el uso del preservativo, de la educación sexual, de la libre elección de su género, de la no injerencia de la religión en la escuela pública, de que se enseñe la teoría de la evolución – en primer año de antropología en la UNLP, en el 85, docentes aclaraban las cuestiones de fe y las de la ciencia!!!- así como de que tengamos un Estado verdaderamente laico.Que no tiene nada que ver con la fe es una redundancia. Cada unx tiene el derecho de tenerla y también de no tener ninguna.
Podríamos hacernos las siguientes preguntas: ¿profesás la religión? ¿sos consciente del poder que resulta de esos actos que se hacen por costumbre, por cultura? ¿sabés de cuántos impuestos están exentos?¿que sus discursos y lobbies en lo que afecta a las vidas de personas que sufren la falta de políticas públicas como el derecho al aborto no punible, son gravemente afectadas por la actuación de entidades y personajes que con mucho dinero y poder, hablan en tu nombre, al ser miembro de la iglesia?¿Cuánta gente murió en los tiempos de la inquisición, y cuántos silenciosamente padecen lo que se hace en nombre de dios, cuántos dolores hoy se multiplican en nombre nuestro, o de lo que sostenemos? No olvidemos lo terrenal, nunca, para calibrar responsabilidades.
Llevé personalmente,el pasado miércoles 22 de enero,la carta al Obispado. El muchacho que la recibe empalidece y parte a entregársela a alguien. Espera. Había ido acompañada por una testigo singular, alejada de estas cuestiones. Vuelve entonces un sacerdote de altura importante que blandiendo la carta se presenta diciéndome “esto… pero esto…esto no…antes que nada, el Obispo no está.” “No importa, es un trámite que se dirige al Sr. Obispo, solamente necesito que me la reciba y me selle una copia por favor”.
Tras unas frases de tanteo de la situación, se vuelve a meter en la oficina y pasan algo así como diez minutos más. Pensamos, por un momento, que estaban buscando la partida de mi bautismo, a la que se debe poner una enmienda, una notación de la renuncia al margen, explicitándola. Pero no.Fui invitada a pasar a la oficina con mi acompañante y a leérsela a quien supe luego, - le pregunté varias veces su nombre, después de entregarle mi documento y leerle los artículos de derecho canónico, de la Constitución Nacional, de tratados de DDHH y de la ley de hábeas data que fundamentan la obligación de dar curso al trámite-, era el Secretario Canciller.En ese momento nos estábamos “midiendo”. Fui todo lo paciente y cordial como para que no se hiciera más largo. Un ablande era imposible, lo notó enseguida, así que se centró en que sería dificilísimo encontrar la partida – esa es la tarea y función de esa oficina-, que no estaban especificados más datos – solamente el año aproximado y la diócesis correcta bastan para comenzar el trámite-, que el plazo legal de cinco días era imposible de cumplir… que si tal cosa, que si tal otra… Mencioné otros datos que no había puesto en la carta por no tener certeza plena, cosa de que no sirvieran como excusa para dilaciones.Conversamos, por momentos se iba de tema. Hablamos del barrio donde vivo en Bs As, - constituí domicilio legal aquí para manejar el tema vía postal- y escuché todo tipo de dificultades hipotéticas que se presentarían. Le recordé que no tengo que hacer yo el trabajo de buscar la partida, y que no puede ser que no conste, ¿no es función de la oficina? ¿Cómo, no llevan los registros adecuadamente? Imagino que a más de uno habrán intimidado así, desde ese tono neutro del poder que tiene de sostén, precisamente, esos registros con los cuales justifica la iglesia su representatividad ante, por ejemplo, los poderes públicos, la opinión pública, los debates más sensibles que se dan en foros internacionales y que determinan posibilidades e imposibilidades concretas para la gente. Se alargaba la cosa y se volvia sobre detalles. De lo doctrinario, ni mu. Estaba claro que la decisión era firme y consciente. El hombre no se gastó en disuadirme por ese lado. Quizás era la sorpresa, aunque no he sido la primera ni seré la última persona que inicie este trámite de apostasía allí. O puede que estén tan acostumbrados a no ser sorprendidos, como en una mañana de enero tan calurosa, ahora que hay un papa argentino. ¿Puede quebrarse lenta pero inexorablemente, la inercia cultural irreflexiva que hace que demasiados ritos les aseguren tanto poder por mecanismos que esos fieles ignoran? ¿Charlarán en las catequesis contemporáneas sobre la apostasía?¿Sabe la feligresía? ¿se enteró? Repetir sin detenerse a pensar es fácil pero también es cierto que décadas atrás, estas acciones eran impensables para ciudadanxs comunes como quien escribe. Y que ser mujer agrega un matiz no despreciable.
Décadas atrás la reputación de una mujer era más importante que sus sentimientos, su ética o su conducta misma. Para las sotanas hay otra vara, y si no preguntemos cuántos abogados se han pagado para defender a los curas denunciados por pedofilia. Lo importante es preservar una imagen. Así se logra éxito o una vida tolerable. Pero hay gente que no se banca este modo de vida. Las mujeres están corriéndose de lugar, lenta pero inexorablemente. Algunas brujas feministas, historiadoras, políticas, activistas, las católicas que luchan por el derecho a decidir. Curas y monjas que trabajan con otras confesiones, y son críticos de la doble moral. Mujeres y jovencitas que saben que al dogma lo impusieron varones y que leen otros sentidos en los textos sagrados. Artistas. Mujeres que salieron a la calle a luchar por una vida digna y cortaron las calles y organizaron sus barrios, que aprendieron a no quedarse atrás. Militantes de derechos humanos, las Madres y Abuelas que reclaman que declaren lo que saben y se guardan durante el terrorismo de estado, que entreguen la documentación sobre lxs chicxs apropiadxs. Muchísimas personas que se hartaron de la violencia contra gays y lesbianas, del lobby contra la educación en salud, que siguen siendo creyentes pero escuchan a otras voces de la iglesia que no solo hablan y rezan sino que practican el respeto al otro y en vez de juzgar, defienden a los discriminados para ser exonerados de su cargo por la institución. Pregunten por Alessio, y tantos otros.
Cada 24 de marzo se realiza una apostasía colectiva como repudio a la actitud de complicidad criminal que mantiene hasta hoy la iglesia católica en Argentina.
Pero se sigue con la ceguera, al parecer. Será la seguridad, la soberbia, la costumbre…El remate de este cuento de mi apostasía quizás era inesperado, o pensándolo mejor, era el que no podía faltar. La frase cuando me retiraba por fin de la casona a media cuadra de la catedral San José, con la copia en mano firmada por el Secretario Canciller. Tras una hora demostrando que comprendía perfectamente la decisión, la formalidad, la obligación de ellos de terminar el trámite que me retira de la iglesia, con la calma y la diplomacia de la conversación sobre los plazos, los comentarios “para ayudar”, el respeto… tras la despedida con el apretón de manos, le sale la pregunta, cuando ya le daba la espalda rumbo a la vereda soleada que hería la vista:
“A usted no la estarán chuzando para hacer esto?”
Si se puso a averiguar sobre la peticionante, leyendo posts de este blog tendrá para leer lo que en tantas ocasiones he argumentado contra la interferencia clerical en nuestra ciudadanía; señalamientos a incongruencias del dogma que hasta ahora sigue como siempre – no confundir los gestos de Bergoglio con una modernización o revisión de lo sustancial-; la denuncia por el pertinaz menosprecio por las mujeres que profesan y diseminan. En parte, lo lamenté; habíamos pasado más una hora de entrevista. Ceo que se le escapó después de la conversación tan cuidada, eso de que a una mujer hay que “chuzarla” porque no puede pensar por sí misma o tener los ovarios para destinarle un día hábil en una ciudad donde ya no reside al ejercicio de un acto de honestidad. Después de todo, es un simple trámite burocrático: demandar el cumplimiento de una obligación que tienen, la de retirarme formal y legalmente, de sus filas, porque si bien hace años que no piso un templo como creyente, mi pertenencia formal continuará siendo aprovechada por la institución hasta el día en que reciba la fotocopia de mi boleta de bautismo con la anotación de la renuncia.
Me causó gracia lo de “chuzar”… seguramente es lo que tienen en la cabeza cuando adoctrinan para la intolerancia a las mujeres que envían a los Encuentros Nacionales para impedir las discusiones, y que nos gritan “asesinas” por reclamar la legalización del aborto. Seguramente, como hace treinta años hablaban a las adolescentes, les siguen repitiendo que una mujer buena no tiene que reclamarle a su pareja preservativos.. y tal vez por eso las primeras consecuencias en Argentina de la ignorancia y los prejuicios alrededor de la epidemia de sida fueron que muchas buenas y confiadas esposas resultaron infectadas. Pasaron muchos años y estoy segura de que las chicas aunque escuchen que el sexo es para el matrimonio y la procreación, tienen otros cuidados y otras prácticas, indagan en lo que no se les enseña. Y claro… cuentan con leyes para la educación sexual, por más que se las boicoteen en muchos distritos. Cuando era adolescente otro era el panorama. Cundía el silencio y reinaban los prejuicios más ridículos peor con un poder impresionante. Ahora, de todo se habla. De lo que solo en el confesionario quedaba a merced del cura, se habla con alguien de confianza. El miedo y la culpa van cediendo y hay otros desafíos y preguntas difíciles. Ese es un logro de treinta años de democracia y de luchas contra el sentido común y lo establecido. Ellos atrasan demasiado. Y tienen demasiadas cosas para perder si cada vez más apostatas arreciáramos con trámites y demandas de libertad. Seas creyente o atex militante.
martes, 28 de enero de 2014
Luces y manchas. En la senda de José Martí
En su obra Tres Héroes (1889), José Martí, poeta, corresponsal, revolucionario independentista cubano, escribió: “Estos tres hombres son sagrados: Bolívar, de Venezuela; San Martín, del Río de la Plata; Hidalgo, de México. Se le deben perdonar sus errores, porque el bien que hicieron fue más que sus faltas. Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.”
La vigencia de las palabras de José Martí, a quien llamaron “el Apóstol”, es impresionante. Cuando muere luchando por su patria en 1895, José Martí se ha jugado por esa tarea que seguiría pendiente: la independencia de Cuba y el sostenimiento de la soberanía de América Latina, construyendo una identidad nuestroamericana.
Si nos adentramos en la historia, encontraremos muchas aventuras de liberación, muchas tragedias, muchas traiciones, muchas lágrimas y muchas lecciones. Será, para quien no esté acostumbradx, un asombroso redescubrimiento de sí. Porque esos relatos y experiencias populares nos hacen, nos nutren, nos han conducido hasta aquí. Interpretar esa trayectoria es un deber impostergable si no se quiere seguir siendo títere, o cómplice.
Se comprenderá lo que nos ha pasado y lo que tenemos pendiente en nuestra América del Sur y el Caribe. Desde hace unos pocos años, se asiste a una maratónica tarea: desde nuestras diferentes situaciones, economías, culturas, apuntar a unir nuestros esfuerzos, defender nuestra soberanía alimentaria, energética y política. Dejar de ser objeto para ser sujetos de nuestro desarrollo, en paz y sin caer en las típicas reyertas internas que han servido siempre para mantenernos entretenidxs mientras los fuertes nos explotan y nos arruinan. El saqueo sistemático de nuestra riqueza, el boicot a la educación y la formación que nos sirve, ayer se efectuaba con ejércitos y operaciones clandestinas apoyando grupos que hacían el trabajo sucio. Hoy la cosa es más compleja.
El Plan Cóndor, coordinación represiva de las dictaduras militares en los años 70 fue un punto máximo de crueldad y salvajismo con el cual las elites dominantes y afines a los intereses del capital extranjero, ahogaron en sangre intentos de revolución pacífica como el de Chile o movimientos guerrilleros, nacidos al calor de décadas de proscripción y represión de toda actividad política. La represión fue más allá porque no se detenía en las organizaciones, liquidó todo liderazgo cultural, intelectual, social, reactualizó la tradición, los valores occidentales y cristianos – preconciliares-, disciplinó a las mujeres en el rol sumiso, censuró libros y filmes, nos embruteció. El legado de terror y destrucción de la solidaridad y la posibilidad de pensar en plural fue suelo fértil. Esto sí nos es más cercano: desaparición de los estados activos en la economía, su desmembramiento, el endeudamiento, la plata dulce sin producción ni empleo, pero además, la implantación de ese chip mental de que podíamos, copiando mal, parecernos a ese “primer mundo” que es inalcanzable para quien le provee justamente su combustible. Esos niveles de vida, esas postales inculcadas por más televisión y menos libros, - lógicamente- se sostienen en el hambre de millones de personas, en la debilidad de los gobiernos de países que fueron colonias y tal vez ahora son repúblicas “independientes” en lo formal, siguiendo el dictado de la política exterior de EEUU y Europa. Abriendo las puertas para un saqueo presentado como deseable, dejando hacer a organismos extranjeros para la humillación pero eso sí, bien presentados y trajeados en paquetitos inentendibles. Porque en esa mentalidad, a la economía no la pueden entender más que cuatro o cinco que son los representantes de los ricos y famosos de las tapas de revistas. Como dicen lxs pibxs,a la gilada, ni cabida…
Por eso cualquier líder, cualquier gobierno popular, cualquier sintonía entre gobiernos díscolos para con esas recetas históricamente presentadas como las únicas posibles, son lo peor, el mal, la dictadura, el caos, la perdición. Bárbaros como los gauchos de los cuales no había que ahorrar sangre para la civilización, como dijo Sarmiento.
Mucho para recordar, para enterarnos, para pensar y sacar las conclusiones que se quiera. Ciertamente, hay líderes de malos modales. Claro que depende de qué lado se encuentre quien califique.
¿Porqué no te callas?” se atrevió decirle a Hugo Chávez en una cumbre un rey decadente ungido por el criminal Francisco Franco y la complicidad de la clase política española , esa que hasta el día de hoy celebra la impunidad de los culpables de fusilamientos ilegales, entierros en fosas comunes, desaparición de niñxs, torturas y asesinatos. Claro, esa clase política es socia muchas empresas que compraron por nada nuestros servicios públicos, petroleras y medios. Se llenan la boca hablando pestes de los populismos, etiqueta donde caben tantas cosas dispares. Y pontifican en clave civilizatoria.
Cincuenta años de bloqueo económico a la Revolución Cubana. Condenas sistemáticas en la ONU y foros internacionales donde los bombardeadores seriales se sientan en el Consejo de Seguridad y te inyectan democracia a la fuerza, la que ellos conciben. ¿Dónde está el dinero del pueblo libio, muerto Khadafi? ¿Y las armas que no existían en Irak?¿Alguien se acuerda de la invasión a Panamá y de Noriega?¿Quién fue Jacobo Arbenz? ¿Porqué no tenemos en la capital argentina una Avenida Ernesto Che Guevara? ¿Cómo funciona el discurso de la presunta “corrupción” del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner y se olvida que durante el menemato nadie fue investigadx ni juzgadx, gracias a una Corte Suprema adicta? Ni hablar de los represores, todos libres, y el imperio del gatillo fácil y la maldita policía…
Rara la vara si nos entronizamos en el discurso moralista y flojo de pruebas, encubridor de motivaciones no siempre confesables.
Como decía Martí, no hay perfectos. Hay opciones que engrandecen a los personajes que se juegan por su pueblo y hacen de su dignidad el objetivo de sus acciones, las que pueden fracasar, pero siembran. En esas jugadas vitales se les va la vida muchas veces. En vida son ignoradxs, execradxs, para ser rescatadxs mucho tiempo después, cuando se comprende el grado de coraje y compromiso que demostraron en momentos en que no se tenía la perspectiva que puede tenerse luego.
Ocurrió que en América del Sur coincidieron gobiernos parecidos a sus pueblos, y que se dieron cuenta de que la única salida posible para el infortunio era probar desobedecer a los patrones de siempre, recuperar la otra historia negada y avanzar juntos. Dejar de regalar la riqueza del petróleo, reformar constituciones, pagar deudas que los pueblos no contrajeron pero pagaban siendo privados de educación, salud y empleo, librándose de condiciones imposibles de aceptar.
Democracias tuteladas no pudieron zafar de tapas de diarios que hostigaban, corridas financieras, campañas de desprestigio; pero el dolor renovado y la incumplida promesa del derrame de la riqueza de unos poquísimos que lanzó a la ciudadanía a las calles a impugnar a sus políticos, abrió el espacio para que cuando un Hugo Chávez habló con las palabras de Bolívar, sintonizara con un “miembro de la generación diezmada” que venía a proponer el sueño de dejar atrás lo hecho desde siempre para poner a la política por encima de la tecnocracia hambreadora y rapaz. Y el indio de Bolivia que se convierte en presidente y jura en Tiahuanaco y logra llamar a su patria como lo que siempre fue, un estado plurinacional, resiste el golpe acompañado de colegas presidentes de América Latina. Y el obrero metalúrgico brasileño. Y el economista ecuatoriano.
Y las mujeres…verdaderas potencias que muestran el camino transitado, desmalezando de machismo la cultura.
A todxs ellxs, y a aliados tibios que convergen intermitentemente – y cómo no va a ser complejo, cuando justamente son utilizados y presionados para romper el eje goepolítico de la segunda independencia?- les debemos el reconocimiento que quizás generaciones menos contaminadas de colonialismo y tilinguería y desprecio por la política, inducido y recargado cada día de manera sutil o grosera, las generaciones formadas en la memoria de las luchas populares que se rescata y se escribe contemporáneamente, generaciones que tengan costumbre democrática de respeto a los derechos humanos, a comer, trabajar, votar, pensar, construir ciudadanía inclusiva, puedan dimensionar con más justicia que nosotrxs.
Tal vez. El sol quema como calienta, dijo Martí. Las resonancias de los discursos interesados en desarmarnos de herramientas claves para ser felices, o para vivir de pie y no meramente sobrevivir de crisis en crisis como si no tuviesen responsables, abundan en receptores acríticos cooptadxs por una inercia cómoda, en quienes no ponen los temas en su contexto completo. Es un laburo diario, por supuesto. Laburo de la mente y de los afectos, que resulta una gimnasia constante para las tripas, para el corazón que se emociona y que vibra con un acto multitudinario o con la felicidad ajena.
Gracias a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual cualquier persona atenta a las manchas puede tener, desde ahora, oportunidad de acceder a la señal Telesur. Otro relato sobre lo que acontece en nuestro continente, y evaluar por sí mismo lo que ve y lo que escucha, siguiendo la cumbre de la CELAC. !Qué mejor homenaje a pequeños gigantes que retoman y que crean, sin tener el as de espadas en la manga, esos sueños del cura mexicano que se puso del lado de los pobres y tomó las armas, del hijo de india guaraní que tuvo que exiliarse cuando vendieron en Buenos Aires, de espaldas a la América, la república y la libertad conseguida, al héroe que peleaba por una nación americana no divivida y que murió de pesar del corazón dejando “una familia de pueblos”, como dijo Martí… qué mejor homenaje en el natailicio de Martí, que esa reunión en La Habana!
¿Veremos la luz o distraídos, malentretenidxs, seguiremos contando manchas…?
La vigencia de las palabras de José Martí, a quien llamaron “el Apóstol”, es impresionante. Cuando muere luchando por su patria en 1895, José Martí se ha jugado por esa tarea que seguiría pendiente: la independencia de Cuba y el sostenimiento de la soberanía de América Latina, construyendo una identidad nuestroamericana.
Si nos adentramos en la historia, encontraremos muchas aventuras de liberación, muchas tragedias, muchas traiciones, muchas lágrimas y muchas lecciones. Será, para quien no esté acostumbradx, un asombroso redescubrimiento de sí. Porque esos relatos y experiencias populares nos hacen, nos nutren, nos han conducido hasta aquí. Interpretar esa trayectoria es un deber impostergable si no se quiere seguir siendo títere, o cómplice.
Se comprenderá lo que nos ha pasado y lo que tenemos pendiente en nuestra América del Sur y el Caribe. Desde hace unos pocos años, se asiste a una maratónica tarea: desde nuestras diferentes situaciones, economías, culturas, apuntar a unir nuestros esfuerzos, defender nuestra soberanía alimentaria, energética y política. Dejar de ser objeto para ser sujetos de nuestro desarrollo, en paz y sin caer en las típicas reyertas internas que han servido siempre para mantenernos entretenidxs mientras los fuertes nos explotan y nos arruinan. El saqueo sistemático de nuestra riqueza, el boicot a la educación y la formación que nos sirve, ayer se efectuaba con ejércitos y operaciones clandestinas apoyando grupos que hacían el trabajo sucio. Hoy la cosa es más compleja.
El Plan Cóndor, coordinación represiva de las dictaduras militares en los años 70 fue un punto máximo de crueldad y salvajismo con el cual las elites dominantes y afines a los intereses del capital extranjero, ahogaron en sangre intentos de revolución pacífica como el de Chile o movimientos guerrilleros, nacidos al calor de décadas de proscripción y represión de toda actividad política. La represión fue más allá porque no se detenía en las organizaciones, liquidó todo liderazgo cultural, intelectual, social, reactualizó la tradición, los valores occidentales y cristianos – preconciliares-, disciplinó a las mujeres en el rol sumiso, censuró libros y filmes, nos embruteció. El legado de terror y destrucción de la solidaridad y la posibilidad de pensar en plural fue suelo fértil. Esto sí nos es más cercano: desaparición de los estados activos en la economía, su desmembramiento, el endeudamiento, la plata dulce sin producción ni empleo, pero además, la implantación de ese chip mental de que podíamos, copiando mal, parecernos a ese “primer mundo” que es inalcanzable para quien le provee justamente su combustible. Esos niveles de vida, esas postales inculcadas por más televisión y menos libros, - lógicamente- se sostienen en el hambre de millones de personas, en la debilidad de los gobiernos de países que fueron colonias y tal vez ahora son repúblicas “independientes” en lo formal, siguiendo el dictado de la política exterior de EEUU y Europa. Abriendo las puertas para un saqueo presentado como deseable, dejando hacer a organismos extranjeros para la humillación pero eso sí, bien presentados y trajeados en paquetitos inentendibles. Porque en esa mentalidad, a la economía no la pueden entender más que cuatro o cinco que son los representantes de los ricos y famosos de las tapas de revistas. Como dicen lxs pibxs,a la gilada, ni cabida…
Por eso cualquier líder, cualquier gobierno popular, cualquier sintonía entre gobiernos díscolos para con esas recetas históricamente presentadas como las únicas posibles, son lo peor, el mal, la dictadura, el caos, la perdición. Bárbaros como los gauchos de los cuales no había que ahorrar sangre para la civilización, como dijo Sarmiento.
Mucho para recordar, para enterarnos, para pensar y sacar las conclusiones que se quiera. Ciertamente, hay líderes de malos modales. Claro que depende de qué lado se encuentre quien califique.
¿Porqué no te callas?” se atrevió decirle a Hugo Chávez en una cumbre un rey decadente ungido por el criminal Francisco Franco y la complicidad de la clase política española , esa que hasta el día de hoy celebra la impunidad de los culpables de fusilamientos ilegales, entierros en fosas comunes, desaparición de niñxs, torturas y asesinatos. Claro, esa clase política es socia muchas empresas que compraron por nada nuestros servicios públicos, petroleras y medios. Se llenan la boca hablando pestes de los populismos, etiqueta donde caben tantas cosas dispares. Y pontifican en clave civilizatoria.
Cincuenta años de bloqueo económico a la Revolución Cubana. Condenas sistemáticas en la ONU y foros internacionales donde los bombardeadores seriales se sientan en el Consejo de Seguridad y te inyectan democracia a la fuerza, la que ellos conciben. ¿Dónde está el dinero del pueblo libio, muerto Khadafi? ¿Y las armas que no existían en Irak?¿Alguien se acuerda de la invasión a Panamá y de Noriega?¿Quién fue Jacobo Arbenz? ¿Porqué no tenemos en la capital argentina una Avenida Ernesto Che Guevara? ¿Cómo funciona el discurso de la presunta “corrupción” del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner y se olvida que durante el menemato nadie fue investigadx ni juzgadx, gracias a una Corte Suprema adicta? Ni hablar de los represores, todos libres, y el imperio del gatillo fácil y la maldita policía…
Rara la vara si nos entronizamos en el discurso moralista y flojo de pruebas, encubridor de motivaciones no siempre confesables.
Como decía Martí, no hay perfectos. Hay opciones que engrandecen a los personajes que se juegan por su pueblo y hacen de su dignidad el objetivo de sus acciones, las que pueden fracasar, pero siembran. En esas jugadas vitales se les va la vida muchas veces. En vida son ignoradxs, execradxs, para ser rescatadxs mucho tiempo después, cuando se comprende el grado de coraje y compromiso que demostraron en momentos en que no se tenía la perspectiva que puede tenerse luego.
Ocurrió que en América del Sur coincidieron gobiernos parecidos a sus pueblos, y que se dieron cuenta de que la única salida posible para el infortunio era probar desobedecer a los patrones de siempre, recuperar la otra historia negada y avanzar juntos. Dejar de regalar la riqueza del petróleo, reformar constituciones, pagar deudas que los pueblos no contrajeron pero pagaban siendo privados de educación, salud y empleo, librándose de condiciones imposibles de aceptar.
Democracias tuteladas no pudieron zafar de tapas de diarios que hostigaban, corridas financieras, campañas de desprestigio; pero el dolor renovado y la incumplida promesa del derrame de la riqueza de unos poquísimos que lanzó a la ciudadanía a las calles a impugnar a sus políticos, abrió el espacio para que cuando un Hugo Chávez habló con las palabras de Bolívar, sintonizara con un “miembro de la generación diezmada” que venía a proponer el sueño de dejar atrás lo hecho desde siempre para poner a la política por encima de la tecnocracia hambreadora y rapaz. Y el indio de Bolivia que se convierte en presidente y jura en Tiahuanaco y logra llamar a su patria como lo que siempre fue, un estado plurinacional, resiste el golpe acompañado de colegas presidentes de América Latina. Y el obrero metalúrgico brasileño. Y el economista ecuatoriano.
Y las mujeres…verdaderas potencias que muestran el camino transitado, desmalezando de machismo la cultura.
A todxs ellxs, y a aliados tibios que convergen intermitentemente – y cómo no va a ser complejo, cuando justamente son utilizados y presionados para romper el eje goepolítico de la segunda independencia?- les debemos el reconocimiento que quizás generaciones menos contaminadas de colonialismo y tilinguería y desprecio por la política, inducido y recargado cada día de manera sutil o grosera, las generaciones formadas en la memoria de las luchas populares que se rescata y se escribe contemporáneamente, generaciones que tengan costumbre democrática de respeto a los derechos humanos, a comer, trabajar, votar, pensar, construir ciudadanía inclusiva, puedan dimensionar con más justicia que nosotrxs.
Tal vez. El sol quema como calienta, dijo Martí. Las resonancias de los discursos interesados en desarmarnos de herramientas claves para ser felices, o para vivir de pie y no meramente sobrevivir de crisis en crisis como si no tuviesen responsables, abundan en receptores acríticos cooptadxs por una inercia cómoda, en quienes no ponen los temas en su contexto completo. Es un laburo diario, por supuesto. Laburo de la mente y de los afectos, que resulta una gimnasia constante para las tripas, para el corazón que se emociona y que vibra con un acto multitudinario o con la felicidad ajena.
Gracias a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual cualquier persona atenta a las manchas puede tener, desde ahora, oportunidad de acceder a la señal Telesur. Otro relato sobre lo que acontece en nuestro continente, y evaluar por sí mismo lo que ve y lo que escucha, siguiendo la cumbre de la CELAC. !Qué mejor homenaje a pequeños gigantes que retoman y que crean, sin tener el as de espadas en la manga, esos sueños del cura mexicano que se puso del lado de los pobres y tomó las armas, del hijo de india guaraní que tuvo que exiliarse cuando vendieron en Buenos Aires, de espaldas a la América, la república y la libertad conseguida, al héroe que peleaba por una nación americana no divivida y que murió de pesar del corazón dejando “una familia de pueblos”, como dijo Martí… qué mejor homenaje en el natailicio de Martí, que esa reunión en La Habana!
¿Veremos la luz o distraídos, malentretenidxs, seguiremos contando manchas…?
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