martes, 9 de febrero de 2016

Censura y represión macristas y lo que no se borra ni se olvida ni desaparece


Borrando archivos, acallando voces, baleando niñxs...

Procurando arrasar con lo mejor de la gestión kirchnerista y el legado de movilización política,ni los portales se han salvado de la furia PRO. Intentando deshacer doce años de construcción de la memoria colectiva de nuestro pasado más doloroso, la reflexión acerca de la violencia que signó la puja por el poder en la Argentina desde los tiempos de la independencia, acallar los debates críticos acerca de la historia, también mutilan para sostener un relato a su medida, es decir, el de los cómplices de lo que padecimos.
Eliminan del portal de Infojus hasta fotografías del sepelio de Perón inéditas y recuperadas por el Archivo Nacional de la Memoria  - como lo cuenta la hija de la fotógrafa Marta Merkin - y además, notas relacionadas con temas incómodos para el macrismo: 
"Listas negras de actores durante la dictadura"
"El reencuentro de Estela con su nieto"
"Denunciarán a funcionario porteño por el incendio en Iron Mountain"
"A un año de la represión en el Borda: 10 imágenes para no olvidar"
"Escuchas ilegales: rechazan el pedido de sobreseimiento de Mauricio Macri"

Despidos masivos, devaluación, inflación, olvido de la soberanía nacional sobre Malvinas pero sobre nuestros recursos energéticos, obscena "negociación" para pagar a los buitres, tal repertorio de desastres necesita una batería de represión explícita - como la gendarmería baleando niños de la murga en la villa 1-11 14 o encarcelando a la dirigente de la Tupac Amaru Milagro Sala- , la compra de aliados en el Congreso y de líderes sindicales, la persecución de voces ni siquiera opositoras sino apenas críticas, y de la "limpieza" de archivos molestos en los portales hasta ahora disponbibles para la ciudadanía.
Una verdadera pesadilla es la que estamos viviendo en Argentina, al mejor estilo de los golpistas, esta contrarrevolución que se lleva todo por delante, nuestro derecho a la comunicación, a la información, a trabajar, al techo y a la comida dignas, a la protesta y a la expresión, que se ríe de lo más precioso, que avanza borrando archivos, acallando voces, baleando niños, robando - porque son corruptos, la deuda estatizada que nos hicieron pagar a todxs era de su gente cómplice de la dictadura y los funcionarios actuales son los gerentes de las mismas empresas y los mismos bancos-  mintiendo,  jugando con fuego.
Llevamos dos meses con Macri en el gobierno y finalmente, con Clarín en el poder. Para ser precisxs, habría que decir, que Clarín bastante más, porque torció un brazo al contrapeso popular que perdió las elecciones. Desde entonces, el pueblo empoderado - no un partido, ni una letra, ni una persona-  es atacado por varios frentes, incluido el simbólico y afectivo.
Aprenderemos tal vez, que la política es mucho más que la gimnasia disciplinada de la representación a través de partidos que expresan supuestos intereses y que gestiona los acuerdos democráticamente, ese es apenas un aspecto que siempre falla, de un modelo liberal de la democracia.
El desafío es enorme ahora, ante el vértigo del desastre y la necesaria rearticulación de fuerzas. La política excede los partidos. La lealtad hacia Néstor y Cristina es la lealtad a un proceso colectivo de participación y compromiso con el logro de la dignidad y la defensa de nuestros recursos humanos, naturales, culturales, con las generaciones que vienen, y no se borra, no se olvida, no se desaparece.