miércoles, 26 de octubre de 2011

La inspiración, la creación y el protagonismo

Sigo prendida a la adrenalina de estos días inolvidables. De esto hablaré a lxs nietxs si los tengo. Les contaré que esta mujer, Cristina, no solamente fue reelegida Presidenta de la Nación con la más arrasadora ventaja sobre sus contendientes, sino que está prendida de nuestros corazones.

Ella es alguien que dice: "No venimos a dar, sino a ayudar a que ustedes se organicen".

Inútiles las miradas y comentarios sesgados. Estériles los atenuantes a esta contundente apuesta por nosotrxs, por un camino distinto al que se había seguido siempre, abriendo un espacio para transformarnos la vida.

No se vuelve atrás de ciertas cosas: de una afirmación de derechos de quienes estaban afuera, descartadxs. No se vuelve atrás de la democratización de la comunicación; no se vuelve atrás en la experiencia de tantas personas reinsetadas en un trabajo, en el respeto por su elección sexual. No se vuelve atrás en la condena de la justicia penal y en la condena social cuando se ha sido ejecutor o cómplice de crímenes atroces, tortura, desapariciones, robo de identidad y de historia.

No se vuelve atrás cuando se ha recuperado la calle para celebrar nuestro presente y ensanchar la puerta del futuro, no se desvanece desde un artículo envenenado la vivencia extraordinaria del día a día cuando se puede de nuevo mandar a los chicxs a la escuela a aprender y no a meramente al comedor porque no hay comida en casa.

No se trata de la netbook solamente o de la antena de TV digital abierta, se trata de dignidad. De efectivizar ese derecho inalienable de todxs a tener un proyecto más allá de la urgencia permanente, se trata de saber que por este rumbo colectivo nos afirmamos desde un Sur al cual no le faltan recursos naturales, ni humanos. En todo caso, la historia desgraciada y los golpes que sufrimos habían instalado y reforzado una desvalorización de nosotrxs mismos que parecía definitiva.
Coscia lo enunció hace un tiempo, hablando de Néstor Kirchner y explicando el porqué de tanto amor por él: " fue por haber torcido el destino de fracaso recurrente de la Argentina".
El era un militante, y Crostina es una militante y en calidad de tal se dirigió al país y al pueblo de la plaza al saludarnos el domingo.

Por eso nos contagió el entusiasmo a mujeres, jóvenes, viejxs, desanimadxs, incrédulxs que reventaron las urnas y reventaron con la sonrisa los hígados de aquellxs llenos de odio, que cuando fueron por estas conquistas - las de la política de Estado pero creo, más aún, por la política que deshace y torsiona lo dado, la creativa, la que había explotado, la que asusta a algunxs y enamora a otrxs-, nos desafiaron y provocaron a crear nuevas formas de resistencia y de avance. Por eso logramos entre todxs, aún con la pérdida del 27 de octubre de 2010, potenciar esa energía para defender lo que teníamos, para defendernos.
Este último año es sin dudas, uno de los mejores de mi vida. Participo de un espacio de mujeres que no escinde lo popular de la reivindicación de la equidad entre varones y mujeres, y que hace y dice sin esperar permisos. Me enorgullezco de esa pertenencia nueva y que recicla también experiencias diversas, pasadas, riquísimas. Nos enfrentamos al cómo organizarnos grupalmente sin verticalismos, ni dispersiones, ni pérdida de frescura. Me siento feliz de tener esas compañeras y de todo lo que circula entre nosotras, aún de los grises que nos dejan buenas lecciones y prueban nuestras limitaciones y talentos desconocidos.
Cristina es la inspiración, todxs nosotrxs, lxs protagonistas de esta felicidad inmensa.