miércoles, 10 de noviembre de 2010

Nuevas formas

Creo que en política tan clave como el qué es el cómo.
Que lo declarativo, los principios a defender y por los que trabajamos, pueden ser los más elevados, pero...¿cómo los hacemos carne? Cómo los vivimos y los contagiamos, a partir de cada gesto mínimo?
Lo dijo Jauretche a propósito de los intelectuales que "amaban la libertad en abstracto, la justicia en abstracto, pero no salen corriendo detrás del policía que se lleva a un huelguista, a un manifestante..." algo así.
Las crisis de muchos partidos revelaron que el cómo, que las prácticas han sido fuerzas exoulsivas de las voluntades que se acercaron a ellos con sinceras ganas de cambiar las cosas. Que dirigentes más interesados en las pantallas de televisión que en la charla cara a cara, terminaron quedandose sin tropa alguna.
Mirar a los ojos, mezclarse entre los/as rezagados/as, eso es un liderazgo perdurable.
Desde hace unos años el movimiento social está presentando interesantes novedades. Nuevas formas de expresión e iniciativa para la creación política, que no desdicen principios que históricamente se han sostenido sino que difieren en el cómo acercarse a ellos, cómo no licuarlos ni traicionarlos.
Sin pedir permisos, sin tener dirigencias verticales, sin ceñirse a ciertas identidades a las que "bajan" una línea, coexisten nuevos experimentos exitosos con las maneras tradicionales de los partidos y las "orgas".
Hay un cansancio y una resistencia saludable a dejarse llevar por dirigentes mediáticos que de un día para otro mudaban posturas. Hay una sana desconfianza en los tropeles que están en todas las fotos pero no pegando carteles en la esquina con "la tropa".
Creo que emerge con mucha irreverencia una manera inédita de hacer, decir y participar desde una horizontalidad que es durísima de conseguir, pero no imposible.
Hoy tenemos redes, cibermilitancia, articulaciones que superan en fuerza y convocatoria a los mismísimos partidos.
Nuevas formas.
Es importante que una etiqueta partidaria, una pertenencia parcial, no limite ni cristalice lo que, en movimiento constante, excede los límites. La creación política que haga que mientras defendamos y persigamos más libertad, más justicia, más libres, más justas/os seamos.
Desafíos de las nuevas formas para la participación y un protagonismo de cada una/o, compartiendo las tareas, los errores y los aciertos. Multiplicando los sueños y las pequeñas grandes victorias, las que mueven las montañas de una cultura política.