lunes, 11 de octubre de 2010

Denominaciones

"1780. Los indígenas de la tierra del sol, del corazón de los Andes, han sido
transformados en esclavos o viven en pequeñas propiedades a las que los españoles cobran altos impuestos denominados mitas. Otrora dueños de estas tierras, los indios vagan por la vida de ojos tristes, mirando al suelo, olvidados "como el escarabajo de los caminos", humillados...
Los corregidores, que así se llaman los gobernadores nombrados por los reyes de España para estos lados de la América, tienen amplias atribuciones administrativas y judiciales... y utilizan ese poder para subyugar a indígenas y criollos. Pero de repente la sangre arde en las venas de José Gabriel Condorcanqui al ver el tormento de su pueblo.
En homenaje al último rey de los incas, al último inca-rey o Inkarri, joven indio de 16 años, descuartizado por los conquistadores dos siglos antes, José Gabriel pasa a llamarse Tupac Amaru.
Así nace Tupac Amaru II, y al grito de rebelión se levanta contra el opresor. Cuatro mil hombres lo siguen y surge la primera proclama: "Yo, José Gabriel, desde hoy Tupac Amaru, hago saber a los criollos moradores de picchus y sus inmediaciones que viendo el yugo fuerte que nos oprime con tanto pecho, y la tiranía de los que corren con este cargo, sin tener consideración de nuestras desdichas y exasperando de ellas y de su impiedad, he determinado sacudir el yugo insoportable y contener el mal gobierno que experimentamos".
El movimiento se expande rápidamente: desde Cuzco a la frontera de Tucumán, pasando por La Paz, Santa Cruz y Potosí, 24 provincias se levantan. Desde los trabajadores de las minas a los peones de las haciendas, se contagia la esperanza. Indios, criollos y mestizos van tras un mismo futuro, dentro de esta tierra que ahora sí comienzan a sentir nuevamente de ellos... y ya son 10.000...
La consigna revolucionaria "Castigar los malos corregidores, abolir las mitas y liberar al pueblo de la opresión", baja de los Andes al llano y así es ajusticiado Arriaga, el corregidor más totalitario de todos, cuando el movimiento ya contaba con 14.000 hombres. Pero los españoles pensaron y pensaron... y surgió la idea: "Vamos a dialogar y a prometer que daremos tierras".
Cuando los alzados llegan para conversar, el ejército real los rodea y aniquila la mayor parte de los ya más de 15.000 revolucionarios. Tupac Amaru y su compañera caen vivos en las manos enemigas. Ella es torturada y luegomuerta. El –boca arriba mirando el infinito- es atado por los cuatro miembros a cuatro caballos que tiran cada uno para su lado. Sus hijos obligados a presenciar el macabro rito, miran con ojos de triste mirar... A pesar del largo tiempo que tironean los potros, no logran matarlo. O los caballos son muy débiles o el Inca-rey es tan fuerte como su pensar. Entonces lo desatan y lo matan delante del pueblo, "para que sirva de escarmiento"... pero no lo mueren. Su cuerpo sube a los Andes para un día regresar, su nombre recorre América. Un año después en Oruro, indios, criollos y mestizos inician una nueva sublevación liderada por Tupac Catari, discípulo del Inca-Rey. Tres décadas más tarde los pueblos de nuestra América comienzan la revolución independentista siguiendo los pasos del gran Tupac Amaru II. Hoy el pueblo de los Andes espera un nuevo Pachakutik...
Cuentan los más viejos, los de la piel de muchos años, que cuando el mundo se de vuelta Tupac Amaru II regresará junto a su antecesor, para andar como en las épocas antiguas, reconstruyendo el país de todas las sangres, reviviendo el mundo americano. Al quinto siglo de la conquista, su cuerpo destrozado y esparcido como el del Inkarri, comenzará a juntarse y conducirá a la reconstrucción de la libertad y la justicia, ubicando nuevamente en orden
al universo. Tal vez ese día Abya-Yala, la tierra en plena madurez, nuestro
continente, sea transformado por la sabiduría; Amaru, la serpiente sagrada lo
resguarde, y el cóndor proteja a sus pueblos."
(Kintto Lucas, "Rebeliones indígenas y negras de América Latina", Ediciones Abya Yala, 1992)

La olvidada

Micaela Bastidas Puyucahua, esposa de Tupac Amaru II, fue la encargada de propagar el levantamiento y aprovisionar el ejército rebelado. Fue ajusticiada como su esposo y su hijo Hipólito el 18 de mayo de 1781. Sus verdugos le cortaron la lengua, sujetaron a su cuelllo una cuerda de la que tiraron de lados opuestos y mientras agonizaba, la patearon en el vientre y en el pecho. Tenía 36 años.


Argentina 2010

"Dia del Respeto a la Diversidad Cultural" es la denominación del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo en mes pasado, para conmemorar el feriado del 12 de octubre. Recogiendo un reclamo de representantes de pueblos originarios, y otros proyectos ya presentados, la Presidenta efectiviza así una reivindicación que va más allá pero depende también de las nomenclaturas. Ya no tendremos "Día de la Raza", esa vergonzosa celebración de la dependencia cultural que quizás ahora estamos aprendiendo a detectar y a combatir, después de tantos siglos.
Los conceptos entrañan una jerarquización de la realidad, una valoración que no siempre es advertida como producto de la historia, que, sabemos, escriben los que ganan...

El indio como categoría colonial

El antropólogo mexicano Guillermo Bonfil Batalla trabajó en la problemática de la definición de indio. No era por academicismo sino por las consecuencias políticas que la misma entraña para países como los nuestros con población indígena. Sostenía que el control cultural era una forma de control cultural, histórico, que afecta la capacidad de decisión sobre elementos culturales.
Afirmó que la definición de "indio" no puede basarse en el análisis de las particularidades de las sociedades y las culturas llamadas indígenas; estas presentan un espectro de variación y contraste tan amplio, que ninguna definición a partir de sus características internas puede incorporarlas a todas.
La categoría de indio, en efecto, es una categoría supraétnica que no denota ningún contenido específico de los grupos que abarca, sino una particular relación entre ellos y otros sectores del sistema social global del que los indios forman parte.
En realidad, "indio" denota la condición de colonizado y hace referencia necesaria a la relación colonial.
El indio nace cuando Colón toma posesión de la isla Hispaniola a nombre de los Reyes Católicos. Antes del europeo, la población del Continente Americano estaba formada por una gran cantidad de sociedades diferentes, cada una con su propia identidad, que se hallaban en grados distintos de desarrollo evolutivo: desde las altas civilizaciones de Mesoamérica y los Andes, hasta las bandas recolectoras de la floresta amazónica. Había procesos de expansión de los pueblos más avanzados (incas y mexicas, por ejemplo) y se habían consolidado ya vastos dominios políticamente unificados pero las sociedades prehispánicas presentaban un abigarrado mosaico de diversidades, contrastes y conflictos en todos los órdenes.
No había "indios" ni concepto alguno que calificara de manera uniforme a toda la población del Continente.
Esa gran diversidad interna queda anulada desde el momento mismo en que se inicia el proceso de conquista: las poblaciones prehispánicas van a ver enmascarada su especificidad histórica y se van a convertir, dentro del nuevo orden colonial, en un ser plural y uniforme: el indio / los indios.
La denominación exacta varió durante los primeros tiempos de la colonia; se habló de "naturales" antes de que el error geográfico volviera por sus fueros históricos y se impusiera el término de indios. Pero, a fin de cuentas, lo que importa es que la estructura de dominio colonial impuso un término diferencial para identificar y marcar al colonizado.Lo que importa es el contraste, la relación excluyente frente a la religión del conquistador. Así, todos los pueblos quedan equiparados, porque lo que cuenta es la relación de dominio colonial en la que sólo caben dos polos antagónicos, excluyentes y necesarios: el dominador y el dominado, el superior y el inferior, la verdad y el error.
No se puede deslindar lo descriptivo del análisis estructural de la economía colonial. No se puede soslayar el aporte de la servidumbre y la esclavitud de millones de seres humanos que vivían en este continente antes de la invasión europea. Hay una América otra, profunda, diversa, que estamos recuperando, con la que tenemos mucho más que ver y de la que tenemos tanto más que aprender de lo que imaginamos.