jueves, 31 de agosto de 2017

CFK : ganar elecciones sin ir a la televisión

1978
La dictadura cívico militar intenta con el Mundial de Fútbol 78, acallar las denuncias en el extranjero acerca de su accionar clandestino e ilegal de sexuestros, torturaas, asesinatos, desapariciones, y desacreditar a quienes denuncian a riesgo de su propia vida y de familiares que aún están en Argentina. Las Madres de Plaza de Mayo, que al principio deploraban la distracción en masa respecto de lo que apenas comenzaban a instalar con sus rondas de los jueves y la solicitada que había motivado el secuestro de la fundadora, Azucena Villaflor de VIncenti en diciembre de 1977, logran, sin embargo, que sus voces desgarradoras salgan al aire en los canales de televisión de todo el mundo. La solidaridad de la prensa internacional, en particular de la holandesa, cubriendo la marcha en la Plaza de Mayo, pudo sacar del control y la censura que entonces se podía ejercer - sin internet, apenas la televisión a color justamente para televisar el Mundial-, el grito de "¿Dónde están nuestrxs hijxs?" "Que digan dónde están"


2017

Cristina Fernández de Kirchner, candidata en las PASO por el Frente Unidad Ciudadana, no da entrevistas ni participa en los programas de televisión donde la inmensa de la mayoría habla en su contra, la difama, miente acerca de la corrupción generalizada de su gestión, y la nombra en todo tipo de programas haciendo explícitamente, campaña a favor del macrismo gobernante.
Tiempos de redes sociales y de guerra por el sentido común, construcción de sentidos que no apela a pruebas ni a datos, sino a la retórica binaria donde el otro puede ser atropellado, y hasta desaparecido, sin que pase nada. Sin que sea moralmente objetable.
A pesar de los cañones mediáticos, de los dineros invertidos y las complicidades de ex funcionarios y dirigentes peronistas, Cristina Fernández de Kirchner demostró su indiscutido liderazgo en ese espacio de oposición y tuvieron no solamente que demorar y manipular la información de las elecciones del pasado 13 de agosto, para montar el espectáculo del triunfo inexistente, sino llevar a cabo un fraude del cual, tarde o temprano van a tener que responder.

Cristina, "la liebre", en acto de campaña, alza la foto de Santiago Maldonado y reinvindica el reclamo fundamental de aparición al gobierno desbocado que no solamente es responsable político de la actuación de las fuerzas de seguridad que lo secuestraron y lo llevaron, sino que además, incurren una y otra vez en el delito de la desaparición forzada al negar, desviar, no investigar qué sucedió, sino investigar, difamar y perseguir a quienes no olvidamos, no perdonamos, no toleramos que en democracia ocurra esto y todo siga como si nada. Como en el programa de televisión a cualquier hora, donde se manipula toda perspectiva crítica y hasta la más elemental - si la hubiera- descripción de los hechos. Ahora en tiempos de videos, satélites, you tube, y las voces de millones de ciudadanxs a quienes nos importa la calidad democrática son peligrosas, censuradas. Viaje en el tiempo pero el tiempo no para. Hemos aprendido a fuerza de golpes, dolor, y desaparición de la memoria que nos lleva a repetir lo que no podemos tolerar. Por eso hay límites, a pesar del ejército mediático al servicio de una ingeniería del temor, del miedo, del odio.

Queremos otra cosa. Es insostenible este presente, Y como dijo Leopoldo Moreau, la grieta, es Santiago. Santiago está desaparecido, en democracia, y la responsabi;lidad es del Estado. De un gobierno que se torna cada día más peligroso e ilegitimo.
Queremos a Santiago y queremos expresar que nos duele y nos importa, y tenemos el derecho de reclamar por él, buscarlo, como tenemos el derecho a convivir con quienes no piensen lo mismo sin que esto suponga la supresión de derechos. Como a la libertad. Como a vivir y a pensar y a educarse en el respeto a la dignidad humana. Ese atropello a la dignidad humana fundamental es lo que hace de los crímenes como el que perpetúa el gobierno nacional a cada momento en que no aparece Santiago, delitos de lesa humanidad. Que sólo comenten los estados y que son imprescriptibles.

Cristina levanta la foto de Santiago y habla de otra etapa. No se trata solamente de economía, dice. Y es así. Se trata de las más básicas reglas de juego. Y el triunfo electoral sin la televisión que machaca con la investigación de subversivos, extremistas, retomando una vieja cantinela cómplice y siniestra de los medios afines al Terrorismo de Estado, partícipes necesarios de la construcción discursiva del qeu se puede desaparecer y no importa nada, es por eso una hazaña. Como esas que se logran desde el subsuelo, como las de las de manos entrelazadas alrededor de la pirámide de Mayo, como las sandalias de Olga Aredez en soledad contra el Ingenio del odio de Ledesma.