jueves, 25 de agosto de 2016

Vamos a la Sentencia. Megacausa La Perla

Buscarte 
                                    por  Liliana Felipe 

Buscarte sobre el campo enamorado.
Buscarte en el silencio del cielo indiferente.

Buscarte cuando tu sonrisa
me encuentra en el espejo borrado de los días.

Buscarte mientras crecen las ácidas mentiras
en árboles cargados de rapiña.

Buscarte entre los pliegues de sábanas intactas,
de almohadas destempladas con tu ausencia.

Buscarte en los infiernos del Dante,
en el amor de Paula y en los mates amargos.

Buscarte en el pasado que llega mañana,
en la noche infinita bajo la Cruz del Sur.

Y hallarte entre los H.I.J.O.S. que te encuentran,
tan lejos y tan cerca, eternamente.

Buscarte, buscarte, buscarte.





Ester Felipe y Luis Mónaco fueron detenidxs y desaparecidxs y fueron vistxs en La Perla. Según testigos, Ester fue asesinada a los pocos días. Había sido madre de Paula hacía apenas 15 días quien quedó al cuidado de sus abuelxs. Ni el cuerpo de Ester ni el de Luis como tampoco el de miles de víctimas han sido recuperados aún.

A lo largo del juicio que cuya sentencia se conocerá hoy, y que permitió  poder escuchar los testimonios del espanto, se sabe que los cuerpos fueron quemados y enterrados. Pasaron más de 581 testigxs a lo largo del proceso que duró más de tres años. José Julián Solanille, un arriero que vivía al lado de La Perla, atestiguó haber visto al propio Menéndez ordenando un fusilamiento masivo frente a las fosas comunes en las que arrojaban y luego quemaban a las víctimas tabicadas y maniatadas.
Los represores han guardado silencio al respecto. Saben pero especulan hasta el día de hoy con la revelación de las atrocidades en procura de protegerse, negociar o hacer perdurar el sufrimiento de familiares. Es el caso del Ernesto "Nabo"Barreiro, quien tras el hallazgo, en octubre de 2014, realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) de restos óseos humanos en el predio militar los Hornos de La Ochoa - una estancia donde Menéndez pasaba sus fines de semana cerca de La Perla-, ofreció datos sobre restos de 18 víctimas. Lo hizo el 10 de diciembre día internacional de los Derechos Humanos, entre ellos, sobre  Lila Rosa Gómez Granja, Ricardo Saibene, Alfredo Felipe Sinópoli Gritti y Luis Agustín Santillán Zevi,  estudiantes de Medicina y militantes de la Federación Universitaria Peronista secuestrados el 6 de diciembre de 1975 cerca de la Ciudad Universitaria de Córdoba y enterradxs juntxs.
El fiscal Facundo Trotta afirmó en una de las extraordinarias coberturas de Página/12 realizadas por Marta Plattia que  “eso significa que saben dónde están, que tienen intactas sus bases de datos. Y que si no dicen dónde están los desaparecidos, es porque no quieren.” 

El libro de Ana Mariani y Alejo Fómez Jacobo, "La Perla. Historia y Testimonios de un campo de concentración" permite transitar de la mano de los testimonios no reglados por el procedimiento penal, el horror de las experiencias que quienes sobrevivieron y cuentan por quienes no están, por ellxs, por todxs nosotrxs, el tremendo calibre de los crímenes que permite el accionar delictivo de un Estado cuando éste se vuelve contra lxs ciudadanxs. Como las crónicas de Plattia, los sitios El diario del Juicio, y tantos otros, las voces de sobrevivientes y testigos permiten seguir pensando cuántos efectos perduran del disciplinamiento y el ataque al lazo social y a la solidaridad. Estremecedor y necesario para no repetir lo acontecido. 

 Escribió hace unas horas Ana "Pipi" Oberlin, hija de desaparecidos y abogada querellante del juicio:
 "Si cuando 35 años atrás me dijeron por primera vez que sin dudas iba a ser abogada, hubiera podido ver el futuro, no creo que me hubiera podido imaginar primero que eso iba a ser verdad y segundo que iba a terminar transitando juicios contra quienes más daño nos han hecho a mi familia y a mi. Y sin embargo ambas cosas se cumplieron. Y aquí estamos con una calesita de recuerdos y sensaciones esperando el gran día, ese que sólo tardó un poco más. Mañana en la sala voy a tener bien apretados a mis tíos y a mi papá, pero también a toda mi familia, desde mis abuelxs, hasta mis tíxs, hermanos, mi mama, mis primxs y sobrinxs. Nada compensa lo que nos robaron, el amor que nos arrancaron, los dolores que pasamos, pero al menos está esa sensación de justicia, chiquitita, tardía, fragmentaria, que como mínimo volvió a poner algunass cosas en su lugar: los asesinos en el banquillo de los acusados. No es tantísimo, pero les aseguro que aliviana y hasta entibia." 
 

Hoy, 25 de agosto de 2016, es un día histórico. Conoceremos el veredicto del Tribunal Oral Federal Nro. 1 en el marco de esta Megacausa que reunió distintos expedientes que investigan y juzgan gravísimas violaciones a los derechos humanos perpetradas por el terrorismo de Estado con anterioridad al golpe de 1976 y que tendrá el importante rol de resolver sobre el robo de niños al fin, por primera vez en Córdoba.
Aunque algunxs de nosotrxs no estemos físicamente allí, #VamosalaSentencia.

Puede seguirse on line la transmisión en vivo por varios sitios, entre ellos http://cadenaparalacondena.wixsite.com/envivo