jueves, 26 de abril de 2012

Guernica

Mientras una jueza argentina se encuentra en España investigando crímenes perpetrados por el franquismo, los cuales continúan impunes hasta ahora gracias a los pactos de silencio de los gobiernos que se han sucedido desde 1975, hoy conmemoramos otro aniversario de uno de los tantos bombardeos que civiles inocentes han padecido en la historia pero que ha resultado, por el impacto de ayer y la potencia simbólica de un lienzo hasta hoy, en un símbolo perturbador de la anestesia complaciente de satélites y pantallas de televisión 24 permanentemente encendidas.

El 26 de abril de 1937, los aliados nazis de los generales alzados contra la República Española bombardearon Guernica, una población de 7.000 habitantes en el país vasco. ¿Por qué la saña? ¿Simplemente, para amedrentar a los civiles desprovistos de defensa antiaérea, provocar una rendición de los vascos nacionalistas y demostrar el poder destructor alemán?

Hay más. La antigua Villa de Guernica era un símbolo de los acuerdos que desde los años 1300 habían tomado la Junta de esos pequeños valles de Vizcaya con el Reino de Castilla. Cada vez que un rey era elegido, tenía que ir a Guernica para jurar solemnemente debajo de un roble milenario respetar las libertades de los habitantes de esas tierras: por eso, no podían ser llevados a las guerras, su casa ancestral no podía ser embargada, y cuando pusieran un pie fuera de sus valles tenían que ser considerados legalmente como hombres libres y nobles. Luego, en el siglo XIX se producen las guerras entre los liberales y los carlistas -que defendían la legislación antigua- y con el triunfo de los liberales, miles de vascos se fueron a América evitando el reclutamiento forzado en el ejército español. Los que quedaron no olvidaron el agravio y el sometimiento, resistiendo la obligación de olvidar su idioma ancestral, padeciendo la pérdida de sus tierras comunales. Se intentó arrasar su identidad milenaria. Los vascos fundaron un partido para poder intervenir en la política española y defender sus intereses.

Los nacionalistas vascos combatían al lado de la República, y su ciudad "santa", como la recuerda un sobreviviente, Luis Iriondo. Desde que el 18 de Julio de 1936 se alzara el General Franco acompañado por el Partido Falangista, rama fascista española, los monárquicos, los carlistas y la Iglesia aliados a Adolf Hitler, a los fascistas italianos liderados por Benito Mussolini, y a otros partidos de corte nacional socialista que había por toda Europa, la suerte de estaba echada.

Con el fin de amedrentar a los vascos que se adhirieron al gobierno republicano constitucionalmente elegido, la aviación alemana comienza a pasearse por los cielos de Vizcaya haciendo reconocimiento del terreno. Al mando de Wolfram von Richtofen, el 26 de abril de 1937, a partir de las 16,30 hs. los bombarderos descargaron una ingente cantidad de bombas medianas de 250 kg, livianas de 50 kg y más de tres mil proyectiles incendiarios de aluminio de 1 kg sobre el casco urbano de la ciudad. Los cazas Heinkel He 51, entretanto, disparaban en vuelo rasante. La destrucción fue tan grande que provocó un intenso humo; los últimos bombarderos, al no poder ver los objetivos, descargaron las bombas a ciegas. A las siete y media de la tarde terminó el ataque. El incendio duró hasta el día siguiente. No había bomberos.

Se dice que murieron más de mil personas, porque los campesinos venían al pueblo por ser día de feria a traer sus productos y además, porque había un partido de pelota. El pueblo no tenía ninguna importancia estratégica. Los alemanes desplegaron su ensayo de los bombardeos con los que asolarían otras ciudades ya en la Segunda Guerra y demostraron su poder de fuego. En los juicios de Núremberg, el entonces mariscal de la Luftwaffe, Hermann Göering, declaró: "La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia."

El puente que en un principio se había dicho era el objetivo militar, quedó intacto, así como la Casa de Juntas, y el Árbol de Guernica, que quisieron talar pero defendieron un grupo de soldados marroquíes.
El primer testimonio internacional del bombardeo se debió al corresponsal de guerra extranjero George Steer, del diario británico The Times, quien pudo ver las bombas arrojadas y constatar su fabricación alemana, desmintiendo la versión que quiso darse en un principio: que el ataque había sido responsabilidad de los republicanos. También fueron bombardeados los poblados de Munguía, Durango y Galdácano.


El sacerdote vasco y arqueólogo Don José Miguel de Barandiaran, escribió:
“ Día 26.- Continúan las labores de organización. Pobres niños y pobres mujeres que ignoran el paradero de sus padres, de sus hermanos, o que recuerdan tristemente la trágica muerte de los suyos! Gentes que rememoran con lágrimas en los ojos los horrores que han presenciado: lluvia torrencial de bombas que, a su vista, han sembrado las calles, las carreteras, los senderos, los campos de miembros destrozados de niños, de mujeres, de campesinos que labraban sus tierras; que han derruido casas, iglesias, caseríos, y después los han incendiado. Cajones llenos de granadas de mano eran vaciados desde los aviones alemanes o franquistas, sobre el pueblo de Guernica, que en cuatro horas de bombardeo aéreo quedó reducido a escombros, donde las piedras, las tejas, los residuos de vigas humeantes mezclados con miembros de cuerpos humanos destrozados (2.000 personas) formaban un cuadro que superó a cuantos forjó la imaginación de Dante. Noche trágicamente lúgubre aquella que siguió al bombardeo de Guernica, en que la luz siniestra de los escombros que ardían, corrían alocadas las madres en busca de sus niños; lloraban errantes los niños, llamando inútilmente a sus madres que yacían en los rimeros llameantes”.

La República encargó a Pablo Picasso en 1937 una obra que mostrara el horror de la Guerra Civil y ganara simpatías para su causa. Picasso supo de lo ocurrido en Guernica a través de los diarios franceses. La pintura fue realizada entre mayo y junio de 1937 en París y se fue exhibió en la Exposición Universal. El pintor malagueño ordenó que el cuadro no regresara a España hasta que se instauraran las libertades. El Guernica estuvo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York hasta 1981 cuando fue cedida a España, una vez extinguida la dictadura de Franco. Fue alojada en el Museo del Prado y en el Reina Sofía.

La villa de Guernica demanda desde la llegada de la democracia que el lienzo se traslade hasta allí, pero los gobiernos españoles aducen que “es muy frágil”. El lema Guernica, Gernikara (El Guernica, a Gernika) está presente en la mayoría de espacios públicos de la villa y resume el sentir popular. Guernica es hoy una población que apenas sobrepasa los 15 mil habitantes,donde se conversa principalmente en euskera, la lengua vasca prohibida durante la dictadura de Franco que duró cuarenta años.

El cuadro ha sido perturbador y ha tenido una incidencia profunda en alegatos contra la guerra varias veces. Fue emblema en manifestaciones contra la intervención de EEUU en Vietnam.

El 5 de febrero de 2003, el general Colin Powell, por entonces Secretario de Estado estadounidense se presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para denunciar que el gobierno de Irak no había cumplido los requerimientos de seguridad impuestos por la organización. Por protocolo, después de la comparecencia, los ponentes debían conceder una rueda de prensa ante las cámaras en una sala decorada con un tapiz del Guernica. Casualmente, unos días antes, el tapiz fue ocultado tras una cortina azul. Fuentes oficiales señalaron que el cambio era sólo por motivos de fotogenia, pues el color azul quedaba mucho mejor en televisión.

viernes, 20 de abril de 2012

“Un Congreso por la vida y contra la mafia”

Este viernes 20 y mañana sábado 21 de abril se realiza en Buenos Aires, en la Plaza homónima, el Congreso “Acceso igualitario al aborto seguro”, organizado por el colectivo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto y el apoyo de la Universidad de Madres de Plaza de Mayo. Con la participación de legisladorxs, médicxs, la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, periodistas, educadorxs, especialistas de Argentina y de Latinoamérica dan cuenta de una ambiciosa convocatoria. Además de mesas, se desarrollarán talleres y actividades de difusión, la presentación de la reedición de la guía actualizada para la realización del aborto con pastillas y evaluación del impacto de la utilización del Misoprostol, entre otras cuestiones relacionadas a la temática del acceso al aborto.

A continuación, comparto algo de las palabras que en la apertura, pronunció la Presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, siempre inspiradora:

“La cosa más hipócrita que existe es lo que nos está pasando con el aborto. Porque no es que el ministro no sabe, que los otros ministros no saben todos saben, todos saben lo que pasa con las mujeres, cómo se mueren las mujeres, cómo se infectan las mujeres, cómo se hacen cualquier cosa, con agujas de tejer, todo lo que se hace en los barrios… las cosas más salvajes que se han escuchado. Sin embargo, se mira para otro lado. Hay miedo a comprometerse. El miedo más grande es a la Iglesia. A mí me parece que cuando los ministros no se ponen firmemente de este lado, - yo le digo a Manzur, ponéte de este lado, con nosotras, porque él tiene que hacer algo, le digo: no le tengas miedo a los curas o a Bergoglio que nunca van a tener hijos!”

(…)“De qué estamos hablando? estamos hablando de las madres que hemos apostado a la vida. Siempre a la vida. Y porque apostamos a la vida es que apostamos a este cambio que necesitamos, que el aborto sea legal, que las mujeres puedan abortar cuando quieren, sobre todo cuando son violadas o tienen montones de necesidades. En los hospitales públicos, como una cosa normal y común. Que no sigamos siendo hipócritas…que contabilicemos no sé cuántas personas, mujeres, se mueren por hacer abortos ilegales y terminamos contabilizadas , como la pobreza. Yo estoy harta de que seamos un número. Estoy harta de que nos contabilicen. Las madres que apostamos a la vida estamos de parte de esto justamente porque apostamos a la vida. A la vida de las mujeres que no tienen ningún derecho, aunque los tengan, pero ellas no saben. Todavía falta llegar a muchos lugares para mostrar que el campo social , todxs, estamos obligadxs a comunicarnos y a salvar de tanto horror, de tanta represión, de tanta… no encuentro palabras…”

(…)"Hemos avanzado en tantas cosas, tanta netbook, tanta tecnología, tanto mandar cohete a la Luna, fantástico, maravilloso, todo eso me parece maravilloso, ¡pero estamos tan atrasados en lo que respecta a las mujeres! Muy atrasados, en el tema de las violaciones, cuando las mujeres no se animan a hablar, no se animan a decir, no saben si tienen derecho, si pueden. Hay que romper con esto, hay que romper barreras, y nos tenemos que animar. Hay un medicamento, yo preguntaba, (...) de cuántas semanas se podía usar, y cómo se puede hacer, y me dicen que está liberado. Hagámoslo, en la cocina, habrá algún lugar…”

“Porque las barreras se rompen haciendo. Desgraciadamente, porque a veces con las leyes no alcanza, lo sabemos por las cosas que pasaron. Y las barreras se rompen cuando uno hace. Cuando quisimos abrir la Universidad de las Madres nos dijeron que no se podía, que no teníamos nivel académico. Y nosotros la abrimos igual. Y hoy la UMPM cumple 12 años y estamos acá, reunidos, amparados por la universidad, acompañados por la universidad, una universidad legalizada, que tiene nivel y prestigio mundial. Si hubiéramos hecho caso a los que nos dijeron entonces que no, estaríamos todavía esperando. Los pueblos no tenemos que esperar las leyes. Los pueblos primero tenemos que hacer y después reclamar la ley, porque es la única manera en que salen las cosas. Y eso es lo que tienen que hacer ustedes, y lo están haciendo(...)y es maravilloso porque el tema se visualizó. Como lo que pasó con las Madres. Cuando a nosotras, las madres, no nos querían ver, era muy difícil. Tuvimos que hacer cosas locas para que el mundo nos viera. Para que se enteraran de este infierno en el que estábamos. Que supieran lo que pasaba, y ustedes están haciendo eso, que se vea. Es lo hay que hacer, para que se enteren que estamos trabajando y porqué estamos trabajando. A estos que nos dicen que estamos por la muerte, cambiar el discurso, cuando dicen todos esos disparates que matamos chicos, que trabajamos por la muerte hay que decirles que estamos trabajando por la vida. Por la vida de las miles de mujeres que todos los años se pierden, en el mundo entero porque mueren por abortos ilegales después de una violación, o porque el marido, o lo que sea…”

(…) “Si está liberado, debemos poder hacerlo, así que si nos dan una mano… Ellos saben,(quienes)están haciendo medicamentos para el mal de Chagas, que no se hacían más porque como es una enfermedad que tenemos los pobres, no interesa. Pero podemos hacerlos. Y que no me vengan con la ilegalidad, porque más ilegalidad que lo que están haciendo ahora…abortos en cualquier lugar y condiciones en las que la chicas salen y a los quince días se mueren de una infección, eso es la maldad, eso es crimen. Y estamos contra el crimen. Y estamos por la vida.”

(…)”Tenemos que animarnos a hacer lo que dicen que no se puede. O no se debe. En realidad a los pueblos siempre se nos dice que no se debe, pero los pueblos sabemos que se puede. Nos tiene que quedar claro. Se puede. Que no se debe lo dicen ellos. Si es por pedir perdón, consigámonos un cura tercermundista…. (risas) rezamos tres días seguidos y a la mierda con los curas!!!Esta es la lucha por la vida y por la dignidad. Tenemos mujeres maravillosas como Cristina, como Nilda, como Débora, como tantas mujeres que están trabajando en el gobierno, que nos tienen que ayudar en esto, nos tienen que ayudar porque esto es sano, porque esta es la lucha por la vida, porque esta es la lucha contra el crimen. Un crimen mafioso. Porque las clínicas que hacen los abortos son mafias. Estamos por la vida y contra la mafia, así se tiene que llamar este congreso.”

“Lo que me parece importantísimo es que lleguemos a todas las mujeres. Pero nos va a costar mucho tiempo, y mientras tanto muchas van a morir, por eso primero me parece que tenemos que hacer el medicamento. Hay que ofrecerles a esas mujeres la posibilidad, cuando ellas no quieren llevar adelante el embarazo, explicarles que no les va a pasar nada, que no se va a perjudicar su salud, que este medicamento viene a ser como la panacea, como tantas vacunas. Se propagandizan muchísimas vacunas para que no tengamos cáncer, para que las niñas no tengan cáncer, y es fantástico, pero no son capaces de propagandizar un medicamento para las mujeres que no quieran tener hijos por distintas razones, sean dueñas de su propio cuerpo. Porque si no, estamos teniendo la mitad de la libertad; la mitad de la justicia; la mitad de todo. Y para que no seamos la mitad de nada tenemos que luchar, pelear y pedir, reclamar y exigir, sobre todo, que le pierdan el miedo a Bergoglio, a la Iglesia, al Papa, al que sea.”

martes, 17 de abril de 2012

Orgullosamente argentinas

Orgullosamente argentinas : YPF y Cristina.

Orgullosas como las lágrimas del verdulero que me avisó la noticia, escuchando el anuncio de ayer por la radio, compartiendo la emoción del gesto histórico de recuperar nuestra soberanía energética.
Todavía celebrando como cuando se pagó la deuda con la quita en 2005, - Néstor, quién más?- las injurias me sacuden y tengo que escribir. Pero primero aclaremos algunas cosas, para seguir debatiendo, para seguir enfrentando la chicana cotidiana agudamente, sin perder la alegría.

Explica Alfredo Zaiat en su artículo de hoy en Página/12: “El kirchnerismo no buscó la salida de la expropiación, pero abrió esa puerta ante la política predatoria de los pozos petroleros por parte de Repsol y sus gaseosos planes de inversión. A medida que se fue desplegando su gobierno desde 2003 fue interviniendo en este sector clave. Desconectó el precio local de los combustibles del vigente a nivel internacional, alentando de ese modo el consumo y la competitividad industrial. Pese a que en los últimos años ha autorizado una seguidilla de ajustes en esas tarifas, aún se siguen ubicando por debajo de las que rigen en otros países de la región, excluyendo Venezuela. Con el objetivo de modificar el rumbo de YPF en manos de los españoles de Repsol impulsó el desembarco del grupo local Eskenazi en YPF, con criterio voluntarista sobre el papel dinámico que podía liderar un sector de la burguesía nacional, que terminó imitando la conducta financiera de los españoles. Aplicó retenciones móviles a las exportaciones al fijar un techo de 42 dólares por barril de exportación. La suma por encima de ese valor máximo quedó en las arcas públicas. Esa participación estatal en la renta petrolera ha sido muy importante. A fines del año pasado también eliminó el privilegio de las petroleras de mantener los dólares de exportación en el exterior, obligándolas a liquidarlos en el mercado único de cambios local.”

La inversión que debería haberse producido a partir de estas medidas, no se produjo. Tampoco inersiones en exploración ni tampoco puso en marcha los yacimientos de shale oil (recurso no convencional alojado en zonas rocosas más compactas, lo que triplica el costo de su extracción con respecto a los demás fluídos).
El año pasado se tuvo que importar entre un 20 y un 30% de energía. La caída de la producción de YPF fue del 9 % en el mismo período. Los programas implementados no pudieron asegurar el suministro energético. Las provincias, dueñas del recurso, procedieron a quitar las zonas que no se explotaron como estaba previsto, y el plan que cuajó en lo que diseña el proyecto anunciado de recuperación del control y soberanía sobre los hidrocarburos.



La declaración de utilidad pública del autoabastecimiento de combustible es una herramienta esencial para que el autoabastecimiento energético sea posible. Un commodity se explota en tanto y en cuanto sea rentable. Un recurso estratégico, es el que sostiene el desarrollo industria. Para actuar en consecuencia con lo que Néstor Kirchner ya decía en la Cumbre que sepultó al ALCA en 2005, que el mercado no regula no se regula, y con lo que Cristina Kirchner planteó en la reunión del G 20 el año pasado, el problema del anarcocapitalismo financiero, verdadero problema que desestabiliza las economías de los países, decide el futuro de generaciones de desempleadxs y excluídxs, el proyecto enviado ayer por el Ejecutivo para recuperar el control de YPF, intervenir la empresa, y declarar de interés público el recurso es la medida que culminó un proceso en el que quedó demostrada, una vez más, la codicia de ese anarcocapitalismo en este caso, ejemplificado por Repsol.
Cabe señalar que solamente un 23% de las acciones de Repsol están en poder de españoles, el resto son acciones que flotan en el mercado, fondos de inversión angloestadounidenses, y un 10% de la petrolera mexicana Pemex. El mercado español no representa ni la cuarta parte de las utilidades declaradas por la multinacional.
Nuestro país tiene gas, petróleo, son nuestras reservas estratégicas. De no mediar esta intervención estatal la predación seguiría y entonces se acusaría, con razón, al gobierno nacional de no preveer el autoabastecimiento para garantizar la industrialización.
La cartelización que impactaba en los precios del gas oil, de las naftas, que influye tan drásticamente en el desarrollo de la economía, en la posibilidad de las distintas zonas, parece no ser tan molesta como el irritar a los inversores españoles – y está fresca la historia de Aerolíneas!- o el que al frente de la intervención esté Julio De Vido, Ministro de Planificación.
Asi como muchxs medios y muchxs ciudadanxs no reconocieron la solidez de lo planteado por la Presidenta en el G 20 o en la Asamblea de ONU, como en todo foro internacional donde la mandataria defiende la soberanía de este país y la legitimidad de nuestra manera de defenderla como cualquier otro país - sin olvidar que los mandamases del Consejo de Seguridad no están en la misma posición que los demás- ,ahora tampoco resisten al impulso reactivo de apelar al ataque, la falta de respeto, la injuria.
Muchxs españoles cuya opinión no sale en los medios concentrados entienden de qué se trata esta medida de afirmación de soberanía, y desearían, probablemente, que una realidad como la nuestra, en la que la demanda energética es producto de la reactivación económica, del empleo creciente, de la instalación de nuevas plantas que fabrican productos aquí, dando trabajo y agregando valor, fuera la suya.
El ejercicio de la memoria es bueno, el del disenso y la confrontación apasionada también, hacen a la vitalidad de la democracia. La cuestión es poder eximir argumentos, que las opiniones sean las que hemos elaborado con la dedicación personal de pensar, discernir los mensajes discordantes, poner una mirada propia. Lo lamentable es degradar el ejercicio democrático a mano, el más a mano, cotidiano, de debatir, a un ataque con guión elaborado matizado de resentimiento e impotencia, incapaz de la apertura que todxs – me incluyo- necesitamos tener, para compartir la alegría colectiva de un pueblo que siente orgullo por esa mujer que conduce, con firmeza, con ovarios, con perseverancia y fortaleza increíbles, los destinos de una sociedad tan compleja.

lunes, 16 de abril de 2012

Un desafío : recuperar antena, recuperar aire, democratizar la palabra

Con la tormenta del 4 de abril pasado hubo destrozos y pérdidas irreparables, como vidas humanas.
Quedó al desnudo la desidia de una gestión irresponsable y absolutamente depredadora de lo público, que es de todxs nosotrxs.
Una de las consecuencias del temporal fue la caída de la antena de transmisión de Radio Gráfica, FM 89.3, emisora comunitaria que se tomó en serio el desafío de multiplicar las voces y democratizar la palabra.




La gente de la radio removió de la Avenida Patricios la estructura que pudo haberse cobrado en su caída mucho más que la salida del aire. Vemos hasta doce días después del fenómeno meteorológico,las ramas caídas, la cinta amarilla que parece una burla, la falta de respuestas, el escándalo en la Legislatura protagonizado por el PRO, que impidió una sesión en la que se tratarían respuestas a la situación de lxs danmificadxs, y que interpelaría la conducta de lxs funcionarixs macristas, todxs de vacaciones, desentendidxs del dolor y las penurias de las personas a las que se deben.
La Campaña lanzada por el Colectivo de Radio Gráfica y las organizaciones y personas que apoyan su tarea, apunta a mucho más que la costosísima reposición de una antena. Mientras se sigue con la transmisión en internet, la inventiva y la fuerza de la solidaridad se propone ganar la calle, hacer oír el reclamo por la comunicación alternativa, de calidad, contrahegemónica, y que consiga contrarrestar el lobby judicial por el cual los monopolios siguen resistiendo la Ley de Medios.

El Colectivo de Radio Gráfica expresa que

"Con la convicción que la comunicación popular es un derecho que hemos adquirido como pueblo a través de la lucha,la campaña Recuperar la Antena es Recuperar el Aire solicita aportes para levantar la torre de transmisión y de este modo seguir aportando a la construcción de un Proyecto Nacional, Popular y Latinoamericano".

"Los bonos contribución están disponibles en Radio Gráfica, Avenida Patricios 1941 – Barracas, teléfono 4116-2848 o directamente a través de un depósito bancario en la Cuenta Corriente 191-059-020994/2 – CBU 19100599 55005902099428".


Con esta tarea y este esfuerzo, reposicionando las radios - no sólo la Gráfica- y con movidas futuras correremos más límites, trataremos de que se abran más puertas que permitan la transmisión más extendida, que enaltezcan la tarea profesional de sus integrantes, que permita la concreción de nuevas metas.

Por el momento, desde el programa REMOLINOS. TIEMPO DE MUJERES, realizado por quien escribe y compañeras del Frente de Mujeres K, invitamos a apoyar en lo concreto la democratización de la palabra que representa sin dudas una de las batallas centrales por la supervivencia del modelo iniciado en 2003, y por la construcción de la Patria Latinoamericana cercada por los discursos colonialistas y destituyentes. Pasa en Venezuela, pasa en Ecuador, pasa en Argentina.

Recordamos que Radio Gráfica, FM 89.3, puede escucharse por internet ingresando a:www.radiografica.org.ar


Tenemos una oportunidad de medir nuestra capacidad para la construcción de redes solidarias y tenemos por delante el desafío de la sustentabilidad, para no quedar reducidxs a la mera deconstrucción de una agenda impuesta desde los poderes que colaboraron ayer con la Dictadura y que hoy, visibilizados, se presentan ante la sociedad como "independientes".

Tengamos memoria y tengamos audacia para abrir las posibilidades, alcemos la voz, rompamos un sentido común reactivo. Imaginemos otro escenario, hagámoslo realidad, sabiendo que se hace entre todxs.

jueves, 12 de abril de 2012

Cuestiones democráticas

Érase una vez un país en el sur de América, en el cual una mujer que fue elegida Presidenta, obtuvo su relección por el 54% de los votos.
El país en cuestión se dice dividido: la adhesión y el entusiasmo de quienes acompañaron una serie de decisiones políticas tomadas por un presidente irreverente y distinto en gestos y madera a la clase política corriente, creció y se multiplicó, aún con la desaparición física de su líder; por otro lado, ciudadanxs críticxs se frustraron, algunxs descreídxs de la política se fastidiaron, y los adversarixs ideológicxs, se espantaron.
Una oposición profesional – porque hasta cosas que habían sido sus propias promesas de campaña, cuando fueron llevadas a la práctica por el gobierno triunfante en las urnas, fueron denostadas – y el poder corporativo que siempre había manejado los hilos entre bambalinas, estaba ahora amenazado por la visibilidad de su accionar. Y hasta por el brazo lento pero constante de una justicia de jueces y el repudio –nuevo!- de quienes no habían advertido su extensa trama hasta hace un tiempo.
Se declara la guerra destituyente. En realidad, debería decir, se reanuda con más cinismo que ayer.

A meses nada más de esa contundente demostración de confianza que la ciudadanía expresó con sus votos, tenemos la embestida mediática más burda pretendiendo acabar con un vicepresidente. El estado de cosas ha llegado a un punto tal que hasta declaran abiertamente que no importa si hay pruebas o no, que el daño está hecho y ya es suficiente para que renuncie. El sector que no puede ganar ni con campañas sucias, dinero y coberturas insidiosas transmitidas y replicadas las 24 hs. en todos los canales que controlan, en cada pueblo de las provincias, apela al desgaste de un gobierno que ya tiene entrenamiento en este tipo de ataques, desde hace muchos años.

Habría que recordar lo que intentaron hacer con el Ministro de la Corte Suprema de Justicia Raúl Zaffaroni.
Habría que recordar que lxs destituyentes, a pesar de los festejos cuando Néstor Kirchner falleció y sus intenciones de presentar a Cristina como incapaz de seguir adelante, la apuesta fue redoblada en el camino trazado, fortalecido con el espaldarazo de una movilización impensada. Y no solamente de jóvenes.

Se trata de la construcción de la democracia, sea unx kirchnerista o no. Hay personas de buena entraña que tienen sus críticas pero no por eso se dejan llevar por estas maniobras. Hay gente, mucha gente, que ya sabe que la credibilidad de un cierto periodismo se ha dañado inexorablemente, y que estos ataques no responden a un cuidado de las instituciones, ni a un interés por las mayorías. Que durante muchas décadas sufrimos los tejes y manejes en las alturas y jamás resultó nada bueno cuando se desoyó la voluntad popular, cuando se persiguió a las mayorías, cuando se instauró el terror que todavía sigue revelando los turbios vínculos con los verdaderos instigadores de la picana, las corridas cambiarias, la desocupación, la miseria y el tan mentado “aislamiento” del mundo.



Cuidar la democracia es una responsabilidad. No hay cabida para el desinterés o el malentendido.Esto hacemos desde la militancia en la calle y en las redes sociales: trabajar para rebatir los absurdos con argumentos, abrir preguntas, decir lo que no nos convence, también, a nuestra dirigencia. Esta es la democracia de la palabra, la que estuvo monopolizada y sigue siendo campo de disputa.

Resulta increíble que si nos reunimos a compartir el lanzamiento de las segundas zonceras - en este caso, “Zonceras Argentinas al Sol”, de autoría de Aníbal Fernández y Carlos Caramello, tras el éxito de las primeras “Zonceras Argentinas y otras yerbas”- se nos desprecie. Después de todo, quienes persisten en reproducir la campana clarinesca, quienes repiten la letanía del “autoritarismo kirchnerista”, demuestran con su verba encendida e indignada que existe libertad y que la ejercemos para construir, a partir del desacuerdo, precisamente, la realidad otra, la realidad nueva, transformada.
Se han movido las posiciones. Y hay que disfrutarlo. La adrenalina de cada manifestación, en una pantalla, en una pintada, en una comida familiar de esas que terminan elevando la temperatura. Bienvenida la disputa de ideas, de valores, de proyecto. Bienvenidas las discusiones y las polémicas. Bienvenida la política.


Recomiendo a kirchneristas y a no kirchneristas, especialmente, la lectura de las Zonceras; las de Jauretche - las de ahora que siguen siendo reformulaciones de aquéllas que don Arturo tipificara – y las que se presentan en la Feria del Libro, nacidas de la pasión militante de un autodenominado “negrito de Quilmes”.
Recomiendo leer y debatir.

Cierro estas líneas con la alegría de tener cuadros como Aníbal Fernández, que nos alienta a responder y a aguzarnos. Que reivindica al genial Arturo Jauretche, a quien hay que leer para descubrir en sus textos la vigencia de un pensamiento audaz, comprometido, un pensador de lo popular y de nuestros desafíos. Y recordando las palabras que tanto aplaudimos el lunes pasado en ese encuentro: “no somos perros para que nos corran con el diario”.




lunes, 9 de abril de 2012

PELIGRO: PROHIBIDO PASAR

¿A la escuela para todxs? ¿A la que tiene como espíritu honrar la igualdad, independientemente del origen obrero, chacarero, profesional de los hogares?, o ¿prohibido pasar para excluir precisamente a las generaciones para privarlas de ese instrumento democrático que provee de formación y de hábitos compartidos de cooperación y solidaridad?

Parece que a esa última idea suscriben quienes votaron al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Prendió muy fuerte la educación privada que tiene como sesgo el diferenciarse de quienes no comparten consumos ni futuros delineados desde los primeros pasos, adornados de signos distintivos.


Claro está que los ámbitos realmente exclusivos son pocos. Siguen siendo muy pocos, esa es precisamente la idea.

En el medio de las dificultades presupuestarias y de compromiso de gobiernos y actores sociales la escuela pública fue perdiendo su aura y fue desplazada, porque durante los años de neoliberalismo duro se transformó en comedor, porque no siempre las dirigencias gremiales acertaron con la oportunidad de las medidas de fuerza que iban debilitando más y más el lugar de trabajo y la función por la cual, con toda justicia merecían la retribución reclamada.

En esos años, entre una despolitización aguda de la sociedad y la crisis de la educación pública, de escuelas sin calefacción, sostenidas por el compromiso de docentes con conciencia, mal pagxs, enfrentando nuevos dilemas en las aulas, una oferta nueva de establecimientos parroquiales, privadxs o mixtos, fueron receptores de niñxs cuyos padres podían pagar cuotas no tan elevadas y que no sufrían paros a repetición. La brecha se iba ensanchando. La escuela que nos enorgullecía perdía matrícula. Padres y madres que veíamos venir las consecuencias, nos plantábamos en reclamo al Estado de aprovechar los recursos, de mantener la infraestructura, promover mejoras. Las gestiones en la Ciudad de Buenos Aires dieron cuenta de una capacidad de gestión educativa mejorable, sin dudas, pero acorde al desafío, en el distrito más rico del país.Hasta el arribo del empresario al Estado porteño.

Entonces, se inició el derrumbe. Se peleó vivamente para torcer el rumbo que se iba a definir en octubre, no alcanzó. El bichito neoliberal inoculado ayuda a que muchxs quienes no tienen otra garantía que la fortaleza de lo público, no piensan que lo que les sucede a otrxs, mañana puede sucederles a ellos. La minada solidaridad y una conciencia ascendente algo difusa (absurda ya a esta altura del partido), hace creer que mandar a lxs hijxs a tal instituto, - que recibe fondos de todxs, por otra parte- les augura seguridades. Y la seguridad la da el poder de pagar otras matrículas y otras cuotas, la seguridad de los muros del barrio privado exclusivo, que tiene gracia por eso, por ser para pocos, que se van a Punta del Este o a Miami o a Europa sin reparar en gastos. Son pocos quienes pueden prescindir de lo público como servicio. Usan lo público como negocio. Por eso lxs empujaron a abandonar el hospital, la escuela, el mercadito de barrio por el shopping, el espacio verde, después de todo, como dice la sabiduría refranera, “billetera mata galán”.

Bullrich, Macri, Gulmanelli, -ese Director de Educación Estatal que siempre trabajó para la educación privada y el Arzobispado y que recibe a las familias de lxs chicxs de la Villa con la policía metropolitana-, no se interesan por esos chicxs, no se interesan por la gente de clase media trabajadora – la que recita el credo “todo lo hice trabajando mientras a otros les dan el plan”-, a quienes excitan con modelos de vengadores solitarios al estilo Baby Echecopar y que se erizan de pensar que se mezclan con la gente del conurbano.
No van a requerir del Borda quienes los están usando, no van a preocuparse del transporte para ir a laburar como ellxs, que por ahí votaron a los amarillos porque, imitando los gestos aparentemente vacíos de ideología, no caen en la adhesión populista “K”. Las computadoras que recibirán los chicxs en la Ciudad de Buenos Aires no son como las del Plan Conectar Igualdad que se distribuyen en las provincias, entrañan con un negociado a medida del grupo Clarín, un rasgo distintivo que tranquiliza.



La imagen es una entre muchas que podría ilustrar este panorama, ésta es la de una escuela que queremos, que conocemos. Como amé otras de otros barrios, donde se educó mi hija en tiempos en los que se pudo, con movilización y lucha, resistir la aplicación de la Ley Federal de Educación, y en tiempos en los que todavía los productos publicitarios no ganaban elecciones con tanta facilidad.
Paradojas, mientras desde 2003 el gobierno nacional comenzó a destrabar conflictos docentes en las provincias y a poner entre las prioridades a la educación, la producción, la salud, el trabajo, los derechos humanos, la heterogénea Buenos Aires optó por movilizarse y también por diferenciarse del nuevo paradigma. Con un marco asegurado para el sector más volátil, las huellas del sueño menemista pervivieron precisamente porque aún no se habían desmoronado los límites que lo hacía percibirse a una distancia sideral de los piqueterxs, y – esto es lo asombroso- más cerca de los mandamases.


Bailando por un sueño de ser triunfadorxs, tildando al inmigrante de culpable del desempleo, repitiendo como loro las explicaciones de los que lucraron con esos corralitos de ahorros, que flexibilizaron, que se quedaron con el discurso único en la radio y en la televisión. Copiando el gesto, los gustos, de afuera, sintiéndose extrañxs entre la muchedumbre de malos modales. Temerosxs de enfrentarse a fantasmas que regresaban y podrían afear el escenario por apelar a la responsabilidad del “no te metas”o del “algo habrán hecho”, o del “para qué seguir en el pasado”.
Después de la tormenta del miércoles, los destrozos y las ayudas provienen desde los organismos y la militancia de la Presidenta a la que atacan o desmerecen mientras asegura el presente con su responsabilidas. Soslayando la contundencia del contraste, permiten que Mauricio siga jugando con los destinos de quienes habitamos una ciudad hermosa en la que las viejas de pañuelo blanco salieron un día a denunciar la Dictadura y siguen saliendo a denunciar a sus verdaderos instigadores. Oscuros personajes que se hicieron ricos a costa de la vida no solamente de lxs desaparecidxs, sino de lo que podía garantizar una vida digna para las generaciones siguientes.




Peligra mucho más que el techo de una escuela que no resiste un temporal. Vidas humanas se han perdido. Isidoro Madueña perdió la vida en el derrumbe del edificio de Bartolomé Mitre, como meses antes, la chica de Beara, y lxs personas que quedaron bajo el techo del gimnasio de Villa Urquiza. Pero parece que no hay efecto Cromagnon para Mauricio Macri, respaldado por los socios de los genocidas y por la conciencia veleta, desmemoriada, útil y liviana de una ciudadanía que debería empezar ya a cuestionarse.

martes, 3 de abril de 2012

Tres escenas

Mientras estoy posteando, me entero de la partida de Eduardo Luis Duhalde, Secretario de DDHH de la Nación y un militante de toda la vida por la memoria, la verdad y la justicia. Para él, siempre presente en todas las causas, querellante por el Estado para lograr la justicia, estas pequeñas palabras militantes. 1982 Gualeguaychú.Catorce años y los recreos del colegio – el querido Colegio Nacional- durante los cuales algunxs chicxs rezaban por los pibes combatientes. El frío de las aulas, los actos con los uniformes presentes inexorablemente, como parte del paisaje habitual. Los noticieros – 60 minutos- de triunfalismo que no me entraban en la cabeza, como tampoco el conflicto. De lo que había aprendido de mi padre y de los libros, pero también de las series yanquis con todo el despliegue bélico y sus imágenes arrolladoras que dominaban las programaciones, algo me decía: no puede ser que “estemos ganando” nada más y nada menos que al imperio. Se resquebrajaba un principio de autoridad, ese que teníamos hacia adultos que nos formaban. Se resquebrajaban como los discursos de la gente de la Iglesia cuando iba a catequesis. Hacía preguntas incómodas, ¿porqué era gravísimo estar separada o divorciada?, ¿porqué no se repartía la riqueza del Vaticano?, ¿porqué nosotras, las chicas, éramos las culpables de la tentación?, ¿porqué teníamos que confesarnos? La guerra parecía una serie pero no lo era. Dinero recolectado para el viaje a Bariloche de los quintos años, se donaban para los soldados, y algunas informaciones no concordaban. No había intenet, pero escuchar otras radios – como años atrás, la cortina de los almuerzos era Radio Colonia, Ariel Delgado y luego, cuando arrancaba “Luis Palau responde”, nos íbamos a la escuela- o recibir cartas de parientes que vivían en el Sur hablaban de comida que no llegaba, mantenían una ansiedad siniestra. Las cosas no eran como parecían, y todo quedó expuesto el 14 de junio, repentinamente. Debo decir, una mínima parte de lo que no se sabía pero de alguna forma se presentía. Pensaba que era demasiado chica, a los 14 años, para comprender cómo era que los grandes se engañaban así, o nos engañábamos todxs? A los dos años, si recuerdo bien, acto en el Colegio. Pusieron el disco con la marcha de Malvinas que me ponía los pelos de punta, no podía cantar eso, no podía llevar adelante esa comedia, entre los rostros circunspectos de profesorxs y una rectora que me recordaba que tenía que “ser digna” de la bandera que, pesada, llevaba cada tanto en estas ceremonias. Pesaba la bandera pero pesaba la representación de lo mismo como si nada hubiese sucedido, como si esa guerra que no explicaron no hubiera sido sino un sueño. De lo que se había sufrido no se podía decir que no se hablaba, pero no se hablaba de cómo, porqué, quiénes se habían equivocado, nada. Faltaban muchas cosas tremendas por saber, y ya no era tan chica, iba asomándome a una juventud que estaría signada por la esperanza en descubrir la democracia, que para mí vino de repente, porque ese paisaje de uniformes verdes y la vida de pueblo de mi infancia y adolescencia, no había tenido nubarrones . Solamente algunos relatos interrumpidos, fragmentarios, acerca de jóvenes que se habían ido a estudiar y de quienes no se sabía dónde estaban. Comentarios en voz baja que apenas presentían el horror que se revelaria con el Nunca Más. En democracia, claro. 1988 La Plata. Cursando una materia en Periodismo, tuve un profesor que era ex combatiente de Malvinas. Había estado con el Regimiento 7, uno de los más arrasados por ese monstruo grande que había pisoteado la inocencia. Su nombre, Carlos Giordano. Nos habló de los padecimientos, del enemigo que no era solamente el enemigo de la guerra convencional -ésa irreal para mi capacidad de comprensión de 14 años- sino los oficiales que los hambreaban, los estaqueaban, que no compartían con ellos el rigor del frío y del combate.
Su relato fue el primero de muchos que confirmaron la desidia de esos hombres de uniforme verde, entrenados para matar compatriotas pero cobardes ante el enemigo profesional. Sé que hubo militares que lucharon con honor, y que no todo fue vergüenza, como la de Astiz rindiéndose sin disparar un tiro.Ya se había abierto el suelo bajo los pies con lo que se supo de las desapariciones, torturas y persecuciones. Con la censura. Con las razones por las cuales había aparecido el fenómeno de la trova rosarina que nos permitió tener un Baglietto, un Fito Páez sin cruces ni banderas y ahora entendía qué quería decir “los dinosaurios van a desaparecer”. Carlos levantaba un telón, desde su dolor personal y el de sus compañeros, desde su humanidad tronchada, expuesta ante nosotrxs, pibes que veníamos de provincias o de países limítrofes como lxs chilenxs a estudiar eso de “comunicar”, una olla maloliente. Malvinas comenzaba a llenarse de algo como la verdad. Su testimonio daba pistas sobre lo que no se podía entender, y que nos asomaba a otra dimensión de la capacidad destructiva de quienes deciden sobre la vida de otrxs, en una guerra sucia o en una guerra improvisada para salvar un proyecto político. Malvinas todavía guardaba muchas, cientos de historias para ser contadas y asimiladas y en esos años ochenta no había mucha disposición a escuchar y asumir la responsabilidad colectiva. Golpistas autodenominados “héroes” intentaban volver a enmudecer su faena sucia y la gente parecía no poder trabajar sobre su capacidad para subirse a consignas triunfalistas, a cortinas de humo, a aventuras suicidas. Fue en esos años donde temía por la continuidad democrática, en los que escuché hablar de un informe secreto que decía la otra historia de la guerra, hecho por militares otros, sin sangre hermana en las manos. 2012 Buenos Aires.Volví, desde hace tiempo, con muchos miles, a usar la bandera y a cantar el himno con una emoción genuina. Resignificada la soberanía, la patria, la pertenencia a un colectivo que puede plantearse un proyecto de país con batallas ideológicas, mediáticas. Y con alegría. Y quitando las mugres de debajo de las alfombras. Con desaciertos y grandes proezas que rendirán frutos a futuro, quizás cuando ya no estemos con vida. El reconocimiento a los veteranos viene de la mano de un gesto que estaba pendiente, que es elaborar ese proceso colectivo, más complejo, más difuso que el de los juicios que finalmente, se hicieron para establecer penas y castigos en los tribunales. América Latina levanta con nosotrxs la causa de Malvinas porque además levantamos la bandera de la integración y de la dignidad con el liderazgo de hombres y mujeres que no desprecian la vida de su gente, que no se doblegan ante un capitalismo rapaz que nos atomizó para mejor dominarnos, que no es la única salida al precio del sufrimiento, la explotación, la trata de mujeres y chicxs, la violación de los más elementales derechos, la depredación de los recursos que tenemos.
Malvinas en boca de presidentxs que se dirigen a las instancias internacionales- a las que a la vez cuestionan por su parcialidad para con los dueños de los vetos y las armas de destrucción masiva-, esgrimiendo el derecho, la diplomacia y lo realizado por los DDHH, es una tarea presente a cumplir, y en la que hay muchas reparaciones que hacer. La Corte Suprema permitirá, seguramente, investigar los crímenes de lesa humanidad contra los chicxs. El informe Rattenbach iluminará la trama vergonzosa de cobardía e improvisaciones que costó la vida de más de seiscientos combatientes y nosotros, elaborando nuestra responsabilidad, dignificando la causa, podremos honrar como lo merecen, a los que después murieron por las secuelas de la guerra pero más quizás, por la indiferencia y el silencio.