martes, 17 de abril de 2012

Orgullosamente argentinas

Orgullosamente argentinas : YPF y Cristina.

Orgullosas como las lágrimas del verdulero que me avisó la noticia, escuchando el anuncio de ayer por la radio, compartiendo la emoción del gesto histórico de recuperar nuestra soberanía energética.
Todavía celebrando como cuando se pagó la deuda con la quita en 2005, - Néstor, quién más?- las injurias me sacuden y tengo que escribir. Pero primero aclaremos algunas cosas, para seguir debatiendo, para seguir enfrentando la chicana cotidiana agudamente, sin perder la alegría.

Explica Alfredo Zaiat en su artículo de hoy en Página/12: “El kirchnerismo no buscó la salida de la expropiación, pero abrió esa puerta ante la política predatoria de los pozos petroleros por parte de Repsol y sus gaseosos planes de inversión. A medida que se fue desplegando su gobierno desde 2003 fue interviniendo en este sector clave. Desconectó el precio local de los combustibles del vigente a nivel internacional, alentando de ese modo el consumo y la competitividad industrial. Pese a que en los últimos años ha autorizado una seguidilla de ajustes en esas tarifas, aún se siguen ubicando por debajo de las que rigen en otros países de la región, excluyendo Venezuela. Con el objetivo de modificar el rumbo de YPF en manos de los españoles de Repsol impulsó el desembarco del grupo local Eskenazi en YPF, con criterio voluntarista sobre el papel dinámico que podía liderar un sector de la burguesía nacional, que terminó imitando la conducta financiera de los españoles. Aplicó retenciones móviles a las exportaciones al fijar un techo de 42 dólares por barril de exportación. La suma por encima de ese valor máximo quedó en las arcas públicas. Esa participación estatal en la renta petrolera ha sido muy importante. A fines del año pasado también eliminó el privilegio de las petroleras de mantener los dólares de exportación en el exterior, obligándolas a liquidarlos en el mercado único de cambios local.”

La inversión que debería haberse producido a partir de estas medidas, no se produjo. Tampoco inersiones en exploración ni tampoco puso en marcha los yacimientos de shale oil (recurso no convencional alojado en zonas rocosas más compactas, lo que triplica el costo de su extracción con respecto a los demás fluídos).
El año pasado se tuvo que importar entre un 20 y un 30% de energía. La caída de la producción de YPF fue del 9 % en el mismo período. Los programas implementados no pudieron asegurar el suministro energético. Las provincias, dueñas del recurso, procedieron a quitar las zonas que no se explotaron como estaba previsto, y el plan que cuajó en lo que diseña el proyecto anunciado de recuperación del control y soberanía sobre los hidrocarburos.



La declaración de utilidad pública del autoabastecimiento de combustible es una herramienta esencial para que el autoabastecimiento energético sea posible. Un commodity se explota en tanto y en cuanto sea rentable. Un recurso estratégico, es el que sostiene el desarrollo industria. Para actuar en consecuencia con lo que Néstor Kirchner ya decía en la Cumbre que sepultó al ALCA en 2005, que el mercado no regula no se regula, y con lo que Cristina Kirchner planteó en la reunión del G 20 el año pasado, el problema del anarcocapitalismo financiero, verdadero problema que desestabiliza las economías de los países, decide el futuro de generaciones de desempleadxs y excluídxs, el proyecto enviado ayer por el Ejecutivo para recuperar el control de YPF, intervenir la empresa, y declarar de interés público el recurso es la medida que culminó un proceso en el que quedó demostrada, una vez más, la codicia de ese anarcocapitalismo en este caso, ejemplificado por Repsol.
Cabe señalar que solamente un 23% de las acciones de Repsol están en poder de españoles, el resto son acciones que flotan en el mercado, fondos de inversión angloestadounidenses, y un 10% de la petrolera mexicana Pemex. El mercado español no representa ni la cuarta parte de las utilidades declaradas por la multinacional.
Nuestro país tiene gas, petróleo, son nuestras reservas estratégicas. De no mediar esta intervención estatal la predación seguiría y entonces se acusaría, con razón, al gobierno nacional de no preveer el autoabastecimiento para garantizar la industrialización.
La cartelización que impactaba en los precios del gas oil, de las naftas, que influye tan drásticamente en el desarrollo de la economía, en la posibilidad de las distintas zonas, parece no ser tan molesta como el irritar a los inversores españoles – y está fresca la historia de Aerolíneas!- o el que al frente de la intervención esté Julio De Vido, Ministro de Planificación.
Asi como muchxs medios y muchxs ciudadanxs no reconocieron la solidez de lo planteado por la Presidenta en el G 20 o en la Asamblea de ONU, como en todo foro internacional donde la mandataria defiende la soberanía de este país y la legitimidad de nuestra manera de defenderla como cualquier otro país - sin olvidar que los mandamases del Consejo de Seguridad no están en la misma posición que los demás- ,ahora tampoco resisten al impulso reactivo de apelar al ataque, la falta de respeto, la injuria.
Muchxs españoles cuya opinión no sale en los medios concentrados entienden de qué se trata esta medida de afirmación de soberanía, y desearían, probablemente, que una realidad como la nuestra, en la que la demanda energética es producto de la reactivación económica, del empleo creciente, de la instalación de nuevas plantas que fabrican productos aquí, dando trabajo y agregando valor, fuera la suya.
El ejercicio de la memoria es bueno, el del disenso y la confrontación apasionada también, hacen a la vitalidad de la democracia. La cuestión es poder eximir argumentos, que las opiniones sean las que hemos elaborado con la dedicación personal de pensar, discernir los mensajes discordantes, poner una mirada propia. Lo lamentable es degradar el ejercicio democrático a mano, el más a mano, cotidiano, de debatir, a un ataque con guión elaborado matizado de resentimiento e impotencia, incapaz de la apertura que todxs – me incluyo- necesitamos tener, para compartir la alegría colectiva de un pueblo que siente orgullo por esa mujer que conduce, con firmeza, con ovarios, con perseverancia y fortaleza increíbles, los destinos de una sociedad tan compleja.