viernes, 20 de abril de 2012

“Un Congreso por la vida y contra la mafia”

Este viernes 20 y mañana sábado 21 de abril se realiza en Buenos Aires, en la Plaza homónima, el Congreso “Acceso igualitario al aborto seguro”, organizado por el colectivo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto y el apoyo de la Universidad de Madres de Plaza de Mayo. Con la participación de legisladorxs, médicxs, la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, periodistas, educadorxs, especialistas de Argentina y de Latinoamérica dan cuenta de una ambiciosa convocatoria. Además de mesas, se desarrollarán talleres y actividades de difusión, la presentación de la reedición de la guía actualizada para la realización del aborto con pastillas y evaluación del impacto de la utilización del Misoprostol, entre otras cuestiones relacionadas a la temática del acceso al aborto.

A continuación, comparto algo de las palabras que en la apertura, pronunció la Presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, siempre inspiradora:

“La cosa más hipócrita que existe es lo que nos está pasando con el aborto. Porque no es que el ministro no sabe, que los otros ministros no saben todos saben, todos saben lo que pasa con las mujeres, cómo se mueren las mujeres, cómo se infectan las mujeres, cómo se hacen cualquier cosa, con agujas de tejer, todo lo que se hace en los barrios… las cosas más salvajes que se han escuchado. Sin embargo, se mira para otro lado. Hay miedo a comprometerse. El miedo más grande es a la Iglesia. A mí me parece que cuando los ministros no se ponen firmemente de este lado, - yo le digo a Manzur, ponéte de este lado, con nosotras, porque él tiene que hacer algo, le digo: no le tengas miedo a los curas o a Bergoglio que nunca van a tener hijos!”

(…)“De qué estamos hablando? estamos hablando de las madres que hemos apostado a la vida. Siempre a la vida. Y porque apostamos a la vida es que apostamos a este cambio que necesitamos, que el aborto sea legal, que las mujeres puedan abortar cuando quieren, sobre todo cuando son violadas o tienen montones de necesidades. En los hospitales públicos, como una cosa normal y común. Que no sigamos siendo hipócritas…que contabilicemos no sé cuántas personas, mujeres, se mueren por hacer abortos ilegales y terminamos contabilizadas , como la pobreza. Yo estoy harta de que seamos un número. Estoy harta de que nos contabilicen. Las madres que apostamos a la vida estamos de parte de esto justamente porque apostamos a la vida. A la vida de las mujeres que no tienen ningún derecho, aunque los tengan, pero ellas no saben. Todavía falta llegar a muchos lugares para mostrar que el campo social , todxs, estamos obligadxs a comunicarnos y a salvar de tanto horror, de tanta represión, de tanta… no encuentro palabras…”

(…)"Hemos avanzado en tantas cosas, tanta netbook, tanta tecnología, tanto mandar cohete a la Luna, fantástico, maravilloso, todo eso me parece maravilloso, ¡pero estamos tan atrasados en lo que respecta a las mujeres! Muy atrasados, en el tema de las violaciones, cuando las mujeres no se animan a hablar, no se animan a decir, no saben si tienen derecho, si pueden. Hay que romper con esto, hay que romper barreras, y nos tenemos que animar. Hay un medicamento, yo preguntaba, (...) de cuántas semanas se podía usar, y cómo se puede hacer, y me dicen que está liberado. Hagámoslo, en la cocina, habrá algún lugar…”

“Porque las barreras se rompen haciendo. Desgraciadamente, porque a veces con las leyes no alcanza, lo sabemos por las cosas que pasaron. Y las barreras se rompen cuando uno hace. Cuando quisimos abrir la Universidad de las Madres nos dijeron que no se podía, que no teníamos nivel académico. Y nosotros la abrimos igual. Y hoy la UMPM cumple 12 años y estamos acá, reunidos, amparados por la universidad, acompañados por la universidad, una universidad legalizada, que tiene nivel y prestigio mundial. Si hubiéramos hecho caso a los que nos dijeron entonces que no, estaríamos todavía esperando. Los pueblos no tenemos que esperar las leyes. Los pueblos primero tenemos que hacer y después reclamar la ley, porque es la única manera en que salen las cosas. Y eso es lo que tienen que hacer ustedes, y lo están haciendo(...)y es maravilloso porque el tema se visualizó. Como lo que pasó con las Madres. Cuando a nosotras, las madres, no nos querían ver, era muy difícil. Tuvimos que hacer cosas locas para que el mundo nos viera. Para que se enteraran de este infierno en el que estábamos. Que supieran lo que pasaba, y ustedes están haciendo eso, que se vea. Es lo hay que hacer, para que se enteren que estamos trabajando y porqué estamos trabajando. A estos que nos dicen que estamos por la muerte, cambiar el discurso, cuando dicen todos esos disparates que matamos chicos, que trabajamos por la muerte hay que decirles que estamos trabajando por la vida. Por la vida de las miles de mujeres que todos los años se pierden, en el mundo entero porque mueren por abortos ilegales después de una violación, o porque el marido, o lo que sea…”

(…) “Si está liberado, debemos poder hacerlo, así que si nos dan una mano… Ellos saben,(quienes)están haciendo medicamentos para el mal de Chagas, que no se hacían más porque como es una enfermedad que tenemos los pobres, no interesa. Pero podemos hacerlos. Y que no me vengan con la ilegalidad, porque más ilegalidad que lo que están haciendo ahora…abortos en cualquier lugar y condiciones en las que la chicas salen y a los quince días se mueren de una infección, eso es la maldad, eso es crimen. Y estamos contra el crimen. Y estamos por la vida.”

(…)”Tenemos que animarnos a hacer lo que dicen que no se puede. O no se debe. En realidad a los pueblos siempre se nos dice que no se debe, pero los pueblos sabemos que se puede. Nos tiene que quedar claro. Se puede. Que no se debe lo dicen ellos. Si es por pedir perdón, consigámonos un cura tercermundista…. (risas) rezamos tres días seguidos y a la mierda con los curas!!!Esta es la lucha por la vida y por la dignidad. Tenemos mujeres maravillosas como Cristina, como Nilda, como Débora, como tantas mujeres que están trabajando en el gobierno, que nos tienen que ayudar en esto, nos tienen que ayudar porque esto es sano, porque esta es la lucha por la vida, porque esta es la lucha contra el crimen. Un crimen mafioso. Porque las clínicas que hacen los abortos son mafias. Estamos por la vida y contra la mafia, así se tiene que llamar este congreso.”

“Lo que me parece importantísimo es que lleguemos a todas las mujeres. Pero nos va a costar mucho tiempo, y mientras tanto muchas van a morir, por eso primero me parece que tenemos que hacer el medicamento. Hay que ofrecerles a esas mujeres la posibilidad, cuando ellas no quieren llevar adelante el embarazo, explicarles que no les va a pasar nada, que no se va a perjudicar su salud, que este medicamento viene a ser como la panacea, como tantas vacunas. Se propagandizan muchísimas vacunas para que no tengamos cáncer, para que las niñas no tengan cáncer, y es fantástico, pero no son capaces de propagandizar un medicamento para las mujeres que no quieran tener hijos por distintas razones, sean dueñas de su propio cuerpo. Porque si no, estamos teniendo la mitad de la libertad; la mitad de la justicia; la mitad de todo. Y para que no seamos la mitad de nada tenemos que luchar, pelear y pedir, reclamar y exigir, sobre todo, que le pierdan el miedo a Bergoglio, a la Iglesia, al Papa, al que sea.”