jueves, 2 de febrero de 2012

POR MARITA

“En 2002 me trataban de loca, de mentirosa, me decían que inventaba la historia. Me acusaban de ser prostituta, al igual que mi hija. Son los mismos sinvergüenzas los que te quieren degradar como persona para que no sigas en tu lucha. Yo seguiré por mi hija”.
Susana Trimarco


María de los Ängeles Verón "Marita", tenía 23 años en 2002. Estudiaba Artes y tenía una hijita de tres, Micaela. Su mamá trabajaba en el área de desarrollo social del municipio de Yerba Buena, muy cerca de la capital tucumana. En la mañana del 3 de abril fue a una consulta médica pautada de antemano. Su familia no la volvió a ver desde entonces.

Hay testimonios tremendos en la causa -que intentaron detener y obstaculizar funcionarixs de la Cámara de Apelaciones y la Corte Suprema tucumana que habían sobreseído a 12 de los 25 imputados- fruto de una investigación por lo menos tortuosa, que apuntan a una red de trata como responsable de lo ocurrido con Marita. Como la envergadura de este negocio necesita complicidad de autoridades policiales, judiciales, políticas, no es de extrañár el cierre de la pesquisa en 2004. Pero eso no detuvo a Susana Trimarco.Una intrincada red y hasta el delito mismo fueron visibilizados -finalmente- a partir de los esfuerzos de la madre de Marita, quien aprendió casi a solas y de manera durísima, lo que podía costar pelear contra esto: "Al menos dos personas murieron por mi búsqueda: una fue la primera fiscal a cargo de la investigación, Joaquina Bernal, quien apareció muerta en su casa al día siguiente de ordenar la detención de policías involucrados en el caso. La otra víctima fue un hombre humilde, un obrero, que vio cuando secuestraban a mi hija. Cometí el error de avisar a la policía para que declarara ante la justicia. Ese hombre desapareció. Lo mataron también" aseguró en varias entrevistas.

Finalmente, en diciembre pasado, y siguiendo el dictamen del Procurador Gral. de la Nación Esteban Righi, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó la revisión de las medidas adoptadas a la Suprema Corte Provincial para que la Cámara de Apelaciones en lo Penal de esa provincia estudiara los argumentos de la querella y dictara un nuevo fallo, habilitando el juicioque comienza el 8 de febrero. Son trece acusadxs por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, promoción de la prostitución en concurso ideal y asociación ilícita –ésta figura era la que la querella insistía en agregar dada la abundancia de pruebas de que se está ante una red de trata -, siete hombres y seis mujeres, que no están presos.

Demandando justicia a la Sala 2 de la Cámara Penal de San Miguel de Tucumán, en apoyo a la Lucha contra la Trata de Personas, y a la familia de Marita Verón, habrá una sentada con pancartas en la vereda del Congreso de la Nación este viernes a las 18 hs., convocada por diversas organizaciones.Porque visibilizar y combatir todo lo que promueve este flagelo depende de toda la ciudadanía.

El caso de Marita es paradigmático y también un ejemplo de la tenacidad y generosidad de la que es capaz una mujer como Susana Trimarco.

Mujeres que fueron rescatadas, - entre otras cosas, gracias a la lucha que inició la madre de Marita Verón desde el mismo momento de su desaparición, y que motorizó la Ley 26.634 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, promulgada en 2008 y reglamentada el año pasado- han testimoniado que vieron a la joven en distintos prostíbulos. En el allanamiento a la casa de Daniela Natralia Milhein, imputada en la causa de Marita, se encontraron documentos de chicas que declararon a la justicia cómo ésta había querido captarlas. Por esto hay ramificaciones de éste con otros casos de trata, líneas de investigación que pendientes de seguirse. Claro está, si existen funcionarios no implicados en el encubrimiento o la colaboración con lo que constituye un delito federal.

El artículo 2 de la Ley define la Trata de mayores de dieciocho años: “Se entiende por trata de mayores la captación, el transporte y/o traslado —ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior—, la acogida o la recepción de personas mayores de DIECIOCHO ( 18 ) años de edad, con fines de explotación, cuando mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima, aun cuando existiere asentimiento de ésta.”
En cuanto a las personas menores, el artículo 3 dice: “Se entiende por trata de menores el ofrecimiento, la captación, el transporte y/o traslado —ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior—, la acogida o la recepción de personas menores de DIECIOCHO ( 18 ) años de edad, con fines de explotación
Existe trata de menores aun cuando no mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima.
El asentimiento de la víctima de trata de personas menores de DIECIOCHO ( 18 ) años no tendrá efecto alguno.”


La práctica más frecuente de estas mafias es el engaño promesas laborales o enamoramiento, pero también el secuestro, sobre todo en Tucumán y La Rioja. Misiones es la zona de mayor reclutamiento en general. Siempre las trasladan. Las provincias de destino: Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego.Quienes operan las redes de trata más importantes provienen sobre todo de Santa Fe, Mendoza, La Rioja y Entre Ríos. Algunos de ellos disponen de hasta 30 mujeres, que alquilan a distintas whiskerías del país.

Como publicó Página 12 en su nota del 31 de enero, referido al juicio por lo ocurrido con Marita, el requerimiento de elevación a juicio sostiene que la joven fue interceptada en la calle San Martín esquina Paso de los Andes, en la ciudad de Tucumán, por personas que procedieron a subirla contra su voluntad a un Fiat Duna, trasladándola a los domicilios de manzana B casa 7 del barrio Feput de la ciudad de San Miguel de Tucumán, y de calle Remedios de Escalada Nº 50 de Yerba Buena, a unos 9 kilómetros de la capital provincial. Allí, la mencionada Milhein y Andrés Alejandro González la tuvieron privada de su libertad.Posteriormente la enviaron a la ciudad de La Rioja, a los cabarets llamados Candy, Candilejas y El Desafío,ubicados sobre la ruta 38. Estos prostíbulos eran propiedad de José Alfredo Medina y sus hijos José Fernando y Gonzalo Gómez. Cinthia Paola Gaitán, esposa de Gonzalo, regenteaba uno de los burdeles con Carlos Alberto Luna. Humberto Juan Desobertis era encargado de Desafío junto con María Azucena Márquez. Domingo Pascual, riojano, era empleado de Candy y policía por entonces en actividad. Lidia Irma Medina, José Fernando González (a) el Chenga y Mariana Natalia Bustos, están acusados de haber tenido a Marita privada de su libertad y de explotarla.También estarán sentados en el banquillo de los acusados en el juicio que se inicia el 8 de febrero María Jesús Rivero, Víctor Angel Rivero y Gonzalo José Gómez. Rivero habría sido identificado por testigos como el remisero que secuestró a Marita a pedido de su hermana y que habría sido quien sacó a la joven de la provincia cuando “les soplaron” una orden de allanamiento, rumbo a La Rioja.



Susana Trimarco, que llegó a disfrazarse para entrar en los locales sospechosos de tener cautiva a su hija, ha sufrido lo indecible. Como cuando estuvo a punto de rescatarla y un juez, (Daniel) Moreno, según sus denuncias, le avisó al proxeneta que tenía a Marita que iban a buscarla: “La sacaron por la puerta de atrás. Estuvimos a cinco minutos de salvarla.”

Esta mujer de fortaleza conmovedora ha escuchado muchísimos relatos estremecedores, justamente porque en una búsqueda personal, sigue rescatando y cuidando a otras víctimas y dando la misma batalla que logró instalar el tema a nivel mundial.
“He rescatado muchas víctimas. Las protegí, las cuidé, como imagino hacer con mi hija cuando la encuentre”.La primera de ellas fue Andrea Darrosa, quien vió a Marita en distintos prostíbulos, cuyo testimonio es clave en la acusación. En una pared del cabaret “La Isla”, -propiedad de Liliana Medina y de su hijo, el “Chenga” Gómez- Susana encontró la última prueba de vida de su hija: una leyenda que decía: “Mica te amo”.

Tampoco se descarta un traslado e España. O lo peor: en septiembre del año pasado en Villa Unión, Córdoba, se realizaron excavaciones buscando el cuerpo de su hija, sin éxito. Existen denuncias de víctimas rescatadas que afirmaron que Maríta habría sido asesinada. A pesar de todo, Susana confía en encontrarla con vida. "Su historia es famosa en todos los prostíbulos del país" declaró a un diario chileno. "Marita le ha dicho a las chicas que no lloren, porque la que llora pierde. Eso lo declaró Blanca Vides, una víctima que logró escapar."

Desde el año 2007, Susana creó la Fundación María de los Ángeles que desarrolla la tarea de protección de las víctimas. Cuando era Ministro del Interior, Aníbal Fernández la nombró asesora en trata de personas. Numerosos organismos la distinguieron, incluso el Departamento de Estado de EEUU le dio el reconocimiento de “Mujer de Coraje” el 8 de marzo de 2007. En marzo de 2009 fue distinguida por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner por su denodada Lucha en Contra de la Trata de Personas, durante la Segunda Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas de la OEA.

La Fundación brinda asistencia a las chicas rescatadas para quien reiniciar una vida digna es a veces un camino muy difícil. Es imprescindible ayudarlas a superar la marginación que provoca el haber caído en la red de trata, contenerlas, cooperar para que puedan iniciar un tratamiento psicológico y que puedan, a su tiempo, ir armando un proyecto de vida sin el cual es muy fácil que vuelvan a ser presas de estas mafias. Socializar después de estas experiencias es un desafío, por eso se hacen talleres con otras chicas que compartieron este destino, para ayudarse mutuamente.

Cada paso en la búsqueda de Marita, dramática y empecinada, da con otras redes de explotadorxs y con otras vidas destrozadas a las que ahora, mucho más que en 2002, puede ofrecérseles una salida. Ahora bien: lo que se logre depende de la voluntad no solamente de las autoridades, sino de desnaturalizar la violencia de género que nos atraviesa... con sus múltiples rostros.Las clientelas de estos antros donde están esclavizadas las muchachas como Marita, todavía cautiva, o como las que Susana ha podido proteger, son también responsables del accionar mafioso de lxs tratantes.