domingo, 13 de febrero de 2011

El desafío de otro gremialismo


En una investigación periodística de la Revista Veintitrés se reveló cómo la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y las patronales de la Mesa de Enlace acordaron delegar el supuesto control de las condiciones de empleo en el campo a una compañía vinculada al ex presidente Eduardo Duhalde. A la sombra de este armado con sello duhaldista descansa un sistema que, tranqueras adentro del “boom” agropecuario, flexibiliza a dos de cada tres peones, privándolos, a ellos y a sus familias, del sueldo y los derechos que les son propios.

Las víctimas, además de los "changos"-trabajadores golondrina que vienen en colectivos principalmente de Santiago del Estero y Tucumán, reclutados por un capataz para la época de la cosecha de la soja y el maíz, ignoran dónde se encuentran y cobran a criterio de la patronal- son cientos de mujeres, que conforman una base de afiliados/as al proyecto duhaldista.


Este domingo 13 de febrero Veintitrés publica nuevas denuncias que un grupo de dirigentes y trabajadores rurales del norte de la provincia de Buenos Aires acercaron a la revista. Testimonios sobre trabajo irregular que involucran al secretario general de la Uatre, Gerónimo “Momo” Venegas, y a Eduardo Duhalde, su jefe político de toda la vida.

No se trata solamente de gremialistas cómplices de los abusos que sufren los peones, sino también del supuesto uso político de esa explotación basada la vulnerabilidad de los trabajadores flexibilizados. Un armado perverso de adhesiones a las aspiraciones presidenciales de Duhalde.

Julio César René es secretario general electo de la seccional 844 de la Uatre, delegación Salto. Denunció René que punteros vinculados al “Momo” Venegas llevan adelante en Salto una campaña compulsiva de afiliación a la Uatre y a la Federación de Agrupaciones Peronistas, una organización que tiene al propio Duhalde como presidente y a Venegas como secretario general.

Creada en 2009, esta Federación constituye el plafond con el cual el jefe de la Uatre capta adhesiones para la candidatura presidencial entre los trabajadores/as del campo. Con la aceleración de los tiempos electorales, la agrupación intensificó su actividad proselitista, abrió nuevas sedes, realizó plenarios y prepara un mega acto para el 9 de marzo.

René sufrió la intervención de su delegación por un conflicto con la central del gremio.Según sus dichos y los de otros compañeros, la afiliación a la Federación y al gremio que dirige el Momo, fue la condición exigida a un grupo de trabajadoras para entrar en la empresa Satus Ager: una semillera en cuyos campos la Afip ya detectó casos de “trabajo esclavo” - las estancias Santa Catalina I y II, en Ramallo, provincia de Buenos Aires- y que también está siendo investigada por la posible comisión de los delitos de “trata de personas” y “reducción a la servidumbre” en el caso de 31 peones traídos desde Santiago del Estero.

Recordemos que la Secretaría de DDHH de la Nación a cargo de EDUARDO LUIS DUHALDE será querellante en nombre del Estado Nacional en las causas por trabajo esclavo y trata de personas que se iniciaran cuando la AFIP detectó las irregularidades en campos de la Buenos Aires, Misiones, Córdoba, Entre Ríos y otras provincias -dignas de la Argentina del Centenario que tanto añoraban la Mesa de Enlace y Mauricio Macri- y que involucran a la empresa Satus Ager, que contrataba trabajadores/as a través de una compañía de recursos humanos individualizada como Adecco (Télam, 11 de febrero de 2011).

Mario Osmar Sequeira, un estibador de granos que fue expulsado de la Uatre y de la Bolsa de Trabajo de Salto por desoír las directivas emanadas de Venegas y por su expresa militancia en el kirchnerismo, ratificó estas denuncias.

En las últimas elecciones celebradas en la seccional 844, Sequeira se enfrentó a la lista de René, pero hoy los dos dirigentes están juntos en la lucha contra la explotación de los trabajadores en el norte de Buenos Aires. Sequeira era Secretario de Actas de UATRE en la época de la 125, y al desoír -tanto él como sus compañeros- la orden de subir a la ruta con la Mesa de Enlace, fue expulsado del gremio. El pasado 18 de enero, la conducción gremial de Salto enfrentada a Venegas hizo una presentación en el Inadi, el organismo del Estado encargado de luchar contra la discriminación, el racismo y la xenofobia. María Rachid,vicepresidenta del mismo, informó que la denuncia se encuentra en la etapa de instrucción, donde se consulta a testigos y se pide un descargo a la empresa. También se giró una notificación a la Unidad Fiscal competente, por la posible comisión del delito de “trata por explotación laboral”.

La denuncia de Sequeira y René remite al caso de las alrededor de 200 mujeres que trabajan en la planta que Satus Ager tiene en el kilómetro 97,5 de la Ruta 191, desempeñándose en labores de deschale y selección de maíz, bajo la modalidad de contrato eventual.“Trabajaban 12 horas en lugar de las 8 que marca la ley y reciben malos tratos por parte de dos punteras ligadas a la Uatre central: Norma Rojas y Roxana Martela.

Aparte, a cada mujer que anotan le dan un carnet de afiliación. Si no, no entrás”, sostuvo René. “Te afilian de prepo o no trabajás”, agregó Sequeira.

Entre los “tratos inhumanos” padecidos por las operarias, se cuentan las extensas jornadas en las que están autorizadas a una única visita al baño, en galpones donde el calor del verano se vuelve insoportable y sin asistencia médica dentro del predio.

Los periodistas de Veintitrés tuvieron acceso a dos carnets de la Federación de Agrupaciones Peronistas que les fueron entregados a mujeres contratadas por la semillera en cuestión, cuyos nombres se mantienen en reserva.

En el frente de estas credenciales, junto al membrete de la Federación, se ve la leyenda “Eduardo Duhalde presidente”. En el reverso, figura el nombre de la agrupación “Mujeres Rurales” y el de su secretaria, Carolina Llanos, así como la firma de Venegas.

Llanos es secretaria de Igualdad de Oportunidades y Género de UATRE además de coordinadora de la Red Nacional de Mujeres. Su tarea, en lo conceptual, sería la “lucha por la dignificación del trabajador, la trabajadora, los niños y niñas”. Menos mal...!

Las credenciales consignan el nombre de las afiliadas, que ignoraban su adhesión a Duhalde. Las mujeres relataron haberlas recibido luego de que firmaran una planilla en blanco: “Cuando nos dieron los carnets nos dijeron que teníamos que guardarlos, porque eran los carnets de las mujeres que trabajan en el campo, en el maíz”, relató una de las operarias dedicadas al deschale y selección de espigas. “Eso es algo que viene de Buenos Aires, de la Uatre, no es de la empresa”, agregó.

La empleada que figura en la otra credencial aportada por René y Sequeira aseguró que a todas les hacen firmar una planilla en blanco y que no dicen nada por temor a perder el empleo en la planta. “No hay mucho trabajo... y las mamás que tenemos hijos estamos esperando los meses de la temporada para comprar las cosas de la escuela". Sobre el carnet de la Federación de Agrupaciones Peronistas, afirmó que “se lo entregan a cada una de las mujeres” y que, en su opinión, “es como si uno tuviera la obligación de votar a Duhalde”.

Por un sueldo bruto de 190 pesos, que sufren un 21% de descuento, esta mujer soporta una jornada laboral de 12 horas en condiciones muy duras: casi no las dejan ir al baño y que por eso “algunas chicas se orinan en la cinta de deschale”. Tampoco les dan permiso para ir a tomar agua, a pesar de estar trabajando “en un galpón donde una traga tierra, más el polvillo tóxico que trae el maíz”.Respecto de su afiliación a la Uatre, dijo: “Nos piden fotocopias de los documentos y con eso van y nos afilian". Como ella, hay gente que no quiere y es afiliada compulsivamente.

UNAS REFLEXIONES

El coraje de dos gremialistas de Uatre que han sabido unirse para denunciar esta vuelta de tuerca perversa en la explotación de los trabajadores/as rurales y están denunciando estos manejos dignos de los tiempos del fraude electoral, habla de que es posible cambiar prácticas enraizadas en nuestra sociedad. Prácticas que han manchado la imagen del sindicalismo, aprovechada por los poderes económicos para impedir cualquier organización y defensa de los derechos fundamentales ni siquiera de laburantes en tanto tales, sino de los derechos humanos.

La lógica perversa que distorsiona la función de las secretarías de oportunidades y género es la misma. En un ámbito patriarcal como pocos como lo es el sindicalismo, hay trabajadoras que se comprometen con una militancia que abra espacios y visibilidad a las mujeres, acceso a puestos de decisión, y otras que ponen sus talentos al servicio de un dirigente, casi siempre un "él", quien se beneficia con lo que la secretaría en cuestión le aporta a su armado político interno. La secretaría pasa a desempeáñrse como un adorno o una herramienta solapada de la rosca de siempre. Debe concluíse entonces que no sirven esos órganos? De ninguna manera, esto es un índice de la necesidad de instalar una perspectiva de género en el abordaje de cualquier problema de una fábrica, de una oficina, de un medio de comunicación, en el cual se registre un plus de explotación, de abuso y de desventaja para las mujeres por el mero hecho de serlo.

El modelo que defendemos quienes nos asumimos kirchneristas fructifica en estos quiebres, que presentan sus momentos de tensión: visibilizar el trabajo esclavo, la reducción a la servidumbre, el clientelismo electoral, la desidia de un sindicalismo cómplice, para contribuir a la dignidad de todos/as los/as trabajadores/as, al crecimiento y desarrollo de un gremialismo fuerte y comprometido con la defensa de esa dignidad, con la igualdad de oportunidades y trato entre varones y mujeres. Por eso hay que hablar y reflexionar acerca de estas cosas. Con responsabilidad y con coraje, más que nunca.