miércoles, 20 de mayo de 2015

Un tiempo singular pese a la guerra sucia mediática

Vivimos un tiempo singular que no podemos terminar de apreciar en sus efectos futuros. Nuestrxs hijxs y quienes vengan después tendrán como costumbre lo que no existía cuando nosotrxs crecíamos. Principalmente, el respeto por los derechos humanos, la gimnasia democrática de votar, entre tantas otras buenas costumbres, además de la indiscutible linertad de expresión que habilita que desde los medios de comunicación se pinten paisajes de nuestro país absolutamnete discordantes y heterogéneos, sin que nadie vaya preso por mentir. Poruqe una cosa es la interpretación diversa, y otra cosa es mentir.
Clarín miente es una bandera por muchas cosas no solamente porque sea cierts ls sfirmación. También por otras razones que se remontan a los tiempos del terrorismo de Estado, que dió en llamar "guerra sucia" a lo que jamás fue una guerra sino un plan sistemático de desrtucción de un pueblo y la entrega de su soberanía...llenándose la boca hablando los asesinos de eso mismo, la soberanía.

Contamos con garantías constitucionales y eso es fundamental. Si hay algo de a lo que nos vamos acostumbrando es a nuestros derechos y garantías de no persecución y es maravilloso, porque hacen al nervio de las políticas de estado. Ahora bien, es cierto que resultan paradojales. Por ejemplo, porque los medios privados pueden presentar iniciativas como la suspensión de la cadena nacional utilizando mnedidas cautelares aunque cuenten con un poder de fuego mucho más penetrante que la cadena oficial; y pueden recurrir a la judicialización permanente cuando hay conflictos de derechos a pesar de que están burlando, desde 2009, con la complicidad de jueces amigos, la vigencia plena de la ley de servicios de comunicación audiovisual votada por el Congreso y ratificada como constitucional.

Y es un tiempo singular a pesar de todo. Podemos parecer una sociedad esquizofrénica, donde amplios sectores claman por "la corrupción" aplicada solamente a funcionarios del gobierno nacional. Además de no prestarle atención a las pruebas, desentenderse de elaborar argumentos, tal corrupción sólo está del lado de lo público siempre y cuando sea atribuida al kirchnerismo - nunca al gobierno de la CABA con su tendal de causas judiciales que involucran hasta al mismísimo Jefe de Gobierno Mauricio Macri - y jamás del lado empresarial corporativo.

Clarín, La Nación y la Razón se quedaron gracias a un pacto de protección y cobertura de los crímenes del terrorismo de estado, con la empresa que cimentó su poder: Papel Prensa, en tiempos de la dictadura. Ese control se logró además mediante el secuestro de la familia Graiver, la tortura y la amenaza para que se les vendieran las acciones a previo vil. Consta en el Informe "Papel Prensa, la Verdad" y en la causa judicial abierta que no ha llegado a llamar a indagatoria ni a Magnetto, ni a Ernestina Herrera de Noble, ni a Mitre. Mientras tanto sus empleados vociferan vengadores contra el gobierno que puso en evidencia al multimedio como ese poder que había sido más poderoso que el surgido de los votos al menos hasta que Néstor Kirchner llegó a la Rosada.

La mirada crítica hacia el poder mediático empresarial, ligado, además, al capital financiero internacional que nos endeudó y nos llevó a la peor crisis político social en el 2001, es un triunfo democrático para todxs. El desempeño de Néstor primero y de Cristina Fernández de Kirchner, que no se subordinaron al poder de Clarín que es el poder sin bandera que necesitó de las dictaduras más sangrientas para instalarse en nuestramérica, explican esa movilización política - impensable doce años atrás- que nos levantó del desánimo y la resignación. Los Kirchner y el kirchnerismo como fuerza nueva, no encajan en el modelo habitural de los políticos y los partidos sumisos que se manejan de manera previsible. Como fuerza transformadora con sus errores y complejidades, plasmó un proyecto de país que puede expresarse en propuestas y en hechos. Buscan reducirlo y explicarlo en términos de individualidades que se construyen discursivamente como los demonios, cuando en realidad es una fuerza colectiva que se fue gestando a partir de la decisión de un hombre que se multiplicó en miles y millones. Eso es, el proyecto encarnado en un héroe colectivo, el peor enemigo que jamás tuvieron las corporaciones. La amenaza a ese poder de ayer que colocaba a los ministros de economía de los militares, del menemismo y de la fallida alianza; ese poder que estaba acostumbrado a manejar a los mandatarios surgidos de tu voto, de mi voto, a su antojo... Los gatos que custodiaban a las sardinas del libro de Galasso.

Videla preso y condenado es lo peor que le pasó a Clarín.
Así como en los 70 al igual que La Nueva Provincia, La Gaceta tucumana, y tantos otros medios amigos de la represión ilegal, Clarín fabricaba enfrentamientos donde en realidad había habido ejecuciones de desaparecidos, fundamentando a cada letra los peores crímenes para los cuales no había figuras legales en los códigos - de esa complicidad y de haber blindado a la dictadura sigue impune-, hoy, agigantado como multimedio y como actor político desembozado, apela sin código periodístico ni ético alguno a la guerra sucia mediática.
La guerra sucia renovada se plantea de manera tramposa disimulando que no es lo mismo ser un poder democrático que un poder de hecho (corporativo): el multimedio se coloca como el término opuesto al poder estatal gubernamental nacional y habla de la liebrtad, del respeto a las instituciones y de la independencia respecto de los partidos para lanzar misiles contra los funcionarios indóciles a las teorías económicas únicas y colonizadoras y reacios a los buenos modales para con los intocables de los privilegios.
Guerra sucia porque si hay "corrupción" la hay en situaciones concretas. Un hecho de corrupción determinado involucra por ejemplo, a un funcionario, juez, ministro o inspector de obras municipal pero también a UN EMPRESARIO o PARTICULAR que paga la coima o la ofrece.
Pero esa corrupción de la guerra sucia mediática en lugar de tener nombres y apellidos de quien sea que deba ser acusado, tiene solo algunos nombres y apellidos; nunca pruebas ni retractaciones.
Pero hagamos el ejercicio de suponer que alguno de estos hechos inventados fuera cierto:¿porqué no pensamos en quiénes y porqué pagan coimas a cualquier funcioanrio estatal, juez o legislador? ¿y para qué?
Las coimas se pagan para conservar la mugre del dinero mal habido que financia las campañas de los gerentes que ponen en los ministerios o en el sillón presidencial.
Las coimas no las pueden pagar lxs desposeídxs, rehenes de estas prácticas que se naturalizan a tal punto que cuando aparece algún tipo o tipa honestxs, son sospechosxs y tardan en ganarse la confianza tantas veces traicionada.
Las coimas las suelen pagar a menudo la gente de la clase media, en menor escala. Pero en esos casos no considera qeu se trate de un problema moral. Eso está puesto en otra parte. Lo ven amplificado en la pantalla, en un hecho de inseguridad: es ese otro donde el mal reside y para el caul la receta es meter bala. A ellos: a los "negros" construidos como los delincuentes. Ellos son el problema moral. ¡Y el gobierno (corrupto) los protege! Ese gobierno es "tan" corrupto y "tan" malo porque les reconoce derechos y garantías, les urbaniza los barrios en vez de mandarles policía y pistolas con picana, y hasta le puede poner una fiscalía en la villa. Ese es el producto de la guerra sucia también. La cantinela repetida desde la tele obnubila la razón y el panorama general de lo que sucede. En el país "estamos cada vez peor", "crisis moral", "lleno de ladrones". Si se trata de delincuentes, nunca son como ellxs, lxs indignadxs. Nunca visten saco y corbata, a menos que sea un funcionario K. Los banqueros evasores que eran los chorros de los ahorros del 2001 ya no lo son más. Los peligrosos son los pibes como Luciano Arruga, porque así ponen distancia con respeto a esa identidad de ciudadanx, de "gente bien" con la que se protegen y reafirman una identidad llena de agujeros, paranoia, pánico, odio y malos recuerdos. ¡Tantas indignaciones sesgadas!

No se indigna "la gente" de la misma manera con la reelección trucha del Presidente de la Corte Suprema que con la versión - mentirosa e infamante - de que un Ministro de Economía sin corbata cobra un sueldo como directivo de YPF al cual en realidad renunció. No importa que exista la prueba concreta de la falsedad de la versión. Y que haber renunciado a ese dinero es un gesto que lo enaltece como funcionario público al servicio del pueblom porque por estatuto le correspondía. ¿Es intolerable la posibilidad de estar orgullosxs de que un funcionario así que piensa primero en las mayorías sin poder de lobby? Ësas son las verdaderas motivaciones de la mentira sin pausa. A eso se dedican, al daño. Clarín y sus socios, creyéndose omnipotentes casi logran que todo sea lo mismo, la verdad y la mentira. Mienten y siguen mintiendo para producir ese efecto social adormecedor del más elemental juicio crítico en la ciudadania. Para ocupar todo el tiempo y el espacio con el pandemonio, evitando que se escuche lo que explica la Presidenta o un ministro que detalla lo que hace y porqué lo hace, porque puede hacerlo, sin tecnicismos.

Como si no importaran nada los intentos fallidos de ensuciar a los referentes más importantes en la lucha por los derechos humanos a los cuales el mundo entero admira, braman por un presunto aprovechamiento de la politica estatal de memoria, verdad y justicia acusando al mismo gobierno que habilitó los juicios por los crímenes de lesa humanidad que otros habían indultado o perdonado. Y que pidió perdón en nombre del Estado nacional por haber callado un 24 de marzo de 2004 casi al asumir. A Néstor Kirchner nadie lo esperaba y nadie se esperaba esa afirmación que marcaría el final de una etapa incompatible con la democracia. Néstor Kirchner, sin embargo, lo hizo. Asumió la responsabilidad mirándonos de frente.
Ocurre que los difamadores se aliaron con los genocidas y se enriquecieron durante la dictadura, en tiempos en que la soberanía nacional era vaciada de sentido. Aaí, cuando es resignificada por la autonomía política de un gobierno legítimo, las usinas descalificadoras no miden el daño que pueden hacerle a la Argentina atacando al enemigo, es decir, este gobierno que impulsó la democratización de la sociedad, y la democracia misma. Ese es el movimiento que se proponen destruir. Haciendo memoria, a esas corporaciones cómplices del genocidio el daño al país que les interesaba era el de las denuncias de los sobrevivientes de los campos de concentración que comenzaban a conocerse en el exterior. En aquellos días terribles, lo imprevisible sucedió: mientras el Mundial de fútbol funcionaba como un circo, en ese contexto tan adverso salió al mundo por primera vez la primera imagen de la ronda de los pañuelos blancos.

La historia completa para un futuro abierto

En estos años hemos consquistado agudeza pese a todo. Estamos reconstruyendo la historia completa: hemos desbaratado la teoría de los dos demonios. ¡Que sigan conspirando contra la democracia los que legitimaron su interrupción y la desaparición de 30.000 personas!. No atacan a un gobierno, atacan a la democracia. Son coherentes: mintieron en los 70 y siguieron mintiendo.
Consumen ese odio destilado a pura infamia quienes no se conmueven con la decisión de la Corte, descompuesta y pasada de madura, de absolver al principal responsable de las muertes de civiles en diciembre de 2001. La actual minoría automática de la Corte niega el acceso a la justicia a los ex combatientes torturados en el campo de batalla a manos de represores que se rindieron en Malvinas. Están protegiendo a esos que sabían masacrar compatriotas en la clandestinidad y claudicaron en una guerra de verdad. Ante esto, la distracción de cierto público puede tal vez comenzar a desmenuzarse desde su resistencia a ver todo el cuadro...No sea cosa de pensar que durante esa guerra plagada de mentiras en los medios reventando de versiones triunfalistas, también las propias responsabilidades además de las de los milicos, se diluyeron. Eso no se quiere enfrentar; el que como sociedad dimos vuelta la cara. Duele recordar y pensar porqué murieron más veteranos después que durante el conflicto de 1982. Duele pensar los costos de la indiferencia. Entonces, ¿mejor descreeer de los K?

El proceso abierto en 2003 retomó la bandera de la soberanía, honró a los combatientes y desclasificó los documentos y el Informe Rattenbach (guardado bajo siete llaves).La Nación puso en tapa un 2 de abril el festejo de los ingleses en Malvinas. Y sus lectores no se indignaron con esa cachetada a los caidos y su memoria. No hablan nunca de lo que significa para la soberanía nacional el discutir las reglas del endeudamiento externo en los foros internacionales. La pelea con los fondos buitres a la que ellos llaman "holdouts". Típico de la guerra sucia simbólica el llamar gasto público a la inversión justa y necesaria en educación, salud y planes de reactivación de la economía interna que garantizan la demanda y la industrialización del país como estrategia inteligente y efectiva. Medidas que nos salvaguardan de la crisis que están paladeando en Europa hasta el momento.
Siguen desesperados tratando de demonizar lo que representa un incremento de calidad demoráctica: la participación política, la construcción de cultura de la paz, los procesos de memoria, verdad y justicia. Siguen protegidos gracias a la capacidad - ilegal- de contaminar el aire que se respira. Mantienen su irregular negocio gracias a los vínculos intactos esa parte de la justicia que pueden comprar: jueces, camaristas y supremos antipopulares que no enarbolaron el republicanismo frente a gobiernos entreguistas como el del riojano. Ni Clarín ni esos magistrados tienen escrúpulos. Si mienten no hay condena social ni hay derecho a réplica. Como apenas pagan costos por eso, pueden continuar sin sonrojarse su operatoria de mentira sistemática como desgaste. La puntería se afina para dar con todo a un apoyo militante que sólo pueden entender en términos de compra de conciencias procurando acabar con la imagen de funcionarios incorruptibles, desde Moreno hasta Kiciloff, pasando por el ex supremo Zaffaroni que renunció cuando dijo que iba a hacerlo, honrando su palabra.

Lo más rastrero brota como pus de su herida. Ciegos de rabia, se burlan de la memoria colectiva de lo que padecimos y ridiculizan la movilización, sana para cualquier democracia, por la dinamizacion de un proyecto que va más allá de las individualidades y avanza a pesar de la sucesión de tapas de diario obscenamente mentirosas.

Pero lo que se experimenta no te lo cuentan los diarios ni el zócalo de la tele. Y estamos discutiendo las perspectivas que están detrás de la construcción del mundo que hacen los medios de comunicación. Esto representa una salud en medio de tanta peste golpista y antidemocrátca capaz de abrirse paso. Encontrándonos a pesar de la muerte y el engaño y la división suicida. Como en un abrazo.

El sol salió cuando ayer Cristina Fernández de Kirchner hablaba en la ex ESMA y dejaba inaugurado un sitio de memoria, el ex Casino de Oficiales. Allí recordaba a todxs que solamente el pueblo es la garantía del NUNCA MAS; que ni un presidente, ni un parlamento, ni un poder judicial sino nosotros tenemos que proteger esa conquista que significa el respeto y la promoción de derechos humanos.
Vos, yo, nuestrxs hijxs, todxs, empoderadxs en esta experiencia única en el mundo. Aquí en Argentina, los asesinos torturadores y apropiadores de bebés no pudieron vencer a pesar de tanto poder y tanto daño inflingido.
Videla murió preso en cárcel común.Somos un ejemplo mundial de lucha y por eso nuestra voz puede ser escuchada y respetada.
Otras ratas y algunxs distraídxs todavía no se dan cuenta o se resisten a ver que solamente desde el pasado y un presente apropiado, donde nos responsabilizamos de lo que nos pasa entre todxs, podemos dar pasos seguros hacia lo que nos merecemos. Estos tiempos son históricos, digan lo que digan y hagan lo que hagan los que colaboraron con la noche más negra y estremecedora.