miércoles, 2 de julio de 2014

Infame traidor a la Patria

Cuando veo esas remeras con la bandera del imperio, cuando veo los accesorios con las leyendas celebratorias del "US Army", cuando me pregunto, ¿qué sentirá un ex combatiente al cruzarse con alguien que como si nada, lleva puesta la insignia de los usurpadores de nuestro suelo, los que se dignan a rechazar las negociaciones, aprovechándose de la actitud criminal e irresponsable de la Junta Militar genocida que nos llevó a la guerra en Malvinas en 1982? Y a veces me digo que no se puede ser tan dura, si después de todo, la pelea contrahegemónica se da en una cultura global, con conceptos, música, tecnología, libros y todo tipo de "armas" del enemigo colonizador, usadas contra su poder. Desde nuestra diferencia colonial situada, como ha dicho Jameson...

Yo no me ponría jamás una remerita con la Union Jack;pero debo usar seguramente, inadvertidamente, alguna otra cosa que desmiente lo que intento expresar al repudiar la exhibición en el pecho del símbolo del usurpador. No voy a usar nunca una camperita de una universidad estadounidense, ni la banderita de las barras y las estrellas, es demasiado. Y pienso todo esto como ciudadana común, con memoria fresca de la guerra y los efectos de la desmemoria con respecto al heroísmo de nuestros soldados allá en las islas hace 32 años.

Cuando veo a un ex vicepresidente de la Nación Argentina, que se pretende presidenciable, que traicionó -durante el debate emblemático de la resolución 125 desempatando con su voto- al gobierno que lo llevó a ese sitial, recorriendo Malvinas con el pasaporte sellado por el gobierno ilegal de la mano de un milico carapintada golpista, no se puede verbalizar otra cosa que "infame traidor a la Patria".

Se suman las respuestas y repudios y espero firmemente que al actual Diputado de la Nación, que representa al pueblo y como tal, tiene responsabilidades diferentes a la de sus representados, sea juzgado como lo que es, un tridor a la Patria.

La gestión de Cristina Fernández de Kirchner, apoyada por un concierto de países y las resoluciones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas que reclaman la negociación y nunca han dejado de afirmar la soberanía argentina sobre Malvinas y los territorios del Atlántico Sur que nos pertenecen, no puede permitirse el lujo de dejar pasar este episodio. Nosotros, un pueblo que todavía no termina de asumir el costo de un conflicto desgraciado que no se elaboró en la memoria colectiva con todas las luces y sombras, que calla que el número de víctimas por suicidios entre los ex combatientes es tremendo, que tiene pendiente todavía esclarecer torturas perpetradas allá por oficiales argentinos a soldados argentinos, que no sabe todavía la identidad de chicos sepultados en el suelo malvinente, nos vamos sensibilizando y condenamos esta afrenta gravísima que constituye un antecedente muy peligroso: el reconocimiento de la soberanía inglesa al sellar el pasaporte a alguien que ejerce las funciones de representación del pueblo de la nación argentina.

El ex combatiente Fernando Préstamo ha declarado que "Nos vamos presentar en la justicia federal y vamos a pedir por el artículo 214 y 215 del Código Penal Argentino"."Para nosotros, esto es traición a la patria". Y con los papeles que correspondan, la presentación será ante la justicia federal para solicitar el desafuero a la Cámara de Diputados".
Estos artículos, 214 y 215 del CP, contenidos entre los "Delitos contra la seguridad de la Nación" establecen que "será reprimido con reclusión o prisión de 10 a 25 años o reclusión o prisión perpetua", además de "inhabilitación absoluta perpetua", quien cometa traición a la Patria. Y esa figura penal le cabe a para toda persona que "deba obediencia a la Nación por razón de su empleo o función pública, y tomare las armas contra ésta, se uniere a sus enemigos o les prestare cualquier ayuda o socorro".

Ernesto Alonso, perteneciente al CECIM La Plata y titular de la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas, agregó a su rechazo a la presencia en las islas del precandidato a presidente radical la indignación por la presencia junto a éste de un ex militar que "se alzó contra la democracia": José Duarte, que para Cobos es "un coronel que ha sido condecorado con la medalla al valor". Pero ese coronel participó del alzamiento carapintada de 1987 contra el ex Presidente Raúl Alfonsín, radical, por cierto.

Cobos no fue a reafirmar la soberanía argentina, se sometió como si nada a los controles migratorios de las autoridades inglesas, las mismas ante las cuales se rindió la Argentina en 1982, tras una guerra delirante y perversa en la que el legítimo reclamo de soberanía fue utilizado para prolongar en el poder a una camarilla asesina, ilegítima y ururpadora a su vez de las instituciones politicas. Camarilla que manejó el aparato represivo más atroz que se conociera hasta el momento en nuestro país. Con su impericia - ver el Informe Rattenbach, desclasificado por el gobierno de CFK- y las arbitrariedades para con las tropas y soldados que lo dieron todo y sin embargo fueron traidos de regreso silenciosamente, permaneciendo invisibles hasta hace pocos años nada más, los milicos desandaron un camino trabajoso en el logro de la devolución por vía diplomática de las islas.


Las consecuencias del manejo de la guerra, de las conductas criminales de los Galtieris, Menendez, los Astiz, oficiales torturadores de los soldados,-¿cebados de la tortura a sus compatriotas en los campos de concentración?- se enfrentan con una decidida política exterior que no puede ser tomada con liviandad ni desmentida por la actitud irresponsable de un diputado opositor con blindaje mediátioo. Si ha sido una imprudencia, es tal vez porque, como todos los de su clase, acostumbrados a los gestos incoherentes sin pagar costo político alguno, se creen las mentiras que repiten a diario. Pero acá se ha traspasado un límite que espero, esperamos, lxs argentinxs con memoria pero memoria completa y compleja, se sancione con rigor. Desafuero de Cobos, rechazo y repudio social, y una investigación concienzuda, ¿quién es este coronel carapintada que acompañó a Cobos y porqué? ¿para qué?

¿Cuál será la suerte de la vía judicial en la Cámara Federal? ¿Qué hará el Congreso Nacional al respecto? ¿Qué disculpas o explicaciones podrá brindar el señor Cobos a la sociedad, a los ex combatientes, una explicación en serio, no las acostumbradas frases hechas a Clarín y La Nación? Ëstos, los titiriteros,en el colmo del cipayismo militante, llegaron a poner en su tapa un 2 de abril el acto de los kelpers como parte de la campaña desestabilizadora constante contra un gobierno constitucional que no ha dejado jamás de defender la soberanía argentina en Malvinas e islas del Atlántico Sur.

Por la deuda interna con los que lucharon con dignidad y cuya memoria no puede mancillarse, por la Patria que ellos encarnan en su justa indignación, por el respeto a nosotrxs mismxs como un pueblo capaz de aprender de sus tragedias y sus gestas populares a pesar de los traidores, que es cierto, pueden más que unos cuantos, pero que no serán olvidados facilmente.