martes, 17 de enero de 2017

Militancia y organización ante el estado de emergencia democrática

Al cumplirse un año de la arbitraria detención de Milagro Sala, se desarrollaron ayer diversas acciones y una conferencia de prensa en la Sede de la Tupac Amaru en Buenos Aires, transmitida por radio abierta hasta el penal de Alto Comedero. Desde el 16 de enero de 2016, cuando fue detenida en el acampe en reclamo al Gobernador Morales en San Salvador, la Diputada electa al Parlasur, la líder de la organización que desafió al bipartidismo jujeño y al negocio inmobiliario con su tarea comunitaria permanece secuestrada, presa a disposición del Ejecutivo provincial. 


Una causa tras otra, aprietes, testigos comprados y la reciente revelación de correos electrónicos que prueban reuniones y acuerdos entre los representantes de la Cancillería nacional, el fiscal de Estado de Jujuy, el apoderado personal del gobernador Gerardo Morales y, lo más grave, la presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Jujuy. Como señaló la abogada defensora Elizabeth Gómez Alcorta, el Estado argentino viola lo que se llama principio de buena fe. Las acciones de Morales ameritan el juicio político. Además, se informó ayer que erán denunciados los cuatro firmantes de los correos que Página/12 publicara el pasado domingo y que prueban tráfico de influencias, incumplimiento de los deberes del funcionario público y abuso de autoridad.

Desde diciembre de 2015 Jujuy es un territorio donde no se guardan ni las formas. Tras ampliar la composición del Supremo Tribunal de Justicia y colocar luego a diputadxs que le responden, se apresó a Sala por una contravención, luego procesada por otra causa, y aunque debió haber sido excarcelada en espera de la instauración del proceso, se fueron desarrollando más denuncias y resoluciones para mantenerla presa y proscripta. También detuvieron a otrxs militantes de la Tupac. Clara De Langhe de Falcone, presidenta del Supremo Tribual de Justicia de Jujuy es una ex diputada radical que asumió la presidencia en medio de la ampliación de esa corte en menos de 24 horas y quien designó a su yerno, el juez Gastón Mercau para perseguir a Milagro Sala. Los derechos y garantías de Sala, tema aparte: hasta su comunicación, en prisión, es obstaculizada, llegando a interrumpir una entrevista telefónica con Gustavo Sylvestre.  


Dentro de las irregularidades más graves que destacó su abogada, Elizabeth Gómez Alcorta, contra su defendida están la detención arbitraria, “la compra” del único testigo que declaró contra la dirigente y el intercambio de mails entre la presidenta del Tribunal Superior de Jujuy, el fiscal de Estado Mariano Miranda quien presentó la acusación contra Sala por el acampe, el representante de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores y el abogado que representó al gobernador en la querella. El objetivo de tales correos era diseñar la estrategia para recibir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en mayo. El ex Juez de la Corte Suprema y miembro actual de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Raúl Zaffaroni insiste en que la situación de Jujuy amerita la intervención federal de acuerdo a lo que dicta la Constitución Nacional. En la conferencia de prensa sostuvo que: “Lo que estamos viendo es un deterioro gravísimo del Estado de derecho nacional. No sólo de Jujuy. En esas condiciones, lo único que corresponde conforme el texto expreso de la Constitución, si la provincia no garantiza la administración de Justicia, es la intervención federal de la provincia.” 

Cabe recordar que el Estado argentino ha sido advertido ya por la ONU, mediante al Resolución del GRupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias que, en base al análisis de la instauración de las causas y la situación irregular, sostuvo en noviembre que Sala debía ser puesta en libertad en forma inmediata.  Como señala E. Gómez Alcorta, “la cantidad de irregularidades, incluido ese intercambio de mails donde se coordina la nueva visita de la ONU, ameritan un juicio político contra el gobernador. ¿Qué expectativa puede tener la defensa de Milagro Sala de la presidenta del Tribunal que muestra una parcialidad burda?”,
Un amplísimo arco de dirigentes, organizaciones políticas y sociales, juristas, referentes de derechos humanos, se dió cita ayer en la sede nacional de la Tupac y viene activando sostenidamente desde enero de 2016. En el exterior también se reclama por la libertad de Milagro entendiendo que trasciende a la persona y que representa un intento por disciplinar a cualquier resistencia y organización opositora.
Horacio Verbitsky destaca por eso, y como lo viene haciendo desde hace meses, la importancia de la militancia y la organización para que los atropellos, además de ser denunciados ante los organismos competentes, sean visibilizados y no se naturalicen. Con las reminiscencias siniestras que tienen con lo ocurrido durante el terrorismo de Estado, incluida la propaganda que justifica tal violencia y persecución política por parte de un ejército de operadores y adherentes a la mano dura contra cualquier oposición - asimilando la etiqueta "K" a corrupción como si las cuentas off shore del Presidente en Panamá no fueran más que una desprolijidad administrativa, además- , la gravedad de la situación afecta a la democracia misma. "Su libertad es la garantía de la libertad de todos.” asegura el periodista y Presidente del CELS.
MILAGRO SALA,  PRESA POLÍTICA  No se trata por eso de Milagro nada más, y ella misma lo advierte en cada carta que da a conocer. Resistiendo aún desde el encierro, por eso crece la solidaridad de militantes y ciudadanxs que tienen memoria de la dictadura y la violencia institucional. Se trata del estado de derecho, de las reglas básicas de convivencia de todxs. Quienes lucharon por justicia y nunca por venganza logrando los juicios de lesa humanidad con la lucha y la construcción de memoria y que cuando la decisión política del gobierno de Néstor Kirchner respondió, en 2004, lograron juzgar con garantías y las leyes a quienes las habían violado de todas las formas posibles, nos enseñaron una lección imborrable. De ahí que solamente la militancia, el reclamo constante, la movilización, logrará que Milagro sea liberada pero que la proscripción y la obscena persecución judicial y política no reemplacen nuestra democracia. Hoy es ella, como ayer lo eran los "subversivos" a manos de genocidas. Mañana puede ser cualquiera.