sábado, 26 de noviembre de 2016

Hasta la victoria siempre, Comandante Fidel Castro


Hoy, América Latina y lxs revolucionarixs del mundo despiden al Comandante Fidel Castro, fallecido ayer a las 10:29 hora de Cuba. 
Fidel se ha ido físicamente, pero seguirá vivo en el pueblo que lucha y resiste en Cuba y en la Patria Grande.
Cuando visitó el país en 2003 - al asumir la presidencia Néstor Kirchner- estuvimos miles para escuchar sus palabras, más de dos horas y media, frente a la Facultad de Derecho. Sabíamos que se trataba de un momento histórico.

Fidel esa noche nos habló de la internet como una de las herramientas para la liberación que permiten lidiar una batalla crucial contra el imperialismo y el neocolonialismo cultural que seguía combatiendo con esa inteligencia que supo emplear tanto o más que el fusil.

Esa noche en Buenos Aires, Fidel también nos dijo:  "Fíjense que ha tomado fuerza esa frase: un mundo mejor es posible. Pero cuando se haya alcanzado un mundo mejor, que es posible, tenemos que seguir repitiendo: Un mundo mejor es posible, y volver a repetir después: Un mundo mejor es posible"



Stella Calloni, que lo conoció tanto y tan bien, escribió en 2013 sobre hombre que cumplía 87 años y que seguía siendo un "orfebre hacedor de liberaciones", estas sentidas y certeras palabras:  


Sería difícil describir en pocas palabras una figura tan fuerte, polifacética, impactante y tan conmovedoramente humana como es Fidel Castro, un verdadero héroe moderno, que junto a su pueblo ha resistido con dignidad más de medio siglo de un sitio medioeval, como es el bloqueo impuesto por la potencia más grande del mundo, Estados Unidos. 

Como dicen los analistas cubanos el bloqueo “no es un cuento”, no es una palabra al viento, es una realidad brutal, una táctica de guerra contra un pueblo que vive en una isla pequeñísima si se la compara especialmente con el territorio que ocupa su enemigo. 

Es, sin duda, una guerra económica continuada a través de los años, que sigue existiendo a pesar de que el mundo se ha expresado mayoritariamente en contra de esta medida. El daño económico que causó a Cuba el bloqueo se estima en más de cien mil millones de dólares y debido a lo que esto significa en costos humanos, en inmensos sacrificios para lograr insumos medicinales y otros, además de utilizar leyes extraterritoriales y regulaciones que afectan a todos los países del mundo, tiene consecuencias calificadas como “genocidio” a la luz del Derecho Internacional. 

Sólo una dignidad inconmensurable pudo resistir todos estos años, y especialmente en los 90, después de la caída de la Unión Soviética y el campo socialista dejando en extrema soledad a Cuba, sometida además a una ola de acciones terroristas que hay que medir también en la comparación del victimario y la víctima, para entender a fondo de qué se trata. El bloqueo es el más largo que haya existido en la historia contemporánea. Y también lo es la heroica resistencia de un pueblo, con una dirigencia de valores tan eternos como han requerido todas las circunstancias, incluyendo invasiones, guerras de baja, media y alta intensidad. La resistencia cubana encontró solidaridades en los pueblos latinoamericanos, y muchas de las víctimas de atentados, asesinatos y persecuciones terroristas en nuestra región, ocurrieron como un “castigo” contra esa solidaridad. Pero al final tuvo eco y reverdecieron las solidaridades ante los cambios producidos en América Latina en los últimos años, con el surgimiento de una unidad de integración de nuestros países, que contra vientos y mareas sostienen la decisión emancipatoria de sus principios. 

Esos principios tienen base en el “sí se puede” que significó la permanencia de la Revolución Cubana, frente a semejante enemigo. El surgimiento a fines del siglo pasado de la Revolución bolivariana, renovó el sueño independentista, extendido como un reguero en América, como una respuesta contrahegemónica a los nuevos intentos de recolonización continental, que ya nadie oculta. Detrás de lo vivido en la historia de la resistencia latinoamericana de todos los tiempos, está esa figura inmensa y única de Fidel Castro, allí en la Isla pequeña, como un lagarto verde, al decir de sus poetas, a sólo 90 millas de su eterno enemigo. 
Para entender aún más hay que recordar que la Revolución Cubana fue el hecho más desafiante del siglo pasado, ya que surgió en los años 50 a partir del Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, a cuya cabeza estaba el joven abogado Fidel Castro, en momentos en que la Isla sufría la dictadura de Fulgencio Batista y la rodeaban gobiernos dictatoriales como los de Haití y República Dominicana.  
A instancias de Washington es que en 1948, habían asesinado al líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán, para detener un proceso histórico con enorme confluencia de masas en ese país. En 1954 EEUU invadió Guatemala, gobernada por el Coronel Jacobo Arbenz Guzmán para cortar la breve primavera democrática de un país cuya población a partir de la invasión y hasta los 90, sería la mayor víctima de desapariciones forzadas en el Continente. En América Central imperaban las dictaduras. Ese era el marco y todo el resto gobernado neocolonialmente por EEUU. 

¿Quién podía imaginarse que un grupo de soñadores revolucionarios llegados a las costas de Cuba desde una playa perdida en México en un barco pequeño y viejo (el Granma), que resistió a los oleajes de un mar implacable, serían los mismos Fidel, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro y otros que en enero de 1959 llegarían triunfantes a La Habana y terminarían con la dictadura de Batista, uno de los hombres fuertes de EEUU en la región?
 Ese poder de la imaginación para desafiar un imperio, ha sido el verdadero eje de las múltiples resistencias en Cuba y en Nuestra América. Una imaginación “necesaria como el agua y el fuego”, como dijera en algún momento el tan recordado presidente Hugo Chávez Frías en Venezuela, fallecido el 5 de marzo pasado, uno de los mayores dolores para Fidel, su amigo y su padre en revolución.   

En estos tiempos de criminales guerras coloniales en el mundo, hay que tener una imaginación poderosa para poner en pie a América Latina y sostenerla desafiando los intentos de retorno de un colonialismo tardío que terminará muriendo por su propia mano ensangrentada. ¿Qué decir de Fidel Castro en estos momentos, cuando su pueblo se prepara, junto a otros en el mundo, para festejar la vida en su cumpleaños 87, desafiante como siempre, con conciertos, cultura, vida, cantos? 

Sigue siendo el mismo Fidel que desafió a los tribunales que lo juzgaban por el Moncada, a los que terminó juzgando con ese extraordinario discurso "La Historia me absolverá" que mostraba la coherencia de la continuidad histórica de la lucha de liberación contra el colonialismo español, el rescate de un pasado glorioso, para construir un futuro en revolución. Rescató entonces, como lo hace ahora, la identidad de un pueblo nunca sumiso para crear sobre esa piedra fundamental la historia de la única Revolución Socialista que se mantiene y transcurre en una Isla pequeña, como una leyenda del siglo XXI que es en realidad la más acabada expresión de dignidad y amor de un pueblo. Una Revolución que nunca ha sacrificado ninguno sus principios que hacen de Cuba y su pueblo una luz en las oscuridades de un siglo que debió comenzar luminosamente. 
Un siglo que transcurre bajo la enorme amenaza de guerras y destrucción ambiental, que podrían acabar con la humanidad en su conjunto como lo denuncia incansablemente Fidel. Allí está él escribiendo cada día, hurgando en la conciencia de un mundo, que aún puede salvarse si escucha las voces que advierten desde la sabiduría revolucionaria, la humildad, desde el privilegio de adelantarse a los acontecimientos en un mundo incierto. Como un profeta revolucionario, con toda la pasión y la ternura con que mira el mundo por un catalejo de sueños que se hacen realidad en sus manos de orfebre hacedor de liberaciones."

¡Hasta la victoria siempre, Comandante!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Campaña Infancias Trans sin Violencia ni Discriminación, Sumate

Bruno Bazán escribe para Calando la Piedra sobre el lanzamiento de la Campaña Infancias Trans sin Violencia ni Discriminación, Sumate.
Y Calando la Piedra se suma.
¡Sumate!



El 9 de diciembre del año 2013 Gabriela, acompañada por un equipo de profesionales de CHA (Comunidad Homosexual Argentina) logró que el derecho a la identidad de su hija fuera  reconocido por el Estado, convirtiendo a su hija en la primera niña trans de nuestro país en recibir el DNI acorde a su identidad autopercibida.

Lejos de ser un punto de llegada, el evento se convirtió en el punto de partida para Gabriela, quien decidió concientizar a todxs las personas que pudiera, hablar de su historia, explicar del modo más sencillo posible que lxs niñxs pueden percibirse un género distinto al que le asignaron al nacer, y que escucharlxs ayuda a evitarles el sufrimiento que el sistema salud, el sistema escolar y la sociedad en general (re)produce.




Han transcurrido tres años, y la lucha de Gabriela llegó a lugares a los que pocos activistas de Capital Federal llegan, desde una charla en una escuela de La Banda, Santiago del Estero  hasta charlas en universidades de todo el país. El mensaje del respeto a las infancias trans sigue creciendo, pero también crece la evidencia de que falta mucho por hacer.


Las escuelas y el sistema de salud del país en su mayoría se muestran reacios a reconocer el derecho a la identidad, y la reacción ante el problema suele ser la del “escándalo moral”.



Sucede que hablar de infancias trans significa empezar a unir categorías que el sistema patriarcal se ha encargado de separar. Luisa Paz, coautora con Jorge López del libro “El niño homosexual en la escuela, tecnología misotrans del cuerpo escolarizado” (Editorial Bellas Alas, 2016) Luisa Paz. afirma que “la mayoría de las personas creen que las personas trans nacen mayores de edad y en una calle oscura, y no tienen en cuenta la infancia, no saben lo que significa para nosotras, justamente esa etapa tan difícil “ .

Todas las personas trans tuvieron infancia, y muchas de ellas recuerdan con dolor las múltiples formas de violencia a las que fueron sometidas por sus expresiones de género. Nacer biológicamente varón y querer jugar con muñecas, nos ha valido las más increíbles formas de violencia a todxs lxs que escapamos al sistema heterosexual. 


Culturalmente todavía nos cuesta diferenciar entre identidad de género- como me siento- y orientación sexual-, es decir, hacia dónde dirijo mi deseo. Y además, todavía para muchas personas, cualquier orientación sexual no-heterosexual es considerada - todavía!-  una patología.


El presente de las personas travestis, transexuales y transgénero de Argentina en el ámbito de reconocimiento de derechos es óptimo. La ley 26.743 permite el cambio de nombre, promueve el trato digno y garantiza la atención integral en el sistemade salud. En su espíritu, es una de las mejores herramientas jurídicas y contempla los derechos de las infancias trans. Pero si miramos la realidad concreta y efectiva de estas personas, ésta sigue siendo de una extrema vulnerabilidad. Los travesticidios se suceden uno tras otro, el derecho al trabajo todavía es una deuda en el país y la discriminación sigue a la orden del día. Las escuelas no han adoptado en su mayoría una educación sexual integral con perspectiva de género - incumpliendo la ley sancionada hace 10 años- y siguen, por ejemplo, separando a “los nenes” y “las nenas” sin otro motivo que la pauta cultural que obliga a toda persona que nace con pene, vestir de celeste, ser varón y heterosexual.


El movimiento trans se encuentra pidiendo Justicia por Diana Sacayan y por  todas las travestis/trans asesinadas, la ley de cupo laboral y la ley de reparación histórica para aquellas personas trans víctimas de violencia institucional que lograron superar el promedio de vida que esta sociedad le otorga al colectivo, que es sólo de 35 años. 


Es a partir de esta realidad que Gabriela Mansilla crea la Campaña “Infancias trans sin violencia ni discriminación”,  y nos invita a sumarnos. Porque sabe que si el mundo no cambia, lxs niñxs trans del presente van a sufrir las mismas cosas que sufrieron históricamente las personas trans. Porque no basta el cambio de nombre, aunque es un derecho digno de festejar y defender con uñas y dientes. Porque tenemos como meta deconstruir todo, y volver a empezar. 



El sábado 5 y domingo 6 de noviembre próximo pasado se realizó la apertura de la Muestra de Fotos de la Campaña . Durante esos dos días debatimos sobre el vinculo entre las infancias trans y la escuela, sobre el avance en el reconocimiento de derechos y sobre el futuro de esta causa. Docentes, psicólogxs, abogadxs, investigadorxs, activistas y militantes nos dimos cita para pensar un poco más allá. 


A veces parece que en el activismo lgbtiq de Argentina estamos peleando por los primeros lugares en una fila, y no nos dimos cuenta que la ventanilla está cerrada y no tiene horario de apertura.  Es necesario recuperar las ganas de cambiarlo todo, reconocer las batallas ganadas, pero manejarnos con el ímpetu de los que aún no han logrado nada.


Desde la Campaña proponemos 10 puntos para promover infancias libres, porque en sentido estricto, respetar las infancias trans significa empezar a quitar uno a uno los barrotes que el mundo adulto pone a lxs niñxs, a todxs ellxs.Estos puntos son:


1)Aprendamos a diferenciar entre la identidad de género: quién soy (como me siento y me comprendo) y la orientación sexual: quiénes me gustan ( la atracción sexual, emocional y afectiva hacia otras personas).


2) Los genitales no definen la identidad de género.


3) La identidad de género es autopercibida, se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona lo siente. Los niños y las niñas trans expresan su identidad. Quienes somos adultos solo debemos escucharlxs. 


4)Los juguetes son para todos y todas. Un niño puede jugar con muñecas, una niña puede jugar con autitos.


5) Celeste y rosa no deberían representar a ningún género. Los niños y las niñas tienen derecho a disfrutar de todos los colores.


6) En las escuelas debemos promover la indistinción de género. Basta de separar a niños y niñas.


7) Violencia también es callar, ignorar, reprimir e invisibilizar. Para no reproducir la violencia es necesario promover y fomentar la educación sobre las identidades trans y sus derechos.


8) La ley de Identidad de Género establece el trato digno para todas las personas trans.


9) Una de las formas más comunes de discriminación es el silencio. Hablemos de infancias trans; para no discriminar, hay que informarse. 


10) Como sociedad, todxs somos responsables del bienestar y la vida de las personas trans.



El objetivo es que todxs podamos ser conscientes de nuestro lugar en la reproducción de la violencia y empecemos a buscar otras formas de pensarnos, de actuar y de habitar en esta sociedad.







Campaña Infancias Trans sin Violencia ni Discriminación, Sumate

Bruno Bazán escribe para Calando la Piedra sobre el lanzamiento de la Campaña Infancias Trans sin Violencia ni Discriminación, Sumate.
Y Calando la Piedra se suma.
¡Sumate!



El 9 de diciembre del año 2013 Gabriela, acompañada por un equipo de profesionales de CHA (Comunidad Homosexual Argentina) logró que el derecho a la identidad de su hija fuera  reconocido por el Estado, convirtiendo a su hija en la primera niña trans de nuestro país en recibir el DNI acorde a su identidad autopercibida.

Lejos de ser un punto de llegada, el evento se convirtió en el punto de partida para Gabriela, quien decidió concientizar a todxs las personas que pudiera, hablar de su historia, explicar del modo más sencillo posible que lxs niñxs pueden percibirse un género distinto al que le asignaron al nacer, y que escucharlxs ayuda a evitarles el sufrimiento que el sistema salud, el sistema escolar y la sociedad en general (re)produce.




Han transcurrido tres años, y la lucha de Gabriela llegó a lugares a los que pocos activistas de Capital Federal llegan, desde una charla en una escuela de La Banda, Santiago del Estero  hasta charlas en universidades de todo el país. El mensaje del respeto a las infancias trans sigue creciendo, pero también crece la evidencia de que falta mucho por hacer.


Las escuelas y el sistema de salud del país en su mayoría se muestran reacios a reconocer el derecho a la identidad, y la reacción ante el problema suele ser la del “escándalo moral”.



Sucede que hablar de infancias trans significa empezar a unir categorías que el sistema patriarcal se ha encargado de separar. Luisa Paz, coautora con Jorge López del libro “El niño homosexual en la escuela, tecnología misotrans del cuerpo escolarizado” (Editorial Bellas Alas, 2016) Luisa Paz. afirma que “la mayoría de las personas creen que las personas trans nacen mayores de edad y en una calle oscura, y no tienen en cuenta la infancia, no saben lo que significa para nosotras, justamente esa etapa tan difícil “ .

Todas las personas trans tuvieron infancia, y muchas de ellas recuerdan con dolor las múltiples formas de violencia a las que fueron sometidas por sus expresiones de género. Nacer biológicamente varón y querer jugar con muñecas, nos ha valido las más increíbles formas de violencia a todxs lxs que escapamos al sistema heterosexual. 


Culturalmente todavía nos cuesta diferenciar entre identidad de género- como me siento- y orientación sexual-, es decir, hacia dónde dirijo mi deseo. Y además, todavía para muchas personas, cualquier orientación sexual no-heterosexual es considerada - todavía!-  una patología.


El presente de las personas travestis, transexuales y transgénero de Argentina en el ámbito de reconocimiento de derechos es óptimo. La ley 26.743 permite el cambio de nombre, promueve el trato digno y garantiza la atención integral en el sistemade salud. En su espíritu, es una de las mejores herramientas jurídicas y contempla los derechos de las infancias trans. Pero si miramos la realidad concreta y efectiva de estas personas, ésta sigue siendo de una extrema vulnerabilidad. Los travesticidios se suceden uno tras otro, el derecho al trabajo todavía es una deuda en el país y la discriminación sigue a la orden del día. Las escuelas no han adoptado en su mayoría una educación sexual integral con perspectiva de género - incumpliendo la ley sancionada hace 10 años- y siguen, por ejemplo, separando a “los nenes” y “las nenas” sin otro motivo que la pauta cultural que obliga a toda persona que nace con pene, vestir de celeste, ser varón y heterosexual.


El movimiento trans se encuentra pidiendo Justicia por Diana Sacayan y por  todas las travestis/trans asesinadas, la ley de cupo laboral y la ley de reparación histórica para aquellas personas trans víctimas de violencia institucional que lograron superar el promedio de vida que esta sociedad le otorga al colectivo, que es sólo de 35 años. 


Es a partir de esta realidad que Gabriela Mansilla crea la Campaña “Infancias trans sin violencia ni discriminación”,  y nos invita a sumarnos. Porque sabe que si el mundo no cambia, lxs niñxs trans del presente van a sufrir las mismas cosas que sufrieron históricamente las personas trans. Porque no basta el cambio de nombre, aunque es un derecho digno de festejar y defender con uñas y dientes. Porque tenemos como meta deconstruir todo, y volver a empezar. 



El sábado 5 y domingo 6 de noviembre próximo pasado se realizó la apertura de la Muestra de Fotos de la Campaña . Durante esos dos días debatimos sobre el vinculo entre las infancias trans y la escuela, sobre el avance en el reconocimiento de derechos y sobre el futuro de esta causa. Docentes, psicólogxs, abogadxs, investigadorxs, activistas y militantes nos dimos cita para pensar un poco más allá. 


A veces parece que en el activismo lgbtiq de Argentina estamos peleando por los primeros lugares en una fila, y no nos dimos cuenta que la ventanilla está cerrada y no tiene horario de apertura.  Es necesario recuperar las ganas de cambiarlo todo, reconocer las batallas ganadas, pero manejarnos con el ímpetu de los que aún no han logrado nada.


Desde la Campaña proponemos 10 puntos para promover infancias libres, porque en sentido estricto, respetar las infancias trans significa empezar a quitar uno a uno los barrotes que el mundo adulto pone a lxs niñxs, a todxs ellxs.Estos puntos son:


1)Aprendamos a diferenciar entre la identidad de género: quién soy (como me siento y me comprendo) y la orientación sexual: quiénes me gustan ( la atracción sexual, emocional y afectiva hacia otras personas).


2) Los genitales no definen la identidad de género.


3) La identidad de género es autopercibida, se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona lo siente. Los niños y las niñas trans expresan su identidad. Quienes somos adultos solo debemos escucharlxs. 


4)Los juguetes son para todos y todas. Un niño puede jugar con muñecas, una niña puede jugar con autitos.


5) Celeste y rosa no deberían representar a ningún género. Los niños y las niñas tienen derecho a disfrutar de todos los colores.


6) En las escuelas debemos promover la indistinción de género. Basta de separar a niños y niñas.


7) Violencia también es callar, ignorar, reprimir e invisibilizar. Para no reproducir la violencia es necesario promover y fomentar la educación sobre las identidades trans y sus derechos.


8) La ley de Identidad de Género establece el trato digno para todas las personas trans.


9) Una de las formas más comunes de discriminación es el silencio. Hablemos de infancias trans; para no discriminar, hay que informarse. 


10) Como sociedad, todxs somos responsables del bienestar y la vida de las personas trans.



El objetivo es que todxs podamos ser conscientes de nuestro lugar en la reproducción de la violencia y empecemos a buscar otras formas de pensarnos, de actuar y de habitar en esta sociedad.