domingo, 27 de marzo de 2016

Banalizaciones de los dos demonios en el Parque y la memoria de un pueblo que demanda

Con la emoción todavía a flor de piel tras la marcha más impresionante a 40 años del golpe cívico militar y que además interpeló la ofensiva voraz de la derecha antiderechos, no puedo no pensar de modo urgente algunas cosas.

La banalización tan peligrosa como cínica del terrorismo de Estado en el discurso oficialista abreva en la teoría de los dos demonios. La misma signó el período posdictadura, y pretende desconocer la violencia planificada, sistemática y orquestada desde antes - no hubo errores ni hubo excesos, como se cantaba en las marchas de los años 80-  del recrudecimiento del accionar de organizaciones armadas, con el fin de imponer un plan económico y destruir no solamente toda militancia opositora política, sindical y estudiantil,barrial, sino el tejido social y los valores de solidaridad, demonizando toda acción politica y aterrorizando a la población. La existencia de más de 600 centros clandestinos de detención diseminados por todo el territorio nacional son una prueba de este plan concebido para atacar a la población y no a grupos armados, lo que por otra parte, argumentan sobrevivientes, ya estaban debilitados para 1975.

La reciente puesta en escena durante la visita de Barack Obama en el  Parque de la Memoria el pasado 24 de marzo, es de un cinismo ofensivo pero coherente con el intento de echar un manto de olvido acerca del verdadero móvil del período que lxs argentinxs conmemoramos en esa fecha. Y al reponer una y otra vez, y todas las que hagan falta, las razones de lo aparentemente irracional, también los protagonistas y sus intencionalidades aparecen.

La masiva marcha del 24 de marzo hablaba desde sus consignas y sus carteles de la complicidad de los EEUU y del empresariado con la dictadura, de las fortunas y de los nombres asociados no solamente al exterminio planificado sino al golpe cultural, a la destrucción del sistema productivo, al endeudamiento ilegal que extendió su pesada carga durante largos años después de 1983.

Como ayer y de otra manera, la construcción discursiva de los gobiernos indóciles con los designios del norte y la audaz integración regional en lo económico, político, cultural, diplomático, representó una amenaza tan grande al esquema de dominio planetario que las antiguas alusiones al combate del comunismo vuelven ahora, casi sin disimulo, sin matices, en las patéticas acusaciones de antidemocráticos o corruptos  a Chávez, a Lula da Silva, al kirchnerismo, de manera de aislar y preparar el terreno para la implementación de las políticas neoliberales más duras. Se intenta volver por la fuerza al redil del endeudamiento externo, el control por las buenas o por las malas de la oposición política, la represión supuestamente bienvenida como respuesta a la inseguridad ( discurso, hemos analizado ya tantas veces, reciclado de la doctrina de seguridad nacional porque se trata de la seguridad de la propiedad y no de la vida de las personas que no tienen garantizados los más elementales derechos) y que trae la "normalidad" a estos lugares del sur empoderados en los últimos 12 o 14 años...Los mismos lugares donde hace 4 décadas se abatió un plan macabro, preparado, pensado y ejecutado con la ayuda y participación concreta del Norte acostumbrado a dirigir nuestros destinos, la coordinación represiva de dictaduras cívico militares en el Cono Sur en la década del 70.  
   
El Plan Cóndor consistió en una coordinación represiva a nivel continental con el apoyo decisivo de la CIA el Departamento de Estado y grupos terroristas de extrema derecha, que atacó el gobierno democrático de Salvador Allende, el gobierno uruguayo, que asesinó a dirigentes exilados y denunciantes de los crímenes más allá de las fronteras. Este plan se cobró la vida de diplomáticos en Washington, como la del ex canciller chileno Orlando Letelier. Stella Calloni desmenuza este sangriento vuelo sobre nuestros países en el ya clásico "Operación Cóndor Pacto Criminal".   Los documentos desclasificados por el gobierno de los EEUU en 1999 confirman la responsabilidad de Kissinger - ex secretario de Estado entonces- y de George Bush - quien sería después presidente, en planificaciones conjuntas inicadas en Chile para continuar y complejizarse luego en la región arrasada por gobiernos dictatoriales. El saldo de desapariciones, secuestros, asesinatos, torturas y traslados de prisioneros como si Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay, Brasil no tuviesen fronteras para el horror,  fue posible por la ilegalidad y el secreto alrededor de la plnificación de estas acciones. El argumento legitimador y falaz, terminar con el comunismo, empezando por Chile con su terrible DINA actuando con la AAA argentina, grupos anticastristas, entrenados en las salvajadas que enseñaron la Organización del Ejército Secreto francesa (OAS) y oficinas norteamericanas. Los militares aprendieron meticulosamente la tortura y la contrainsurgencia en el Comando Sur de Panamá. Dice Calloni : "Los EEUU proporcionaron inspitación, financiamiento y asistencia técnica a la represión y plantaron las semillas de la Operación Cóndor"( p. 11) Servicios técnicos de la CIA suministró las picanas electricas y asesoró sobre el grado de shock que un cuerpo humano puede aguantar. Una frondosa experiencia había sido acumulada en los horrores perpetrados en VietNam, operaciones secretas que comprendían : actos terroristas, subversión y sabotaje y el exterminio masivo de opositores en VietNam del Sur.  En las operaciones de "pacificación" de poblaciones civiles, pelotones especiales realizaban opraciones punitivas en poblados donde se torturaba de manera sistemática a sospechosos de simpatizar con el Viet cong.   
Es decir, si hay un estado experto en terrorismo es el norteamericano.


Y también saben de terrorismo los que ganaron con la dictadura y participaron directa o indirectamente de operaciones ilegales, como quedarse con Papel Prensa y el control de los medios a partir de la persecución y la tortura de la familia Graiver. Los que dieron las listas de sindicalistas y activistas en las fábricas donde hasta instalaron oficinas para reprimir como en Acíndar - cuyo directorio integró Martínez de Hoz, quien falleció mientras era juzgado por crímenes de lesa humanidad señalado en la Operación Serpiente Roja en Villa Constitución, o quienes tomaron deuda que luego estatizó Domingo Cavallo a cargo del Banco Central en 1981, esos también son la dictadura.
Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo,  siempre recuerda "dictadura cívico militar eclesiástica" y hoy cobra nueva fuerza su sentencia, porque hay que emplear todas las palabras de la denominación para completar y reinstalar el espectro de responsabilidades.

El actual gobierno que pretende instalar un discurso sesgado y negador de lo ocurrido para legitimar su violencia institucional, económica, cultural, necesita así banalizar el horror y su sistematicidad de  calculada y ocultar sus motivos; necesita acusar de estar "politizadas" a las organizaciones de derechos humanos que son un pilar fundamental en la democratización de una sociedad a la que todavía l efaltan muchas respuestas, muchas sentencias, muchos hombres y mujeres que no conocen aún su historia y su nombre, apropiadxs y esperadxs. Y no solo por sus abuelas y hermanos, sino por todxs quienes comprendemos que no hay democracia posible sin el derecho a la vida y ese derecho trae consigo el derecho a trabajar, a educarse, a protestar en la calle, a expresar opiniones, el derecho a la información y a la comunicación, a la vida sin violencias ni discriminaciones, el derecho a la memoria, a la verdad del terrorismo de Estado; a la justicia.

Este domingo de Pascuas la casa no está en orden todavía, la impunidad empresarial se enseñorea desde la Rosada y en los estudios de TV donde cuesta encontrar espacios de debate o pensamiento y mucho menos, gestos de dignidad que honren la lucha inclaudicable de Madres y Abuelas y la memoria de 30.000 detenidxs desaparecidxs.

Reparar estas heridas puede ser imposible, pero es indudable que nunca lo será si se vuelve atrás, a la impunidad, a la miseria, a la decadencia cultural y moral del sálvese quien pueda, perspectiva egoísta del individuo liberal consumidor, propietario, ese del "no te metás"y del "algo habrán hecho".

El recuerdo de la Carpa Blanca docente como lucha colectiva que representó una respuesta contundente a la disolución social completada en los 90, hoy que despedimos a alguien como Mary Sanchez; el ejemplo de las Madres y las Abuelas, empecinadas con sus bastones y su sonrisa; la potencia de un pueblo desbordando la Plaza de Mayo conmemorando el 24 de marzo pero con la consigna "Sin derechos no hay democracia" contesta, reclama, exige y no olvida.


Al presidente que no puede hablar, que no puede hablar de terrorismo de Estado. Al mandatario que evade la responsabilidad de su gobierno en las cadenas de ayer y de hoy y su condición de terrorista serial y violador sistemático de los derechos humanos de pueblos enteros en todo el planeta.
A los serviles cómplices medíáticos de la entrega y el genocidio de ayer y su negación hoy. Decimos:
Tenemos memoria, exigimos justicia y NUNCA MÁS al terrorismo de Estado ni a las violaciones de la dignidad humana. No al vaciamiento de los dispositivos estatales en derechos humanos.
Continuidad en los juicios y castigo a los cómplices y responsables civiles y empresariales.
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.
El pueblo lo demanda.

martes, 22 de marzo de 2016

Una cachetada al pueblo argentino

A días de la conmemoración de los 40 años del golpe civico militar, la visita del Presidente de los Estados Unidos es harto significativa.
Celebra el gobierno la entrega de la soberanía económica, los recursos, la prepotencia, el cinismo y la corrupción que no denuncian quienes siempre han movido comodamente los hilos. En las sombras. Sucia la concienica, sucias las manos. Sucia la fortuna, sucia como la guerra sucia.

Una cachetada al pueblo argentino, dijo la Madre de la Plaza. Una vergüenza la votación hace una semana en el Congreso, para seguir pagando lo que no debemos y seguir la rueda y ellos puedan vivir festejando y hundiendo. Que el pueblo se los demanda, a todxs traidores, no importa el partido ni la excusa, porque lo importante es que seamos libres, dijo San Martín y lo repitió Cristina, que lo demás no importa nada. En la Casa Rosada donde tuvimos hasta hace poco el honor de contar con la más denodada defensa de la dignidad de quienes entendieron y de quienes odiaron, ahora ni siquiera han colocado la bandera argentina que llevamos cuando salimos a la calle a defender lo que es nuestro: el derecho al trabajo, la libertad de expresión, el fin de la apropiación ilegítima de nuestras Malvinas, por las que dieron la vida tantxs pibes, allá entonces y acá también después, por el olvido, la indiferencia, el silencio.

Es un insulto el homenaje organizado con cenas en el Centro Cultural cuyo nombre molesta tanto, ese que cerraron para nosotrxs, pero mantienen para exhibir una grandeza que no hicieron ni harán nunca para vos ni para mí, pero ornamentan, groseros, provocadores, para sus patrones, quienes sí saben preparar para su gente infamias o balas de goma.

Las provocaciones son muchas. En el mismo espacio donde un recorrido te lleva adentrándose con los nombres y placas de tantoxs desaparecidxs, casi hasta el río, un cartel te cuenta cómo empezó el vuelo espantoso del Cóndor, con el apoyo innegable de los Estados Unidos y su Departamento de Estado ensangrentando nuestra América Latina.

Memoria, Verdad y Justicia. Todavía falta juzgar a demasiados responsables que no llevaban uniforme. Ahora festejan. Cucarachones de tribunal y cínicos de pompa les protegen las espaldas, atragantados de favores y dineros. Y se enorgullecen de ser el dique de contención al populacho que llora cuando se acuerda de otra Cumbre con un Presidente yanqui en Mar del Plata y un Presidente, varixs Presidentes dignos, diciéndole NO a la miseria, porque ellos eran parecidos a sus pueblos. Hugo, Lula y Néstor. Aquel Presidente que entró a la ex ESMA, contra la impunidad, la complicidad y el miedo, con lxs sobrevivientes, con lxs nietxs que las Abuelas buscaron y restituyeron, con el amor y la emoción de ser el hijo de las Madres y  compañero de quienes cayeron.

No nos olvidamos, ni perdonamos, ni aceptamos esta vergüenza del gobierno, que no recibe a un par sino a un dueño de la vida y de la muerte en el mundo entero, en regiones de las que ni el nombre la mayoría conocemos. Todos los días, bombardeos, y se excusan los que matan y ocultan sus crímenes - como el que nos costó a nosotrxs tantos muertxs- endilgando la violencia siempre a otro, ajeno, como si no anduvieran desde siempre arrasando con deuda o con fuego, con canales o películas. Siniestros.


Pero nosotrxs sabemos que si un 11 de septiembre es significativo, lo fue en 1973,  cuando nos hundieron. Empezó precisamente con un bombardeo.
Cuando arrancó el Plan contra los pueblos, muy cerca, al otro lado de la Cordillera, un hombre digno que pagó con la vida por la libertad bien entendida, el derecho al trabajo, a la soberanía, a elegir el destino de lxs chilenxs. Era el principio, una mecha de la sangría del Cono Sur. Allende, como ninguno de esos héroes de sus pueblos, jamás bombardeó a nadie ni amedrentó con su poder de fuego. Hoy nos sobrevielan caranchos. Y no estamos muertxs, por más que las traiciones se sucedan, no se puede con los pueblos.

Este 24 se marcha, en todo el país, por esas vidas que se dieron, esas semillas, por el NUNCA MÁS al atropello, por los ideales que siguen vivos y caminan, entre nosotrxs, porque a pesar de todo, no podrán desaparecerlos.











jueves, 17 de marzo de 2016

Escenas de la derrota y desafíos para la lucha

Se aprueba en el Congreso, de espaldas al pueblo que delega en sus representantes ese levantar de manos con el que se alguna vez se recuperó la justicia, o el petróleo, o el derecho a jubilarse, el pago inmoral de una deuda ajena que pagó siempre el hambre y la miseria de la gran mayoría.




No son una novedad los despidos y la saña destructiva de áreas claves y programas fundamentales. Pero la metodología ha variado y es siniestra. Policías de civil entran ahora en los ministerios y oficinas estatales a comunicarle a lxs empleadxs que desalojen en el acto su lugar de trabajo, para no dar tiempo ni a protestar en la puerta del edificio. Revisan perfiles de empleadxs y contratadxs, a ver si cometen la falta grave de tener opiniones políticas o alguna militancia. Estos métodos no son nuevos y los conocen bien empresarios socios de la dictadura, pero lo escalofriante es la reactualización de tal persecución ideológica en democracia.

Las pantallas no muestran ahora los caos de tránsito ni las marchas o actos cuando se reclaman por los despidos y no se transmiten las denuncias a esa arbitrariedad de pretender arrasar con la política.  Protestar pensar y militar son derechos, ejercicio republicano, con eso se ganan elecciones y se sientan en las bancas a lxs representantes de la ciudadanía.
Antes del 9 de diciembre, desde los medios jamás contaban los porqués de las protestas sino que criminalizaban simplemente el derecho. No vaya a ser cosa que lo que ocurría  hoy con aquel "negro cabeza planero" le ocurriera a la "gente bien". Herencia nefasta de la dictadura en el imaginario colectivo....continuada por otros medios y lenguajes en la democracia de los medios concentrados.

Los civiles involucrados con la represión ilegal del terrorismo de Estado no fueron alcanzados por la justicia de la misma forma que los uniformados, y muchas de sus fortunas - que crecieron  gracias a la deuda que pasó a deuda estatal, deuda de todos durante décadas- colocaron a los gerentes ahora en funciones ejecutivas. Jamás tuvieron que dar cuenta ante la sociedad de sus golpes económicos y su costumbre de burlar la ley, es más, han hecho, como la familia del Presidente, la cultura de la evasión y el desfalco al Estado, a lo que es de todxs. El canon del Correo durante la concesión a Socma en la década del 90 es un ejemplo.

...ah, pero chorrxs,  son nada más lxs villerxs.

Torturan y amedrentan a un joven militante de la diversidad sexual en la costa,  desvalijan la casa de Pérez Esquivel que protestó por la fecha de la visita del Presidente de los EEUU al país, no se investiga la muerte de un militante de derechos humanos senegalés; los uniformados ahora dejan de cuidar a "la gente" y proceden a reprimir,  a requisar chiquilines de colegio secundario, a pedir documentos, a vigilar a "la gente".

Banqueros y gerentes de multinacionales brindan por la entrega y saludan los aumentos, la recesión económica y la libertad de vampirizar lo que es nuestro y drenar la riqueza a sus paraísos fiscales y casas matrices. Metalúrgicas, automotrices, restaurantes, hoteles, almacenes y tiendas acusan recibo de la falta de consumo y echan trabajadores o se funden, porque no se trata nada más del problema de heredar un estado "deformado de política". El problema son las políticas de Estado, el rol del Estado, la toma del Estado para destruirlo o volverlo instrumento para el enriquecimiento de unos pocos.

Las actuales políticas gubernamentales son tan crudas que la burla a la ciudadanía supera las ficciones de Peter Capussotto: el Centro Cultural más grande de Latinoamérica abierto y gratuito se cierra al público porque así no puede funcionar - ni gratuito ni abierto- pero allí se recibe lujosamente a Hollande, Presidente de Francia, y se espera sea la sede de una cena con Obama, que viene a homenajear el alineamiento argentino, el pago a los buitres y...  la guerra sucia.

El gobierno nos muestra con todos sus gestos el desprecio más absoluto por nuestros derechos adquiridos, la palabra de campaña, la Constitución y las bases para desarrollar un proyecto de vida digna. Se termina la moratoria jubilatoria, el programa para la vivienda propia, la salud comunitaria; pero te llaman por teléfono para decirte que están combatiendo el dengue, mientras los hospitales sin insumos ni personal suficiente afrontan una epidemia. ¿Cuánto cuestan las llamadas?

La comida se lleva la mayor parte de lo que se gana - si todavía se tiene trabajo - y comenzamos a revivir  estrategias similares a las que en 1989 o en el 2001 nos sirvieron para tratar de seguir a flote en medio de una debacle total, que para muchxs argentinos se perdió en la memoria durante los 12 años de kirchnerismo, porque interpretaron en clave individual lo ganado, y deploraron el bienestar colectivo. En esa percepción, nada deben entonces a un proyecto de país donde el Estado garantiza derechos, interviene en la economía y produce sentido con política y simbología, con identificaciones y afectos, con legados y nombres imborrables.

Me acuerdo de Alicia Castro, Diputada Nacional en tiempos de agachadas infames durante el gobierno de la Alianza, coherente con su lucha y por eso, opositora a su propio bloque cuando se trató la derogación de la ley de subversión económica y de quiebras, y la más recordada de reforma laboral,  poniendo la bandera norteamericana en el estrado del Presidente de la Cámara de Diputados en otra vergonzosa sesión, la de "la banelco" un 25 de febrero hace ya 16 años. 

La derrota de la sesión del martes,es un golpe durísimo. Como la que supone la traición de dirigentes, la falta de reacción de las masas adoctrinadas - y no hablo de La Cámpora precisamente- por el multimedio que sigue concentrando poder y fierros mediáticos sin asco, sin obstáculos, sin control alguno. Es la como derrota que violenta en la insensibilidad social ante la violencia institucional y la mentira constante de funcionarios, jueces amigos, escandalosas oficinas anticorrupción, voceros y fachos de vereda siempre listos para desatar resentimiento.

A días del 24 de marzo, y con una presencia en las plazas, en actos, en reuniones que se mantiene y se diversifica, inclusive con nuevas caras desencantadas tras 90 días de macrismo, en medio del proceso de decantación de referentes, se analiza como se puede el panorama y cómo seguir adelante.
 En medio de un contexto más amplio de reacción a nivel regional - quieren borrar la experiencia de dignidad latinoamericana a cualquier costo y con las nuevas armas- enfrentamos el desafío de poder pensar y diagnosticar correctamente pese a tanto golpe diario.

Es preciso rearmar las redes de comunicación - que no fueron promovidas como hubiese hecho falta - y reconfigurar el campo popular más allá de dicotomías simplistas, preservar las acciones y espacios donde somos necesarixs y en aquello donde somos necesarixs, y entre muchas otras cosas, contar con un discurso capaz de invitar a pensar y a accionar a quienes tenemos que interpelar. Hay un acervo de luchas y resistencias de tiempos diferentes pero no menos dolorosos. Y una experiencia de participación fresca y potente que puede encontrar en ese capital, nuevas fuerzas.

sábado, 12 de marzo de 2016

¿Qué pasó con Massar Ba?

Massar Ba, activista y uno de los más importantes de los referentes de la comunidad senegalesa en Argentina, apareció en la calle en la madrugada del lunes 7 de marzo gravemente herido. Falleció al día siguiente en el Hospital Ramos Mejía. Las autoridades no han tomado medidas para resolver el hecho. La Asociación de Senegaleses en Argentina se presentará como querellante con patrocinio del Ministerio Público de la Defensa para exigir la investigación correspondiente. La  Mesa de Cumplimiento efectivo de los DDHH de los Migrantes dijo a Cosecha Roja  que se está reuniendo con el equipo de la Procuradoría General, porque ni la comisaría 8va. de la Federal ni la  Fiscalía 7, a cargo de Justo Rovira tomaron medidas para el esclarecimiento de lo ocurrido con el activista desde que su cuerpo fue hallado en México y San José hace seis días con heridas y cortes que le provocaron la muerte. No hay testigos ni muchos elementos, pero sí cámaras de seguridad que podrían arrojar algún indicio, por ejemplo. La invisibilidad de este crimen inscripto en la violencia institucional y el racismo nos interpela como sociedad a todxs, porque la comunidad senegalesa se viene manifestando contra la persecución policial y la discriminación, y la muerte de un activista de derechos humanos de los migrantes en este contexto, es significativa. Como la indiferencia social.

Massar Ba fue director de la Casa de África en la Argentina. Siempre defendió a sus compatriotas al llegar al país - como él durante la década de los 90-  y les  ayudaba a encontrar un sitio donde quedarse. Integró varias organizaciones. Se enfrentó varias veces con la Policía Metropolitana por defender a los vendedores ambulantes.Hace poco, había sido desalojado por personal policial de una vivienda colectiva que duplicó el precio del aquiler y casi no le dejaron retirar sus cosas.  La muerte de un activista antiracista en circunstancias extrañas - sospechan cómo llegó su cuerpo a la esquina de México y San José, entre otras cosas- es un duro golpe a una comunidad que viene denunciando la persecución y la violencia policial. Carlos Álvarez,  referente y compañero en la Asociación Xangó dijo a Telam: "No descartamos ninguna hipótesis, trabajamos mucho en el último tiempo en la denuncia de la violencia institucional que la Policía Metropolitana emplea en la represión a los vendedores ambulantes".

 El comunicado de la agrupación Xangó fechado el miércoles 9, expresó:
"Con profunda consternación la Agrupación Afro Xango expresa su pesar por la muerte del activista senegales Massar Ba y reclamamos se lleve a cabo una profunda investigación para que se determine las circunstancias que provocaron su muerte y se identifique y condene a los culpables" 
Y además: "El brutal ataque que provocó la muerte de este gran luchador pone una vez más a nuestra comunidad afro de luto. Massar Ba venía batallando por la inclusión de la comunidad senegalesa, la difusión de su cultura, la defensa de los derechos de los migrantes y contra toda forma de discriminación, racismo, violencia institucional y malos tratos que venían sufrían nuestros hermanos y hermanas de la comunidad senegalesa, en la Argentina.
Desde la Agrupación Afro Xango, con quien Massar – durante este último tiempo – venía trabajando de forma articulada en la promoción y defensa de los derechos humanos de la comunidad senegalesa en Argentina, queremos conocer las causas y motivos de su muerte y exigimos una profunda investigación que permita el castigo a los culpables de tan terrible hecho.
Enviamos un fuerte abrazo a su familia y a la comunidad senegalesa. Estaremos siguiendo los avances de la investigación.
Luchemos por verdad, justicia y castigo a los culpables.
Massar Ba Presente!"


Se estima que la comunidad senegalesa en nuestro país asciende a 10.000 personas, quienes en su mayoría se ganan la vida con la venta ambulante; en Buenos Aires los vemos en los barrios de Retiro, Once y Constitución. Comenzaron a llegar en los años 90 pero se incrementó el flujo inmigratorio desde 2004. Suelen sufrir ataques racistas y vulneración de sus derechos. Muchos vuelven al poco tiempo a su país.
La preocupación de la Asociación de Residentes Senegaleses y de las organizaciones de derechos humanos de los migrantes es clara porque el crimen de Massar Ba se enmarca en el contexto de la violencia institucional y el racismo.
La desidia en la investigación - o la falta de ella- recrudece el panorama, además de ser inadmisible. El aumento de la violencia institucional contra los senegaleses y la muerte de Massar Ba están profundamente ligadas.
 Ante el silencio y el olvido cómplices de la violencia institucional y el racismo,   exijamos todxs el esclarecimiento del crimen y el castigo a los responsables.

Se impone además una última reflexión como argentinxs. Pensemos como sociedad muy bien antes de afirmar apresuradamente que en Argentina no hay racismo si la visibilidad afrodescendiente es todavía una lucha cotidiana. Las élites dominantes que se impusieron al proyecto revolucionario de Belgrano, Moreno y San Martín, las de la Guerra de la Triple Infamia, las que financiaron la campaña genocida al "desierto" instalaron con éxito el mito de la "nación blanca". Invisibilizar la violencia racista y xenófoba se vincula con otros silencios cómplices que facilitaron crímenes de lesa humanidad durante el pasado reciente. A días del 40mo. aniversario del último golpe de estado terrorista, el crimen de Massar Ba tampoco nos puede ser indiferente.

viernes, 11 de marzo de 2016

ESI: notas acerca de las conversaciones urgentes en un contexto adverso

Ayer, jueves 10 de marzo, tuvo lugar en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA un encuentro necesario con una notable convocatoria que colmó el aula del tercer piso de Puan 480. Enmarcada en el Seminario "Abordaje socio educativo de los problemas de género y sexualidades" que Graciela Morgade - actual Decana y referente en educación sexual integral- y equipo dicta hace 20 años en la carrera de Educación, la actividad habilitó una actualización del estado de situación de la educación sexual integral que establece la ley nacional, los obstáculos y éxitos del proceso de implementación efectiva y los desafíos presentes y futuros. Un panel conformado por Mirta Marina, del Programa Nacional de ESI del Ministerio de Educación, Ana María Suppa, legisladora protagonista del tratamiento de la ley en CABA, Vanesa Vazquez Laba, referente del Programa Contra las Violencias de Género de la Universidad de San Martín y la periodista Luciana Peker, coordinado por Morgade, abordó el proceso fascinante y trabajoso que, a diez años de la sanción de la Ley 26.150  reviste una importancia estratégica en relación a los derechos adquiridos, lo cual no siempre es valorado en su verdadera dimensión.
Las conversaciones,urgentes y el contexto, adverso, rezaba el texto claro y preciso de la invitación. La nueva gestión gubernamental avanza sobre muchas áreas claves, no solamente en lo que hace al ámbito educativo sino a la salud, a la administración de justicia, a los derechos humanos, al desarrollo social y otras. La continuidad del Programa Nacional de ESI parece hasta el momento estar asegurada en lo formal pero también porque sigue trabajando el mismo equipo que durante una década llevó adelante no solamente la elaboración de lineamientos curriculares con referentes especializadxs que la impulsaron durante décadas, capacitación docente a lo largo y ancho del país, talleres en todas las provincias,y proyectos, investigación y formación virtual de calidad y a distancia, siempre en medio de  negociaciones permanentes. Es un buen signo. El contexto siempre fue difícil, recordó Suppa, para aprobar normativas que comprometieran al estado - nacional, provincial o el porteño- a ser un actor clave en la promoción de derechos vinculados a la sexualidad. Debatir con referentes confesionales más duros tal vez que lxs feligreses - la sociedad está siempre más dispuesta a tratar abiertamente el derecho a la educación sexual, al aborto, al matrimonio igualitario, a la salud sexual y reproductiva, a informarse para decidir responsablemente- y permear los muros de prejuicios y miedos de la corporación educativa, requiere siempre mucha política, acercar posiciones, redefinir los conceptos. La sexualidad por ejemplo : entendida como la entiende la ley, no se reduce a la genitalidad en absoluto, ni tampoco a un momento limitado en la vida de las personas al llegar a la pubertad. Se trata de una dimensión vital que nos constituye y que involucra la afectividad, las relaciones interpersonales, la maduración de cada unx. Y la escuela influye muchísimo, para bien o para mal, tanto como la familia, las amistades, y las otras instituciones en nuestra sexualidad. Somos seres sexuados y no asumirlo ni hablar de ello es una modo de discuplinar y de formar. Hablar de la sexualidad, educar en sexualidad con un enfoque integral, no es informar sobre métodos anticonceptivos o prevenir abusos nada más. Requiere repensarse, docentes, estudiantes, chicxs y adultos como sujetos de derecho, como ciudadanxs que podemos desaprender prácticas discriminatorias y sexistas que por goteo invisible nos van moldeando si no cuestionamos, por caso, desde la salita de jardín, la separación de los rinconcitos de las nenas y de los nenes, o el curriculum oculto de las asignaturas. Todo comienza con una reflexión acerca de nosotrxs mismxs para juntxs desandar temores, silencios, tabúes, que se renueva siempre al ir andando.
La universidad y el Ministerio de Educación han traabajado siempre en el desarrollo de contenidos y en la gigantesca capacitación docente con experiencias audaces por los recursos puestos a disposición de manera gratuita y accesible para todos los niveles, como pocas veces se dió en la Argentina. El aporte profesional académico articulado con una política educativa enorme y reconocida en sus logros, remite a un rol tranformador muy diferente al que le cabe en esquemas donde la universidad no devuelve el capital simbólico a la comunidad, se aísla o presta servicios puntuales como una empresa tercerizada. En este último caso, la universidad se debilita porque se traiciona, porque al ser pública, es un patrimonio de todxs. 
Obtener el derecho y la obligación de educar en sexualidad desde un paradigma que contempla los derechos humanos, la perspectiva de género y sexualidades - aunque las normativas no mencionen ciertas palabras- es un piso de enormes posibilidades de profundización democrática. Lo remarcó Luciana Peker: para muchxs niñxs y adolescentes puede ser la única posibilidad salvadora si se crece en un contexto familiar de violencia o abusos. Por eso no cumplir con la ley y con esta ley en particular,  representa el incumplimiento de un deber que cada docente, sea del sistema de gestión estatal o privada, tiene, por serlo. Todo docente es un agente estatal con una responsabilidad. Las excusas no disculpan este desvío de abandonar lo que le compete hacer - por más que se entiendan los temores y resistencias que hay que trabajar - , defección que debería preocupar tanto como si en un primer grado no se enseñara a leer ni a escribir. Las situaciones dramáticas que viven muchísimxs niñxs y jóvenes no pueden "estallarle" imprevistamente a un establecimiento como para que, como quien apaga un incendio, se corra a buscar un equipo de
orientación cuando el daño ha sido hecho. A nivel institucional y en el marco del Programa Nacional, se plantea la intervención ante casos de vulneración de derechos o situaciones graves como parte de un abordaje completo y contenidos transversales así como proyectos institucionales, encuentros con las familias, trabajo que convoca distintas disciplinas y profesorxs.Y si se dice que no se sabe cómo, que se sepa que hay, y desde hace muchos años,  capacitación disponible para todas las jurisdicciones. El eje nacional es fundamental para sortear trampas cuando según las variaciones en los contextos provinciales o municipales que creen que pueden decidir si se "bajan" las herramientas o se las queman, o hacer denuncias, como ocurrió hace algunos años en una provincia. Cuando esto sucedió, y Marina lo recordó, hubo otras salidas, si alguna gestión provincial era dura de roer e incumplía la ley, los sindicatos docentes intervenían y capacitaban, y docentes y directivos fueron buscandole la vuelta realizando proyectos institucionales. Peristen las dificultades pero hoy se hacen concursos para cargos en ESI. Las experiencias echan a rodar otras, y son apropiadas por protagonistas y destinatarios. Se demanda esta educación porque se sabe que es un derecho legitimado por una ley de interés superior a las creencias particulares restrictivas.
La ley va a cumplir diez años y es el espaldarazo para muchas inquietudes genuinas de quienes entendieron hace mucho la necesidad de hablar de "eso", de los cuerpos que somos, porque "eso"y los cuerpos que somos, los vínculos que establecemos nos hablan bien fuerte, nos interpelan, y los silencios también. Marina relató, al mostrar algunas láminas que van de provincia en provincia cuando se hacen las capacitaciones y quedar las imágenes de los cuerpos colgadas en las aulas, que en algún lugar algunas manos procedieron a cubrirlas con ropa.  En ese momento, se me ocurrió pensar que se puede ser muy infantil aunque se sea directivo, con perdón de lxs chicxs, por supuesto.
Cuando Vanesa V. Laba se refirió a la posibilidad de tranformar culturas institucionales - esas que habilitan e invisibilizan las prácticas de violencia simbólica o psíquica que después espantan cuando toman una forma más manifiesta - desde la experiencia del programa contra la violencia de género  que coordina en la UNSAM, que ha sido pionero en su tipo además, señalaba por un lado, la dificultad de evaluar aún el impacto de los 90 días de medidas adversas, aunque sí sabemos qué hipótesis desalentadoras pueden formularse. Pero además, vinculaba el rol dinámico de las universidades y de la formación con perspectiva de géneros, las pedagogías críticas, la transversalidad de la prevención de las violencias hacia adentro de las instituciones,  con la desarticulación de prácticas injustas y actitudes corporativistas. Quienes persistimos en estas perspectivas en distintos ámbitos sabemos cómo cuesta pero cuánto se gana cuando se ponen en evidencia la impronta masculinista del conocimiento, el criterio de autoridad de la religión o cierta ciencia que legitima jerarquías, que mantiene problemáticos binarismos... y precisamente, esa es una de las potencialidades que tiene la ESI desde el nivel inicial en adelante.
El movimiento feminista, diverso como es, por supuesto, movilizó muchísimos cuestionamientos a la cultura, a las discriminaciones y disparidades, a las políticas públicas por su ceguera de género, ha visibilizado la violencia y la vulneración de la autonomía de las mujeres. Como afirmó Vazquez Laba y lo sabemos las que transitamos la universidad y la investigación, apenas si hay en las carreras de grado perspectiva de género, se dan algunos seminarios o materias optativas y se restringe la teoría y la investigación a institutos que permanecen al margen de la formación hegemónica. Es un déficit importante que se relaciona sin lugar a dudas con la defensa corporativa de quienes monopolizan la producción sexista de conocimiento y los espacios de poder en las facultades.
A partir de la sensibilización social gracias a la militancia y a partir de las muertes de mujeres - ¿hay que llegar a tanto?-  se constituyen redes contra las violencias y se articulan esfuerzos para implementar, lenta pero decididamente, protocolos de actuación dentro de las instituciones académicas. Si pensamos en la educación sexual integral como herramienta para el logro de la equidad, la promoción de los derechos de la niñez y la adolescencia, es notable que aún no se aprecie la fuerza de esta normativa y se apoye con más fuerza su cumplimiento. Pese a la maravillosa síntesis del lema de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito,que comienza con "Educación Sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir" muchxs feministxs no ven quizás toda la potencia de la ESI con marchas y contramarchas en estos diez años de camino incesante.
Las conversaciones urgentes habilitaron opiniones encontradas en algunas cuestiones, y eso, expresó Morgade al cierre, es también una ganancia de la ESI. Justamente, invitar al diálogo que no excluya puntos de vista pero que tampoco deje imponer una cosmovisión o ideología que debilite derechos, es una parte nodal del proceso transformador de la educación en sexualidad en las escuelas, que pone a las instituciones y a su dinámica en cuestión para cambiarse, que no desecha la contención necesaria junto a la firmeza de la actuación cuando la vida o la salud de un niñx o adolescente está en riesgo, que no tiene nunca una última palabra sino que se ejercita en cuestionar y cuestionarse con la participación de la comunidad educativa, el trabajo en red con otras instituciones, talleres con las familias, la evaluación de las experiencias para mejorarlas.

Quienes estuvimos ayer nos fuimos con ganas de seguir reflexionando. Quienes estamos involucrados en la ESI, quienes por ejemplo, participamos en el Programa de Nuestra Escuela - ambiciosa capacitación virtual y presencial gratuita para todxs lxs docentes a nivel nacional -, sabemos lo que hace, y seguimos inspiradxs más que nunca para seguir trabajando en la educación, que no se limita a las aulas. Un trabajo apasionado y militante en el sentido más revolucionario del término, porque se trata de  dialogar,  construyendo nuevo sentido.También en el periodismo ocurre, cuando colegas con perspectiva crítica desnaturalizan coberturas, lenguajes y modos de contar discriminatorios o violentos, sorprendiendo el hábito de colegas y lectorxs. Y entonces comienza un viaje que ya no tiene paradas, y nos preguntamos por las causas de los "hechos aislados"y las "emociones violentas", y los dramas van mostrando procesos previos. Involucrarse no es gratis, lo sabe alguien como Peker, es molesto, disruptivo, imprescindible y extraordinario, también.
Todxs somos miembros desde distintos lugares, de alguna comunidad educativa; reclamemos la ESI para nuestrxs chicxs. Los distritos resistentes no están solo en el norte del país, como suele pensarse,  la CABA es un ejemplo de incumplimniento de la ley 26.150 que es nacional. Demandemos la ESI para nuestrxs hijxs, para nuestrxs colegas docentes, para nosotrxs investigadorxs o trabajadorxs de la educación, trabajemos con perspectiva de género y de derechos humanos. Traspasemos en la investigación los límites de áreas e institutos y discutamos contenidos discriminatorios. 
Durante los últimos años ganamos un piso de experiencias - para muchxs jóvenes, la gran parte de sus vidas- que no se borran con un cambio de signo ideológico en la gestión de la educación por más dura que sea la embestida. Hay una demanda y una costumbre, y pese a las dificultades, docentes y ciudadanxs sabemos que la educación federal en sexualidad - la importancia del dispositivo nacional que desarrolló Marina permite entender que de no existir, se libra a los caprichos distritales la efectivización de la normativa con la excusa de los "matices culturales"- desde un punto de vista integral y apoyada en el paradigma de los derechos humanos, no se borra, ni se negocia, ni se pierde.
Una de las modalidades ensayadas por los gerentes del contexto adverso es hacer creer que ciertos programas ya no existen ni funcionan. Pese a la arbitrariedad y la grosería de los despidos en el estado, no siempre la información es correcta, se advirtió en el panel, con lo cual, al no chequearse la versión, dejamos de reclamar el funcionamiento del dispositivo y el cumplimiento de las obligaciones de esas áreas. Hay que estar atentxs ante tal maniobra, astuta y perversa.
Se está poniendo a prueba la fortaleza de la defensa de estas ganancias colectivas de la sociedad argentina en el tembladeral de proceso actual de desguace del estado, en relación a la ESI y a otras realidades concretas y contundentes desde la gestión de lo público que hizo el  kirchnerismo. Se supo supieron dar forma a  luchas y reivindicaciones que lo precedieron.Un cambio de gobierno y de signo ideológico no arrasa de por sí con todo, si  nosotrxs, todxs nosotrxs, custodiamos esa base porque somos nosotrxs lxs titulares de esos derechos como cimientos democráticos indudablemente adquiridos.
 

martes, 8 de marzo de 2016

Este 8 de marzo el homenaje a Milagro, presa política de Argentina






En este día de conmemoración, no se puede dejar pasar por alto que vivimos  un 8 de marzo especial y doloroso en Argentina, porque existe una mujer presa política.
Milagro Sala injusta e ilegalmente detenida es un ejemplo de lo que las mujeres provocan con su movimiento y rebeldía cuando se atreven a traspasar los límites asignados para subordinarnos como grupo y mantenernos quietas en los espacios que nos dejan.
Esas mujeres valientes que se organizan y organizan colectivos, que no bajan la mirada, que tienen en claro cómo es y lo que hace la  injusticia a fuerza de experiencias, esas mujeres, nos convocan a conmemorarlas para contagiarnos su energía.
Sé que es triste este 8 de marzo, día de reflexión en un contexto signado por las persecuciones, revanchismos, y las consecuencias palpables de tres meses de medidas gubernamentales recesivas que endurecen las condiciones de vida, sobre todo, de quienes cargan con doble o triple jornada de trabajo no reconocido ni valorado.
Amargo 8 de marzo cuando se piensa que las reivindicaciones para las mujeres no pueden disociarse de las reivindicaciones por el derecho a trabajar dignamente, a educarse, a elegir un proyecto de vida y a tener el apoyo de un Estado presente, y el aliento de lxs otrxs, sin importar el género ni la extracción social. Porque si se gobierna para el hambre, es un problema de todxs, lo que decimos es que no es lo mismo cuando se trata de las mujeres. Vivimos hace poco tiempo la lucha de las piqueteras, sabemos lo que pasa cuando ellas tienen que suplir el pan que falta, el cuidado,  el incremento de las violencias, las extorsiones a las que la cultura sexista las expone cuando hay desempleo, miseria, indiferencia.
Conocimos la descalificación con groserías y alusiones a la sexualidad cuando somos competentes en cargos de responsabilidad política, y los cuestionamientos a actitudes y gestos que nunca le harán a un tipo.
Las que en las universidades y laboratorios son tan capaces como los varones, las que manejan colectivos, las que son bomberas o médicas, en algún momento han tenido o tienen que enfrentarse a salarios más bajos, al techo en la carrera, al dilema de conjugar el proyecto de ser madres con el de ser profesionales, algo que no condiciona a los varones a menos que se modifiquen mucho más aún los papeles familiares y las regulaciones prejuiciosas en el ámbito laboral.
Las que sobreviven a la violencia familiar y deben poder sostener una intervención, con una salida laboral y la contención por la fragilidad de estar además a cargo de niñxs también afectados por esa violencia que no es imparable pero sí muy compleja de desarticular. Por eso es preocupante que se desarticulen programas y cooperativas tanto como los dispositivos estatales donde se asiste esta problemática con profesionales adecuados y perspectiva de género.
Nuestros derechos sexuales y reproductivos también son parte central de nuestra calidad de vida y de la supervivencia de muchísimas mujeres violentadas y obligadas a una maternidad forzosa que pone en riesgo su salud y su integridad física y psíquica.
Lxs niñxs tienen el derecho, a diez años de sanción de la ley de educación sexual integral, a que se les brinde de modo transversal en todos los establecimientos públicos y privados, lo que hace a la formación de ciudadanía solidaria y equitativa tanto como a desterrar prácticas inocentes que de nos ser erradicadas desembocan en violencias y sufrimientos que no tienen porqué naturalizarse.
Las mujeres cautivas en redes de trata y prostitución son una llaga que no podemos invisibilizar y que se sostiene en una demanda infame, protecciones institucionales y una tremenda hipocresía. No es menor que el primer mandatario se ría de la conciencia crítica acerca de la violencia mediática, el acoso callejero, y nos mande a las mujeres a "mirar novelas".  
Este es un 8 de marzo para estar bien atentxs todxs, porque la mantienen presa a Milagro como mensaje a todxs quienes militan y luchan para que lxs hijxs no tengan que someterse ni callar ante los atropellos. Y para que a las mujeres pobres, indígenas, inmigrantes, las más invisibles, no se les ocurra vivir con la dignidad y luchar por defenderla.
Porque hoy, como cada día, hay que tener bien presente también que muchas libertades y derechos se obtuvieron peleando, activando, pagando costos, sufiriendo la incomprensión de contemporáneos, difamación y soledad. Pero que con cada pequeño paso de algunas se fue consolidando un movimiento que no podrá detenerse, un movimiento que nunca será homogéneo, y por eso es imprescindible.
Gracias a todas esas mujeres que no se rindieron ni se arrodillaron. En el mundo, y en Argentina, donde tantas nos inspiran y nos enorgullecen, como en los últimos años las Madres, las Abuelas, Susana, Cristina, Milagro, como las miles que resisten y se organizan sin que sepamos sus nombres, sus desvelos, y menos sepamos aún de sus lágrimas y sus alegrías.
Este 8 de marzo, este grito: Libertad a Milagro, presa política de Argentina, símbolo de lucha.



viernes, 4 de marzo de 2016

Berta Cáceres


Berta Cáceres, coordinadora del Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh) fue asesinada en la madrugada del jueves 3 de marzo en una vivienda ubicada en el sector La Esperanza, Departamento del Intibucá, por desconocidos.Aunque la CIDH había ordenado al estado honduireño medidas de protección - ya que había recibido amenazas de muerte y denunciado el asesinato de otros activistas- , desconocidos irrumpieron en la casa. El hecho ha desatado protestas.

Su desaparición física busca acallar una voz reconocida en el continente por una lucha en varios frentes. Su gran logro fue la organización de un colectivo poderoso en su comunidad indígena lenca, articulando acciones con movimientos campesinos. Enfrentó el golpe de estado que derrocó a Zelaya en 2009 e insistió en la defensa de los bosques y los ríos, desafiando intereses muy poderosos. Berta era sobre todo una defensora de los derechos humanos y específicamente,  de los derechos de las mujeres, no siempre consideradas como tales. Visibilizó desde la experiencia personal y colectiva en ese trayecto, el nexo entre el racismo, el clasismo y el sexismo.


En la recopilación de Francesca Gargallo “Feminismos de Abya Yala”, Berta Cáceres decía en 2010: 

“Para nosotras ha sido dificil ir construyendo pensamientos y sobre todo una práctica de vida organizativa alrededor del pensamiento feminsita desde el pueblo lenca, porque el patriarcado y el machismo que cruzan toda la sociedad a nivel familiar y organizativo nos ha penetrado tanto que se cree que es normal. Desmontar esto es realmente un desafío; creo que cuando el pensamiento de emancipación total de las mujeres lencas choca con toda la dominación, no solo capitalista y patriarcal, sino también racista, produce algo así como un terremoto.. Y es todavía más complejo cuando las mujeres estamos en organizaciones mixtas, poruqe enfrentamos el desafío de trabajar en una organización indígena mixta y de lidiar con la dominación patriarcal todos los días.”

"Creo que cuando entendemos que no solo nos enfrentamos al capitalismo, al racismo, sino que también hay que desmontar el patriarcado, es cuando realmente vemos cómo estamos en el desarrollo organizativo y en el camino hacia la dignidad humana, porque yo pienso que si no concebimos y no comprendemos eso, no puedo entender cómo se puede desarrollar la dignidad humana en este planeta."


"Un caso es la lucha que nos hemos hecho en el Copinh (Coordinación de Pueblos Indígenas de Honduras), que desde que surgió tuvo por objetivo luchar por la defensa de los derechos de las mujeres, pero nosotros nunca habíamos recibido un taller de teoría feminista, nucna habíamos leído un libro, nada…Surgió de la necesidad  de nosotras dentro del grupo, que era mixto."

"…Creo que tiene que ver, y es la realidad, con comprender de dónde venimos, de qué experiencia de vida venimos. En mi caso vengo de una familai donde hay muchas mujeres, mujeres indígenas lencas. Amá, abuelas y bisabuelas tenían esa práctica…eran matronas, curanderas, y muchas de ellas no se casaron a pesar de que en ese tiempo, usted sabe, era mal visto que una mujer no se casara. Y vivían más de cien años. Las mujeres si no se casaban vivían más tiempo que si se casaban porque eran sanadoras. Mamá es partera y ha sido curandera. Creo que esa experiencia de vida me ha dado historia; mamá (…) atendía mucho a las mujeres lencas porque ellas no podían pagar un doctor; además en un principio aquí ni había doctores.Dicen que atendió a más de cuatro mil niños, así que hemos convivido con amigas indígenas. Mamá tiene una relación de amistad de comadres, es madrina de muchas niñas, entonces su historia nos sirvió para que toda la realidad de las mujeres se impusiera de alguna manera dentro de nuestro espacio organizativo y colectivo, que no se desconociera."

"Nosotros hablamos de la dignidad de las mujeres, sean indígenas o no, necesitamos cambiar toda la injusticia económica, cultural, ambiental, política y cambiar toda esa agresión, violencia y dominación contra las mujeres. No puede ir por separado, eso creo que es el punto que tenemos que entender, al mismo tiempo están todos los elementos de una triple dominación, no podemos separar el racismo por un lado y posponer el patriarcado, decir que la jsuticia para las mujeres viene después que triunfe X poder. Si no se tienen en cuenta todos los elementos de la triple dominación, racista, patriarcal y claista, entonces vmaos a repetir otra vez la historia de dominación que queremos desmontar."

"…en el caso de las mujeres indígenas es un reto mayor que el de las mujeres urbanas porque todas las conidciones de injusticia, de discriminación y de racismo se suman. Por ejemplo, en este pueblo, antes de que surgiera el Copinh ellas no podían vender a la orilla de las aceras de los centros comerciales, nunca una mujer indígena había hecho una denuncia pública en una radio o en un juzgado, contra su marido o en la lucha colectiva por la tierra. Entonces nosotros vimos qué poderosa es la acción colectiva de organización, de lucha de liberación, cuando se hace visibilizando toda la realidad de las mujeres, el racismo, la discriminación y también la injusticia económica, social y política. El primer resultado de la lucha del Copinh fue cuando una mujer fue a denunciar en la radio que el marido la golpeaba, que no le ayudaba económicamente, y además estaba haciendo lo mismo con la amante. Era un modo de solidaridad entre mujeres, les decían a las otras mujeres qué hombre no les convenía”