jueves, 27 de agosto de 2015

Violencia y universidad : reflexiones acerca del lanzamiento de la red de universidades por la igualdad de género y contra las violencias

Violencia de género y vida universitaria: conjunción para pensar competencias, responsabilidades, indiferencias y omisiones, desafíos y urgencias. Esta violencia, en particular hacia las mujeres como manifestación de una discriminación naturalizada en la sociedad, es un problema ante el cual la universidad debe dar respuestas. Pero no como una realidad ajena que la interpela y motiva a producir diagnósticos. La universidad debe asumirse como un territorio atravesado por diversas modalidades de exclusión y maltratos en razón del género.

Quienes han luchado para que esta violencia se torne significativa en sus multifacéticas manifestaciones, no han llevado la voz cantante en la academia. No establecieron los criterios para decidir qué merece ser investigado o no. Hasta tanto la perspectiva de género no logre permear programas de estudio o las practicas institucionales más allá de lo que coyunturalmente resulte políticamente correcto, la lucha continuará. Habilitar institutos de estudios de género no es lo mismo que someter a crítica un discurso androcéntrico y patriarcal profundamente enraizado. Crear donde no los hay, institutos, cátedras libres y observatorios es imprescindible, pero si son periféricos y la lógica predominante no se inmuta, son insuficientes para transformar la producción de conocimiento así como las practicas discriminatorias instaladas en la vida académica.

Considerar la violencia de género como una vulneración de derechos es el primer paso para desnaturalizar las condiciones inequitativas con las que se habita la universidad. Los mecanismos discriminatorios están naturalizados en el afuera y el adentro de la institución. El prestigioso ámbito académico puede cuestionar o, en una aparente indiferencia, legitimar los presupuestos sexistas del imaginario cultural.

Necesitamos recursos, reconocimientos y voluntades institucionales en diálogo con experiencias en marcha para trabajar en la intervención ante casos de violencia desde y también en la universidad. Fortalecer espacios que promuevan la equidad de género y las investigaciones sobre las violencias, formar y articular con las politicas públicas constituyen respuestas a situaciones de hostigamiento intolerables que sufren personas cuya integridad está amenazada. Pero además, porque su permanencia en la universidad, con la dignidad debida, es un derecho.

En la Conferencia "Avances y Desafíos en la implementación de políticas de género enlas universidades nacionales" realizada en mayo de 2015 en la Feria del Libro, Dora Barrancos (Directora de CONICET), Vanesa Vazquez Laba (Coordinadora del Programa Valeria Gioffre contra la violencia de la UNSAM y Marisa Fournier Coordinadora de la Diplomatura en Género Política y Participación de la Universidad Nacional de General Sarmiento, dieron cuenta, desde sus respectivos espacios y experiencias en marcha, de la respomsabilidad que les cabe a las universidades ante una problemática que conmueve, nos exige, pero frente a la cual no hay criterios comunes aún. Alcira Bonilla (FFYL UBA)propuso en ese debate la reformulación del lema “lo personal es politico” en estos términos: “lo personal es politica académica”. Lo es en todas las instancias, porque la falta de un lugar para esta problemática en el imaginario de estudiantes, investigadorxs, docentes, y no docentes suele abonar la negación: “esto no pasa aqui”. Pero, brutal o encubierta, la discriminación es parte de la cotidianeidad universitaria. Lo sabemos por experiencia. Probablemente todxs hemos sido testigos o víctimas de esta violencia alguna vez. No es un destino inexorable vivir la fragilidad para perseverar en la carrera por culpa de tecnicismos ciegos a condiciones dispares, socioculturales y genéricas que dejan en el camino un tendal de excluidxs. Es costumbre que puede transformarse si es un problema para la universidad y el resolverlo, un compromiso de toda su comunidad.

Hace unos días señaló Paula Torricella (IIEGE UBA)en diálogo con Télam: "Toda política universitaria debe estar cruzada por una perspectiva de derechos humanos respetuosa de las normativas que tanto nos costaron conseguir: la ley de educación sexual integral, la de protección contra la violencia hacia las mujeres y la de identidad de género, que son de cumplimiento obligatorio y deben orientar la comprensión de los vínculos y los saberes que circulan por la institución".

El Programa de la UNSAM lleva el nombre de una estudiante de esa universidad que murió a causa de la violencia de género -femicidio vinculado- en noviembre de 2013. Junto a otras manifestaciones de compromiso e iniciativas diversas, universitarias de distintos puntos del país fueron compartiendo inquietudes apostando a una construcción y articulación colectiva. En palabras de Vanesa Vazquez Laba al referirse al Programa y al equipo que tiene a cargo el Programa Vanesa Gioffre: "nuestra fortaleza es haber sorteado las dificultades de abordar un problema de esta naturaleza dentro de una institución universitaria, logrando desnaturalizar cualquier tipo de discriminación, maltrato, hostigamiento o acoso ejercido sobre las diferencias sexuales, étnicas, de clase, religiosas, entre otras".

Un primer encuentro cara a cara preparatorio y alentador, tuvo lugar en Neuquén en el marco de unas Jornadas. Se sucedieron meses de trabajo antes del lanzamiento en el cual nos reuniremos para debatir y fortalecer espacios y estrategias, entre todas, en red. La misma está integrada hasta el momento, por la UNSAM,la UBA, la Universidad de General Sarmiento, la Universidad Nacional de Córdoba, de Rosario, de José C. Paz, Arturo Jauretche -de Florencio Varela-, de Lanús, de Cuyo, de las Madres, del Comahue, de Salta, de Jujuy, de Tres de Febrero, del Centro de la provincia de Buenos Aires, de La Plata, de Santiago del Estero, de Tucumán, del Sur, de Moreno, de Misiones, del Litoral, de Quilmes, Patagonia Austral y de Entre Ríos.

"Como Red hay que transformar la institución para hacerla equitativa y hay que transformar su gobernanza para hacerla paritaria. Ningún sexo puede ser más relevante que otro ni en el conocimiento ni en la universidad" nos recuerda Dora Barrancos.


El próximo jueves 3 de septiembre se lanza una red de universidades nacionales que problematiza las cuestiones de género al interior de las instituciones de educación superior.
La jornada de trabajo se llevará a cabo en el Campus Miguelete de la Universidad Nacional de San Martín el jueves 3 de septiembre desde las 9 y 30 hs. Contará con la presencia de un panel de bienvenida integrado por el Rector de la UNSAM, Dr. Carlos Ruta, la Dra.Dora Barrancos Directora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(CONICET) y Victoria Montenegro Coordinadora Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres del Consejo Nacional de Mujeres. Además, habrá un panel de Decanas, integrado por la Dra. Gabriela Diker, Rectora de la Universidad Nacional General Sarmiento, la Dra. Graciela Morgade, Decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Univeridad Nacional de Buenos Aires y la Dra. Florencia Saintout, Decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.Posteriormente se trabajará en comisiones y habrá un plenario de cierre.


Lanzamiento de la Red Universitaria por la igualdad de género y contra las violencias



lunes, 24 de agosto de 2015

Repudio gerneralizado a la impunidad del verdadero poder y exigencia de justicia

Hace poco tiempo la Presidenta de la Nación, Cristina Fernandez de Kirchner utilizó una impresionante comparación para demostrar lo que falta procesar todavía en muchos sectores de la sociedad argentina en relación a las responsabilidades de lo ocurrido durante el terrorismo de Estado. Recordó que, mientras los restos de los fallecidos genocidas Videla y Massera fueron resistidas, los restos del ex ministro de economía de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz descansan sin problemas ni quejas en un cementerio privado. La comparación, decía la Presidenta, nos permite ver clarametne dónde residió y reside el verdadero poder que impulsó la desaparición, muerte, tortura, violencia sexual, apropiación de bebés, persecución y férrea censura de toda disidencia, la desintegración de toda forma de organización colectiva, que es el marco que explica el accionar represivo ejecutado por los uniformados que tomaron por la fuerza el Estado desde el 24 de marzo de 1976. En ocasión de la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, la Presidenta volvió a mencionar el rol de ejecutores criminales que les cupo por encargo de quienes no han sido repudiados de la misma manera a nivel social, apartándose del rol que les cabe pro mandato constitucional.

El verdadero poder no reside en el que aparece ocupando las responsabilidades institucionales a la vista de todxs, mucho menos cuando las acciones delictivas – los crímenes de lesa humanidad que están siendo juzgados pero también los delitos económicos – son mantenidas en las sombras y solamente con la construcción de un contrapoder, poder popular, poder de movilización y de memoria active y militante, pueden ser expuestos.

La capacidad de quienes en las trastiendas, intercalando funcionarios en los gobiernos dóciles, presionan, imponen agendas, compran lealtades en los medios de la actual guerra sucia comunicacional, o extorsionan, difaman y destrozan con renovadas metodologías, se evidencia en la protección y llegada a los ámbitos donde se imparte la justicia. No hay excusas para la demora o las faltas de mérito dictadas a personajes como el dueño del Ingenio Ledesma, Carlos Blaquier y otros a quienes han señalado innumerables testimonios como partícipes directos – ni siquiera se cuidaron de tanta costumbre de impunidad- de participar con logística propia en secuestros, dar listas de trabajadorxs que fueron desaparecidxs… como habían hecho antes del golpe en Villa Constitución los empresarios de Acíndar y Ford que instalaron en la planta una prueba piloto de campo de concentración.


En las últimas semanas los discursos relativos a una "reconciliación" han vuelto a arreciar, ignorando de manera flagrante el carácter de imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad que en Argetnian se comenzaron a juzgar y condenar a partir de 2004 y que no solamente no constituyen un capítulo aún pendiente y en proceso imperfecto, sino que son una conquista del movimiento social que resistió los períodos de vigencia de las leyes del perdón sino de las nuevas generaciones que resignificaorn la democracia en base a la defensa de la dignidad humana.

En la misma línea, declaraciones de Monseñor Casaretto - no podía faltar una voz de otra institución cómplice del terrorismo de Estado que prestó apoyo a su metodología - quien aludió tácitamente a la posibilidad de negociar la impunidad, motivaron un comunicado de Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y el Centro de Estudios Legales y Sociales reclamandole a través de una carta a José María Arancedo, Presidente de la Comisión Episcopal Argentina "aclaraciones" por los dichos de Casaretto en los que pide "desandar esa ecuación de tanta justicia" en materia de derechos humanos. Las agrupaciones acusan a Casaretto de "intentar deslegitimar" con sus declaraciones "el proceso de memoria, verdad y justicia por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura".

Hoy se lee en "La Nación" : "A lo largo de la perversa década política del llamado "kirchnerismo", la reiterada frase: "Justicia y condena", a veces reemplazada por "Juicio y Castigo", ha repiqueteado cual ariete en nuestros oídos y ante nuestra vista. A la manera de muletilla, ha sido pronunciada con enorme frecuencia y alimentada constantemente con amplios recursos, habitualmente sin generar más reacciones que las de un penoso silencio. Pese a la inmensidad de la verdadera depravación que su contenido real supone y procura imponer: el del bien llamado odio añejado."

Es una muestra más de la escalada contra la necesaria aplicación de justicia que se exige, que nos debemos como ciudadanía. La campañá viene sostenida, pero los repudios no se han hecho esperar.
La causa por la apropiación ilegal de Papel Prensa que incluye la comisión de delitos de lesa humanidad, está demorada de manera injustificable obedeciendo a cálculos electoralistas, según lo reconoció el Secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda. Quienes se beneficiaron de estos crímenes ejercen la más feroz oposición política utilizando campañás de desestabilización institucional a través de un manejo de medios y de influencia que ha eximido al grupo Clarín de ajustarse a lo que establece la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual mediante medidas judiciales y fallos insólitos desde que la norma fue sancionada en el Congreso de la Nación hace seis años y su constitucionalidad, ratificada por la Corte Suprema de Justicia.

Por otro lado, ante la redoblada maniobra judicial de protección a los verdaderos poderosos involucrados en los juicios de lesa humanidad como ha sido el fallo de la Cämara Federal de Casación Penal que dictó la falta de mérito a Carlos Blaquier y a su empleado Alberto Lemos, organismos de derechos humanos de Jujuy acompañados por representantes del movimiento de derechos humanos instalaron una carpa blanca frente al Palacio de Tribunales.

Al verdadero poder que no se somete a elecciones, solamente el contrapoder de la reafirmación de las bases mínimas para la vida democrática desde la memoria, la verdad y la justicia le doblará el brazo.

Acampe contra la impunidad

Organismos de derechos humanos, sociales y populares iniciaron un acampe frente al edificio de tribunales para denunciar “la impunidad de los grandes empresarios" imputados por delitos de lesa humanidad. La “Carpa de la Resistencia” reunió a Madres y familiares de detenidos desaparecidos de Jujuy- línea histórica- y abogados querellantes en causas de derechos humanos de Jujuy.

En el día de hoy se reunirá la Comisión Interpoderes en el cuarto piso del Palacio de Justicia. La comisión reúne a representantes de los distintos poderes del Estado con el objetivo de “coordinar los esfuerzos para resolver las dificultades que provocan demoras en la sustanciación de procesos judiciales”, según definió la acordada que la creó.EStarán presentes el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak; el Secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez; el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Juan Martín Fresneda; la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó; y el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Remo Carlotto. Creada por la acordada 42/08 de la Corte Suprema de la Nación que dispuso "invitar a los poderes públicos del Estado, al Ministerio Público Fiscal y al Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, esta comisión tiene por finalidad coordinar los esfuerzos para resolver las dificultades que provocan demoras en la sustanciación de procesos judiciales”. Los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado esperan entonces que se expida sobre la decisión de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que sostuvo que no había mérito para procesar al empresario Carlos Blaquier y a su empleado Alberto Lemos. Ambos están acusados por los crímenes cometidos en la zona de influencia del Ingenio Ledesma.

lunes, 10 de agosto de 2015

La victoria


Apenas concluye una etapa en el camino a las elecciones presidenciales que definirán el futuro de la Argentina por cuatro años.
Tras meses de intensa guerra sucia mediática acerca de la cual se reflexionó en este blog, el proyecto kirchnerista está profundamente enraizado en una población que no responde de manera automática a la sucesión de campañas desestabilizadoras que reemplazan el debate de ideas y planes de gobierno en un contexto internacional sumamente difícil, en el cual la mismísima Europa muestra sus fisuras, desmintiendo el orden republicano de buenos modales formal con la cruda voracidad de los bancos y el remate de países enteros casi sin disimulo. Grecia, España, y muchos más seguirán el camino al cual nosotros en Latinoamérica opusimos nuestras resistencias históricas durante siglos, resistencias derrotadas pero no vencidas.
La victoria es la pelea, la de las argumentaciones y la de la puesta del cuerpo en la calle, la del cuestionamiento de teorías y discursos legitimadores de lo establecido, la creatividad para la participación popular, la apertura a nuevas maneras de lograr firmes objetivos colectivos. Se necesita diagnosticar con realismo a partir de las relaciones de fuerzas y de lo que hay, no de lo que nos gustaría en términos de un modelo ideal o ajeno que se presenta siempre superior e inalcanzable. Se necesita saber con qué posibilidades ciertas se cuenta para administrar los esfuerzos y las fortalezas, y se necesita también por eso hacerse cargo de las debilidades que tenemos, el colonialismo cultural persistente, las secuelas de la dictadura y del ciclo neoliberal de desacreditar a la política para dejar paso a la mera administración de gerentes y empresarios de lo que es de todxs. La cuestión es horadar un discurso que evita llamar con nombre y apellido a los verdaderos depositarios del poder que se pretende disputar construyendo cada día poder alternativo, para tener la capacidad de mantener un cambio de rumbo hacia la soberanía política y económica en lo nacional pero también en lo regional, porque no podemos cortarnos solos en este continente.
El resultado electoral de ayer es analizado e interpretado de diversas maneras, pero me interesa aquí manifestar que la victoria se va haciendo cada día de pequeñas victorias que nunca son definitivas, sino etapas de un camino. Hemos podido fortalecer la militancia y la discusión política pese a la inundación de slogans, calumnias y generalidades que no buscan sino reemplazar la participación colectiva y crítica por mecanismos de respuesta automáticos a los estímulos de la pantalla venenosa del televisor. Como el perro de Pavlov.
La hipocresía reciclada esconde que lo que molesta es la dignidad de todxs que se va logrando - lo que por otra parte nunca se satisface totalmente- que amenaza los privilegios para pocos; con clichés remanidos se disfraza la bronca que nace porque pasó, sucedió y sucede: se ha demostrado que es posible plantear a nivel global la estrategia más novedosa en política desde América Latina. Frente al despojo financiero de las multinacionales, es posible reindustrializar y autoabastecerse a partir de nuestras riquezas; negociar con dignidad y firmeza ante los expoliadores, sean organismos de usura o conglomerados abusivos desacostumbrados a la desobediencia que busca que subsistamos y nos desarrollemos. Ellos predican desde sus supuestos méritos para desarrollarse, que hoy resultan como nuca, sospechosos. Ellos desarrollados, pero nosotros también, ¿o será que no se nos aplica?. La teoría de la dependencia tiene cuarenta años. Y sabemos por haberlo vivido, que los muertos no pagan las deudas, como dijo Néstor Kirchner.
...Y nos conquistó.
No es milagroso ese camino a la victoria, se necesitaron y se necesitan gobernantes comprometidxs con sus mayorías excluídas. Pero se necesitan más aún pueblos afirmados capaces de recuperar experiencias que existieron y fueron arrasadas por sangrientas dictaduras. Aquí están, a pesar de todas las heridas y desilusiones, esos pueblos que tienen rostros de jóvenes, de viejxs, de nuevas identidades políticas potentes y desafiantes en su alegría. Multitudes que coexisten con viejas estructuras y las renuevan o las traspasan. Un paisaje de gobernantes y movimientos político sociales que no se ajustan a las descripciones canónicas de una teoría política que clasifica desde los parámetros de otro lugar, por cierto.
Provoca escozor la experiencia de estos años que ha sembrado militancia y conciencia en grandes sectores que no se resignaron a la catástrofe y conservan la memoria de la crisis de 2001, del dolor del hambre de nuestros chicos y viejos, que no se conformaron con que no hubiera posibilidad de futuro ni presente. Hoy lo tenemos. Y es, desde ya, una victoria.
Las victorias son cotidianas, tanto como los desafíos de dejar de mirar el mundo de manera dicotómica, en términos de blanco y negro, buenos y malos. Es mucho más complejo que eso y requiere responsabilidad para saber qué nos demanda la hora, qué seguridades tenemos que abandonar para leer el mundo un poco más correctamente.
Las victorias se nutren sobre todo del aprendizaje de los errores que tan caro pagamos. Y de saber que no hay modo de rehusar un compromiso escudándonos en letanías vacías contra males que no son imaginarios pero no se identifican con claridad para derrotarlos. "La corrupción" es el latiguillo preferido que nadie explica pero no se aplica a verdaderos asaltantes de los poderes institucionales democráticos que operan en las sombras y nunca van a elecciones. O sí, a través de marionetas o amasijos de partidos que alguna vez fueron revolucionarios, devenidos en empleados bastante ineficaces.
Se le ha ganado una batalla al veneno destituyente de los operadores. La política excede con creces el libreto diseñado de antemano y sin consultar, y no somos perros que cambian de collar, somos un pueblo complejo, contradictorio, herido y heroico en su pulso cotidiano, camino a la victoria hecha de las pequeñas victorias de cada día.