jueves, 10 de julio de 2014

Notas por el dolor de Palestina, la "vejación"de Brasil y la alegría de un Mundial

La alegría es indispensable, y nada más lindo que la alegría popular.
La felicidad de sentir cuánto podemos trabajando en equipo - el país, ¿porqué no?- y disfrutando, en las calles, en los barrios, esa mezcla hermosa de colores, banderas, y personas.
Estos días maravillosos de festejo no nos atontarán. Estamos pertrechadxs con medios masivos y tecnología que instantáneamente nos permiten enterarnos del horror de los bombardeos ante la terrible vulnerabilidad de un pueblo, el palestino. ¿Prestamos atención?
Emir Sader escribe sobre la soledad de Palestina en el concierto mundial de organismos internacionales y la inundación informativa, y las cortinas de humo que pueden representar los campeonatos adromeciendo o desviando la atención. El mismo gigantesco escenario mediático del mundial de fútbol puede servir de instrumento para declaraciones contundentes de repudio a la guerra consentida, enésima afrenta a la humanidad, en la humanidad de quienes no valen como el resto, cuyas vidas no merecen ser lloradas como sostiene Butler desde EEUU a EEUU en las páginas de "Marcos de guerra. Vidas lloradas." Los marcos para aprehender lo que es una vida y con ella, la precariedad de esa vida, no son determinantes, aparentan ser fijos por repetición. La circulación global de imágenes no asegura a la intencionalidad de quienes emiten, el efecto deseado. Los marcos que deciden el reconcimiento de lo que será considerada una vida y las que no deben circular a fin de establecer su hegemonía, sostiene Butler, y esa circulación ha sacado a relucir justamente lo que tiene de reiterable la estructura de marco. Esos marcos que se rompen y desplazan tienen que ver con la capacidad de sentir empatía, indignación, injusticia que puede llevar a una práctica ético política. ¿Cómo hacemos para que las cifras de las muertes en ataques preventivos, o represalias, o lo que fuera que se pretexte, no se conviertan en rutina, es decir, se desenmarquen de manera subversiva para generar un efecto contra la guerra, la aceptación de la violencia naturalizada?
Pensando en lo que me genera el festejo y la ilusión y la bronca y el dolor de Palestina al mismo tiempo, como ha sido siempre, todo mezclado, no se detiene la realidad para otorgar respiro o perspectiva, se me ocurre que ojalá estuviera en esas tribunas para colgar otra bandera televisada a todo el mundo, con esa leyenda que cita Sader y que pertenece a Edward Said: "Lo más difícil es ser víctima de las víctimas" y los colores de Palestina.
Es cierto que en esa corriente festiva nos deslizamos con permisividad, y cantamos a la torcida brasileña..."¿qué se siente?". Y es frustrante o lamentable que la rivalidad de pueblos hermanos no ceda ante el logro de equipos latinoamericanos frente a la Europa rica y soberbia. Pero que los medios de Brasil hayan escrito que la derrota inesperada es un "vejamen" es, como se dice acá, irse a la banquina, es derrapar, definitivamente.Yo creo que la alegría no estupidiza, nos fortalece. Por ejemplo, para ser más agudxs y diseñar la estrategia contra quienes nos quieren tristes, sumisxs, derrotadxs no por perder sino por no luchar. El poeta brasileño Sérgio Vaz corrige el titular del diario : "el mayor vejamen de la historia de Brasil fue la esclavitud"
Y las vidas no lloradas y las desapariciones opacadas en cortinas de humo monumentales. Quiero pensar que no olvidamos la lección tras tanto sufrimiento de un pueblo, me digo, y ojalá sea así, vejaciones inenarrables ocurrían en la Esma y en otros centros clandestinos de detención mientras se festejaba un Campeonato Mundial que ganó la selección argentina en Argentina. Cortina de humo y deporte, y oportunidad de resistencia tambien, como lo demostraron las Madres.
Vejámenes relatan y denuncian las mujeres sobrevivientes de las dictaduras militares en el Cono Sur, y pocxs escuchan todavía.
Llorar de emoción y también llorar sientiendo cualquier injusticia como propia, decía el Che, que vemos en este mismo momento circulando con el rostro de Javier Mascherano, el alma del equipo argentino. ¿Habremos aprendido?
Podemos y debemos, porque es bueno, festejar lo que nos brinda el resultado de un Mundial de fútbol, y podemos y debemos llorar y expresar la solidaridad y la indignación la ofensa de la guerra, y me corrijo al referirme a lo que sucede en Palestina. No es una guerra. No hay dos ejércitos enfrentados. No hay códigos tampoco. Solamente la injusticia de la fuerza ciega, la hipocresía diplomática de los socios poderosos y la sufriente vulnerabilidad de quienes son invisibles.


sábado, 5 de julio de 2014

Vamos vamos...!

...Y sí, nos puede la emoción, el sueño, el ver jugar al fúltbol que es tan lindo por popular, a pesar de tanto negocio mundial.
Gracias a un programa de CDA (Contenidos Digitales Argentinos) sobre la historia del fútbol, supe que antes de los campeonatos mundiales ya los equipos latinoamericanos eran celebraods en el mundo... y unas fotos increíbles, de jugadores que hoy se verían rechonchos fueron campeones en repetidas oportunidades.
El mítico Alumni se fundó casi cuarenta años después de que Thomas Hogg organizara un un 20 de junio de 1867, el primer partido de fútbol en Argentina.Porque ese deporte vino de Inglaterra, como los capitales y los gerrocarriles. Como deporte popular, prendió en Argetnina y en Uruguay como un fuego que no se extinguiría nunca... que se juega en todas partes.
Por eso ha sido utilizado también para gestas heroicas o tenebrosas cortinas de humo. Pero como no se puede controlarlo todo, gracias a la presencia de la prensa internacional en el 78 las imágenes de las Madres de Plaza de Mayo dieron la vuelta al mundo, lo que fue importantísimo - no había internet y la censura era férrea- así pasó también que jugadores holandeses se negaron a participar por las graves violaciones a los derechos humanos que la Junta cometía, y que desmentía. "los argentinos somos derechos y humanos" era la calcomanía de esa época... Perversión de la fórmula de los ddhh que finalmente tras tantos años, hoy es un piso para cualquier proyecto político viable... En el 79, hasta en los campos de concentración se llegó a dar la situación de comaprtir, torturadores y asesinos junto con algunxs prisionerxs - muchos de los cuales no sobrevivirían por el mismo mecanismo enloquecedor/enloquecido del poder represivo- el partido de la final entre Argentina y Holanda.Hoy Messi y los jugadores del seleccionado nacional se suman a la búsqueda de lxs nietxs apropiadxs entonces, y es un honor filmar un spot con Abuelas.
Quienes somos de la era de Maradona, sabemos cuánto trnascurrió entre el Mundial Juvenil del 79 en Japón, con esos partidos que aquí se veían a las cuatro de la mañána... y lo que después fue el enfrentamiento del Diego, del 10, con el poder del negocio multimillonario del deporte ya a escala grosera. Yo soy de la opinión de la desmesura de las ganancias y la manipulación que ensucia la maravilla del deporte popular. Diego recordó hace unas horas nada más, que un partido inolvidable para él fue el que se le ganó a Inglaterra, por lo que teníamos tan fresco, por los chicos de Malvinas.
Como un péndulo, las relaciones de fuerza cambian... y las hegemonías pueden debilitarse. Un Mundial en Sudamérica como el que estamos viviendo se enmarca en un contexto complejo de disputa entre los que antes éramos paisitos del tercermundo,bien parados frente al poder financiero mediático militar tramposo y todopoderoso - al menos en apariencia y bravuconadas- y parece mentira. Yan inesperado y real como lo de Brasil 2014, cuando estamos aplaudiendo el desempeño no sólo de nuestro equipo sino de un puñado de equipos que derrotan o venden cara la derrota a países que lo tienen todo, los mejores cracks, los campeonatos más rutilantes, la tradición de ganar. Son además, los países cuyos clubes compran a las estrellas apenas asoman su talento al mercado. Una sorpresa conmovedora ese panorama de las selecciones latinoamericanas y caribeñas que nadie esperaba tan dignas.
Mientras nuestro país, no un gobierno, sino un país, que se animó con otros a renegociar su deduda, a pagar para zafarse de la bota que asfixiaba, y digo bota cuando son banqueros y lobbistas - en acuerdo estratégico pero natural por historia de despojo compartida con algunos otros osados países hermanos-, país que ha crecido y ha demostrado que otras políticas son viables y exitosas, mide su fuerza contra lo que parecía invencible, y cosecha la adhesión de tantos otros países, organismos, y poblaciones que han sufrido las consecuencias del endeudamiento sistemático, ese país sigue afrontando la más canalla campaña sucia de desprestigio desde adentro de sus fronteras. Es una campaña artera y dañiña que no duda en arriesgar hasta la soberanía y contribuir al desquicio de la ya desquiciada economía mundial, como si pudiera haber ganadores. La cuestión es global, como el capitalismo contemporáneo. Lo que suceda con los fondos buitre, lo que suceda con los bloques regionales cambiará la historia de generaciones. No parece tan letal como las bombas nucleares de la guerra fría, no?
Dignidad y amenazas. Y está resistiendo y moviendo la pelota nuestro país. Y digo país: la tenaza de los fondos buitre y de la pretensión de torcer las reglas del juego a partir de la maniobra de un juez norteamericano y esos fondos sin bandera ni escrúpulos es suicida para todo el planeta, hasta para quienes se ilusionan con suceder a una gestión.
Por eso digo el país, porque la campaña anti argentina - ésta lo es, a diferencia de lo que decían los militares genocidas cuyas mentiras y crímenes se han caído- es la campaña contra el primr intento de integración regional exitoso que desde hace más de diez años ha sido boicoteado y amenazado, debilitado por la muerte de Chávez y de Néstor, pero en su perseverancia a pesar de todo, resulta peligroso y por eso se lo bombardea desde las pantallas antes que desde los tanques.
Es hermoso vibrar con un partido y con un resultado, es hermoso alentar con todo el celeste y blanco disponible, y saber que la mejor calidad de transmisión es grstuita para compatriotas que además, desde hace un tiempo tienen la experiencia primera de la llegada del estado y sus políticas públicas para trasformar su presente y su futuro. Y es conmovedor que la Patria Grande no sea un proyecto sino una realidad rescatada y renovada, nuestro futuro, nuestra pasión.
Aunque nos cantemos en rivalidad con Brasil, nos emocionaremos si al Mundial lo ganamos o lo gaba este Sur, un país de este sur que está enseñando al mundo una lección más compleja que la del futbol, pero tan entrañable como ese grito de gooooolll!!!! que conmueve los techos de los barrios tanto como el country, que agita la villa, la base Marambio, la sala de guardia, el pueblito perdido en el cerro donde llegó la señal digital. El grito de gol que compele al abrazo, el que le da alegría a los corazones de todxs, como si las diferencias se suspendieran o mejor, como si desde las diferencias naciera algo común, la dignidad que defendemos.Qué lindo el marco de este desafío para el desafío de la cancha y el de la vida, soñar porque es posible, aunque tanto hayan hecho para convencernos de lo contrario, que no se podía.

miércoles, 2 de julio de 2014

Infame traidor a la Patria

Cuando veo esas remeras con la bandera del imperio, cuando veo los accesorios con las leyendas celebratorias del "US Army", cuando me pregunto, ¿qué sentirá un ex combatiente al cruzarse con alguien que como si nada, lleva puesta la insignia de los usurpadores de nuestro suelo, los que se dignan a rechazar las negociaciones, aprovechándose de la actitud criminal e irresponsable de la Junta Militar genocida que nos llevó a la guerra en Malvinas en 1982? Y a veces me digo que no se puede ser tan dura, si después de todo, la pelea contrahegemónica se da en una cultura global, con conceptos, música, tecnología, libros y todo tipo de "armas" del enemigo colonizador, usadas contra su poder. Desde nuestra diferencia colonial situada, como ha dicho Jameson...

Yo no me ponría jamás una remerita con la Union Jack;pero debo usar seguramente, inadvertidamente, alguna otra cosa que desmiente lo que intento expresar al repudiar la exhibición en el pecho del símbolo del usurpador. No voy a usar nunca una camperita de una universidad estadounidense, ni la banderita de las barras y las estrellas, es demasiado. Y pienso todo esto como ciudadana común, con memoria fresca de la guerra y los efectos de la desmemoria con respecto al heroísmo de nuestros soldados allá en las islas hace 32 años.

Cuando veo a un ex vicepresidente de la Nación Argentina, que se pretende presidenciable, que traicionó -durante el debate emblemático de la resolución 125 desempatando con su voto- al gobierno que lo llevó a ese sitial, recorriendo Malvinas con el pasaporte sellado por el gobierno ilegal de la mano de un milico carapintada golpista, no se puede verbalizar otra cosa que "infame traidor a la Patria".

Se suman las respuestas y repudios y espero firmemente que al actual Diputado de la Nación, que representa al pueblo y como tal, tiene responsabilidades diferentes a la de sus representados, sea juzgado como lo que es, un tridor a la Patria.

La gestión de Cristina Fernández de Kirchner, apoyada por un concierto de países y las resoluciones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas que reclaman la negociación y nunca han dejado de afirmar la soberanía argentina sobre Malvinas y los territorios del Atlántico Sur que nos pertenecen, no puede permitirse el lujo de dejar pasar este episodio. Nosotros, un pueblo que todavía no termina de asumir el costo de un conflicto desgraciado que no se elaboró en la memoria colectiva con todas las luces y sombras, que calla que el número de víctimas por suicidios entre los ex combatientes es tremendo, que tiene pendiente todavía esclarecer torturas perpetradas allá por oficiales argentinos a soldados argentinos, que no sabe todavía la identidad de chicos sepultados en el suelo malvinente, nos vamos sensibilizando y condenamos esta afrenta gravísima que constituye un antecedente muy peligroso: el reconocimiento de la soberanía inglesa al sellar el pasaporte a alguien que ejerce las funciones de representación del pueblo de la nación argentina.

El ex combatiente Fernando Préstamo ha declarado que "Nos vamos presentar en la justicia federal y vamos a pedir por el artículo 214 y 215 del Código Penal Argentino"."Para nosotros, esto es traición a la patria". Y con los papeles que correspondan, la presentación será ante la justicia federal para solicitar el desafuero a la Cámara de Diputados".
Estos artículos, 214 y 215 del CP, contenidos entre los "Delitos contra la seguridad de la Nación" establecen que "será reprimido con reclusión o prisión de 10 a 25 años o reclusión o prisión perpetua", además de "inhabilitación absoluta perpetua", quien cometa traición a la Patria. Y esa figura penal le cabe a para toda persona que "deba obediencia a la Nación por razón de su empleo o función pública, y tomare las armas contra ésta, se uniere a sus enemigos o les prestare cualquier ayuda o socorro".

Ernesto Alonso, perteneciente al CECIM La Plata y titular de la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas, agregó a su rechazo a la presencia en las islas del precandidato a presidente radical la indignación por la presencia junto a éste de un ex militar que "se alzó contra la democracia": José Duarte, que para Cobos es "un coronel que ha sido condecorado con la medalla al valor". Pero ese coronel participó del alzamiento carapintada de 1987 contra el ex Presidente Raúl Alfonsín, radical, por cierto.

Cobos no fue a reafirmar la soberanía argentina, se sometió como si nada a los controles migratorios de las autoridades inglesas, las mismas ante las cuales se rindió la Argentina en 1982, tras una guerra delirante y perversa en la que el legítimo reclamo de soberanía fue utilizado para prolongar en el poder a una camarilla asesina, ilegítima y ururpadora a su vez de las instituciones politicas. Camarilla que manejó el aparato represivo más atroz que se conociera hasta el momento en nuestro país. Con su impericia - ver el Informe Rattenbach, desclasificado por el gobierno de CFK- y las arbitrariedades para con las tropas y soldados que lo dieron todo y sin embargo fueron traidos de regreso silenciosamente, permaneciendo invisibles hasta hace pocos años nada más, los milicos desandaron un camino trabajoso en el logro de la devolución por vía diplomática de las islas.


Las consecuencias del manejo de la guerra, de las conductas criminales de los Galtieris, Menendez, los Astiz, oficiales torturadores de los soldados,-¿cebados de la tortura a sus compatriotas en los campos de concentración?- se enfrentan con una decidida política exterior que no puede ser tomada con liviandad ni desmentida por la actitud irresponsable de un diputado opositor con blindaje mediátioo. Si ha sido una imprudencia, es tal vez porque, como todos los de su clase, acostumbrados a los gestos incoherentes sin pagar costo político alguno, se creen las mentiras que repiten a diario. Pero acá se ha traspasado un límite que espero, esperamos, lxs argentinxs con memoria pero memoria completa y compleja, se sancione con rigor. Desafuero de Cobos, rechazo y repudio social, y una investigación concienzuda, ¿quién es este coronel carapintada que acompañó a Cobos y porqué? ¿para qué?

¿Cuál será la suerte de la vía judicial en la Cámara Federal? ¿Qué hará el Congreso Nacional al respecto? ¿Qué disculpas o explicaciones podrá brindar el señor Cobos a la sociedad, a los ex combatientes, una explicación en serio, no las acostumbradas frases hechas a Clarín y La Nación? Ëstos, los titiriteros,en el colmo del cipayismo militante, llegaron a poner en su tapa un 2 de abril el acto de los kelpers como parte de la campaña desestabilizadora constante contra un gobierno constitucional que no ha dejado jamás de defender la soberanía argentina en Malvinas e islas del Atlántico Sur.

Por la deuda interna con los que lucharon con dignidad y cuya memoria no puede mancillarse, por la Patria que ellos encarnan en su justa indignación, por el respeto a nosotrxs mismxs como un pueblo capaz de aprender de sus tragedias y sus gestas populares a pesar de los traidores, que es cierto, pueden más que unos cuantos, pero que no serán olvidados facilmente.