viernes, 28 de febrero de 2014

El calvario de Rosa : la complicidad judicial y la violencia sexual del terrorismo de estado

El megajuicio que se lleva a cabo en Mendoza, largamente esperado y obstaculizado, sienta en el banquillo a funcionarios judiciales cómplices y partícipes de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-clerical militar. Cívico- militar- clerical, como le gusta recordar a Taty Almeida.

Cinco magistrados de entonces, algunos de los cuales llegaron hasta hace muy poco tiempo a ocupar los más altos cargos en la justicia procincial.Los ex jueces Rolando Evaristo Carrizo, Guillermo Max Petra Recabarren y Gabriel Guzzo. Y los conocidos Otilio Romano,quien está acusado de haber sido partícipe primario en 103 delitos de lesa humanidad, Luis Miret, acusado por más de 30 hechos, además de haber omitido investigar, en sus roles de fiscal y juez, delitos como privaciones ilegítimas de la libertad, desapariciones, robos y torturas. Otilio Romano se había fugado a Chile el 24 de agosto de 2011, un día antes de ser suspendido en sus funciones como juez. Solicitó asilo político e inicialmente se le concedió una visa de ocho meses, pero su demanda de asilo permanente fue denegada por las autoridades chilenas. En diciembre de 2011 fue destituido por el Consejo de la Magistratura, que lo consideró "cómplice" de la dictadura militar.Por su parte Luis Miret, ex Camarista Federal, manejó una gran influencia en la justicia provincial hasta que en marzo de 2011 un jurado de enjuiciamiento lo destituyó por “mal desempeño en sus funciones y presunta comisión de delitos”. Pese a que organismos de Derechos Humanos denunciaron su complicidad con el accionar represivo, continuaron ejerciendo sus cargos públicos en la democracia. Se creían intocables pero las pruebas, testimonios y documentos permitieron a la justicia federal establecer el accionar legitimador de los crímenes de lesa humanidad por los cuales desde 17 de febrero están siendo juzgados por el TOF Nro. 1.

Los proyectos de modificación y el reclamo para depurar de practicas corporativas y de complicidad genocida al Poder Judicial resultó obstaculizado el año pasado. Sin embargo, se sigue trabajando y como afirma Félix Crous, referente de Justicia Legítima que cumplió funciones destacadas en la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Delitos de Lesa Humanidad, es un proceso de acumulación. "Las marchas y contramarchas en relación a lo legislativo no constituyen un certificado de defunción ni clausuran un proceso que no se puede detener, la democratización del Poder Judicial."(declaraciones a REMOLINOS.TIEMPO DE MUJERES, FM 89.3 Radio Gráfica, 10/2/14)

La especial importancia del jucio de Mendoza reside en que es la primera vez que acusa y juzga el accionar de los funcionarios judiciales hoy sentados en el banquillo: “A cada secuestro, a cada desaparición, los familiares presentaban un hábeas corpus. ¿Qué se hacía con esa presentación judicial? Simplemente, los fiscales y los jueces, en vez de investigar, los archivaban y miraban para otro lado. Sabían muy bien lo que estaba pasando. Y, al mismo tiempo, le daban valor a los testimonios que se tomaban bajo tortura en los centros clandestinos. De esa forma, avalaban las detenciones ilegales y las torturas.” explicó el abogado de la querella Pablo Salinas a Infojus.

Se trata de un megajuicio puesto que se unificaron varias causas: además de los jueces, 41 imputados -entre militares y policías- por los delitos perpetrados en el centro clandestino de detención y tortura que funcionaba en el "D2", además del Liceo Militar General Espejo y la Penitenciaría de Boulogne Sur Mer. Cerca de 200 víctimas.

En la causa se sucederán más de 200 testimonios dan cuenta de las tecnologías del horror que se implementaron, entre las cuales, las violaciones y abusos sexuales no fueron ni excesos ni anomalías, sino que tuvieron carácter sistemático.Los delitos de violación y abuso sexual - que han sido mencionados desde los tiempos del informe de la CONADEP-, han permanecido en una especie de bruma, o subsumidos en la tortura, sin haber podido ser escuchados y reconocidos como delito específico, delito de lesa humanidad, al haberse perpetrado en el marco de ataque generalizado y sistemático contra la población civil (Estatuto de Roma, 1998).

El fiscal Vega leyó al tribunal las acusaciones, entre ellas, las declaraciones de la sobreviviente Rosa del Carmen Gómez -quien estuvo detenida en el D2 desde el 1/6/1976 hasta finales de febrero de 1977. Fue secuestrada cuando tenía 27 años junto a su compañero, Ricardo Sánchez Coronel, quien permanece desaparecido- fue una de las primeras sobrevivientes que ha roto el silencio para relatar las violaciones que sufrió durante su cautiverio. En 2011, Rosa declaró en el segundo juicio de lesa humanidad, testimonio que sirve de base para esta acusación.

“Tras la primera tortura vino la primera violación. Desde ese día me violaron todo el tiempo: en las celdas, en los baños, en la sala de torturas, mi alma ya no estaba en mí, era un cuerpo, era imposible” declaró Rosa.Durante el primer mes permaneció maniatada y vendada. En esas condiciones las torturas y los ataques sexuales se tornaron diarios y de ellos participó más de un represor. “Al principio no veía nada, pero podía identificarlos por las diferentes voces y olores, por el manejo de las llaves. Cuando escuchaba solo una, sabía que venían por mí”

Las violaciones se mantuvieron aún cuando ya no la torturaban: “La resistencia no tenía sentido, lo mismo me ataban de pies y manos. Me violaban con todo tipo de elementos y con la amenaza de ir a buscar a mi hijo que tenía cuatro meses cuando me llevaron”. Rosa declaró que sus abusadores se ensañaron con su maternidad reciente mediante manoseos, picanas y quemaduras que sufrió en su vientre y en sus pechos.

En una ocasión durante su secuestro en el D2 la atendió un médico tras sufrir una intoxicación con un producto que utilizaban para desinfectar los calabozos: “Se me hincharon las manos, durante todos esos meses yo no menstruaba. Pensaba que estaba embarazada de las violaciones. Ese médico me trajo un decadrón. Le dije que podía estar embarazada, me hizo acostar en el suelo y me revisó. Me dijo 'quedate tranquila que no estás embarazada' y esa tarde menstrué.”Finalmente fue trasladada al penal de Villa Devoto.

No sorprende que haya retenido los rostros de sus torturadores y adusadores a quiene reconoció en el juicio, tras habérselos cruzado estando en libertad. Hoy están siendo juzgados, pero representó un calvario reiterado llegar a esta instancia. “Ese señor participó en mi detención, en las torturas, en violaciones durante los 9 meses en las torturas y fue quien más me amenazó con desaparecer a mi hijo”, declaró refiriéndose a Lapaz, quien participó del operativo en el que la secuestraron junto al ex policía Manuel Bustos –conocido como “Mechón Blanco”-, ya fallecido.

El fiscal Vega dió cuenta ante el TOF 1 del acoso y maltrato sufrido por Rosa cada vez que intentó denunciar a sus abusadores durante los procesos de instrucción. Quienes se pregutnan porqué, si estas prácticas de vilencia sexual, fueron sistemáticas, no se registraron denuncias antes, o porqué siguen callando muchas víctimas, podrían ponerse en el lugar de esta testigo, que dijo: “Cada vez que iba a declarar me sentía muy sola y quedaba muy mal. Nos hacían esperar. Me decían que si las fotos eran reales, me repetían ‘acuérdese que está jurando’, me preguntaban cuántas veces me violaban y me pedían que diera nombre y apellido de los violadores. Me hacían sentir que yo era la culpable”.

La violencia sexual como delito de lesa humanidad merece ser tomada en cuenta, merece un tratamiento especial a la hora de interrogar a las mujeres y a quienes se atreven a hablar de esto siendo varones que también la sufrieron pero por los mismos prejuicios de género raramente lo admiten y no siempre en sede judicial. Es inadmisible ya, dada la cantidad de denuncias y testimoios, seguir eludiendo este eje central de la represión del terrorismo de estado, cuyos efectos disciplinadores de mujeres y varones continúan obstaculizando una convivencia igualitaria.

Las implicancias del testimonio de Rosa y de otras tantas mujeres en otras causas y testimonios documentales - Lesa Humanidad(2011), Campo de batalla. Cuerpo de Mujer(2013), así como en otras obras bibliográficas - remiten además a sufrimientos replicados en el tiempo y que permanecen rodeados de un silencio que revictimiza y resguarda a culpables.

¿Nos podemos imaginar la espantosa sospecha de estar embarazada de torturadores que violaron? Y además, en la perversidad de ensañarse con la maternidad de estas mujeres prisioneras que no podían ofrecer resistencia alguna, mientras arrancaban a bebés recién nacidos a las madres que parían tabicadas, entre insultos y mugre en maternidades clandestinas, para ser entregados a familias de militares represores, a, como decían muchos señores de la iglesia cómplices de la apropiación, "buenas familias"?

Pensemos en los atropellos contemporáneos que sufren mujeres en situación de encierro, las dilaciones inexplicables de la cantidad de personas sin sentencia firme. En aquellas que no reciben un beneficio comparable a la prisión domiciliaria por edad o motivos de salud al que se acogen represores que han secuestrado, desaparecido y robados identidades y vidas a tantas personas.

La violencia se perpetúa en la indiferencia o la administración selectiva de la escucha.

Pensemos en los derechos de las mujeres y las constantes intromisiones de corporaciones como la eclesiástica y la judicial en sus cuerpos y proyectos de vida.

Mucho nos falta como sociedad y como democracia en construcción permanente, en este sentido. Mujeres que a pesar de todos los obstaculo hablan de la violencia sexual, que denuncian la violencia institucional, los prejuicios que no solamente ofenden su sensibilidad sino que garantizan la impunidad de verdaderas bestias, nos están interpelando.

La falta de escucha o los obstáculos culturales y por parte de la violencia de género institucional que pervive en la administración de justicia estatal, se ha mantenido hasta ahora en relación a este aspecto de la represión que buscó disciplinar los cuerpos, arrasar la subjetividad de las personas detenidas, aniquilar toda forma de resistencia. Forma parte del dispositivo empleado para poner en orden los roles de cada uno y cada una en la sociedad. La mujer guardiana del hogar, aislada en lo privado, esposa-madre, sin actuación política alguna. Demonizar a aquellas mujeres disidentes, que desafiaron el estereotipo, permitió su posterior castigo y exterminio. Y se hizo apelando a descalificaciones de índole sexual, "putas", "libertinas","yeguas", de peligrosidad extrema, expresando un odio de género por los lugares pretendidamente naturales que las militantes y otras mujeres díscolas para con ese modelo, representaban. El terror enviaba así un mensaje, además, a toda la sociedad. Pensando en la persistencia de las alusiones a la sexualidad para descalificar la actuación política de las mujeres, encuentro esos prejuicios bien vivos y coleando en muchas expresiones de oposición política, de la presunción de culpable de lo que le pasó en mujeres víctimas de violación o de maltrato físico, exculpando a quien ejerce la violencia.

Modelos de feminidad y masculinidad hacen al control de un orden político determinado, por eso la tríada dios-patria-hogar de aquellos tiempos en la propaganda de la dictadura y de algunos discursos de derecha contemporáneos, nos debe inquietar. Y además, nos debe llevar a tomar en serio las implicancias de las demandas feministas, las políticas con perspectiva de géneros: llevamos treinta años de democ5racia. Estas demandas se vinculan estrechamente con el diseño de una sociedad realmente democrática y abierta y con un desempeño de las instituciones que no revictimice a quienes no son percibidxs ni consideradxs como sujetos, y son devaluados en el ejercicio de su ciudadanía.

Abordar la violencia sexual en los contextos represivos y preguntarnos el porqué y el para qué de ese dispositivo nos conduce a una mejor compremsión de la democracia, ayuda a comprender lo que habilita la violencia hacia las mujeres. Eliminar los prejuicios e ideas que establecen jerarquías para sostener abusos intolerables, es fundamental para lograr y profundizar la igualdad y la libertad de las personas sin importar su género, su extracción social, su edad, su procedencia.

Es una deuda de todxs, más allá de los juicios como éste. El relato de Rosa del Carmen y los relatos del horror padecido no solamente demandan ante la justicia. Nos demandan en el presente en lo personal, que como lo han dicho las feministas, es político.




viernes, 14 de febrero de 2014

En defensa propia

Este es un proceso de resistencia ante el ataque renovado contra la democracia. Un ataque como se hacen ahora, desestabilizador del primer proyecto que en décadas ha demostrado poder torcer la balanza. Porque es un proyecto que es atacado por lo que hizc, hace y se empecina en seguir haciendo. Que se ha dedicado a la recuperación del trabajo, a la educación pública, a promover el desarrollo de nuestras regiones. Un proyecto que retomó las banderas e hizo posible desde su accionar decisivo la memoria y la justicia por los crímenes de lesa humanidad de la dictadura. Este que sostenemos tantxs argentinxs es un proyecto donde somos viables. Alguna vez nos descartaron, aplastando cualquier chance y proyecto de vida. Por eso lo sentimos nuestro, porque hubo experiencias ahogadas por golpes y campañás de odio. No era imposible, era necesario el coraje, bancarse abrir muchos frentes a la vez y convencer a escépyicxs y desencantados de la política, porque esto no se hace sin apoyo popular y movilización. Y lo que fueron sueños postergados se fueron haciendo realidades: apostar a la industria, a la ciencia, al saber y al talento que tenemos; rescatar el sistema solidario previsional para que al jubilarte, percibas haberes que se puedan pagar gracias al trabajado registrado y a la práctica sostenida y controlada de mpleadores cumplidores. Diez años de una gestión y una cultura democrática diferente que ha ampliado derechos civiles para sectores históricamente discriminados, animándose a construir un proyecto regional para desarrollarnos con la América del Sur y dejar de ser los eternos deudores arruinados y serviles a los centros financieros. Divididos y amarrados a la misma cuerda, tenemos lecciones y horrores comunes para intentarlo.
En estas semanas estamos contagiándonos prácticas de defensa propia en lugar de la histórica alarma paralizante que fue la respuesta repetida ante estos ataques.
Precios cuidados y gestiones. Conciencia de consumidorxs por nuestra parte. y a mucha honra.
Ensayamos, hace poco. Fuimos probando el poder que tenemos. De comprar o no comprar tomate, cambiar de diario o de servicio de cable.
Ahora es nuestra jugada.
Nos ocupamos de cuidar no solamente nuestro bolsillo, estamos cuidando la actividad que permite que pequeños comercios, pequeñas industrias, pequeños productores, subsistan en un mar de tiburones acostumbrados a repartirse tremendas ganancias fijando las condiciones, marcando las cartas, amparados por ese discurso falso de la autorregulación del mercado mientras se ponen de acuerdo en los precios que fijan y la ganancia exorbitante de la cual, por artilugios como fundaciones y donaciones sospechosas, pagan una ínfima parte de los impuestos que deberían. Una cadena de intermediarios se interpone para trazar la distancia entre el primer eslabón y lo que pagamos en las cajas en la que una empleada que a veces no tiene permiso ni para ir al baño, te pregunta como si fuera uno de los diez avemarías del rosario, si querés donar el vuelto para el tomógrafo o el hospital de niñxs tal o cual.
No. Estamos avivadxs ya de que lo que se necesita es que se recaude y se destine el presupuesto a la salud como corresponde, y que ninguna pantalla de fundación le sirva a vivos para desviar el dinero del erario público, esa bolsa de la cual salen los recursos para nuestra salud, para las rutas, para nuestra educación estatal, para las cloacas de los barrios pobres, para que el transporte público no nos sea un lujo, por ejemplo.
Estamos avivándonos.
No todo el mundo se creyó ni experimentó con dulzura esa película en inglés mal pronunciado del consumo, de la marca, de los shoppings.
No todo el mundo hizo la vista gorda de la otra cara de la concentración de los negocios favorecida precisamente por la ausencia del control y la inacción del estado. Y hasta al estado se lo llevaron puesto. En esos tiempos del laburo en negro, precarizado, cuando te echaban sin indemnización, cuando no podías soñar con un crédito hipotecario si eras un trabajador temporario, cuando niñxs lloraban de hambre o iban por la copa de leche a la escuela…¿cómo te las arreglabas? ¿estabas adentro? ¿pensabas que te parecías a los ganadores de entonces? Muchxs nos acordamos, o tal vez te sucedió algo similar pero te levantaste gracias al cambio de política y la memoria se te achicó, pero en los noventas remataban los campos y lloraba Norma Pla, ícono de la lucha de lxs jubiladxs, frente al rostro todoterreno de Domingo Cavallo. Cuando en la carpa blanca frente al Congreso se defendía la calidad de las oportunidades que tendría una generación, ¿ibas a una privada? Los desastres educativos y sociales arrasaron con una cultura del trabajo y de los valores, porque no había referencias, no tenía sentido formarse si no había futuro y no te podías ir del país, muchísimxs pibxs padecían, porque padecían sus padrxs y los adultos que los rodeaban, la pérdida de coordenadas de supervivencia: quienes a los cincuenta, a los cuarenta, con el título o sin él, se quedaron sin siquiera la suerte de que mediante el aviso del gran diario argentino, una changa les permitiera llevar algo a la mesa. La dignidad por el suelo. La depresión, la rabia, la burla, la lucha y las balas de la policía o los gendarmes.
El menemismo y el gobierno de De la Rúa no están tan lejos. ¿No te fundiste entonces? Te afectó lo que sucedía alrededor si zafaste o si estuviste “adentro”, en el famoso “derrame”? Decías entonces “roban pero hacen” y por eso no podés dejar de repetir que este gobierno roba - como aquéllos- pero su peor pecado es que “subsidia vagxs”, negrxs de m.., delicuentes? Cuidado, hay que informarse: el estado subsidia los servicios públicos que usás y usamos todos.
A vos que sin leer ni escuchar – porque hay más contenido que las muletillas y generalidades en los discursos-, aborrecés la gestión gubernamental que hace del estado un árbitro, insultás a una fuerza política validada por el voto que se declara francamente no neutral sino afín a las mayorías, y te repugna que ya no se tome como santa la palabra de los economistas que no dicen nada distinto a lo que dice el FMI, te hago una recomendación: revisá lo que hizo el presidente Roosevelt en los EEUU tras la crisis del 29. ¿Sabés que recurría a la radio para hablar a la ciudadanía con frecuencia? Mandatario exitoso en eso de intervenir y usar los medios de comunicación a su alcance, Chávez y su Aló Presidente no es un invento de los populistas bárbaros latinoamericanos.
A vos, te pido que pienses en el incendio del depósito de documentación bancaria de días atrás y que le costó la vida a lxs bomberxs, documentación vinculada a la investigación de fraudes y delitos económicos de los grandes. Que recuerdes las deudas incobrables de La Nación, que averigües sobre la apropiación de Papel Prensa en el 76, que uses la computadora para chequear quienes son los que compran las deudas externasy ganan millones con el hambre de pueblos que no las contrajeron – revisá la estatización de la deuda privada que durante la dictadura, el mismo Cavallo gestionó y que pagamos durante décadas todxs lxs ciudadanxs-, a ver quiénes son las águilas y buitres ligerísimos que la levantan con pala sin laburar, - salvo que rescatemos la especulación es un laburo-, antes de insultar a lxs beneficiarios de la notebook o del plan PROGRESAR para seguir estudiando.
A vos te pido que no te sientas tan envalentonadx, mirá que los que siempre tuvieron el poder real – no el de los votos- no blanquean sus intenciones, porque no pueden, y podés ser un ingenuo vehíxulo de sus maniobras restauradoras de un orden de cosas en las que a la larga o a la corta, también vos saldrás perdiendo, porque perderemos las mayorías. Como dijo Cristina hace dos días, no es ella, no es el gpbierno, somos todxs quienes vamos a volar por los aires si lo logran. Y una de las mejores armas es la memoria flaca, la hipocresía o la inmadurez para asumir de dónde venimos, cuáles han sido nuestras malas apuestas, cuánto nos corresponde de mérito o de responsabilidad.
Tendrá poco glamour controlar precios en el supermercado, o expresar en determinados días, un hartazgo frente al abuso con un boicot.Puede ser. Pero la dignidad es más importante, y esa no se compra ni se vende, ni siquiera en cuotas.