miércoles, 18 de diciembre de 2013

Fallos, prejuicios y justicias

...¿Quién te va a creer?
¿Quién les cree a las víctimas?
Los mitos de las buenas y las malas mujeres.
La estigmatización de quienes, desde una situación de vulnerabilidad, son vistas como las únicas responsables de su infortunio, desvinculadas de todo nexo con prácticas que tenemos naturalizadas como si no fueran opresivas.
Prejuicios.
Poderes y prejuicios.
Ese mismo andamiaje de prejuicios está presente en jueces, fiscales, abogadxs. Planea en los estrados donde esas víctimas cuentan el calvario que han padecido, tras ser rescatadas por el programa que se creó a partir de las denuncias, la perseverancia de Susana Trimarco, la decisión de un Presidente de escuchar y responder, una ley que tipificó el delito que no existía: la trata.
Porque quiero remarcar que al enorme coraje de denunciar a victimarios poderosísismos, que han tenido a las policias y funcionarios como socios, ese coraje de quienes contaron a ese tribunal indigno de la Sala II que vieron a Marita, que contaron lo vivido y lo visto, porque compartieron ese infortunio, les contestaron con la peor respuesta posible. Reabrieron seguramente las heridas que tanto cuesta curar, si es que se curan.Hace un año nos concentrábamos en todo el país, conocido el vergonzoso fallo de camaristas tucumanos que absolvía a los acusados por el secuestro de Marita Verón, acusadxs de delitos que habían sido probados en el desarrollo del juicio sobre el cual se centraba una atención especial. Entre los elementos contundentes que se presentaron, estaban los testimonios de otras mujeres también víctimas de esta mafia, mujeres que, desafiando el miedo, declararon en el juicio.

Un fallo increíble el 11 de diciembre de 2012. El estupor. La vergüenza institucional. La violencia de la arbitrariedad contra todxs.
Absolvían a los victimarios, desoían a las víctimas, celebraban la impunidad y la perpetuación del crimen.
El caso de la joven tucumana, madre de una pequeña hijita, secuestrada en pleno centro de su ciudad hace 11 años y hasta hoy, desaparecida, permitió que se conociera el espanto de la reducción a la servidumbre sexual de mujeres en nuestro país, al amparo de complicidades policiales, judiciales y políticas. Negocio alimentado por clientes prostituyentes, por supuesto: sin demanda no hay oferta. Sin un sistema de género que legitima la cosificación de las mujeres y reproduce el mito de una sexualidad masculina particular e irrefrenable que necesita este "consumo", tampoco.
Las representaciones sobre la sexualidad diferenciada articulan estas relaciones de dominación que parecen tan exóticas.


Marita fue retenida y ocultada en los prostíbulos riojanos El Desafío, Candy y Candilejas, "donde fue obligada a ejercer la prostitución en el marco de una organización dedicada a tales fines", establece el fallo superior de la Corte Suprema provincial que restablece justicia en este caso revocando la sentencia que había absuelto a lxs acusadxs, y efectuando críticas profundas a la sentencia. El fallo de la justicia : tres representantes impresentables de un poder institucional clave, que se resiste a su democratización, habían recortado quirúrgicamente, para componer su fallo, las pruebas presentadas. Las desconoció, las manipuló, confirmando que a las víctimas -las que merecen reparación-, en los estrados cómplices y machistas se las vuelve a violentar.

Quiero remarcar el papel del silencio que sostiene lo aberrante y la escucha diferenciada que existe para las víctimas.

Hace poco una abogada que estuvo presente en aquel juicio del año pasado, relataba que mientras daban ese paso crucial de declarar, estas testigos eran constantemente intimidadas por lxs acusadxs, quienes les decían en todo momento: "¿a vos quién te va a creer, si sos una puta?". Con el cinismo y la confianza en la impunidad, lxs responsables de explotar, mantener cautivas, encerradas, amenazadas, obligadas a infinidad de "pases" diarios, lxs culpables de desaparecerlas del mundo al que pertenecían, expresaban con todas las letras el prejuicio que compartían con lxs jueces y ampara su accionar. Hace un año, esos jueces de la Sala II de la Cámara Penal: Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano desoyeron esos testimonios y absolvieron a lxs culpables; desoyeron y descreyeron de las palabras de esas mujeres. Y aquel fallo vergonzoso, que desató una sana movilización e indignación en repudio de esta justicia cómplice, dolió como una bofetada tremenda. La burla más perversa a Micaela y a Susana, pero también, a las testigos.
El fallo configuró una revictimización institucional de quienes habían contado el espanto compartido con la joven secuestrada en 2002 y cuyas palabras no tuvieron entidad a la hora del fallo.
Era un mensaje que habilitaba la impunidad.
Una luz verde, no pasa nada.


Por eso, que la Corte Suprema Tucumana haya anulado esa absolución un año después, que haya dicho que está plenamente demostrado el secuestro de Marita Verón el 3 de abril de 2002; que fue retenida y ocultada “en casas pertenecientes a Daniel Milhein y Andrés Alejandro González; que el fallo de la Sala II está minado de contradicciones lógicas, que no valoró debidamente las pruebas sino que a sentencia absolutoria de 2012 brilla por “la ausencia de una esencial perspectiva de género” y que esas pruebas debían considerarse en el contexto de una red de trata de personas para explotación sexual cuya existencia la misma Sala II consideró acreditada, es una decisión capital de la Corte.En este fallo reparatorio, se dice expresamente que los indicios, pero sobre todo los testimonios de las mujeres que sobrevivieron a la red de trata y explotación sexual y lograron contarlo en el juicio, son una prueba de peso “abrumador”. Por eso, se señala que “no quedan dudas” de que los mellizos José “Chenga” y Gonzalo “Chenguita” Gómez, y Daniela Milhein y su entonces marido Alejandro Andrés González fueron coautores de “la retención y ocultamiento agravado (art. 142, inc. 1º, del Código Penal) para el ejercicio de la prostitución (art. 126 del C. Penal) en concurso ideal (art. 54 del C. Penal) en perjuicio de María de los Angeles Verón”. Carlos Alberto Luna, Paola Gaitán, María Azucena Márquez, Juan Humberto Derobertis, Mariana Natalia Bustos y Domingo Pascual Andrada fueron considerados ahora partícipes necesarios para que el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la explotación sexual de Marita Verón fuera posible.

¿Y la policía?
Porque entre lxs imputados se encontraba un efectivo policial de apellido Andrada. En este caso, la Corte señala que los jueces de la Cámara Penal cambiaron la acusación por la que era juzgado y no explicaron por qué lo absolvieron. Andrada había sido acusado de privación ilegítima de la libertad y promoción de la prostitución, pero “la sentencia parece juzgar sólo si (...) trasladó a María de los Angeles Verón desde Tucumán a La Rioja, lo que constituye una alteración del marco fáctico de la acusación” que “afecta la validez” de la sentencia. La Corte reparó particularmente en Andrada por la gravedad de su condición de policía formando parte de la red dedicada a la trata de personas y explotación sexual. Está probado “en forma incontrastable” que, en esa red, Andrada “trabajaba como ‘empleado’/ informante de los dueños” de los prostíbulos y que “conocía de la búsqueda de la hija de Susana Trimarco”, por lo que “resulta evidente” que tuvo “un papel relevante en la retención y el ocultamiento” de Marita.
El nuevo fallo de la Corte Suprema de Tucumán señala de manera contundente, y lo reitera en las páginas de su fallo, que la trata “no puede desarrollarse sin la cooperación o complicidad de algún sector de la policía”.

Valoraciones
La Corte acusa a los camaristas de haber valorado las pruebas “de un modo arbitrario, irrazonable y descontextualizado, exhibiendo una fundamentación meramente aparente”: es decir, es un fallo lleno de contradicciones. Ahora se establece que esa sentencia absolutoria de 2012 adolece de la perspectiva de género imprescindible para considerar las pruebas que tampoco fueron evaluadas considerando el contexto de una red de trata de personas para explotación sexual.

Los jueces repudiados por la sociedad hace un año y descalificados ahora por la instancia superior tucumana compaginaron un mamarracho jurídico que no busca vincular los indicios, las pruebas y los testimonios, sino que, dice la Corte, “por el contrario, segmenta y fracciona sus dichos (de los testigos) de modo de encontrar supuestas contradicciones a fin de restar valor a las declaraciones”. Además, sostiene que "Es evidente que la Cámara adoptó un mecanismo de valoración de la prueba que importó la selección de ciertos aspectos de las declaraciones testimoniales que, analizados aisladamente, condujeron a una solución con severos visos de arbitrariedad".

La reforma del Poder Judicial, la visibilización de la trata de personas, el rescate y acompañamiento, la educación cultural para el abordaje mediático que no se centre en el efectismo sino que apunte a que no se repita y desnude las complicidades, son tareas de todxs. No cedamos en el esfuerzo de modificar estos ámbitos de protección de verdugos. Susana luchó sola primero, y jamás dejará de buscar a Marita. En el camino, ha salvado y se ha hecho cargo del rescate de otras Maritas. Estas mujeres a las que por fin, han escuchado, y han creído.

El fallo de la Corte Suprema de Tucumán es un signo esperanzador. Un paso adelante en un camino donde tal vez la única seguridad es la que tenemos es que no hay "justicia" plena ni suficiente, sino que vamos logrando justicias si no dejamos nunca de luchar.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Sólo en democracia

En estos días no tenemos una pausa. La democracia que vivimos no está exenta de conflictos. Justamente, de eso se trata la vida en sociedad: de lidiar de la mejor manera posible con las disputas incesantes de intereses, la desigualdad en el acceso a los bienes y a los derechos, a la dignidad que debería ser un suelo básico, pero sabemos que no es experimentada por todxs.Hay muchísimo para hacer, y siempre lo habrá. Lo que nos desvela es el cómo transitamos entre tantas injusticias. Cómo dejamos de construir enemigos a medida de quienes ostentan privilegios y que son útiles para provocar lo que solamente nos desangra y no cambia, en el fondo, ni las reglas de juego ni los lugares de cada uno.
Hace unos días que padecemos una extorsión a las instituciones que nos dimos y por las que luchamos, y digo luchamos aunque en dictadura haya sido una niña o adolescente, que desde la guerra de Malvinas comenzaba a sentir que en el mundo adulto demasiadas cosas estaban resquebrajándose, y que no podía festejarse un partido de fútbol mientras soldados en el sur lidiaban con una superpotencia.
La bandera idolatrada de los militares que de pronto, pasaban a ser - de buenas a primeras- lo execrable. Por haber perdido. Después comenzaríamos a enterarnos de las vejaciones de los chicos, de las colectas que no llegaban. De la desesperación de los uniformados que había llevado al desastre al país.
Cuando asumió Raúl alfonsín tenía 16 años recién cumplidos y parecía que todo era posible. Apenas empezaba a conocer las atrocidades que otros partidos de futbol- los del Mundial- habían acallado. Relatos fragmentarios de lo que había sucedido con jóvenes de mi ciudad, se entrelazaban en una historia demasiado terrible. Desaparecidxs.Poco tiempo después, al ser ya estudiante en La Plata, completaría la historia de lo que había enmarcado mi niñez.
Aún en proceso de procesar el "Proceso", se juzgaba a las Juntas. Inédito. Nunca Más! Pero, ¿Cómo remontar desde ese horror, con tantas preguntas que una sociedad atemorizada o anestesiada tenía que hacerse? Desde que entendí lo que implicaba la vigencia de los derechos humanos, todas las certezas sacudidas de la infancia - como la de una creencia religiosa, como la de las instituciones-, lo que implica el principio de autoridad, resultaban sospechosos. Salvo ese piso, la dignidad instrínseca de un ser humano, que no puede violarse nunca. Bajo ningún concepto, con ninguna excusa.
Sabemos la tortuosa historia posterior, la Semana Santa y la claudicación. Lo que significó para quienes teníamos 20 años entonces, tamaña restricción a la primavera que pensábamos, ensancharía los límites de proyectos vitales. Estaba rondando el fantasma.
El neoliberalsimo menemista arracó con los indultos que un diciembre nos atragantó los sueños.
Y aprecié desde otra perspectiva la lucha de quienes sostuvieron el reclamo por la memoria, la verdad y la justicia y no se dejeron abatir. Mucha sociedad se plegó, al ritmo del uno a uno y del pasatismo que aliviaba de aquellas preguntas incómodas sobre la dictadura, al discurso de la muerte de las ideologías, el mirar para adelante, el ya está, el reconciliarse con asesinos y torturadores y no preguntes más que nadie quiere ya saber.
Momentos de zozobra en hiperinflaciones y gente sin trabajo y sin nada qué esperar. Norma Pla. La Carpa Blanca. Los pueblos abandonados a su suerte sin el tren y sin economía regional. María Julia posando desnuda con el tapado de piel en Bariloche. Muchxs se la creyeron, como si fuesen candidatxs todxs a ser tapa de Caras. Los barrios privados y los barrios marginales. La maldita policía y el gatillo fácil, cobrándose a pura bala y a pura impunidad - y vista gorda de vecinxs aúyn no excluidos pero, casi- sus víctimas. Nuevas víctimas fabricadas por el guión mediático: piqueterx, villeritx, negro, como si brotaran de las cloacas. Sin derecho ni siquiera a salir a gritar y exponerse a una muerte, luchando.
La solidaridad escaseando tanto como un laburo en blanco.Omar Carrasco se muere en el cuartel, haciendo la colimba.Víctima que termina con una rémora inconcebible. Pero, ¿el único muerto durante la servidumbre militar obligatoria?
Militancia resistente que combate el farandulismo entreguista, pero cede ante los medios y olvida la construcción política. El llegar al gobierno, así, se transforma en un desastre.
La banelco de la flexibilización laboral en el Senado. Alicia Castro en Diputados colgando una bandera yanqui, desafiando al espacio político propio, que había traicionado su prédica de otro país posible y otra política.Kosteki y Santillán en el Puente. Y saliendo nosotrxs a la calle para demostrarle a Duhalde y a la maldita polícía que no comprábamos más la violencia de lxs excluídxs entre sí. Que sabíamos que se trataba de disciplinarnos, una vez más, a escasez, deuda, olvido, sangre y fuego.
Por eso con la llegada del kirchnerismo se refunfó la democracia. Porque el suelo de la vigencia de los derechos humanos es imprescindible, como el plantear claramente el conflcto con los poderes reales de la Argentina. Porque abrió el espacio para al articulación posible, no ideal, posible...de distintas resistencias y espacios de militancia.
Tenemos mucho pendiente. Sin dudas.
Hay personas que no son consideradas personas, hay torturas y abusos en las cárceles, hay chicxs que sin que a nadie le importe quedan a merced de las balas en tiroteos que siempre acontecen allí, como si se tratara de una tormenta o un alud, mientras las fuerzas de seguridad que deberían cuidarlos los ejecutan.
Hay mujeres que desaparecen, secuestradas, porque policías provinciales, gendarmes, políticos, jueces y clientes hacen la vista gorda y engordan sus bolsillos con la trata de personas. Y sobrevivientes son revictimizadas en tribunales que se burlan de la sociedad que ha podido comenzar a plantear, fuertemente, ¿quiénes consumen mujeres esclavizadas? ¿cómo se elabora la justificación y el silencio? A Susana Trimnarco, como ayer a las Madres, la trataron de loca y la desprecian por apoyar la escucha que este gobierno le ha dado. Feministas que alertamos sobre la vulnerabilidad y la reducción a ciudadanas de segunda de las víctimas de la penalización del aborto, nos tratan de asesinaas. Que contrariamos los valores occidentales y cristianos, y hasta la misma doctrina de derechos humanos, apropiandose el discurso para humanizar un embrión y martirizar a una mujer.
Persisten zonas dejadas a asu suerte entre ejércitos privados y empresas que arrasan con campesinos en lucha y resistencias originarias.
Asquean las agresiones constantes a quienes se dedican a decir qué piensan y ensalzar un compromiso político, y promueven a empresarios, banqueros y periodistas cómplices de delitos de lesa humandidad.Gana las elecciones en la ciudad más rica del país un personaje siniestro que reprime en hospitales, ha utilizado fuerzas de choque para sacar del paisaje a las personas a las que tiene obligación de cobijar, mientras hace negocios con sus empresairos amigos. Gana las elecciones al Senado una dirigente que opina que la homosexualidad es una enfermedad.
Convivimos ocn muchas tragefias y atropellos, y sabemos bien que tenemos muchísimo por hacer entre todxs, asumiendo las responsabilidades que nos tocan. Apagando la televisión a la hora del morbo, cambiando el dial para tener datos y opiniones, no mero sensacionalismo y cortina de humo.
Hemos logrado cosas impensables. Pero para sostenarlas y para que las inevitables disputas en la convivencia de factores diversos de poder sea soportable, sea tolerable, la resposabilidad ne quienes toman decisiones y en quienes votamos y participamos, damos la discusión, no es menor. Un camino jalonado de luchas nos exige compromiso. La democracia no se nos ha regalado, la hacemos entre todxs y la cuidamos o la boicoteamos entre todxs.
No hay afuera de la política ni de las relaciones de poder.No se cambian los destinos colectivos con meras buenas intenciones y modelos perfectos. No hay recetas infalibles. Pero hemso aprendido dolorosamente cuánto se paga por permanecer indiferente, anestesiadx, distraído, descerebradx, con mira corta, con simplismo, con sentimientos derrotistas o paranoicxs. Este no es un "país de mierda", sino que es, como todo país, un lugar en el que hay gente de mierda, y gente que no. La capacidad para sentir como propia cualquier injusticia, como decía el Che, es quizás uno de los matices definitorios. Una democracia donde el dolor ajeno, donde la caridad sea sustituida por justicia social, donde no hay nadie invisible, nadie inaudible, nadie que se sienta "nadie", ese en un sueño y una realidad que se va haciendo de a pedacitos.

jueves, 5 de diciembre de 2013

El pensamiento crítico de la ciudadanía y la cultura

En la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires se realizarán entre el jueves 5 y el 7 de didimebre unas Jornadas abiertas y gratuitas acerca de los desafíos ético - políticos de la ciudadanía y la cultura, organizadas por un equipo de investigación en filosofía intercultural dirigido por la Dra. Alcira Bonilla y la Dra. Patricia Dip.
Acreditación desde las 9 y 30 hs. en el Aula 324, Puán 480, CABA.
Contará con la presencia de destacadxs panelistas internacinacionales y quienes desde la universidad pública conciben su trabajo como un aporte al logro de una ciudadanía en términos no excluyentes, desde los derechos humanos, desde la diversidad. Asumiendo el oompromiso de su estar en medio de encrucijadas a las que no cabe eludir con posturas falsas de neutralidad. Con la pretensión de intervenir desde el trabajo,que siempre reivindica Bonilla como tal, de la investigación. Siguiendo otros rumbos que desanden el individualismo y la competencia en términos que no hemos elaborado aqui, sino que se nos imponen desde los centros hegemónicos de producción del conocimiento.
Pensarnos por eso mismo es intervenir en lo que nos interpela con nuestro propia mirada, con nuestras preguntas y perspectivas, resignificando los modelos de pensamiento que se nos impusieron para encubrironos, dominarnos y convencernos de que no podemos, no somos capaces de la emancipación.
Este breve comentario va por cuenta de quien escribe, que nunca se olvida de que en su paso por esta facultad pública, encontró en su camino de formación pocxs, demasiado pocxs pensadorxs que asumieron la perspectiva personal que tenían y los valores que sostenían frente a lxs alumnxs. Es y sigue siendo osado hacerlo. Y a ellxs estoy agradecida de por vida. Por la coherencia y la inspiración. Dos de ellxs,Carlos y Alcira, han sido y siguen siendo fundamentales en este aún vacilante camino personal en la filosofía, estarán allí en estas Jornadas, para aprender de ellxs, discutir con ellxs, entusiasmarnos.
La invitación está hecha. A nuestra universidad pública que así presenta lo que devuelve a una sociedad con la cual se siente profundamente involucrada.