miércoles, 27 de marzo de 2013

Párrafos memorables

Si algo tuvo la marcha del pasado domingo 24 de marzo, además de su enormidad, fue el carácter festivo. Estamos, quienes nos movilizamos, felices de vivir estos tiempos de transformación que no soñábamos, estamos felices de poder discutir aquello que tanto se quiso naturalizar y de sumar, entre quienes tienen diferentes miradas y opiniones, energía democrática, prácticas saludables para una sociedad que tanto sufrió cuando se negaban las diferencias y los disensos. Cuando estaba prohibido pensar. Cuando estaba penado ser joven, tener el pelo largo, resistir las balas, las clausuras de locales partidarios, las marchas, las críticas.
Porque hubo décadas de prohibición de partidos y de ejercicio político.
Porque la violencia del estado, usurpada por los militares como brazo ejecutor de una derecha que siempre fue antidemocrática y despreció lo popular, mataba, encarcelaba y torturaba: en ese contexto, cuando el principal líder político estaba proscripto - prohibieron hasta nombrarlo, robaron el cadáver de Evita!- y cuando se perseguía desde el poder institucional, surgió la militancia más radicalizada, como respuesta a la opresión.

El domingo en la plaza que latía con la presencia de jóvenes, no tan jóvenes, familias, gente suelta, militantes y ciudadanxs sin pertenencia partidaria pero memoriosxs, se leyó un documento capital.Por eso quiero recordar, por si alguna distracción o algún impedimento debido a una transmisión televisiva interesada lo soslayó, destacar esos párrafos memorables del documento que leyeron los organismos de derechos humanos, los que sin duda marcan nuestra historia, la que estamos haciendo, y que serán atesorados por las generaciones venideras.

Compañeros y compañeras: estamos acá para compartir un año más este inmenso acto de militancia, para recordar que hace 37 años, el 24 de marzo de 1976, se cometió un golpe de Estado cívico-militar. Otro intento más para detener las luchas populares. La Junta Militar, integrada por los genocidas Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, inauguró un período de terror y exterminio que intentó aniquilar a quienes estaban organizados para defender la Patria Grande. El terrorismo de Estado se instaló y usó el método de la desaparición forzada de personas para perseguir y exterminar. Cientos de centros clandestinos fueron las sucursales del horror. Más de siete años de dictadura, dejaron un saldo de 30.000 detenidos-desaparecidos, miles de asesinados, exiliados y más de diez mil presos políticos. Los delitos que se cometieron a lo largo y ancho del país fueron de lesa humanidad: fueron crímenes contra todo el pueblo.

Hoy estamos acá nuevamente, en esta Plaza que nos vio llegar en plena dictadura cívico-militar, esquivando las garras del horror. Acá vinimos para empezar a juntarnos, mientras la Casa Rosada era ocupada por el genocida Jorge Rafael Videla. Las Abuelas, Madres, Padres y Familiares veníamos con la exigencia de la aparición con vida de los detenidos-desaparecidos. Nos reprimieron, echaron, persiguieron e incluso desaparecieron. Por eso hoy reivindicamos con todo nuestro amor a esas primeras Madres que fueron secuestradas por el Grupo de Tareas de la ESMA, entregadas por el genocida Alfredo Astiz. Acá decimos el PRESENTE por esas compañeras: Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Eugenia Ponce de Bianco.

Pasaron muchos años desde aquel terrorismo de Estado que empezó antes del 24 de marzo de 1976. Su antecesor fue la Triple A: la Alianza Anticomunista Argentina a la que le agregamos la cuarta A de asesina. Pasaron 37 años de aquel día en el que se decidió por arriba del pueblo y se usurpó el poder del Estado.

Nuestra historia está marcada por el dolor de muchos daños al pueblo. Hace ya más de 500 años, sufrimos el genocidio con el que vinieron por nuestras tierras y masacraron a sus legítimos ocupantes y nos robaron todo. Esos mismos descendientes hoy siguen luchando por el derecho a la tierra, al reconocimiento histórico de la propiedad colectiva. Son todas las comunidades que persisten a pesar de los que intentan desalojarlos, reprimirlos y matarlos. Exigimos el cese inmediato de la violencia empresarial e institucional que hostiga, reprime y mata a los pueblos originarios.
Vamos a llegar a los 30 años de democracia. Tenemos que valorarla, estar juntos para mejorarla, profundizarla, luchar por todo lo que falta. Los enemigos de la democracia son los mismos de siempre, nunca se van. Pero cuando el pueblo es más fuerte, no pueden hacer más que retroceder. En este tiempo que vivimos, ya no permitimos que ningún monopolio de la palabra decida por arriba del voto popular: ya no pueden pisar más nuestros votos, ni bajar gobiernos, ni intentar gobernar con la mentira.

Tenemos que defender todas las victorias. Porque cuando decimos que vamos por más, decimos que vamos por todos nuestros derechos. Y eso sólo puede preocuparles a los pocos que se niegan a la redistribución de la riqueza, a los que no son capaces de sentir el sueño colectivo de una Patria para todos.

Se cumplen 10 años desde aquel 2003 en el que se asumió como política de Estado Nacional terminar con la impunidad para los asesinos de nuestro pueblo, reconociendo la lucha histórica por justicia. Una década en la que avanzamos como nunca y que nos permite ir por más y profundizar el proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia. Hoy podemos decir que hay más de 400 genocidas condenados. Pero la mayor parte de los fallos aún no está firme y eso nos preocupa: exigimos que el Poder Judicial, desde sus instancias de Casación y la Corte, confirmen los veredictos con mayor celeridad. Hay genocidas condenados, incluso a perpetua, que caminan entre nosotros porque los jueces los dejan sueltos hasta que se confirme el fallo, trámite que puede tardar años.

También exigimos que se agilicen aún más los tiempos de los juicios, que se trabaje mejor en las instancias de instrucción de las causas, que los juicios sean realmente orales y públicos y se transmitan para todo el país, que se encuentre a todos los genocidas prófugos. Y con la urgencia del primer día, exigimos una respuesta sobre qué pasó con los compañeros Silvia Suppo y Jorge Julio López.

En este momento hay juicios en todo el país y esto es algo inédito e histórico a nivel mundial. Sin ir más lejos, el nefasto Plan Cóndor está siendo juzgado acá, para que no quede impune aquel operativo conjunto de los Estados Unidos con los Estados terroristas de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia. Sabemos que las victorias de los pueblos no tienen fronteras y que este juicio es para todos los pueblos hermanos de Latinoamérica que aún siguen luchando por justicia. Por eso también queremos decir una vez más que repudiamos la resolución de la Corte Suprema de Justicia de Uruguay, que optó por garantizar la impunidad: reafirmamos nuestro compromiso de acompañar al pueblo uruguayo en la lucha por Juicio y Castigo.

En Argentina se juzga a genocidas, porque acá se decidió escuchar no sólo a los familiares y sobrevivientes, sino a todo un país reclamando por el Juicio y Castigo para todos los asesinos de nuestro pueblo. Eso pasó diez años atrás, cuando el ex Presidente Néstor Kirchner decidió que la impunidad no iba a ser eterna y que para construir otro proyecto de país, una Patria para todos, había que reconocer la lucha del pueblo y asumir el compromiso histórico del Estado para hacer justicia. Y cuatro años después, la Presidenta Cristina Fernández, lo reasumió y lo sigue profundizando.

Hay muchas cosas que quedan por hacer y otras sobre las que se avanzó como nunca, como es el caso de la participación civil en el terrorismo de Estado. Se ordenó investigar a la empresa Loma Negra y el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca; se procesó a Pedro Blaquier, dueño de la empresa Ledesma; se destituyó a los jueces Otilio Romano y Luis Miret, y este último será juzgado junto con los ex jueces Rolando Carrizo, Guillermo Petra Recabarren y Gabriel Guzzo; el juez Pedro Hoft fue suspendido y será sometido a juicio político; dos civiles son juzgados en la megacausa ESMA, son Juan Alemann, ex Secretario de Hacienda, y Gonzalo Torres de Tolosa, ex funcionario judicial; y se avanzó en la causa por la apropiación de la empresa Papel Prensa. La justicia empieza a tener que reconocer la parte civil del Golpe, incluidos algunos miembros de su corporación.

Pero como dijimos el año pasado en esta misma Plaza: los grupos económicos también fueron la dictadura. No pueden quedar impunes y tenemos que avanzar en las responsabilidades de Mercedes Benz, Acíndar, La Veloz del Norte, Astarsa, Fiat, Techint, Macri, City Bank, La Nación, Clarín, Ledesma, la Sociedad Rural Argentina, Ford, Loma Negra y tantas otras empresas. Hace pocos días murió uno de los ideólogos de ese plan económico de hambre y exclusión que atentó contra las victorias y derechos de los trabajadores: José Martínez de Hoz. Murió impune, pero con la condena social de todo el pueblo.

El Poder Judicial debe avanzar sobre la participación de la Iglesia en el terrorismo de Estado: debe haber Juicio y Castigo para esa parte de la Iglesia que no sólo optó por el silencio, sino también por participar en los crímenes. Se hizo muy poco hasta ahora. Además, institucionalmente, jamás hemos escuchado un mensaje que condene el accionar de sus integrantes en la dictadura y sí vemos cómo se niegan a apartar a Christian Von Wernich, sacerdote condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad que sigue siendo parte de la Iglesia. Por otra parte, como un justo homenaje, queremos reivindicar a esos quienes desde la base de esa institución decidieron abrazar las luchas del pueblo y conformaron la Iglesia Tercermundista. Ahí estaban Angelelli, Murias, Longueville, Silva, Adur, Domon, Duquet y Mugica, luchando junto a muchos otros compañeros por una Iglesia del pueblo.



Nos preocupa la falta de avance sobre la causa por los crímenes de la Triple A: debe haber Juicio y Castigo para los responsables. Ya hay procesados, pero la causa no avanza. Así como el año pasado se juzgó y condenó a algunos de los fusiladores de la Masacre de Trelew exigimos que se avance sobre los asesinos de la Triple A.
Los juicios son orales y públicos, por eso les decimos, una vez más, que hay que asistir: los juicios a los genocidas son ahora. Tenemos que defender los juicios y acompañar a los testigos. Les pedimos que participen más, que llenemos las salas de compromiso.

Ahí están los genocidas en el banquillo, mudos con sus pactos de silencio. No nos dicen nada. No dan ni un solo dato que nos ayude a encontrar a los casi 400 nietos que buscamos, ni sobre los cuerpos de los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos. No somos sólo los familiares los que necesitamos la verdad: todos tenemos el derecho a saber qué pasó con los detenidos-desaparecidos, a encontrarlos y decidir dónde hacer un duelo, y también tenemos el derecho a saber qué les hicieron, quiénes lo hicieron y que no queden impunes. Sabemos que esa verdad es un reclamo masivo: falta que lo sepan ellos y hablen. Para tener la verdad también necesitamos que se abran y desclasifiquen todos los archivos que faltan.



Tenemos un largo camino recorrido buscando que el Poder Judicial nos represente. Puertas cerradas en la cara, hábeas corpus rechazados, jueces amigos de asesinos, jueces devenidos en abogados defensores de genocidas, secretarios y fiscales en las sesiones de torturas, jueces que cajonean causas o filtran información para los imputados; es parte de todo lo que vimos en 37 años de búsqueda de justicia. Hoy llegó la hora de gritar muy fuerte que el tiempo de las corporaciones se terminó y que en la calle se exige un cambio fundamental para que empiece a ser un Poder que nos represente a todos.

Cuando Susana Trimarco cuenta que en la búsqueda de su hija Marita Verón vive casi las mismas situaciones que nosotros hace más de 30 años, comprobamos que falta demasiado, que el Poder Judicial sigue estando al servicio de unos pocos: de los poderosos. Porque no nos representa el fallo de la vergüenza y la absolución que dejó impunes a los culpables del secuestro y trata de Marita Verón, no nos representan los jueces de la dictadura que cometieron delitos de lesa humanidad y siguen en actividad, no nos representan los miembros de la corporación judicial que impiden la vigencia plena de la ley de medios.

Tampoco nos representa ese Poder Judicial que criminaliza la pobreza y la protesta, que nos hace correr detrás de medidas cautelares para que los espacios públicos de la ciudad sigan siendo lugares de salud, como el Borda.

No nos representa el Poder Judicial que garantiza la impunidad para los asesinos de José Luis Cabezas, de María Soledad Morales, para quienes desaparecieron a Miguel Brú, y para los asesinos del 2001. Pasaron más de 10 años: sobró tiempo para investigar, juzgar y condenar. También pasaron 18 años del atentado a la AMIA, y seguimos diciendo que necesitamos llegar a la verdad y la justicia.

Tampoco nos representa ese Poder Judicial que deja impunes a quienes persiguen y matan a los pueblos originarios, y que dispone medidas cautelares para impedir que el Estado Nacional recupere el predio que la Sociedad Rural Argentina obtuvo a un precio vil. Esa misma Sociedad Rural que integró el sector civil de la última dictadura cívico-militar.

No nos representan Romero Victorica, Bisordi, Lona, Rueda y De Las Carreras. Este tiempo político, este proceso histórico de transformación social, necesita un Poder Judicial que represente al pueblo. ¡Basta de corporación¡ ¡Basta de jueces que defienden a los poderosos de siempre! ¡Basta de jueces al servicio de la injusticia y la impunidad!

El Poder Judicial actúa de forma corporativa: Los mismos que dieron el Golpe hoy vuelven a estar unidos a la corporación judicial para preservar sus intereses políticos y económicos. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es una lucha que empezó hace décadas y que fue reconocida por dos Poderes del Estado, pero no por el Judicial. Ahí se cristaliza el funcionamiento de ese Poder. El pueblo luchó por esta ley de la democracia, el Gobierno Nacional acompañó, los representantes elegidos por el voto popular en el Congreso también acompañaron, pero el Poder Judicial traba la plena vigencia. Así, ese Poder está eligiendo entre dos opciones: defender los intereses del pueblo o los de Clarín. Exigimos que la ley de medios tenga vigencia plena y podamos tener de una vez por todas una Patria con todas las voces.

Si no es democrático, el Poder Judicial es de clase: es para pocos, para los que más tienen y menos quieren redistribuir. Siempre fue así. Por eso, así como decimos que los grupos económicos también fueron la dictadura, la corporación judicial también lo fue, y estaban de la mano. Empresas y jueces al servicio del capital financiero e internacional.

Por eso es urgente democratizar la Justicia, porque queremos que la justicia sea un derecho y no un privilegio. A la justicia le falta pisar la calle, oler a pueblo, caminar la realidad. Democratizar la justicia implica hacerla representativa e igualitaria. El Poder Judicial debe llenarse de pueblo. Debe llenarse de las experiencias de aquellos abogados militantes, compañeros defensores de presos políticos que fueron desaparecidos. Hoy acá queremos reivindicar a Ortega Peña, De Pedro, Antokoletz, Santucho, Fresneda, Bustos, La Blunda, Amaya, Taboada y en ellos a todos aquellos abogados y abogadas que decidieron luchar con y por el pueblo.

Esperamos que la justicia esté a la altura de los hechos cuando en pocas semanas dicte el fallo a los asesinos del compañero Mariano Ferreyra. Vamos a estar todos en la sentencia esperando escuchar la condena a prisión perpetua para Pedraza. Y con ese reconocimiento a la figura del instigador, esperamos que la justicia también avance con Sobisch por el asesinato de Carlos Fuentealba, y con Duhalde por los de Maxi Kosteki y Darío Santillán.

La impunidad sólo genera más impunidad: con esa consigna siempre dijimos que el desmantelamiento del aparato represivo de la dictadura debía ser efectivo en lo material y en lo ideológico. La violencia institucional es una de las tantas consecuencias de que durante décadas la única política oficial sobre delitos de lesa humanidad hayan sido el olvido y el silencio.

Son las mismas prácticas criminales de las fuerzas de seguridad las que ahora nos arrancaron a todos a Luciano Arruga en Lomas del Mirador y a Facundo Rivera Alegre en Córdoba. Son las mismas prácticas, profundizadas por la impunidad, las que deben ser erradicadas por completo, porque esta democracia no puede seguir teniendo a miembros de las Fuerzas que no respeten los derechos humanos ni a responsables políticos que no los hagan respetar. Las cárceles y comisarías tienen que dejar de ser centros de tortura y asesinatos, tienen que dejar de ser sucursales de la violencia institucional.

Tenemos que unirnos todavía más para erradicar la violencia institucional. Por eso, tenemos que gritar muy fuerte: ¡ni un pibe menos, ni uno solo!

Las fuerzas de seguridad tienen que terminar de aprender a ser democráticas. Cuando se salen del camino institucional, son peligrosas. Por eso tenemos que decir que repudiamos los espionajes ilegales que hagan las Fuerzas, porque ya hemos vivido eso y conocemos sus consecuencias.
Sabemos que ya está en la justicia la causa por las acciones de Gendarmería, esperamos que se actúe pronto para esclarecer qué pasó y quiénes son los responsables.

Necesitamos seguir fortaleciendo la democracia entre todos. Este acto, este encuentro, es un gran momento de democracia. Y vamos a seguir caminando juntos para profundizar el proyecto de la Patria Grande.

Este proceso histórico de lucha contra la impunidad nos abrió también la posibilidad de resignificar los ex centros clandestinos y crear sitios de memoria. Vamos dando pasos colectivos para hacer de esos lugares que fueron territorio del terror, espacios de vida, memoria, militancia, compromiso, reivindicación, solidaridad y proyectos. No podemos pensar en una memoria estática, en blanco y negro: debemos seguir fortaleciendo un relato sobre lo que pasó ahí, sobre el funcionamiento de los cientos de centros clandestinos de detención, tortura, exterminio y robo de bebés, para profundizar la memoria, denunciar los delitos y para que se sepa qué hizo el horror con los compañeros detenidos-desaparecidos. Pero también queremos que se cuente quiénes eran esos compañeros y por qué luchaban. El relato y el recuerdo no pueden ser monopolizados por el horror, no puede quedarse ahí la memoria, porque tenemos que contar quiénes eran esos militantes para conocer la historia que reivindicamos.

Pero en esta ciudad que habitamos y que queremos cambiar no hay políticas del Gobierno de la Ciudad para apoyar los avances en la construcción de sitios de memoria: la política oficial es más cercana al silencio y al olvido. Por eso, denunciamos una vez más que el Gobierno de Mauricio Macri no trabaja en la promoción y defensa de los derechos humanos, y eso es muy grave. Vamos a defender los espacios de memoria, a pesar de las embestidas, porque el recuerdo ayuda a no repetir la historia y a reivindicar a los compañeros.Todos ellos tenían una vida comprometida con la militancia. Por eso los reivindicamos, porque luchaban por una Patria para todos. Cuando pensamos en los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos pensamos en la alegría. Siempre los recordaremos sonriendo. Siempre. Ahora escuchamos sus risas en sus hijos y nietos. Entonces, ¿cómo no militar los sitios de memoria y todas las luchas con alegría? Queremos que se cuente qué hizo el terrorismo de Estado con los compañeros, pero también que se cuente cómo eran sus vidas antes de eso: cómo luchaban,amaban, pensaban la Patria, festejaban la vida, se comprometían con el pueblo.

Los 30.000 luchaban por la vida. Era una época en la que el proyecto de una Patria Grande requería de una unión profunda de los pueblos, a la que se le respondió con un plan criminal de los Estados terroristas, siempre con la participación incondicional de Estados Unidos. Hoy tenemos otra historia para contar: nos estamos uniendo cada vez más y ya no tenemos un gobierno que abra las puertas para que se lleven todo y nos empobrezcan. Tenemos un proyecto de país que busca crecer, consolidarse, ser cada día más inclusivo y solidario.

Latinoamérica está unida con proyectos políticos de gobiernos populares que son cada vez más fuertes. Por eso, decimos que cuando tocan a uno nos tocan a todos y que ningún intento golpista podrá volver a pasar por arriba de nuestros pueblos. No lo vamos a permitir. Vamos a defender las victorias. Porque tenemos la posibilidad de volver a pensar en la alegría, el futuro, el amor, de proyectar, militar, sentirnos parte.

El año pasado ocurrió un hecho gravísimo: se atentó contra el gobierno democrático de Fernando Lugo en Paraguay. Ya pasaron casi cuatro años del Golpe a Manuel Zelaya en Honduras, en el que tuvo participación la Corte Suprema de Justicia de ese país. Lo dijimos entonces y lo repetimos: ¡tenemos una Patria cada vez más grande que ya le dijo basta a los golpes de Estado! ¡Vamos a defender la democracia, porque luchamos mucho por esta libertad!

Cuando hablamos de Patria Grande no podemos dejar de pensar en el compañero Hugo Chávez, a quien despedimos hasta siempre pocos días atrás. Estos cambios históricos que vive nuestra región tuvieron el impulso de hombres y mujeres que decidieron cambiar el rumbo de la historia. Hablamos de presidentas y presidentes comprometidos con el pueblo. Compañero Hugo Chávez: ¡hasta la victoria, siempre!

Los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos luchaban por un proyecto de país para todos. Pero la dictadura cívico-militar se impuso para instalar un plan económico, político, social y cultural de terror y exclusión. Ese era el objetivo de los genocidas: un país dependiente, sin justicia social, con derechos para pocos.
Nosotros reivindicamos la lucha inmensa que dieron esos 30.000 hombres y mujeres para cambiar la historia. Y, a pesar de que hoy no están, creemos que pudieron, que no nos han vencido. Porque estamos acá y podemos decir que lo que ellos hicieron fue hermoso: se comprometieron y lucharon por lo que creían justo. Reivindicarlos, poder decir en qué organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y sociales militaron nos llena de orgullo, porque tomaron la política como herramienta, esa política de los barrios, las fábricas, las calles. Eran militantes del pueblo.

Tal vez nos lleve algún tiempo dimensionar del todo la ampliación de derechos de estos últimos 10 años. Pero es necesario mirar para atrás permanentemente y pensar qué luchas empezaron hace mucho y en esta década llegaron a ser victorias: la ley de identidad de género, la ley de matrimonio igualitario, el Juicio y Castigo a los genocidas, la restitución de la identidad de los jóvenes apropiados, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la recuperación del empleo, la asignación universal por hijo, la estatización de YPF y las AFJP, la decisión de reclamar de manera pacífica la soberanía sobre las Islas Malvinas. Esta democracia tiene más derechos: vamos a defenderlos e ir por más.

Acá estamos todos juntos. Sintiéndonos parte de la historia. Qué lindo se siente estar orgulloso de las victorias colectivas. Nosotros estamos emocionados, porque cada vez somos más en esta Plaza. Y acá traemos nuestros recuerdos y ustedes nos acompañan con tantos abrazos y amor que nos llenan de emoción.

Los 30.000 están acá. Sí, acá y en todas partes. Están con ustedes, están en los dedos en ve o el puño en alto que levantamos cuando decimos PRESENTES, están en cada sonrisa que se ve en la calle, en cada pañuelo de las Madres, en cada lucha por profundizar, en la militancia: en este sueño colectivo que es la Patria Grande.
Ya tenemos las banderas de los 30.000 en las manos. Les pedimos que las cuidemos, las defendamos, las abriguemos, las abracemos, y que, por sobre todas las cosas, ¡las llevemos juntos a la victoria!

30.000 COMPAÑERXS DETENIDXS-DESAPARECIDXS: ¡PRESENTES!
30.000 COMPAÑERXS DETENIDXS-DESAPARECIDXS: ¡PRESENTES!
30.000 COMPAÑERXS DETENIDXS-DESAPARECIDXS: ¡PRESENTES!
RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LXS JÓVENES APROPIADXS
CÁRCEL COMÚN, PERPETUA Y EFECTIVA PARA TODOS LOS GENOCIDAS

ABUELAS DE PLAZA DE MAYO
FAMILIARES DE DESAPARECIDOS Y DETENIDOS POR RAZONES POLÍTICAS
HERMANOS DE DESAPARECIDOS POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA
H.I.J.O.S.: HIJOS E HIJAS POR LA IDENTIDAD Y LA JUSTICIA CONTRA EL OLVIDO Y EL SILENCIO
MADRES DE PLAZA DE MAYO LÍNEA FUNDADORA


sábado, 23 de marzo de 2013

Intoxicada de amarillo

Podría decirse que una intoxicación amarilla signó estos días. Amarillo PRO, amarillo papal, el amarillo colgado del obelisco, amarillismo en las maneras de abordar el significado político y el impacto de la designación de Jorge Bergoglio como cabeza de la iglesia católica, uno de los poderes más fuertes del mundo.
Sin lugar a dudas, para quienes desde nuestras convicciones - habemos muchxs que las tenemos y nos enorgullecen tanto como todo lo que nos exigen- insistimos ayer e insistimos hoy con la separación de la Iglesia del Estado para garantizar una democracia plural y donde podamos todxs vivir de acuerdo a nuestras diferencias, sin atropellar con la imposición de dogmas el derecho que asiste a quienes no profesan nuestra fe, el nuevo escenario se complejiza.
Como Cardenal y vocero de la institución religiosa acostumbrada a presionar a lxs legisladorxs, gobernantes y a condicionar y juzgar las políticas públicas, Bergoglio no pudo impedir la aprobación del matrimonio igualitario. La ampliación de derechos para aquellxs que la jerarquía considera anormales o enfermxs no detuvo la fuerza de una sociedad ni la voluntad de lxs representantes que asumen el compromiso de correr todas las barreras que desnivelan. En cuanto a la aplicación de las leyes de salud reproductiva, del funcionamiento de los servicios de salud sexual, la discusión de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo hasta el tercer mes, la situación es mucho más difícil. Grandes cantidades de católicxs no se oponen a que se sancione lo que, en última instancia, no obliga a quien no quiere, y se pronuncian a favor de que se hagan efectivos los derechos humanos de las mujeres. Son derechos universales, derecho a la salud y a la información, para una madura elección. Estas personas de las que hablo, son personas de fe que distinguen el área personal de las creencias de lo que es público. Si no lo hacen, esas libertades religiosas colisionan, como imposiciones, con lo que para lxs demás ni siquiera existe: la libertad, el derecho a no morir, el derecho a no sufrir violencia institucional, el derecho a no ser víctima constante por ser pobre. Así es que el movimiento ecuménico por los derechos humanos, las comunidades de católicos disidentes – opción por los pobres, curas casados, derechos sexuales- se confunden, sin perder su carácter de religiosxs, con los sectores de la sociedad civil que reclaman y se movilizan para hacer realidad la igualdad en todo lo que se pueda y con todo lo que cuesta.

Hipócritas que no se preocupan por el sufrimiento ajeno, seguirán intoxicándonos de amarillo mientras otrxs trabajarán inspiradxs por el mensaje de amor “por el más pequeño”, genuinamente animadxs por la solidaridad… y cuidándose de tirar la primera piedra por ser conscientes, justamente, de que “hacer carne el Evangelio” no se hace mágicamente, ni de un día para el otro, ni desde un púlpito que condena en vez de comprender.

Muchxs pagaron con su vida el compromiso con ese dar la vida por los demás. Hoy vivimos en la Argentina un momento de búsqueda de verdad y justicia por los delitos de lesa humanidad que nos hicieron tristemente célebres en el mundo que recibía a exiliadxs y refigiadxs. Un mundo que supo, entre las maniobras distractorias de la dictadura, de esas mujeres con pañuelos blancos en la Plaza de Mayo hablando de lxs desaparecidxs, mientras se celebraba un mundial de fútbol. En 1978 ellas salieron en la televisión holandesa rompiendo el cerco informativo. Fue un boomerang para lxs desaparecedorxs de una experiencia de compromiso social que ha renacido, con tanto dolor y tanta lucha.
Muchas sotanas callaron y habrá habido muchos que a su manera dieron una mano para amparar a lxs perseguixs. Lo que sabemos hoy es que quienes se jugaron perdieron la vida o no permanecieron en carrera… Hoy somos ejemplo en el mundo por haber perseverado y logrado que el Estado asumiera, desde la Presidencia de Néstor Kirchner, el juzgamiento de los delitos imprescriptibles, la restitución de la identidad de más de un centenar de personas nacidas en cautiverio clandestino o entregadas ilegalmente a otras familias cuando eran niñxs, la identificación de los restos de NN gracias a la labor del Equipo de Antropología Forense, y una política de señalización de los lugares de detención ilegal. Preservando la memoria y el legado de aquella militancia en la que hubo una gran cantidad de cristianxs, por cierto.

Carlos de Dios Murias, secuestrado y asesinado junto al cura francés Gabriel Longueville en 1976, sería el primer beatificado por el nuevo Papa. Ordenado por el Obispo de la Rioja Enrique Angelelli, se fue a trabajar con el sacerdote francés Gabriel Longueville en El Chamical, para organizar una comunidad franciscana, cuando a Angelelli ya lo perseguían desde dentro y desde fuera por "subversivo" y "comunista". Murias fue secuestrado el 18 de julio de 1976 y dos días después su cadáver fue encontrado en el medio de un campo; le habían arrancado los ojos y le cortado las manos antes de ultimarlo con un disparo, y lo mismo hicieron con Longueville.El laico Wenceslao Pedernera, comprometido con la Iglesia y los más necesitados también apareció muerto brutalmente en Chilecito. Angelelli investigaba estos crímenes y los había condenado públicamente cuando es muerto en un episodio que durante décadas trataron de hacer pasar por accidente.

Si ésta es una nueva etapa de sinceramiento y de renovación para la institución que tantxs fieles tiene en nuestra América del Sur, seguramente se podrán obtener del Vaticano gestos y medidas importantísimas para avanzar en el juzgamiento de genocidas y cómplices civiles. Tenemos muchísimo por saber todavía, porque salvo raras excepciones – hace unos días, por primera vez un protagonista admitió haber participado de los llamados “vuelos de la muerte” ante lxs jueces – los responsables de las atrocidades siguen callando y provocando, poniéndose una escarapela papal para las cámaras.
Se avanza en la medida en que esa justicia deje de ser corporativa. Por eso está en la convocatoria de este 24 de marzo el “Basta de corporación judicial”. Esa justicia que colaboró con militares, que encubrió, que falla a pedido de otras corporaciones al fin está en proceso de democratización interna, lenta pero inexorablemente. En parte, el proceso de movilización política por el cual tantos se espantan ha permitido darnos cuenta de lo que alguna vez sintetizó el Dr. Zaffaroni : “los gobernantes pasan, los jueces quedan”. Que el poder no reside meramente en el Ejecutivo y el Legislativo que elegimos cada cuatro años. Y que hay mucha complicidad con la dictadura y mucho privilegio de casta que desentona, que es cuestionado y repudiado por la ciudadanía, oficialista y opositora, católica y no católica.
Por eso el pedido de Baltasar Garzón es una muestra de lo que puede suceder o no en este nuevo contexto con Francisco como Papa, y que seguramente será tan significativo como la beatificación del Padre Murias, colaborador de otro mártir de la dictadura, el Obispo Angelelli, que dio su vida por no haber callado los crímenes contra sus hermanos.

En un acto de homenaje a inmigrantes que fueron víctimas del terrorismo de Estado,el ex juez de la Audiencia Nacional española – desplazado por las corporaciones que han impedido la investigación de los crímenes del franquismo- sostuvo que ahora el nuevo papa argentino, “puede abrir los archivos del Vaticano para conocer la información de la época de la dictadura” militar (1976-1983) de este país sudamericano “en la que se enviaron mensajes de aquí”, en referencia a la nunciatura apostólica (embajada de la Santa Sede), “hacia allí”. La Iglesia, como Estado, sabía y sabe a partir de informes diplomáticos y por eso revelarlos, “sería una forma de cooperar con las víctimas”.Garzón, que en la década del 90 inició causas contra los violadores de los derechos humanos en Argentina por una lista de 576 víctimas españolas, recordó la correspondencia de las Madres de Plaza de Mayo a Juan Pablo II: “Sería bueno que se hiciera una investigación por iniciativa del papa (Francisco).”
Parafraseando a Violeta Parra, me pregunto: "¿qué dirá en Santo Padre/ que vive en Roma?"

miércoles, 13 de marzo de 2013

Coherencia Vaticana

Aunque en el primer momento sorprenda, pensandolo en frío, no tiene porqué extañar la decisión de la corporación más poderosa del planeta que acaba de conocerse.
Ha ungido como Papa a un colaborador del terrorismo de Estado, a un férreo defensor de la ortodoxia que niega derechos a las mujeres, que desafía las leyes vigentes, que sataniza a gays y a lesbianas, que se comporta como un opositor partidario más. Que sin dudas, representa la continuidad de la política del Vaticano de intentar detener los procesos de transformación más audaces, como el de una América del Sur que no sigue los designios de los organismos de crédito internacionales, que afianza la representación popular innovando estructuras, reformando consituciones, que redescubre y dignifica su pertencencia indígena masacrada por la cruz y la espada y luego explotada por el capitalismo dependiente de repúblicas aisladas y sumisas.
No es casualidad.
Es política.



Como en nuestro país se llevan a cabo juicios ocntra los delitos de lesa humanidad que han puesto en la mira la complicidad eclesiástica con el terrorismo de Estado, sabemos que :

Bergoglio es cómplice del robo de bebés
Estela de la Cuadra, quien sigue buscando a su hermana y a su sobrina nacida en cautiverio en un centro clandestino de detención aportó papeles a la justicia argentina que documentan la participación de Monseñor Graselli y del mismísimo Jorge Bergoglio en el encubrimiento de las desapariciones y el robo de bebés. Lo hizo hace dos años en el juicio por la apropiación de bebés cuya sentencia histórica dictaminó la sistematicidad de las apropiaciones y por ende, su carácter de crimen de lesa humanidad. Estela, hija de "Licha", Alicia Zubasnabar de Dela Cuadra, una de las fudnadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, buscaba a su hija y a su yerno en marzo de 1977, motivo por el cual, como tantas otras madres y padres, se entrevistó con prelados de distinta jerarquía para obtener información sobre el destino de su hijo Roberto José y de su hija Elena, así como de su yerno Héctor Baratti y su otro yerno Gustavo Ernesto Fraire, además del de un nieto que sí pudo recuperar.Monseñor Emilio Graselli, secretario privado del Vicario castrense Mons. Adolfo S. Tortolo, poseía un registro de gran cantidad de desaparecidos y sobre todo estaba relacionado con la suerte de los bebés nacidos en cautiverio. Fue este siniestro personaje quien le informó que su hijo había muerto y que su hija se encontraba detenida. "No me dijo que estaba embarazada", la increpó. Licha pudo enterarse de que el 16 de junio de 1977 nació en cautiverio su nieta, a quien la madre llamó Ana Libertad. Pero ninguno de ellxs volvió a aparecer y Licha falleció hace unos años sin poder abrazar a su nieta.
En el histórico juicio por la apropiación de bebés se presentaron evidencias con los cuales las Abuelas documentaron la búsqueda de lxs nietxs, tales como originales de las solicitadas, de las cartas a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y además, al entonces arzobispo Raúl Primatesta y al ex cardenal Jorge Bergoglio. Estela declaró que Bergoglio le dio una carta a su padre intercediendo ante el obispo auxiliar de La Plata para que se ocupara del caso. Mario Piqui, el arzobispo de La Plata, lo recibió posteriormente y le informó que se reuniría con el vicegobernador y además le dijo que "la niña había nacido y había sido regalada". “Espere un poco”, le dijo el prelado, “en diciembre, con el cambio de jefatura, va a subir alguien que fue alumno mío y no me va a negar una gauchada.” Pero la gestión no prosperó, y Piqui le reiteró posteriormente que la niña: " la tenía 'un matrimonio bien' por lo cual 'no hay vuelta atrás'”.
Estela volvió a preguntarle al Tribunal lo que pregunta en cada uno de los juicios: “¿Cómo es que Bergoglio dice que hace sólo diez años sabe del robo de bebés?”.

Bergoglio declaró además como testigo en la causa ESMA, en relación al secuestro de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics. La abogada Myriam Bregman le preguntó si sabía del robo de niños y el ex arzobispo respondió que recién lo supo "hace diez años". Indignada, Estela acusó en el estrado el cinismo de Bergoglio: “Yo creo haber demostrado con las cartas que mandamos a la Conferencia Episcopal en el año ’79 el conocimiento y la preocupación que había; también hay documentos respecto de cómo se divulgaron las noticias de la desaparición de personas y de los niños: nadie puede decir que no conoce”. La negación, dijo, “es inmoral, eso es burlarse de las cosas que estos hombres y mujeres hicieron. El no sabe dónde están, pero qué pasó y cuál es el mecanismo tiene mucho para decir y acá está la carta de mi padre”. Reclamó a la Fiscalía y al Tribunal que citaran al ex arzobispo. De todas maneras, cuando esto ocurre, Bergoglio se acoge al privilegio de ser un "alto dignatario de la Iglesia" y declara por escrito.

Bergoglio ha sido un entregador de sus hermanos de congregación.
En su libro "Ejercicios de meditación" el sacerdote jesuita Francisaco Jalics relató su secuestro durante la dictadura cívico militar eclesiástica: “mucha gente que sostenía convicciones políticas de extrema derecha veía con malos ojos nuestra presencia en las villas miseria. Interpretaban el hecho de que viviéramos allí como un apoyo a la guerrilla y se propusieron denunciarnos como terroristas. Nosotros sabíamos de dónde soplaba el viento y quién era responsable por estas calumnias. De modo que fui a hablar con la persona en cuestión y le expliqué que estaba jugando con nuestras vidas. El hombre me prometió que haría saber a los militares que no éramos terroristas. Por declaraciones posteriores de un oficial y treinta documentos a los que pude acceder más tarde pudimos comprobar sin lugar a dudas que este hombre no había cumplido su promesa sino que, por el contrario, había presentado una falsa denuncia ante los militares”
Como lo informó Horacio Verbitsky en su artículo de Página 12, la identidad de esa persona que "hizo creíble la calumnia valiéndose de su autoridad” y “testificó ante los oficiales que nos secuestraron que habíamos trabajado en la escena de la acción terrorista" , que "debió tener conciencia de que nos mandaba a una muerte segura con sus declaraciones”, sale a la luz cuando otro sacerdote jesuita secuestrado, Orlando Yorio, escribe una carta en Roma al asistente general de la Compañía de Jesús padre Moura en noviembre de 1977. El relato de Yorio es igual al de Jalics pero en vez de decir "esa persona", dice Jorge Mario Bergoglio. Cuenta que Jalics habló dos veces con el provincial, quien “se comprometió a frenar los rumores dentro de la Compañía y a adelantarse a hablar con gente de las Fuerzas Armadas para testimoniar nuestra inocencia”. Menciona las críticas que circulaban en la Compañía de Jesús en contra de él y de Jalics: “Hacer oraciones extrañas, convivir con mujeres, herejías, compromiso con la guerrilla”, similares a las que Bergoglio transmitió luego a la Cancillería.

El facsímil del documento que Horacio Verbistky encontró y que prueba los informes que hacía Bergolio a las autoridades:



Ahora no se preocupará seguramente por las citaciones de la justicia argentina. No perderá el sueño por tener que lavar su pasado oscuro que bien conocemos.
Ha sido elegido como cabeza del poder más resistente en la historia de Occidente. Conservador y ortodoxo, como lo fueron sus antecesores más próximos.

Coherencia pura.
La elección de Bergoglio es otro gesto político contra las transformaciones que están produciéndose.
Es, además, un lavado de cara a una de las sedes más vergonzantes de la corporación cuyo silencio aún perpetra los crímenes que no prescriben.
Omertá a gusto de la mafia más grande. El Vaticano.

jueves, 7 de marzo de 2013

Este 8 de marzo especial

No es la primera vez que escribo sobre el sentido del 8 de marzo. Pero este año sin dudas, la conmemoración reviste un carácter muy especial.
Ante este próximo 8 de marzo, de duelo por la pérdida de alguien irreemplazable para quienes luchamos por la transformación social, alguien como Hugo Chávez, me propongo reflexionar sobre la historia y el sentido del Dïa Internacional de las Mujeres precisamente desde donde estoy dando la pelea, como mujer, como trabajadora, como argentina, como hija de la América del Sur y como ciudadana del mundo también.

La historia del 8 de marzo como conmemoración se entrelaza con distintas luchas y una opresión de género milenaria, se instituye en la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas en 1910 en Copenhague, donde Clara Zetkin - a instancias de delegadas socialistas norteamericanas- propone homenajear la lucha de las obreras que habían muerto calcinadas tras llevar adelante una huelga muy dura en Nueva York. En 1909, el Sindicato Internacional de Trabajadorxs del Vestido había iniciado una huelga en apoyo a las obreras textiles despedidas de la fábrica de blusas “Triangle”, conocida como “la sublevación de las 20.000”, por la cantidad no obreras que se sumaron a la medida en solidaridad y que, además, llamó la atención de otros movimientos sufragistas en los cuales militaban mujeres de clase media. La Liga Nacional de las Mujeres Sindicalistas, liderada por la feminista de clase media Mary Dryer marchó en protesta contra la represión policial reuniendo a 10 mil mujeres, tras la cual Dryer es también arrestada.
Aunque los registros no puedan probar – precisamente por la operación de invisibilización hacia el carácter político de la actuación de las mujeres en “lo público”- si hubo otros episodios luctuosos anteriores a 1909 en los cuales la explotación de la mano de obra femenina incluía el encierro en los lugares de trabajo y jornadas de 12 o 14 horas, se venían generando manifestaciones y huelgas. Las trabajadoras se organizaban. La precariedad de las condiciones de trabajo se cobraban esas vidas sacrificables por falta de seguridad, era algo que las mujeres venían denunciando desde hacía décadas.
La alemana Clara Zetkin había escrito al respecto : “lo que hace al trabajo femenino particularmente atractvo para los capitalistas no ha sido solamente el más bajo precio que tiene, sino además, la mayor sumisión de las mujeres. Los capitalistas especulan con estos dos factores: la mujer trabajadora debe ser pagada lo menos posible y la competencia de mano de obra femenina debe ser empleada para abaratar los salarios de los trabajadores masculinos tanto como se pueda. De la misma manera, los capitalistas usan el trabajo infantil para abaratar los salarios de las mujeres y el trabajo de las máquinas para abaratar todo trabajo humano.”


Desde 1891, Clara Zetkin era responsable de la edición del periódico del Partido Socialista Democratico llamado “Die Gleiheit”(La Igualdad), entusiasta y fervorosa defensora del voto para las mujeres, con el tiempo llegaría a ser Secretaria de la Internacional Socialista de Mujeres y debatiría, como su compañera Rosa Luxemburgo, con el mismísimo Lenin acerca de la denominada “cuestión de la mujer”.

El 25 de marzo de 1909, después de que tras una negociación entre la patronal y el sindicato en la cual las huelguistas no obtuvieron lo que reclamaban – habían tenido que retornar al trabajo en febrero de ese año tras meses de huelga- se produjo un incendio en las instalaciones de Triangle que costó la vida de más de 140 trabajadoras. Estaban encerradas en el edificio en el que trabajaban más de 10 horas diarias. No contaban con salidas de emergencia, ni escaleras de incendio. Ëstas eran algunas de las reivindicaciones que no fueron escuchadas. Se culpó a un trabajador de provocar el siniestro con un cigarrillo.


A partir de allí, las manifestaciones y reclamos por las condiciones de trabajo y el sufragio confluyeron. También denunciaban la esclavitud sexual. En Chicago, en 1908 se registra un acto en el Teatro Garrick en el cual se congregan las mujeres para reclamar el derecho al voto y denunciar la explotación sexual, organizado por las socialistas, antecedente de lo que luego se instituiría como “Día de la Mujer” (Women ‘s Day). En EEUU durante algún tiempo se celebró el último domingo de febrero.
De manera que la lucha de las obreras de EEUU, de las inglesas, de las alemanas, de las francesas, de las norteamericanas, se entremezclan para plantear la visibilización de la opresión de las mujeres en el marco de las luchas contra el capitalismo, enmarcadas en esos momentos, en un particular contexto que llevaría a la Primera Guerra Mundial, y en el cual el debate sobre la militarización de la sociedad y el papel jugado por los nacionalismos resultaban de capital importancia desde el punto de vista de las luchas de lxs trabajadorxs y los movimientos revolucionarios.
En 1915 las dinamarquesas inundan las calles el 8 de marzo para protestar contra la Primera Guerra Mundial.
En Rusia, el 8 de marzo de 1917 las mujeres de San Petersburgo, desobedientes de los dirigentes partidarios, realizaron una manifestación pidiendo pan y el regreso de los combatientes de la Gran Guerra. Se sumaron trabajadores y estudiantes al punto tal que es considerada detonante de la Revolución Rusa cuyo Gobierno Provisional otorgó a las mujeres el derecho al voto.
Obreras y de clase media, educadas o analfabetas, los jalones de la larga lucha reivindicativa son muchos. En parte nos debemos reconstruir esas historias fragmentadas, y no para meramente husmear un pasado quieto, sino para encontrar claves y enseñanzas.


Las luchas del presente

La feminista marxista Christine Delphy afirmó que el movimiento de mujeres y la conceptualización feminista de la experiencia de las mujeres como opresión, ejercitada y articulada en base a su sexo y su género, hacen de la sexualidad uno de los lugares fundamentales de la lucha de clases.

En Argentina lo que aportan las estadísticas de entidades gremiales con perspectiva de género siguen señalando que la brecha laboral entre varones y mujeres sigue íntimamente ligada a los estereotipos sexistas; las mujeres ganan menos porque trabajan menos horas al estar a cargo de hijxs y adultxs mayores por lo cual no ascienden, no hacen carrera, ocupan los puestos más flexibilizados y peor pagos. El viejo asunto del trabajo reproductivo no visto como tal, no valorado y que resulta un karma para las mujeres de estos tiempos a pesar de la aparente irrupción exitosa en el mercado laboral.
Hay que atravesar las apariencias y sospechar de los rápidos universalismos…
Y hay que añadir a los números, informes estadísticos, a la utilización política por parte de organismos internacionales de los índices para influir en gobiernos que fueron históricamente dóciles ante las naciones desarrolladas/imperialistas, todas las variables a considerar en cada escenario descripto. Nuestras reivindicaciones pueden ser utilizadas para deslegitimar procesos de cambio en nombre de cuestiones de género, así como se lo hace en torno de las “libertades de expresión” o “republicanismos”. Desde Europa o desde los EEUU, cuyas voces y perspectivas amplificadas silencian otras miradas y realidades de países del tercer mundo.
En nuestra América, las mujeres tomaron y revitalizaron, desde su experiencia de discriminación racial, social, étnica, las variantes complejas de ese lugar subordinado que desdice las seudojustificaciones que la permiten y la alientan cada vez que han protagonizado e innovado las luchas. Levantandose en armas o luchando por la paz, haciendo redes de contención y de solidaridad allí donde la lógica de partidos anquilosados no contiene ni puede combatir las injsuticias. Han reclamado y siguen saliendo a la calle por la equidad, por la libertad, por el respeto a decidir sobre sus cuerpos y su placer. Se han erguido aún en las más difíciles condiciones, a pesar de la miseria, del desprecio, del silencio, del olvido, para decir fuerte “despierta mujer”, para dar la pelea perseverante contra los genocidios empuñando amor y un pañuelo blanco. Han rescatado del olvido el nombre de Bartolina Sisa, de Juana Azurduy, de las milicianas mexicanas, de las esclavas haitianas que alumbraron la libertad de la primera república en las Antillas, Haití. Y son tantas otras, tantas!
Atravesando el tiempo y desde nuestro trabajo crítico, desde nuestro trabajo cotidiano, intentando aguzarnos para que no se lave el sentido de una fecha y para recrear las estrategias de lucha, que no pueden prosperar si no es con procesos de profunda transformación social que combatan la desigualdad económica, cultural, que sea tan plástica y flexible para que las diversidades potencien en vez de obturar el fortalecimiento de la unidad de nuestrxs pueblos, las mujeres tenemos mucho, mucho para hacer, siempre, a cada minuto, cada día. Mantener la solidaridad y la crítica alertas, por ejemplo.
El 8 de marzo no es un día para el consumo, sino para la reflexión y el activismo, para reafirmar las reivindicaciones que tenemos, para sortear las múltiples trampas que descontextualizan nuestro feminismo.
En lo particular, y pensando en las típicas prácticas que bien conocemos y no nos ayudan como colectivo sostengo que necesitamos apoyarnos en lo que desde el poder público vamos haciendo para empujar lo que falta, en lugar de caer en las minucias de contar costillas a quienes han abierto el espacio para que nuestra presencia sea gravitatoria en las transformaciones políticas.
Hombres no machistas, mujeres, transexuales, travestis, bisexuales, han empujado límites en relación una de las estrategias más escondidas de la opresión : el pensamiento binario.
Midiendo el grado de feminismo de dirigentes populares sin los cuales nuestras conquistas no solamente no serían posibles, sino que serían traicionadas al restringirse a unas pocas privilegiadas, algunas defensoras de los derechos de las mujeres pierden de vista a quienes quedan afuera del cabildeo reservado para una parte pequeña, feminista pero privilegiada también. Allí tenemos que ser más implacables con nosotras mismas para que no se nos filtren lógicas que atentan contra lo que decimos defender y nos empeñamos en realizar: una verdadera solidaridad que tenga en cuenta las distintas exclusiones, y las limitaciones de la representación liberal de las instituciones políticas.
Complejo 8 de marzo éste. Y triste, claro. También desde el dolor, las mujeres sacamos la fuerza para volverla acción y alegría también, honrando a todxs aquellxs que han dado todo por la justicia sin distinción de clase, ni color, ni género. Con aciertos y errores, comprometiendo el pensamiento, el cuerpo, la acción, y un corazón enorme. Pasión revolucionaria indispensable para el logro de lo que soñamos quienes vemos el mundo desde esa perspectiva que llamamos feminista.


martes, 5 de marzo de 2013

Con vos, amado Comandante


Las personas de bien están haciendo fuerza por vos.
Porque un pueblo aprendió con vos que era posible dejar de ser meras piezas de un ajedrez donde el único rol era el del peón miserable.
Porque fuiste el primero en decir ese NO a la dependencia histórica, que utilizó ejércitos o banqueros, asociada con unos pocos que entregaban el petróleo de sus hermanos a la codicia asesina.
Porque sin tu decisión hubiera sido imposible que lxs líderes de América del Sur pudieran, por sí solxs, avanzar en otro modelo distinto a la expoliación de sus recursos naturales, o a continuar las recetas del Fondo Monetario Internacional que supervisaba qué tan profundo nos arrodillábamos.
Por eso tu pueblo y el pueblo suramericano te respeta y te reconoce el haberle dado todo, tu fuerza, tu salud, tu irreverencia.
Por eso la alegría cuando no te callas...
Por eso tu gente encarna la revolución por más campañas difamatorias, rastreros intentos de golpe, mentiras a repetición... y te reeligió y te seguiría reeligiendo.
Por eso, en la Patria Grande, te amamos como se ama a quienes abren caminos, dejandolo todo en el intento. Como amamos a un pingüino que se la jugó con vos aquí en este pedazo del sur hace unos pocos años, en la cara del que se creía el dueño del mundo.
Y por eso, querido Comandante, aunque el cuerpo afloje, no aflojamos : porque el sueño es una realidad que hacemos día a día, y que trasciende a las mujeres y a los hombres.
Es una cuestión de héroísmo colectivo.
Ni más ni menos.

Por eso estas palabras, por eso...¡Estamos con vos, amado Comandante Hugo Chávez..!