jueves, 29 de diciembre de 2011

Un lazo de amor


Hoy, mañana, el 31 seremos millones los que brindaremos por Cristina. Como lo hicimos en Nochebuena, antes de saber qué pasaba con su salud. Porque pensamos en ella, la acompañamos, la cuidamos de las formas que están a nuestro alcance. Pensando en ella pensamos en nosotrxs.
Sentinos y palpitamos un lazo gigantesco y loco de amor es la única manera de ser felices, a ver si se puede entender esto con palabras, que surgió y renació y fue creciendo cuando nos lanzamos a vivir un presente en el que cambiamos reglas de juego para que no siempre ganen los que se cartean porque tienen todas las cartas.
El camino es sinuoso, las recetas no existen. Pero la creatividad no es alocada. Hay rumbos y hay mojones insoslayables; y allí hay tensiones y crueldades, y golpes bajos, y… la vulnerabilidad que conlleva nuestra misma humanidad.
Tremenda fuerza y vulnerabilidad también la de una mujer de carne y hueso que no para ni cuando pierde a su compañero, que no retrocede, que no afloja “ni abajo del agua”, que ahora tiene por delante ganarle al cáncer, otra prueba más, como lo expresó Hebe.
El cáncer anda rondando por América Latina. El cáncer se parece al odio, toma la fortaleza de lo que ataca, del cuerpo que es su presa. Una garra que acciona sobre nuestra acción creadora como pueblos aman…sus riquezas naturales, sus culturas mixturadas, sus colores de piel, sus lenguas y tradiciones ancestrales, sus invenciones, sus gestas emancipadoras, sus montañas, sus ríos, sus ritmos, sus dolores y sus triunfos, pequeños enormes triunfos sobre la codicia del norte y la traición de los de adentro.
El odio se regocija en el dolor ajeno. Pero sabemos que es el amor, ese que tuvieron lxs grandxs pequeñxs seres como un Sandino, como el Che, como Evita, como esa maestra, ese médico de pueblo, esa campesina, ese estudiante… tantxs…es el amor el que crea y da vida. Es el amor el poder.
El amor inconmensurable y arrollador lo transforma todo. Y cura, aunque no se ganen todas las batallas.
Ese amor es el que empuñamos, las palabras para dar la batalla simbólica, tragando saliva o muertxs de miedo. Porque da miedo pero lo miramos a la cara para que no nos inmovilice.
Con todo ese amor, Cristina, con todo ese amor, compañerxs del país y de nuestra Patria Grande, con todo ese amor vamos pintando de colores nuestro paisaje sin perder la sonrisa ni los sueños, porque si los perdiésemos, ahí si que nos gana la muerte en vida.

martes, 27 de diciembre de 2011

UNA CIUDAD, UNA NACIÓN

El Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri vetó la Ley 4008 del 17 de noviembre de este año, la cual prorrogaba hasta el año 2017 el régimen de protección a 29 fábricas recuperadas que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires, en función de una Ley que regía desde la gestión de Aníbal Ibarra (Ley 238). Con el apoyo de legisladorxs del PRO, la ley 4008 había ampliado el plazo para dar forma a la recuperación de las fábricas que desde fines de la década del noventa, demostraron la capacidad de resistencia de las personas excluídas del mercado de trabajo. En la Ciudad de Buenos Aires, protegía a más de 2000 trabajadorxs.
El Artículo 18 de la ley impulsada por Ibarra que dio marco a la recupración de las fabricas- en tanto bienes de “utilidad pública”- establecia: “Se tiene por abandonada la expropiación si el expropiante no promueve el juicio dentro de los tres (3) años de entrada en vigencia de la ley cuando se trate de bienes individualmente determinados, o de los cinco (5) años de entrada en vigencia de la ley cuando se trate de bienes determinados genéricamente. Cualquier prórroga a este plazo debe ser aprobada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires mediante la sanción de una ley especial dictada al efecto.”


El decreto firmado por Macri, Rodriguez Larreta y Francisco Cabrera, es el 672/11; hace caer la prórroga y apunta al artículo sexto de la Ley 4008 que establece la conformación de una mesa que reúna a representantes del Ejecutivo, legisladores, al ministro de Desarrollo Económico y un representante por empresa. Son 83 las leyes que lleva vetadas Macri en apenas cuatro años. Casi todas contaban con el respaldo de los diputados del PRO. El resto de los bloques intentará volver a sacar la prórroga adelante pero para lograrlo necesitan el voto de dos tercios de los legisladores.
Lxs representantes de las fábricas recuperadas están moviéndose para resistir y torcer este rumbo que ya se viene padeciendo en la Ciudad de Buenos Aires en desprecio de lo público al servicio de las demandas sociales y la inclusión.

Entre otras, Macri ha vetado :
Ley Nº 2566, de Producción pública de medicamentos.
Ley 2973 de Emergencia Habitacional
Veto parcial que permite desalojar a las familias que ocupan viviendas en la traza de la ex AU 3, entre Belgrano y Villa Urquiza. El gobierno porteño tiene un plan para vender esas tierras para emprendimientos inmobiliarios.
Ley 3298, Creación del Comité contra la Tortura (el primero fue presentado en 2008 y aprobado por mayoría en la Legislatura y plantea la creación de un mecanismo de
monitoreo está destinado a prevenir torturas y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes en los lugares de detención e internación públicos y privados, por medio de visitas periódicas).
Ley 3332 (Decreto Nº 86/10 B.O 26/01/10): LIBRETA DE SALUD DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES - CONTROL SANITARIO - MÉDICO - MINISTERIO DE SALUD;
Ley 3369 Decreto Nº 102/10 B.O 27/01/10: CREACIÓN - OFICINA CONTRA LA TRATA DE PERSONAS- Ley 3586 - Proceso de Descentralización en Comunas - Encuentros de Formación y Capacitación Pública
Ley 3700 - Números de Emergencia de la Ciudad, llamadas Gratuitas
Ley 3654 - Prórroga de emergencia habitacional por 3 años
Ley 3721- Programa de Inclusiòn Laboral para Jóvenes en situación de Vulnerabilidad Social


En otra senda…

Según informa el Ministerio de Trabajo de la Nación, en nuestro país hay 300 fábricas recuperadas con 20 mil trabajadores. El 80% de ellas son producto de quiebras y hubieran desaparecido si no hubiera sido por la resistencia de lxs trabajadorxs. La norma que se aprobó en el Senado el 1ro. de junio de 2011 (Ley 26684) y que modifica la ley 24.522 de Concursos y Quiebras, es un instrumento que va a permite participar desde el comienzo, para que ese valor no sea solamente pensado desde lo económico-financiero, sino desde la producción. Contó con el apoyo del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores.


Por esto Luis Caro, del Movimiento de Fábricas Recuperadas, agradeció a la Presidenta de la Nación en el momento de promulgar la ley : “Ella es la que impulsó el proyecto”. Indicó que “20 mil obreros han recuperado el trabajo a través del Movimiento de Fábricas Recuperadas. A partir de la Ley de quiebras, los trabajadores van a poder seguir trabajando en las empresas, y adquirirla al final del proceso”.
Entre las principales modificaciones aprobadas se incluye la posibilidad de la continuidad de la producción de la firma a través de lxs propios trabajadorxs, siempre que manifiesten la voluntad de hacerlo, aún cuando la cooperativa de trabajo esté en formación. Lxs trabajadorxs tendrán prioridad para hacer una oferta y que se les adjudique en forma directa los bienes mediante sus créditos laborales. Por ejemplo: cuando la deuda que tenga la empresa con los trabajadores por aguinaldos, vacaciones, salarios adeudados e indemnizaciones calculada al 100% (hasta ahora se calculaba al 50%) equivalga al capital, el juez podrá adjudicárselas directamente, independientemente de la voluntad del empleador, evitando el cierre de la empresa y asegurando la fuente de trabajo.
Además, durante la quiebra no se suspenderán los intereses de los sueldos no abonados, sino que se actualizarán hasta la fecha de pago efectivo. Esta operatoria pone en igualdad de condiciones las deudas contraídas por la empresa con los trabajadores y con los acreedores prendarios.
Las fábricas y cooperativas recuperadas han demostrado que pueden duplicar su producción, ser rentables para quienes las sostienen con su trabajo y administración, y con su existencia, desafían una lógica. Para un modelo con inclusión, trabajo digno, mercado interno, solidaridad social, son, como lo expresa Eduardo Montes, referente de la Cooperativa Gráfica Patricios, en la cual funciona Radio Gráfica, un medio comunitario, “protagonistas”.

Mauricio Macri fue ratificado en la Jefatura de Gobierno de una Ciudad que expresa la resistencia más rancia a este modelo de solidaridad social que encabeza el kirchnerismo. Y también, por la desidia, el desinterés de muchxs que miran sin ver, repiten sin flitro lo que los medios que apañan al ingeniero vetador dicen – de lo contrario, ¿cuánto costo político habrían representado los coletazos de los derrumbes, los muertos de Beara, el gimnasio de Villa Urquiza, las torturas a los internos del Borda?- y…por una tradición de más de 200 años de dar la espalda a un país que aún trata de crecer.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Acompañando el juicio ético político de las Madres de Plaza de Mayo



En momentos en los que al fin, además de la justicia a los represores, se está avanzando en la denuncia y atribución de las penalidades que caben a quienes colaboraron y se enriquecieron y apañaron la feroz tarea de los militares, acompañar a las Madres es un compromiso innegociable.


El caso de la apropiación de Papel Prensa mediante extorsión y tortura fue el inicio del entronizamiento de un Grupo mafioso que condicionó desde su posición monopólica la débil democracia que se fue ensayando desde 1983.
No solamente se apropiaron de las acciones clase A pertenecientes al grupo Graiver asociadas con La Nación y La Razón. Estaban asociadas con la Junta que así obtenía el silencio ante el genocidio y las odas al "orden". Con el control del insumo clave, controló el mercado.

En la década del 90 avanzó sobre la televisión, obteniendo canales y posición hegemónica en el cable. Colocando los precios convenientes para las empresas del grupo, contraviniendo las normativas mediante un secreto pacto de sindicación, empleando el poder de la posición privilegiada, ahogó toda competencia y las voces de los pequeños o medianos competidores. Liquidó la prensa y las producciones audiovisuales de las provincias. Y los contenidos se alinearon con las decisiones estratégicas del Grupo. Personajes esos que hasta hace muy poco, marcaban la agenda de los políticos que votábamos.
La decisión de Néstor Kirchner de enfrentar ese poder, la firmeza de Cristina Fernández para llevar adelante el informe "Papel Prensa, la verdad", la política en derechos humanos que habilitó a que testigos - que habían declarado sobre estos hehcos ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de Ricardo Molinas hace 26 años- volviesen a confiar en que se hará justicia, venciendo el miedo abonado por la represión y recreado por la impunidad, nos encuentra hoy celebrando la obtención de una ley de declaración de interés público a la porducción de papel y la vigencia de la ley de medios, sólo trabada por maniobras que no se pueden disfrazar más.
Procede el Grupo como lo que es: el poder oculto, hasta hace tan poco, el del dinero y la extorsión, que se está resquebrajando inexorablemente.


Ellas, las Madres, desde la primera ronda en 1977 dieron un ejemplo de lucha sin descanso. Se las difamó, se las ninguneó, se las atacó.
No las derrotaron ni las detuvieron.
Alguien dijo que eran la reserva moral de un pueblo que no terminaba de encontrar la senda definitiva para la liberación de las herencias de la dictadura, que llevan décadas.
Porque ser indiferente o comprar el cuento del "ataque del gobierno al periodismo independiente" es ya, a esta altura del partido y de las experiencias que tenemos en nuestro haber desde el 2003, por lo menos, cómodo, facilista, o decididamente cómplice.
Aquí están, de pie, nuestras Madres, que con sencillez, bravura y ternura también, están marchando como ayer al frente de lo que reclamaremos siempre, hasta que la tarea esté cumplida: justicia, verdad, memoria.
Y no están solas, porque a pesar de todos los golpes recibidos y las campañas, quienes resistimos en democracia a la vergüenza de los perdones y quienes hoy se lanzan a participar con la frescura de saber que han crecido en un contexto de esperanza cierta, las abrazamos.
Gracias, Madres, por no aflojar y por contagiar con esa fortaleza a quienes seguiremos sus pasos.

martes, 20 de diciembre de 2011

Contrastes

Diez años pasaron del estallido que marcó el fin de una etapa que había comenzado en 1976.
Diez años en los cuales el acontecimiento, inmanejable, incalculable, marcado con la sangre de 36 personas, abría una posibilidad, una salida.
A diez años, la represión estatal en democracia no ha sido debidamente investigada. La impunidad de los efectivos policiales, la de quienes dieron las órdenes, la del cobarde que se fugó en helicóptero, la de los laderos, la de los bancos, nos sobrevuela, nos intoxica como aquellos gases con los que intentaron “limpiar” una plaza, frenar las hordas, acallar un reclamo que ya no se encuadraba en clases ni partidos.
En ese momento, hay que recordar los contextos, estaban vigentes las leyes de impunidad, y los represores andaban por ahí, entre todos nosotrxs. La complicidad civil, aún invisibilizada, los poderes mediáticos…

Esos mismos que bendijeron no sólo el corralito sino antes, la enajenación de las empresas del Estado, la destrucción de la estructura productiva del país, sino que delinearon la imagen del sacrificable: el piquetero, expresión de la mayor desesperanza volcada a una ruta o a una calle antes de morir en silencio de hambre, desprecio o desidia.
Los que azuzaron la cultura del “sálvese quien pueda”, haciendo de las instituciones republicanas un teatro malo pero dócil a sus intereses,andaban y se llevaban la guita pero aplastaban los sueños de generaciones asomadas fugazmente a una esperanza en la democracia, mataban de inanición y de tristeza a lxs jubiladxs, explotaron como en los mejores años infames de la depresión de los 30 a quienes no tenían estrategias de supervivencia.

Andaban y sabían que la farsa era conveniente…que nadie iba a animarse a desafiar la única receta económica: el endeudamiento, la timba financiera, la minimización máxima del Estado. Intentando con éxito hacer desaparecer la solidaridad social, - como antes, a lxs militantes populares y disidentes-, copando los discursos justificadores, la pavada amplificada, abonando la cultura individualista y exitista de los que estaban "dentro"...lxs verdaderxs dueñxs de la Argentina asociados a la dictadura global del mercado, sin bandera ni códigos, pensaron que repartiendo palo una vez más, terminarían la faena acostumbrada.

Pero no todo estaba perdido.
Y otro acontecimiento, inesperado, incalculable, asomaría poco después, en la figura de un hombre que no dudó en desobedecer ese cuento del destino de la derrota y de la inexorabilidad del imperio del interés y la fuerza.

Ese hombre no solamente dijo sino que probó ser el hijo de las Madres de la Plaza de Mayo que sufrieron los palos con el pueblo desesperado y en rebelión como en décadas no se manifestaba. Y fueron a la vez los palos a las Madres en la Plaza los que terminaron de despertar del letargo a ese pueblo al que el sufrimiento sostenido, la injusticia repetida y cínica tenían en jaque. Se estaba matando el alma.
Cuando miramos en perspectiva al 2001, otra vez el recuerdo vivo de Néstor y la realidad que vivimos, esa que nos moviliza a esa misma Plaza a festejar, nos dice : basta de impunidad, exijamos justicia para los crímenes de ese diciembre, exijamos que lxs cómplices del saqueo perpetrados por los ladrones de los bancos sentados en las bancas también rindan cuentas.

Mientras tanto, nuestro nuevo liderazgo democrático y popular avanza, a pesar de todas las trabas y golpes, en una dirección nueva e inédita, como aquella tomada cuando se derogaron las leyes de obediencia debida y punto final, o cuando se pateó el Alca y el FMI a la mierda.

Hay una senda a seguir y profundizar en la construcción de un bloque de poder – en un mundo que está probablemente virando a la multilateralidad- en nuestra Latinoamérica, en la que nuestra gente puede vivir dignamente y puede estar segura de que sus presidentes intentan otra vía hacia la soberanía en serio, la de los recursos naturales y humanos, la que se planta frente a los atropellos.Una Patria nueva de naciones hermanas defendiendo su derecho a un destino digno, a explotar para sus habitantes sus recursos y defender sus reservas uniendo fuerzas.

A diez años, justicia para quienes cayeron, cárcel a los responsables, memoria para no repetir y descubrir las complicidades más sutiles que las balas policiales.
A diez años, gracias Néstor Kirchner.
A diez años, celebremos estar protagonizando un presente de alegría y de movilización no para sobrevivir sino para vivir un destino que podemos elegir y por el cual estamos seguros, estarán felices las generaciones futuras.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Mariela, Ana Laura y una libreta que tiene alas

Mariela me dijo una vez: “te enamorás no de un hombre o de una mujer…te enamorás de una persona.”
Cuando conocí a Mariela y a Ana Laura, en el espacio militante que compartimos, hubo de entrada una corriente hermosa de humor, energía, de empatía. Creo que pasó con muchísimas de las maravillosas mujeres que nos fuimos haciendo amigas además de compañeras de reuniones, marchas, intervenciones callejeras, producciones varias. Con la uruguaya, jugaba el plus de la hermandad rioplatense de nuestra procedencia, el amor por el candombe… La mendocina se inspiró al cabo de una reunión agotadora y bautizó el programa de radio, y aprendió a desacelerar para hablar de economía en el estudio ganando fama de experta.
No recuerdo cuándo comenzaron a militar en el Frente… pero en poquito tiempo las dos se fueron incorporando cada vez más a las actividades y bastante después les cayó a varias la ficha de que eran pareja. En lo personal, no me preocupa el rótulo primero, sino que es la interacción con la persona que tengo enfrente, su mirada, sus dichos, sus gestos, alguna risa descontrolada o alguna actitud que se sale de lo normal lo que abre de alguna manera la puerta para relacionarme. Como no las conocía de otros ámbitos, nos fuimos adentrando, al compartir cenas o charlas en estos meses tan intensos, en lo que significó para ellas el cambio cultural que alumbró una ley como la de matrimonio igualitario. Charlamos de género y filosofía y nos divertimos deconstruyendo comentarios de esos que se nos escapan, y que encierran prejuicios. Tenemos pendientes muchas cosas, aprendiendo juntas, siempre con el recurso a no tomarnos demasiado en serio, para poder ser coherentes con las cosas serias: los valores que nos unen.
Fueron contando de a poco, lo que implicó para cada una romper con la normalidad instituida, enfrentar la posible incomprensión de seres queridos, las barreras invisibles con las que todxs nos vamos ubicando mientras amamos, trabajamos, elegimos caminos a seguir. Para ellas su amor y su coraje de vivirlo tuvo un peso distinto, muy grande, muy fuerte. Un paso previo fue la unión civil, pero este año concretaron su sueño de casarse.
Este momento impensado/impensable del país, que nos abre la cabeza y nos da alas, sin dudas, a todxs, para animarnos a pensar y a imaginar diversas maneras de vivir y de ir haciéndonos cada día con las experiencias que tenemos, con los proyectos que concebimos, con los errores y los aciertos pero siempre intentando nuevos caminos, es una preciosa invitación a la libertad.
Padecimos. Era un escándalo ser homosexual pero no genocida, entregadorx, ladrón de guante blanco. Ser travesti pero no ser corrupto, ser lesbiana pero no ser abusador de sotana. La represión perduró en democracia de muchas formas hasta hace muy poco tiempo, contra personas que no encajaban y afortunadamente no encajan en el rótulo previsto por el orden que se naturaliza.
Ahora, y con todo lo que se ha conseguido, quedan muchas cosas para modificar. Un episodio ligado al casamiento lo muestra: para pedir un turno en el registro civil por internet, se cuela la cuadrícula de la heterosexualidad obligatoria con la lógica primacía del varón, en el primer ítem solicitado: si no se ingresa la “m” de masculino, no se puede continuar el trámite. Por eso las chicas fueron personalmente al organismo a pedir el turno y la empleada dijo con acierto…”es un error en el sistema”.
Muchas cosas atrasan ya, y lo más alentador para nuestro presente y futuro es que esos parámetros que prescriben cómo debemos ser, cómo debemos actuar o mostrarnos, pueden correrse, y se corren constantemente. Ellas se probaron, como tantxs otrxs, en su biografía; otrxs, nos cuestionamos y recibimos de esa militancia particular, una enseñanza extra que dinamizó otras militancias, que se anudaban sin que lo sospecháramos, tan fuertemente con la democracia real que queremos y por la que luchamos.
Nos emociona a quienes las conocimos hace tan poco y a la vez tanto - de alguna manera- , que se amen y se cuiden y se rían, y se sientan tan felices. Que se quieran tanto. Que sean tan buena gente, tan solidarias y tan inteligentes, tan distintas y potentes cada una a su manera. Porque esa corriente de amor contagia, y hace bien. Las compas las queremos mucho y les deseamos lo mejor.
Yo… me emociono con ellas, dos personas que hoy pudieron efectivizar el derecho tanto tiempo negado, de casarse y de hacer un camino de vida juntas con el mismo reconocimiento que cualquier pareja de varón y mujer. Que desde hace unas horas exhiben esa libreta roja que, como dijo la jueza, “tiene alas”…

lunes, 12 de diciembre de 2011

La mamá de Camilo y Ludmila se vino de Ezeiza

Una escena entre tantas, un mismo sueño.
Compartíamos el pedacito de sombra, en la Plaza, junto a esa valla en la que habíamos colgado nuestra bandera, esa que las compañeras hicieron para expresar nuestro orgullo y alegría por ese 10 de diciembre que coronó los esfuerzos militantes y premió la fortaleza de una mujer extraordinaria, Cristina Fernández.
Las bolsitas con agua aliviaban la espera. Desde tempranito en la mañana, para verla pasar hacia el Congreso, gente suelta y en grupos llegaron a ocupar un lugarcito para poner el cuerpo, para encontrarse con esa emoción tan fuerte que puede hacernos aguantar 31 grados con el sol a pique, sin que aflojar, enganchadxs en una vibración inigualable.
Lxs chiquitxs, preciosxs, sorprendidxs por momentos por el volumen de tambores, batucadas y cornetas.
De gorros, sombrillas, colores, pañuelos, sonrisas, nos cubríamos de la potencia de ese sol de verano que hería la vista tanto como regalaba el cielo más lindo para la transmisión y las fotos.


La mamá de Camilo y Ludmila se vino de Ezeiza, sola con lxs chicxs, acompañada de sentimientos de gratitud y de una esperanza que era la misma que nos movía a nosotras, el grupo que le tocó en suerte al costado de una de las pantallas ubicadas sobre Rivadavia, en la plaza donde de nuevo se mojaban las patas en la fuente lxs morochxs, y no tan morochxs. Digo… el pueblo, con propiedad, si con esa palabra nombramos a lxs que empujamos los límites para ocupar el lugar que no teníamos y que excede siempre las representaciones armaditas que nos suelen dejar afuera o sin voz ni voto.
Me dijo: “A mí no me trajo nadie, yo no milito, los traje a los nenes para que vieran esto, porque estoy muy agradecida con ella; porque, con todo lo que le pasó, ella está firme para nosotros, para ellos…Quiero que la vean, que sepan, quiero estar y decirle gracias…”

Cumplí 44 años el sábado y no pude festejarlo de mejor manera. Las palabras de la mamá de Camilo y Ludmila, su sueño, su presente, que es como el mío, muy parecido al mío, expresan esa certeza de estar protagonizando nuestro destino colectivo. No nos conocíamos hasta ese momento con esa mujer joven, que seguramente lloró muchas veces la desolación de no poder soñar o quizás, no poder trabajar, o comer como lo merece en un país de abundancia apropiada.


A pesar de no tener la misma procedencia ni oportunidades -seguro-, a esa impotencia y derrota la conocí durante gran parte de mi juventud, y lloré por el futuro de una hija nacida en tiempos de desidia neoliberal y de puntos finales. Agarrada con fuerza a convicciones que no rifaba, quedé como tantxs afuera del ejercicio de una profesión que se farandulizó, caminé como equilibrista para no quedar sin el techo alquilado y corrí por los gases del 20 de diciembre de 2001. Se habían robado el presente de quienes no pudimos ser jóvenes. Y nos mataban de a poquito, como al país que cada uno compone, de tristeza y desencanto.

Por eso, desde que Néstor Kirchner se puso la banda presidencial y alteró los ánimos, la relación de fuerzas y todas los pronósticos, de alguna extraña manera volví, como a los 17, con la experiencia que enseñó esa etapa de la juventud que no había sido, a tener un presente vibrante, a tener un sueño que no era mío nada más, era el de miles que están y otrxs que no están físicamente, pero habitan esta locura preciosa de intentar la felicidad, la dignidad, la democracia verdadera…
Cumplir años el 10 de diciembre es ahora una yapa extraordinaria. El mejor festejo por estar viva es vivir este país movilizado y atento, sentir que mi sentir no es nada más mío, es el de mis compañeras y compañeros, es la alegría de mis seres amados, es que la fiesta sea la de la plaza en la que una mujer como Cristina, abrazada por un amor multiplicado, baila, llora, sonríe, agradece, como bailamos, lloramos, sonreímos y agradecemos nosotrxs.
“No soy yo”, dijo, y es lo mismo que sentimos.Somos un maravilloso e imbatible “nosotrxs”.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Para hacernos y hacer nuestro propio destino

¿Estamos soñando?
Viene a mi memoria esa imagen de Néstor, hace seis años nomás, anunciando el pago de la deuda con el FMI… se comenzaban a cortar rituales acostumbrados, naturalizados, de la dependencia. Estuve en Cancillería hace unos días, y pasé junto a la placa que recuerda a Guido Di Tella, “quien hacía del mundo su casa”… él, por supuesto, no el pueblo que representaba internacionalmente, desamparado a causa de las relaciones carnales con el imperio.
Parecía una quijotada el NO al ALCA en Mar del Plata. Decirle NO a Bush y al “Tratado de Libre Comercio” que significaba libre tráfico para que los capitales que nos habían manejado los destinos y habían demostrado su poder de destrucción de la capacidad de nuestros países para garantizarnos trabajo, educación, comida, servicios elementales tras casi veinte años de decadencia de las instituciones y de nuestros proyectos de vida. Pretendiendo abrir nuestras fronteras para el saqueo invisible a manos de piratas de traje suntuoso, pero no las imperiales, en las que con perros, muros y balazos se repelen a seres humanos corridxs de sus ciudades, sus afectos y sus ríos, cerros o llanuras en la que la miseria y la violencia se multiplicaban.
El Sur también existe, decía Benedetti, soñando otra forma de estar digna, de pie, visible, en búsqueda.
“América Latina, al conmemorar el bicentenario de la independencia, experimenta con creciente fuerza la necesidad de independizar la democracia de la dictadura del capital para poder democratizarla en los términos de la construcción de un orden en el que todos puedan vivir”, sostiene el filósofo Yamandú Acosta. El problema del “pensamiento crítico”, el “sujeto” y la “democracia” son manifestaciones de un auténtico problema filosófico porque se inscriben en nuestra configuración histórico-cultural, en lo que en esta parte del mundo afrontamos como desafíos concretos.

La Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe
institucionaliza ese afán de unión que siempre fue obstaculizado por la misma garra que nos oprimió desde la conquista española… Extrañándonos de nosotrxs mismos, implantando en nuestros valores aversión por nuestras culturas, inventando fronteras invisibles de desconfianza, de prejuicios, de necedades. Los hermanos y hermanas que somos y fuimos, atravesados de saqueos, genocidios y humillaciones así como de gestas colectivas y heroicas resistencias remitidas al olvido para que no tuviéramos el recuerdo ni el ejemplo, hoy intentamos enlazarnos para decidir nuestro destino.
Pequeños pasos, minúsculas experiencias marginales alimentan movimientos sociales que pueden voltear un tratado de sujeción delante de las narices del Presidente de EEUU. Respaldados, empujados por mandatarios que se atrevieron a representar – en el mejor sentido liberal del concepto- a la ciudadanía de sus naciones. Porque las democracias como formalidades que conservaran nada más que las libertades de mercado y los privilegios de las corporaciones, democracias posdictatoriales frágiles que completaron el desguace de los Estados, abandonando a sus pueblos a la pobreza y la marginalidad, no eran más que el gobierno del mercado.
Mercado, nuevo dios cuyos sacerdotes proclamaban el fin de las ideologías desde la ideología más clásica y vieja…desde los ministerios de economía, templos sagrados en los que nuestro presente y futuro se inmolaba.
No estamos soñando.
Nos estamos levantando, una vez más.
Dejar de considerarnos incapaces de crear nuevas formas de organización, proyectos de sustentabilidad que preserven nuestros recursos naturales y riquezas, dotar a las democracias de mecanismos que aseguren la posibilidad de vivir y curarse y aprender y enseñar, y de inventar y construir, de trabajar… todo esto nos toca y estamos dispuestxs.
Reconstruir nuestro pasado de resistencia y dignidad, de amor por este suelo y su gente y saber también cómo inclinamos la cabeza demasiadas veces ante la prepotencia de quienes se comportaron como nuestros amos. Saber de dónde venimos:
“Soy nicaragüense y me siento orgulloso porque en mis venas circula, más que todo, la sangre india, que por atavismo encierra el misterio de ser patriota, leal y sincero…”
“Soy artesano, pero mi idealismo campea el amplio horizonte del internacionalismo, lo cual representa el derecho de ser libre y hacer justicia, aunque para alcanzarla sea necesario constituirla a base de sangre. Que soy plebeyo, dirán los oligarcas o sea las ocas de cenagal.No importa.
Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son alma y nervio de la Raza y que hemos vivido postergados, a merced de los desvergonzados sicarios que ayudaron a incubar el crimen de la alta traición, mostrándose indiferentes al dolor y la miseria del liberalismo, al cual perseguían encarnizadamente, como si no fuéramos una misma nación.” Augusto César Sandino, 1927


Tomarnos en serio y asumir esta apuesta es honrar a tantos héroes y heroínas, honrar a las anónimas víctimas de tanto despojo e invasiones, es honrar nuestro pasado y nuestro presente.
Es preciso saber lo que han vivido nuestro pueblos marcados por dolores y hazañas.Es preciso tomar partido por nosotrxs. Es imperioso alentar y respaldar a estxs líderes que llevan el mandato de integrarnos en un ámbito de respeto a nuestra diversidad y a una pertenencia común, para ser artífices de un nuevo trazado geopolítico. Para saber con certeza que las generaciones futuras contarán con lo que logremos juntas estas democracias nuestras, decididas a ampliar derechos y adecuar legislaciones para combatir la trata de personas, las violencias de género, la discriminación, para desalentar y desbaratar los golpes destituyentes –civiles o militares-, para terminar con la presencia expoliadora del colonialismo en pleno siglo XXI en nuestras Malvinas. Esa es la tarea que no podemos eludir, tan ambiciosa como imprescindible. Queremos emprenderla felices de vivir este momento histórico en el que la misma crisis del capitalismo global nos permite, a través de esta rendija o fisura de lo que fue un orden mundial signado por las corporaciones sin bandera, respaldadas por la preeminencia militar norteamericana - los muchos marines de los mandarines custodiando la rapiña-, erguirnos como polo fuerte, descentrado, orgulloso, decidido, y apuntar a la segunda independencia como insiste Chávez citando a su vez a Martí: esa de la descolonización cultural y material que nos permita ser verdaderxs sujetxs de nuestra historia.

jueves, 1 de diciembre de 2011

¡Cuántos pequeños gigantescos pasos!

Recuerdo el día en que conocí a Roberto Jauregui, un luchador incansable por los derechos de los gays, que tuvo las pelotas de hablar de SIDA en televisión, cuando casi nadie lo podía decir. Charlé con él poco antes de su partida. Me habló de las condiciones en las que una persona conviviente con VIH afrontaba el día a día. Impactante, por el SIDA pero más por la condena social… Contó lo que pasaba en las internaciones en el Muñiz de las personas detenidas, en cama y con esposas, abandonados muchas veces por sus familiares. Me impactaron su estatura – no sólo física- y su fuerza frente a tanta adversidad. Él era conocido,- al igual que su hermano Carlos,figura clave de la CHA y de la democracia- y hablaba, denunciaba y aparecía mientras otrxs miles sufrían a causa de la marginación y el desprecio tanto como por los efectos del SIDA. Porque podías sufrir la falta de medicamentos gratuitos o la pérdida del trabajo y de los vínculos.

Otra persona me contaría poco después cómo la solidaridad de lxs marginadxs tejía sus redes, aunque fuera acompañando a un extraño a morir, abandonado de afectos.

Recuerdo cuando se daba una de las tantas peleas, hace casi una década, en la Legislatura porteña, por debatir los proyectos de ley que garantizaran la educación sexual para lxs chicxs en las escuelas, que llegaría mucho después a concretarse en una normativa. En ese momento, verdaderas patotas de púberes de colegios privados y activistas varixs, intentaban impedir los debates de las comisiones con gritos y acusaciones en tono inquisidor. Pretendían arrasar con un espacio pensado justamente para discutir y profundizar en el cómo dar cumplimiento a la obligación del Estado de garantizar los derechos de niñxs y adolescentes! En uno de las jornadas de mayor tensión, una señora me dijo : “salí, salí de al lado, si vos debés estar sidosa”…



Conexiones inevitables: la desinformación o el escamoteo de la información, las campañas malintencionadas, los miedos a la libertad propia y ajena para decidir con quién y cómo amar, condicionar el respeto a una persona en razón de su orientación sexual, su género, su color de piel, su prodecencia, su religión o su ateísmo, es una forma de vida fascista.

Y digo fascista porque sacrifica la libertad individual en nombre de valores particulares que se pretenden como pertenecientes a la totalidad de las personas, cuando en realidad son valores en pugna con otros valores, igualmente particulares.
Si la heterosexualidad es la normalidad, y otra orientación es una desviación, entonces, puede seguirse fácilmente este razonamiento: la desviación que subvierte la naturaleza, lo “normal”, sólo puede traer aparejados males (castigos), desorden, peligro para ese cuerpo social donde cada unx tiene su sitio de acuerdo a lo que se dice que es.



Para el catolicismo rancio que aquí es preeminente – podría hablarse de “las religiones del libro” de la misma manera- , se impone la domesticación del cuerpo y de los apetitos corporales por parte de una voluntad que los conduce a la procreación. Punto. Así se subordina a la mujer al rol de propiedad del marido y se privilegia su capacidad de engendrar por sobre cualquier otro destino. El cuerpo femenino es apropiado así en una relación estática a los fines de la reproducción.
El varón, por su parte, está también en el corset de la heterosexualidad obligatoria en orden a la procreación de hijxs y su rol jerárquico. Al mismo tiempo, su posición dominante en la cultura lo habilita a apropiarse también de otros cuerpos, por medio de la prostitución o la presunta “distinta naturaleza” masculina en contraste con la femenina, menos ávida del goce, ensalzada en el rol maternal y de cuidado del hombre, de los hijos, de lxs ancianxs…

Por eso es un escándalo, es la falla, es la anomalía, la sustracción de una persona a la vida que presuponen estos valores. Altera lo previsto por el dispositivo de varón- mujer-hijxs- familia nuclear, el cual, a su vez, es histórico, no siempre fue el modelo predominante en nuestras sociedades.
Por eso no puede digerirse -en este esquema-, que un ser humano, independientemente de las interpretaciones que se hagan de su anatomía al nacer y al socializarse – que es cuando terminamos de consolidar una identidad, con lxs otrxs, en un proceso- se asuma como gay, como lesbiana, como una ella cuando se lo destina a ser un él.
Lo acontecido con el flagelo del SIDA en el mundo y en nuestros países tiene mucho que ver con el miedo y con la represión.



Los discursos que le atribuyeron características de castigo para circunscribir la enfermedad a cierto grupo de personas – consideradxs anormales-, en vez de procurar la mejor información, contribuyeron a que el contagio se extendiera.
Por ignorancia, por prejuicios, por la ceguera del modelo “occidental y cristiano”.
Todo el tiempo que se tardó para hacer las campañas preventivas que promovieran el uso de preservativo completaron la tarea de derribar ese mito de la llamada “peste rosa”. Las políticas de Estado en materia de salud pública fueron corriendo un tren velocísimo que se iba cargando vidas humanas…
Obstaculizar la educación sexual en orden a todas las enfermedades de transmisión sexual es desconocer el profundo cambio en nuestra sociedad. Se sigue diciendo que "si lxs adolescentes cuenten con facilidad con preservativos, se alienta el deseo de tener relaciones sexuales"¡!)... No creo que quienes dicen esto sean ingenuos, estoy convencida de que son hipócritas y que además, no se hacen cargo de que si no acompañamos como debemos hacerlo, a quienes nos siguen y merecen que les dejemos un mundo mejor, estamos permitiendo que se arriesguen a morir de SIDA, de alguna clase de hepatitis, o en otras palabras, de las consecuencias de nuestra impotencia o cobardía.



Seguir discriminando a las personas por su elección es imperdonable. Cátedra han brindado muchos grupos de activistas y referentes LGTB sobre nuestro atraso como sociedad en materia de movilización por el pleno respeto a los derechos humanos.
Hoy celebramos otro paso más que nos enaltece como país, gracias a la lucha de los movimientos LGTB y a una sociedad que acompaña porque entiende que garantizar la igualdad y la capacidad de elegir del otrx es garantizar mi igualdad y mi capacidad de elegir. Cómo llamarte o con quien casarte. Cómo vivir…


Miremonos bien antes de señalar con el dedo. Que los que braman desde los púlpitos o desde la intolerancia más férrea, estaban ciegos sordos y mudos cuando desaparecían miles de personas y los uniformados se llenaban la boca hablando de los valores cristianos, de la familia y de que Dios era argentino. Muchos jerarcas católicos reclaman al gobierno que se ocupó de hacer de los derechos humanos una política de Estado en serio “por los pobres”, pero están eximidos de impuestos que cualquiera de nosotros sí paga. Que pagan travestis, que pagan esxs pobres en nombre de quienes dicen que hablan.



Este día de lucha internacional contra el SIDA sigue siendo una oportunidad para reclamar que podamos desarrollar nuestros propios medicamentos y sustraernos a la piratería de la industria farmacéutica globalizada, reclamar mejores servicios de asistencia y más campañas publicitarias. Pero además, sigue siendo una oportunidad para indagar sobre las oportunidades que realmente tienen las personas que conviven con VIH para desarrollar una vida digna como la merece cualquiera.
Como ayer, -mejor posicionados sin duda- seguimos dando pelea contra los prejuicios, el miedo y la indiferencia.