martes, 29 de marzo de 2011

Del mandamás y del cuco más grande

Se rasgan las vestiduras los malos actores y actrices que salen a interpretar su papel genuflex@s, sin sonrojarse. Polític@s, senadores, jefes de gobierno, diputadas, mamarrach@s patéticos de toda clase despliegan sobreactuando el mismo libretito falaz. Braman por la "libertad de prensa" cuando de libertad de empresa se trata: eso de que el tiburón se come a los chicos y amedrenta a
los pequeños.
Fueron los directores de la obra- Héctor Magnetto, Ernestina de Noble, Mitre, Saguier-cómplices de la dictadura militar que propagandearon la represión exaltando el orden, mientras se hacían con el control del mercado de la prensa y el control de la información en el país a pura picana.
Controlando los medios en todo el país y manejando a su antojo los insumos de los diarios, nadie puede resistir: después de todo, el periodismo es un negocio que debe sostenerse con la publicidad y la venta de ejemplares.
Una antena poderosa silencia senales tenues. Regulaciones permisivas por parte de gobiernos sumisos que bailaban al son de sus tapas y editoriales allanan el camino para la concentración que se consolido definitivamente en democracia neoliberal.
Periodistas recién salid@s de alguna escuela de periodismo intentaron a fines de los 80 la aventura de armar radios comunitarias y programas que reflejaran la realidad de sus barrios...
En nuestra experiencia personal, a fines de los 80 en la periferia platense, -cerca de donde hoy distinguieron a Hugo Chavez -con la hiperinflación se hacía muy cuesta arriba sostener esa aventura de periodismo alternativo en el tiempo. Periodiquitos que jamás supusieron una amenaza a los suplementos de diarios centenarios con sus notas y enfoques comunitarios, legaron más de un talento a aquellas empresas cuando esos medios se fundieron. Much@s pasamos a hacer otras cosas. El periodismo independiente naufragaba en la independencia que otorga el dinero y el control del mercado.
Hay trabajadores y trabajadoras de prensa. Hay que recordar que hay empresari@s de medios, de holdings, que son patrones, que pueden cercenar opiniones y prohibir o boicotear la legítima defensa que representa un sindicato. Que existe como herramienta para defender derechos esenciales para quienes dependen de su sueldo para mantener a su familia, para vivir dignamente de su trabajo, para hacerlo en condiciones adecuadas. Justamente, como quien es enfermer@, maestr@, camioner@, recolector de residuos o un doctor en un hospital.
Cuando se trata de propietari@ del conglomerado más poderoso del país, ¿quiénes pueden exigirle respeto a la ley?
Un gobierno popular decidido que avanza, recogiendo un reclamo de la sociedad argentina, planteando una Ley de Medios Audiovisuales que pone un límite al monolingüismo de Clarín, La Nación, Cablevisión...
Pero tambien un retorno del trabajo que permite que retorne el sindicalismo bien entendido.
Un público que deja de comprar por ósmosis el diario que miente sistemáticamente y que por costumbre de impunidad se muestra groseramente arbritrario en su construcción de la realidad aunque siga extendiendo sus tentáculos enmascarando por su letanía monocorde las realidades de todo un país diverso, retransmitiendo la voz de Buenos Aires, la edición de Buenos Aires.
La concentración dejó el tendal de empleados de medios en las provincias, impuso una sola voz.
La nueva ley que intenta abrirse paso tras haber sido votada en el Congreso de la Nación en medio de los vericuetos de amparos y dilaciones judiciales, defendida cada vez más por un mayor número de personas cada día, representa un ariete eficaz contra esa muralla perversa que tuvo el poder y manejó gobiernos, todos, salvo...el de Néstor y Cristina Kirchner.
Porque tener el gobierno no es tener el poder, el poder se construye. Y hay distintos tipos de poder: poderes económicos y monopólicos, y el poder popular, que se va afianzando a fuerza de convicciones y de prácticas sostenidas... no de sobornos.
Por eso es este poder popular la mayor amenaza y la diversidad de voces, el cuco más grande.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Pensando en un chiquito nacido un 23 de marzo: tizas en lugar de balas

"Las tizas y las balas no se llevan bien" declaró hoy el Ministro de Educación de la Nación. Es así.
Hace cinco años se programaba la fecha de la cesárea necesaria para que naciera mi chiquito. El médico sugirió el 24 de marzo. Pedimos, al unísono con mi compañero: "un día antes o un día después"! Así vino al mundo mi hijo entonces un 23, y por primera vez el 24 fue feriado y declarado "Día de la Memoria". Tenía horas de nacido cuando en el sanatorio colocaron una placa en homenaje a los/as desaparecidos/as de la institución...

Ya hacía tiempo que el entonces Presidente Néstor Kirchner, con su férreo y amoroso compromiso, instalaba en cada medida, en cada discurso, en cada acto de homenaje, las banderas del respeto irrestricto por los derechos humanos. Ese hombre inesperado impulsaba los juicios y convertía aquellos edificios fríos donde transcurrieron los horrores de la Dictadura en lugares de cultura y memoria viva.

La educación en derechos humanos en sintonía con políticas públicas de promoción de empleo, desarrollo autónomo, de salud pública, vivienda y educación, ha sido la bisagra central para que revisemos como sociedad la herencia duradera de los años de plomo... El no te metás, el individualismo, el temor a involucrarnos en lo que le pasa al más próximo -ni hablar del sufrimiento lejano, mediatizado al infinito por la televisión-, el uno a uno menemista como continuación de la plata dulce de los setentas. Tantas cosas pesadas!
Si desde chiquitos/as hablamos con ellos/as del derecho a la identidad, del respeto a quien piensa diferente, a quien tiene otra religión, otro color de piel, otro país de origen, formamos en valores democráticos de verdad. No podrán entender cómo se ejerce violencia contra nadie por ser pobre, por ser morocho/a, por ser incómodo/a en sus decires, no cerrarán las explicaciones sobre esos adultos que portando uniformes para defender la bandera destituyen a gobernantes elegidos por el voto popular o que se llevan criaturas mientras sus mamás están detenidas sin proceso, sin abogado, torturadas y mantenidas con vida sólo hasta parir.

No permitirán que no se les deje leer un libro, escuchar una canción o ver una película porque "carecen de juicio propio y entonces otro piensa y elige por ellos/as". Sentirán que esa bandera celeste y blanca y ese himno en el que cantamos "libertad" no son palabras ni cosas sin sentido, sino experiencias concretas de las mujeres y los hombres que habitamos este suelo y que posibilitamos cada día con nuestras actitudes.

Querrán preguntar y saber, querrán discutir con respeto y con argumentos, podrán buscar testimonios de los juicios a los genocidas y leerán en periódicos y documentos, sobre quiénes se asociaron con los golpistas, cómo se enriquecieron y controlaron la palabra, y durante años monopolizaron la construcción de la realidad desde los noticieros hasta los programas de entretenimientos o de cocina - donde blondas cocineras todavía se mofan de las verduleras bolivianas- mientras impedían que un canal nacional de contenidos infantiles llegara a sus televisores.

Quizás serán muy curiosos/as y sabrán que una tarde nos juntamos a reclamar, con el hartazgo de la mentira impuesta, por una la Ley de Medios Audiovisuales ante aquellos y aquellas que administraban la justicia y no siempre honraban su función. Y que una de esas mujeres sabias y valientes de pañuelo blanco provocó una batahola con un discurso sin anestesia porque acusaba desde una indignación de larga data. La misma que nació en los juzgados en los que nada se decía y nada se hacía por esos hijos e hijas que buscaban.

Porque, mientras señores muy poderosos a menudo eran recibidos por algunos miembros del máximo tribunal cuando eran investigados -gente que encubrió torturas y desapariciones y se aprovechó de eso!-,otra gente muy pobre permanecía presa demasiado tiempo sin condena firme y sin saber siquiera porqué lo estaba ni qué juez o jueza decidía sobre su pena. En democracia...

Se quedarán pensando mucho, probablemente, cuando descubran que personas con altas responsabilidades en las iglesias o credos bendijeron y colaboraron con militares genocidas y con uniformados que no respetaban las leyes y mataban manifestantes, mientras otros y otras de las mismas iglesias fueron asesinados/as, desaparecidos/as porque trabajaban por quienes menos tenían y más sufrían. Perplejidad sentirán seguramente cuando se enteren cómo las jerarquías sancionaban a quienes defendían los derechos humanos más fundamentales a decidir cuándo ser padreso madres, con quién casarse, o cómo prevenir enfermedades usando un preservativo.

"Las tizas y las balas no se llevan bien". Hubo una escuela que hace treinta y cinco años se utilizó para torturar en Tucumán, que visitaba un periodista que todavía no explica sus vínculos con los represores y pretende enseñar lo que es democracia a lectores/as y televidentes, espantado por la "apropiación" de los derechos humanos pero no por quienes se apropiaron de la vida de mas de 30.000 personas y de la identidad de cientos de bebés.
Hoy se hacen allí un jardín de infantes, una escuela y un centro de la memoria. Esto es sembrar a futuro, en homenaje a tanta tragedia y tanta lucha, a tanto coraje anónimo pero sobre todo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que jamás se movieron por odio sino por amor y enseñaron a los adultos esas lecciones que no se olvidan.

Que nuestros hijos/as sepan como lo van sabiendo que estamos en la calle cantando y celebrando la vida, recuperando sin temor y sin cobardía el rol protagónico -sea donde sea- en la construcción de una sociedad más justa para nosotros/as y para ellos/as, con lágrimas de emoción cuando pensamos en Néstor, es el legado más hermoso a dejarles: con orgullo y con ternura.

martes, 22 de marzo de 2011

Por la memoria, la verdad y la justicia

El Frente Nacional de Mujeres K participa y adhiere a la convocatoria junto a Madres Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos Reg. Capital, Herman@s, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas a la Marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia este 24 de marzo.

A 35 años del golpe cívico-militar que inició la más sangrienta etapa de nuestra historia, la persecución de militantes, el robo de bebés, la destrucción de la estructura productiva del país, instalando el terror en la sociedad y obligando al exilio a cientos de personas, marchamos para reafirmar nuestro compromiso con la construcción de una sociedad solidaria, democrática y respetuosa de los derechos humanos.

La impunidad, de la que gozaron durante demasiado tiempo los genocidas, profundizó las heridas y los efectos nefastos del terrorismo de Estado hasta la derogación de las leyes del perdón. El ejemplo de las Madres y Abuelas que jamás pidieron venganza y buscaron con amor y tenacidad la verdad sobre lo acontecido con sus hijos, hijas y quienes nacieron en cautiverio, fueron una luz en medio de la desoladora etapa neoliberal en democracia. Porque la destrucción de los lazos sociales, el culto al individualismo, la banalización de la política, el remate del Estado y la indiferencia ante la marginación a la que se condenó a miles de hombres y mujeres constituyó otro capítulo de la misma debacle del país que terminó de estallar en 2001.

Al amparo de estos retrocesos institucionales, políticos y culturales, miles siguieron muriendo y padeciendo por falta de justicia y por el gatillo fácil de la llamada mano de obra desocupada, el hambre y la desesperanza.

También durante todo ese tiempo las marchas de la resistencia expresaron un clamor por justicia y por memoria que jamás cedió.

Desde la llegada a la Presidencia de Néstor Kirchner y su decisión política inclaudicable, un espacio de reconstrucción social se abrió paso con una fuerza irrefrenable. Se derogaron las leyes de impunidad y se avanzó, -con grandes obstáculos pero decididamente- en las causas judiciales, en la promoción de los derechos humanos dentro de las estructuras de las fuerzas de seguridad, y además, por primera vez, se procedió a la investigación de las complicidades hasta el momento invisibilizadas dentro de los ámbitos judiciales y las corporaciones económicas que detentaron siempre un poder oculto.

Por primera vez un Presidente ejecutaba con firmeza el mandato del pueblo al hacer descolgar los cuadros de los criminales en el Colegio Militar y pedía perdón en nombre del Estado por tantos años de vergonzosa actuación.

Los derechos humanos fueron política de Estado y ya no meras muletillas que se desmentían cuando la clase política negociaba las reivindicaciones, congelaba los juicios, multiplicaba las formas de exclusión social.

El informe "Papel Prensa, la Verdad", es quizás el símbolo por antonomasia de la aberrante complicidad con el genocidio por parte de quienes se beneficiaron con la destrucción del país hasta el presente.

Una cultura democrática que permita palpar y materializar los valores de justicia social por el que murieron tantos y tantas militantes es nuestra pasión y nuestra tarea más noble, día a día.



Conmemorar entonces este 24 de marzo en el que además, pensamos con emoción en la figura de Kirchner y en su ejemplo, nos alienta a reclamar la aparición de Julio López, de Luciano Arruga, la investigación del crimen de Silvia Suppo, la realización de los estudios de ADN a los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble y la prosecución de todas las causas judiciales relacionadas a cualquier forma de encubrimiento criminal.

Con la seguridad de que estamos multiplicando el compromiso empecinado con los derechos de todos y todas a la vida digna, a la posibilidad de expresarnos, de pensar, de trabajar creativamente por una sociedad justa e igualitaria, paso a paso pero sin pausa, decimos ¡presente! este 24 de marzo y en la tarea amorosa de cada día.

Frente Nacional de Mujeres K

jueves, 17 de marzo de 2011

De sirvienta a trabajadora de casas particulares


Quizás lo más difícil de modificar para una sociedad sea la jerarquización, la naturalización de lugares inamovibles y la restricción en las posibilidades de vida de las distintas personas, que nacen a un mundo condicionado por la propiedad privada y por valores transmitidos. Se los disfraza de "destinos"...

Recuerdo desde pequeña la ironía de mi padre, - un médico hijo de obrero de frigorífico- que solía decir que "el polo le iba a gustar el día en que fuera jugado por los peones..."

La sirvienta es una figura que ha destacado la posición social de una patrona o patrón. Como el chofer, el jardinero, mayordomos especializados a lo Anthony Hopkins en la película "Lo que queda del día" conscientes de su lugar en el mundo, de la distancia para con el "señor" hasta esos miles de seres tantas veces atravesados por la ilegitimidad de su prole sin apellido, humillados en su ignorancia, echados de un día para el otro cuando ya no podían ser más explotados.

Hablar de trabajadoras o trabajadores de casas particulares implica abandonar la subvaloración de estas personas y avanzar en una consideración equitativa de todos/as nosotros/as en tanto trabajamos y establecemos relaciones sociales en esas actividades. Es subvertir valores muy arraigados en nuestra cultura, que supo de reacciones feroces ante cada paso firme hacia el logro y el ejercicio concreto de una dignidad siempre postergada: el odio al pueblo peronista en nuestra historia y trayectoria política tiene mucho que ver con el escándalo de ver al o a la "grasita" acceder a lugares que nunca fueron para él o ella.

Eliminar las barreras para que todos y todas podamos optar y si queremos estudiar, lo hagamos, devolviendo la preparación de la universidad pública al servicio de todas y todos porque hay puestos de trabajo en las industrias, en la cultura, en los medios, en los hospitales, en las escuelas, en las ramas más diversificadas, es democratizar y hacer realidad lo que de otra manera es un supuesto engañoso : la igualdad de la ciudadanía, la igualdad de las oportunidades.

Dignificar no solamente es pagar un sueldo justo, contar con condiciones humanas de trabajo, sino también ser reconocido/a en el aporte de cada actividad y en la valoración de todos los talentos que tenemos. Que son diferentes, por supuesto, pero quizá porque alguien "quiso querer/ pero no pudo poder", como dijo el maestro Alfredo Zitarrosa en "Doña Soledad"...

Considerar y visualizar las diferencias existentes entre trabajadores/as así como desarrollar políticas de Estado que corrijan inequidades es fundamental para construír otros vínculos de respeto y de cooperación entre todos y todas.

Estoy por eso orgullosa de mi Presidenta y de lo realizado hasta el momento por nuestro Congreso que demuestra estar a la altura de una demanda inobjetable: la equiparación de las trabajadoras y trabajadores de casas particulares con quienes son comprendidos en la Ley de Contrato de Trabajo.

Se está dejando atrás un diseño explotador y elitista que data de 1956. La fecha es significativa, no es cierto?

Como sociedad que se pone el modelo de inclusión en el hombro y lo milita como protagonista, es imprescindible impulsar, hablar con argumentos serios, convencer, debatir y promover legislaciones y controles del Estado -indelegables- sobre el trabajo rural, sobre arrendamientos, sobre trata de personas, sobre discriminación.

También es importante aplaudir los controles que se están ejerciendo sobre quienes se enriquecen a costa del trabajo esclavo. En ese conjunto tenemos de todo : el Diputado que despotricaba por la ley de matrimonio igualitario - y que debe ser expulsado del cuerpo po falta de idoneidad- hasta la señora del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La media sanción del nuevo Régimen Laboral para empleadas/os de casas particulares en la Cámara Baja, pone en el plano de lo normativo, suscintamente:

La licencia por maternidad hasta ahora no era reconocida, lo máximo que podían pedir era un mes en concepto de “enfermedad”. Los sueldos correspondientes a la licencia por maternidad, que una vez sancionada la ley será de tres meses, será pagada por la ANSSES como ocurre con el resto de las trabajadoras registradas.


(visto desde una perspectiva de género, vemos la vulnerabilidad duplicada en la mujer a partir de las formulaciones del derecho androcéntricas que denominan enfermedades, y trata como casos o necesidades especiales las realidades de la mitad de la humanidad. El embarazo, la menstruación, el parto no son enfermedades)

La jornada laboral quedará limitada a 8 horas por día con un máximo de 48 horas semanales. La ley vieja permite hasta 12 horas de trabajo por día para el personal sin retiro y no pone límites horarios al personal con retiro.

Se podrá establecer una distribución desigual de las 48 horas de trabajo semanales, pero sin que ninguna jornada exceda las 9 horas.Se establece asimismo un descanso semanal mínimo de 35 horas a partir del sábado al mediodía.

La cantidad de días de vacaciones se equipara a lo establecido por la Ley de Contrato de Trabajo, desde los 14 días por año que se incrementan por antigüedad.

Cobertura de ART que deberá contratar el empleador.

Se reconocerán días por exámenes en la escuela primaria, secundaria y universidad.

(las muchachas pobres, hijas de las llamadas "sirvientas" tienen abiertas otras puertas además de las instituciones en las que eran preparadas para cocineras, planchadoras, bordadoras, costureras)

Los días de preaviso se modificarán: un mes con menos de 5 años de antigüedad y 2 meses con una antigüedad mayor a 5 años.

Se duplicará la indemnización por despido, que anteriormente era de medio mes de sueldo por año de antigüedad.

(la propuesta del proyecto del Ejecutivo la eleva a un mes por año o fracción mayor a tres meses).

El alcance de la ley se extenderá a las niñeras, personal al cuidado de adultos o personas con necesidades especiales.


En el plano de lo cultural, lo sabemos, el trámite es más dificultoso, pero depende de nosotras/os, sin ninguna duda. Depende de estereotipos a derribar, de repensar desprecios, estigmatizaciones y vergonzosas violaciones a derechos fundamentales consentidas y naturalizadas por generaciones.

martes, 15 de marzo de 2011

Fragilidad

En 1945, EEUU arrojó dos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Se puso fin a la Segunda Guerra Mundial y se abrió una nueva etapa en la historia a partir de la constatación de la capacidad de destrucción adquirida.En adelante, nuevas modalidades se inaugurarían para el uso de la fuerza.
Así como los seres humanos desarrollaron el negocio de la guerra, algunos cercados por los dilemas como el que le tocara protagonizar a un pacifista como Albert Einstein -quien escribió al Presidente de los EEUU advirtiendo que si no fabricaba el arma,los alemanes lo harían antes- también han inventado y descubierto medicinas,vacunas,sintéticos,combustibles,alimentos modificados.
Quiénes? Antes que países habria que decir, más exactamente,compañías, empresas, -hoy transnacionales-, con sede en determinados centros en los cuales tecnologías avanzadas se desarrollan. Países líderes en lo económico y en lo político - ayudados por el uso de las armas de vanguardia con las cuales una vez, exterminaron pueblos nativos y otra vez, pueblos lejanos para instaurar un reparto del planeta y sus riquezas con otros países poderosos- establecen acuerdos comerciales y sellan pactos de amistad, instalan embajadas, proveen créditos. Empresas privadas y conglomerados financieros tejen las tramas no siempre conocidas ni célebres como los rostros de los mandatarios.
La invasión a Irak entrando al siglo XXI por parte de los EEUU, sin embargo, fue vista por el mundo como una descarada guerra por el petróleo y motivó movilizaciones impensables en tiempos de la "guerra fría". Esa forma de conflicto inaugurada justamente a partir de la amenaza nuclear que cambió el tipo de enfrentamientos entre las potencias mundiales, EEUU- URSS en términos capitalismo vs. comunismo, presentada como la antinomia "democracia" vs. "totalitarismo" en el ingente dispositvo de propaganda cultural vía Hollywood, series de televisión, hasta dibujitos animados donde el malo siempre tenía acento alemán, o ruso!...
De nada sirve la ONU, quedó claro entonces, cuando las corporaciones que colocaron - como lo habían hecho siempre - a los Bush en el gobierno y a sus directivos en los organismos de control de sus propias actividades - "el mundo según Monsanto" es ilustrativa al respecto-, hicieron lo suyo una vez más sin acatar sus resoluciones contrarias a la invasión. Como cuando habían creado para el mundo con la complicidad del periodismo "independiente" y "libre" de la CNN, la transmisión al estilo videojuego en 1991 de la guerra anterior en los pagos del ex socio norteamericano contra Khomeini, Sadam Hussein.
El agravante del drama es el montaje de la guerra y la destrucción como espectáculo a la que los mismos destructores pretenden acostumbrarnos. Y el filtro a la sensibilidad que supone el bombardeo de la información...
Tanta mediación puede distraer de lo que vale la pena pensar, y que intento plantearme ahora, cuando las noticias - y peor, la falta de noticias - nos interpelan desde el desastre japonés.
Cuál es la magnitud de la amenaza nuclear? Hasta dónde olvidamos que, dada la lógica implacable de los negocios, la capacidad de destrucción de los recursos naturales, de daño de vidas humanas desechables es algo con lo cual convivimos?
No hago un ecologismo poético e irreal. Sabemos cuánta falta hace desarrollarnos, aquí en nuestro Sur! y hacer todos nuestros esfuerzos por emplear la ciencia y la tecnología para mejorar la vida, la salud y nuestro propio peso en un mundo en el que se retacea ese poder. Pensemos cómo, manteniéndonos en la dependencia cultural y económica, se nos hace entregar riqueza, tierra y talento a quienes nos han explotado y despreciado históricamente.
No se trata de negar cualquier aprovechamiento de la energía atómica.
Sí de plantearnos las preguntas que nos tenemos que hacer, rigurosamente: Cuáles son los protocolos de seguridad para el empleo de cada tipo de emprendimiento? Cómo se adecúan las leyes en esta parte del planeta al tipo de emprendimiento que viene a instalarse aquí, cuando no puede hacerlo en Europa o en otras partes del mundo más celosas del cuidado del medio ambiente? Cuánto sabemos del impacto de los agroquímicos?
Ni el conflicto mundial era el este-oeste nada más, ni la democracia triunfó con la caída del muro de Berlín.
Los negocios rigen el mundo capitalista y los gobiernos no pueden ignorarlos. Las legislaciones no pueden dejar de contemplar la rentabilidad ni el aprovechamiento de la energía. Pero no se puede olvidar, ni por un segundo, en las vidas reales, las concretas, las que constituyen los "daños colaterales", las que figuran fríamente en las estadísticas como costo, sin nombre ni apellido.
Por quienes estamos en este planeta, - y las generaciones futuras- que en este juego fatal del capital nos codeamos a cada segundo con lo terrible y lo incalculable. Recordemos nuestra fragilidad y pensemos, actuemos, reaccionemos, tratando de estar a la altura de lo que nos está pasando.

lunes, 7 de marzo de 2011

CELEBRARNOS

El 8 de marzo no es día de consumo ni para esperar regalitos. Sería traicionar su hermoso sentido. Vaciarlo de contenido es parte de la batalla cultural y política que libramos las mujeres.

A través de nuestras innumerables historias,hemos sido silenciadas, relegadas a algún comentario al pasar sin nombre propio,sin registros confiables.Contadas y escritas por varones, no hacen lugar para nosotras, la primera mercancía y objeto de intercambio, que tuvimos asignada como función natural el trabajo no reconocido doméstico, además del de parir y criar a la prole.

Mujeres de razas y clases distintas guerrearon, inventaron códigos secretos para comunicarse. Mientras algunas sufrían el exterminio selectivo en razón de su vagina ni bien eran traídas al mundo, en otros sitios, eran obligadas al confinamiento en un templo de por vida, como vírgenes de una deidad...al servicio de varones.
Varones que se apropiaron y se apropian hoy de ese trabajo que ni siquiera se visualiza como tal.

Mujeres valientes que deseaban huir de la violación o de la vida de casaderas ingresaban a la vida conventual para estudiar y leer y si eran hábiles, quizá manejar el único espacio político disponible para ellas -como abadesas o madres superioras-, aunque sujetas a la autoridad superior de obispos y papas.

Existieron mujeres que gobernaron diestramente, mujeres emperatrices cuyo nombre fue borrado para siempre de todo códice o monumento, mujeres que desde un lugar subalterno manejaron influencias y políticas de Estado en las cortes o en la cama de reyes y ministros.

Hubieron otras, líderes de aldeas y campesinas, cuya sabiduría medicinal y la transmisión de la historia oral representaron en determinado momento un peligroso poder; mucha de la imaginería acerca de la brujería y los pactos con el diablo las representan distorsionadamente con el mismo furor con el que el inquisidor empleaba el potro de la tortura. En realidad, el problema era que se reunieran, que fueran escuchadas y respetadas, que ocuparan un sitio importante en sus comunidades. Que esas mujeres supieran evitar embarazos no deseados, curar enfermedades, transmitir experiencias de resistencia y organización minaban el temor y la obediencia a los poderes con que siempre varones eran investidos.Disponer del cuerpo y del placer estuvo reservado solamente a ellos.

Con el tiempo, y la aparición de la familia nuclear burguesa, la soberanía nuestra ha residido en el hogar, en el mundo de lo privado. Revolución francesa, "todos somos libres e iguales", pero ese todos no somos todas, son ellos. Después de luchar a la par de los revolucionarios en la Comuna de París, en las guerras de la independencia que dieron origen a nuestros estados democráticos, las guerras coloniales y post, nos recluyen nuevamente en la casa sin derechos políticos y sin derechos civiles. Hacia fines del siglo XIX en el que las mujeres comienzan a poblar las fábricas, emigran buscando trabajo a América o a otras regiones y se enfrentarán a nuevos desafíos.

Algunas lucharon denodadamente pensando que el acceso al voto garantizaría una igualdad de las que siguieron privadas aún después de la eliminación de la proscripción de las mujeres. En EEUU habían sido traicionadas por quienes con ellas, defendieron la abolición de la esclavitud: una vez conseguida, el reclamo por la igualdad política de las mujeres se dejó de lado y las muchachas comprendieron que tenían que hacerlo ellas solas. Que otra alianza, de género antes que de clase, de etnia o de nacionalidad, se mantenía inalterable.

En la primera mitad del siglo XIX una paria, Flora Tristán, iniciaría la conexión entre la explotación obrera y la explotación de la mujer, articulando ambas causas contra la alianza de los estados democráticos burgueses y lo que en el siglo XX llamamos "patriarcado".

Si hurgamos un poco y reconstruimos las gestas intermitentes y acalladas,- porque implica un esfuerzo de reconstrucción de nuestra historia - nos encontramos con líderes obreras y verdaderas luchadoras feministas que no solamente batallaron contra la explotación de clase y participaron en sindicatos y asociaciones,sino
que fueron protagonistas de un internacionalismo obrero y pacifista. Vislumbrando la trampa del nacionalismo aliado al capital, aguzando la mirada en la condición diferencial de la mujer obrera, dividieron aguas. Clara Zetkin lideró la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en la que se propuso por primera vez el 8 de marzo como Día de la Mujer Trabajadora, y llegó a plantear a Lenin la "cuestión de la mujer". Su compañera y fundadora de la Liga Espartaquista sacudió los desarrollos teóricos del mismísimo Karl Marx con un nivel intelectual incomparable: ¿cuánto se conoce a Rosa Luxemburgo? Ni hablar de una Emma Goldmann...

Las resistieron los burgueses y sus Estados, pero las resistieron sobre todo, los varones. Sus compañeros. Porque ellas entendieron que el goce sexual o el control de la natalidad eran la amenaza al ese poder patriarcal que impregnaba también a la clase obrera. Que la prostitución era una manera siempre renovada de apropiación del cuerpo de las mujeres. Que en ciertas ocasiones el matrimonio podía implicar una prostitución encubierta. Dependiente del marido, discriminada en el mercado laboral, sometida al mandato de la maternidad obligatoria, la mujer era victima de una apropiación primera.No solamente explotada por el capitalismo, sino oprimida por el patriarcado.



Separar, disociar o condicionar ambas cuestiones ha sido fatal para la emancipación de la mitad de la humanidad que viene sufriendo de múltiples formas este poder del padre/varón. Que tiene una plasticidad tan impresionante que cuesta abarcarlo en sus alcances,y que consiste básicamente en una superexplotación. Amparado por los valores con los que se lo ha investido, el varón se apropia de la fuerza
reproductiva y productiva de las mujeres, de su trabajo no reconocido pues este rol es considerado "natural", se hace "por amor", y al ser remitido a una supuesta naturaleza femenina, es inalterable.

Muchos/as pensaban que con la abolición de clases sociales desaparecería esta opresión. Se equivocaron doblemente. El capitalismo renueva las instituciones patriarcales así como refuerza viejos dispositivos en clave moderna y posmoderna, porque precisamente el pacto entre varones atraviesa las clases y las fronteras. El término "hombre" designa a unas y otros. La ley se dice en masculino.

Las tremendas realidades en relación a la trata de personas, mujeres y niñas y niños siguen diciéndonos: por más avances que parezca tenemos las mujeres en ciertas esferas de lo público, por más leyes y normativas que persiguen igualdad de derechos y oportunidades, por más torsiones en el lenguaje para apuntar a una revolución de lo simbólico -que configura maneras de ver el mundo y al otro u otra-, persiste la violenta apropiación del cuerpo del sujeto sexuado considerado inferior justamente en razón de su género. Ejemplifica a través del dinero que mueve, el flujo de clientes/prostituyentes, el modo en que los fundamentos más hondos de nuestra cultura permiten que el varón actúe como propietario de la mujer, a la que explota, viola, mata o vende como una mercancía. Ese dinero,lavado, ingresa en nuestras economías globalizadas y compite en dimensiones con la venta de armas o de drogas, nos está revelando cuánto hay que pensar y cuánto debemos afilar en nuestra percepción para visualizar esta opresión y crear maneras efectivas de combatirla.
Solamente así podemos hacer otros pactos de convivencia.

El derecho, blando y ambiguo porque es androcéntrico, es una herramienta nada más, entre otras. Hay que probar que no consentimos prostituirnos, tenemos que "defendernos" si somos violadas frente al abordaje de los/as agentes del Estado, la medicina, los peritajes. Hablar del padre y del patriarcado es demasiado fuerte para nuestras sociedades.Pero es imprescindible.

Estas reflexiones entonces son mi homenaje a todas aquellas, feministas o no, que comprenden y cargan en su cuerpo las cicatrices de esta aventura de intentar otra manera de vivir, que saben que compatimos una experiencia común a pesar de las diferencias de época, clase o etnia. Para quienes se fortalecen en la solidaridad y el compromiso por otro pacto de equidad y liberación para todas y para todos. Y también para ellas, las que todavía no han comprendido y que, "cuando comiencen a moverse",como decía Rosa, "sentirán el ruido de sus cadenas".